3 Noviembre 2018


( Por Atilio A. Boron ) La intempestiva designación del Juez Sergio Moro como Ministro de Justicia de Brasil quedará registrada en la historia como el caso paradigmático, por su desvergüenza rayana en lo obsceno, de la emergencia de un siniestro actor en la siempre acosada democracia latinoamericana: el “Sicario Judicial”.  A diferencia de sus predecesores que aniquilan a sus víctimas físicamente, el sicario judicial como su colega económico de más antigua data (como lo demuestra el conocido libro de John Perkins, Confesiones de un sicario económico) el judicial los elimina utilizando un arma más silenciosa y casi invisible a los ojos de sus contemporáneos: el “lawfare”. Esto es: la utilización arbitraria y tergiversada del derecho para violar los principios y procedimientos establecidos por el debido proceso con el objeto de inhabilitar –por la cárcel o el exilio- a quien, por algún motivo, se constituye en una figura molesta para las clases dominantes o el imperialismo.  En otras palabras, matarlo políticamente.




El sicario judicial personifica el proceso de putrefacción de la justicia de un país, desnudando impúdicamente su carácter de clase y su abyecta sumisión a las órdenes de los poderosos. Por extensión, revela asimismo la degradación de la vida democrática que tolera el accionar de estos delincuentes. Cómo el pistolero, el sicario judicial actúa por encargo. Se trata de un “killer” de nuevo tipo que gracias a su posición en la estructura del poder judicial puede disponer a su antojo de la vida y la hacienda de sus víctimas, para lo cual  viola con total impunidad no sólo la letra sino también el espíritu de las leyes, torciendo premisas jurídicas fundamentales (la presunción de inocencia, por ejemplo) y enviando a la cárcel a aquellos sin necesidad de contar con pruebas fehacientes. Y al igual que sus tenebrosos precursores de pistola y explosivos actúa bajo un manto de protección que le garantiza no sólo que sus delitos permanecerán impunes sino que sus “asesinatos civiles” serán ensalzados como ejemplos luminosos del respeto a la ley y las instituciones de la república. 


Para perpetrar sus crímenes necesita estar amparado por la complicidad de todo el poder judicial.  Jueces, fiscales y los consejos de la magistratura cierran sus ojos ante sus actos y la prensa hegemónica, imprescindible cómplice del malhechor que con sus fake news y posverdades produce el linchamiento mediático de sus adversarios, facilitando su posterior condena, reclusión y ostracismo político. El renombre de este nuevo tipo de gangster judicial reposa en las espectacularidad de sus intervenciones, casi siempre a partir de datos y pistas procedentes de los organismos de inteligencia  el Departamento de Justicia de Estados Unidos y selectivamente dirigidas en contra de quienes se sospecha sean enemigos del orden social vigente. Sergio Moro, fue un asiduo alumno de los cursos de “buenas prácticas” que hace décadas Washington organiza para educar a jueces y fiscales en la correcta administración de justicia. Una de las cosas que aprendió fue sacar de la carrera electoral a un líder popular y crear las condiciones para posibilitar la demolición de una construcción política moderadamente reformista pero que, aún así, suscitaba el intenso repudio del imperio. Este nuevo y desafortunado actor político que irrumpe en la escena latinoamericana no dispara balas sino sentencias; no mata pero condena, encarcela e instaura un fraude electoral gigantesco porque, como se decía en Brasil, “sin Lula la elección es fraude”. Y así fue. Como todo sicario trabaja por encargo y recibe magníficas recompensas por su deleznable labor. En el caso que nos ocupa, su escandalosa violación del derecho fue retribuida por su mandante con el Ministerio de Justicia, y desde allí seguramente organizará nuevas cacerías para producir la “limpieza” política y social que prometiera el energúmeno que a partir del año próximo será presidente de Brasil. Con su designación los alcances de la conspiración para evitar, a cualquier precio, el retorno de Lula al gobierno queda en evidencia. La irrupción de este nuevo actor  obliga acuñar una nueva –y ominosa- categoría para el análisis político: el sicario judicial, tanto o más dañino que los demás. Claro que sería un grave error pensar que lo de Moro es una manifestación exótica de la política brasileña. El huevo de la serpiente, dentro del cual madura este siniestro personaje, ya se advierte claramente en Argentina, Ecuador, Bolivia y Paraguay.


11 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Sicario? Es palabra fuerte solo apropiada para el mundo TWITTER. Seguramente un TITULO para atraer lectores

Jose dijo...

Supongamos que es un "sicario judicial". Eso demuestra que Lula es inocente? No señor.
Ud. sigue respirando por las heridas. La verdadera causa del triunfo de Bolsonaro es el mismo Lula.

Unknown dijo...

Tú y el anónimo con sus palabras solo demuestran su ignorancia y/o el servilismo.

FOLLADORDEPROSTIS dijo...

Atilio dice "Sergio Moro, fue un asiduo alumno de los cursos de “buenas prácticas” que hace décadas Washington organiza para educar a jueces y fiscales",critica a Moro x estudiar en una universidad yanqui cuando Atlio tb estudio en una universidad yanqui !!! Atilio, que en vez d estudiar en la URSS o la RDA eligió estudiar en Usa, en el corazón del capitalismo que Atilio tanto repudia !!! todo 1 tigre de papel como decía el genocida Mao !, los intelectuales d izquierda siguen jurando que no hay pruebas contra Lula, acaso el no sabia d la masiva corrupción de su partido PT??? lo mismo con Cristina, acaso Lula y Cristina no pueden ser corruptos solo x el hecho d ser d izquierda?? todos los corruptos tanto d izquierda, centro o derecha juran ser inocentes, ninguno se declara culpable ,el derechista corrupto Martinelli d Panama tb esta en cana y jura ser inocente ,lo mismo el chino Fujimori que pronto volverá a estar en cana.

FOLLADORDEPROSTIS dijo...

Que Atilio no sea ingrato y vaya a llevarle alfajores a los kirchneristas presos como Boudou.

Anónimo dijo...

Prostifollado siempre estás repitiendo lo mismo o sea lo que dicen los grandes medios. Por gente como vos es que ganan elecciones payasos como Macri, Trump o Bolsonabo.Te recomiendo que vayas a hacer algo útil y que dejes de perder el tiempo escribiendo estupideces.

Unknown dijo...

Total y completamente de acuerdo, es obsceno verlo y peor aún vivirlo como les toca a los hermanos brasileños y brasileñas.

FOLLADORDEPROSTIS dijo...

Anonimo ,Macri y Bolsonaro en parte ganaron x la masiva corrupción de el kirchnerismo y el lulismo, mucha gente c harto d eso, ahora eso no significa que ellos vayan a ser mejores , o para ti no hubo corrupción masiva en el kirchenrismo ?? ósea pa ti 1 político no puede ser corrupto solo x ser d izquierda ??? y los medios d izquierda como pagina 12 ,tele sur, Granma,cuba debate acaso no mienten y distorsionan la información ?? Lula acaso no sabia d la masiva corrupción que había en su gobierno?? lo mismo Cristina?? tanto te ciega el fanatismo kirchnerismo ??todos los corruptos tanto d izquierda, centro o derecha juran ser inocentes, ninguno se declara culpable ,el que tiene que hacer algo útil eres tu, es una estupidez defender ratas corruptas como Cristina , c nota que eres 1 adolescente kirchnerista fanático ,sectario y dogmático ,si tanto quieres a los kirchneristas pues anda llévales alfajores a los kirchneristas que están en cana como Bodou !!!

Anónimo dijo...

Prostifollado, si tanto detestas a Borón y a la izquierda ,no se que haces comentando en éste blog, teniendo en internet infinidad de sitios afines a tu ideología derechista.
Seguro que algún zurdo te dejó sin novi@ jajajaja,es por eso los odias tanto, jaja .

José dijo...

Me parece muy mal que "Anonimo" critique a otros que supuestamente tienen "ideología derechista", una de las cosas que hay que destacar de este blog es la apertura de Atilio Boron a toda clase de comentarios incluyendo los de "Anónimo" quien supuestamente es "izquierdista" pero claramente Kitchnerista.

Anónimo dijo...

Excelente artigo. No Ocidente, atualmente, os(as) mais notórios(as) PRESOS(AS) POLÍTICOS(AS) são latinoamericanos(as): Julian Assange (doble ciudadania), Lula, Milagro Sala, Jorge Glas (e, a caminho da prisão, Rafael Correa, Cristina Kirchner e Jaime Petro), entre outros(as), todos(as) vítimas do lawfare. Hoy mismo, 14/11/18, la "substituta" de Moro (la subsicaria) vá a interrogar Lula en otro processo sin crímen ni prueba. Com disse Emir Sader ayer em "As turbulências latino-americanas": "A América Latina continua sendo o continente de mais turbulências políticas no mundo, porque é o cenário das mais abertas disputas entre o neoliberalismo o antineoliberalismo. Porque foi o único continente em que surgiram governos antineoliberais, governos de grande sucesso, que diminuíram significativamente as desigualdades, no continente mais desigual do mundo, enquanto o neoliberalismo ampliava as desigualdades nas outras regiões do mundo.

Porque foi o continente em que surgiram os principais líderes da esquerda no século XXI, entre eles Hugo Chavez, Lula, Nestor y Cristina Kirchner, Pepe Mujica, Evo Morales, Rafael Correa. Porque é a única região que chegou a construir processos de integração regional alternativos aos tratados de livre comércio com os EUA.

Por essas razões, a América Latina foi e continua sendo o continente de mais enfrentamentos, em que vários dos próprios líderes que lideram os processos de luta antineoliberal são atacados furiosamente pela direita, não com a contraposição de propostas de governos, mas com sua criminalização como dirigentes políticos, com processos contra eles, com sua condenação, sua prisão e tentativas de sua exclusão da vida política dos seus países. Procedimentos que se tornaram condição para a que a direita volte ao governo e possa retomar o modelo neoliberal, modelo fracassado e que produziu tantos resultados negativos para nossos povos, nossos países, nossas democracias, nossa soberania."

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