Si los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Cuba aprobaran algo parecido -no igual sino parecido- a la Ley Mordaza que a partir de mañana, 1° de Julio, entrará en vigor en España, la andanada de críticas de la derechay los medios hegemónicos sería devastadora. Pero como la aprueba el Partido Popular tiene todo el blindaje mediático y político del mundo. Vean lo que establece esa monstruosa legislación:

10 cosas que no podrás hacer a partir del 1 de julio por la Ley Mordaza

Una manifestación durante un telediario puede costarte 600.000 euros, al igual que tuitear sobre una protesta. Fotografiar a un policía o concentrarse frente a un Parlamento, como los griegos, se penará con hasta 300.000 euros

http://www.elplural.com/2015/06/29/10-cosas-que-no-podras-hacer-a-partir-del-1-de-julio-por-la-ley-mordaza/

Este 1 de julio, en menos de 24 horas, España será un país diferente y no porque buena parte de sus ciudadanos empiecen las vacaciones. Dicho día, operación salida para muchos españoles, entra en vigor la conocida como Ley Mordaza, junto a la reforma del Código Penal aprobada por el Gobierno del Partido Popular. Visto que ni siquiera Naciones Unidas ha conseguido que el Ejecutivo español acepte sus recomendaciones para evitar “una amenaza al ejercicio del derecho a la protesta pacífica”, según la ONG Rights International Spain, merece la pena elaborar una pequeña guía para que usted sepa lo que no podrá hacer a partir del 1 de julio o, al menos, lo que le podrá costar. Eso sí, siempre dentro del rebuscado y críptico lenguaje con el que se ha redactado la ley, que permitirá a la Administración sancionar sin permiso judicial por causas que no quedan muy claras en el texto.

1. Realizar una protesta en una “infraestructura que presta servicios básicos para la comunidad”

Los típicos actos de protesta de Greenpeace, que muchas veces incluyen la escalada de una central nuclear y el despliegue de una pancarta, o una concentración en un aeropuerto se consideran ahora faltas muy graves que pueden multarse con entre 30.0001 y 600.000 euros. Pero en la redacción también encaja que se podría penar con estas multas a una protesta durante el telediario de una cadena pública, como ocurrió en Canal 9.

2. Tuitear sobre una protesta o manifestación venidera

La nueva ley permite que se castigue al mismo nivel a quien organiza una protesta sin permiso que a quien difunde mensajes en las redes sociales sobre esa cita, aunque luego no acuda ni sepa cómo ha acabado la manifestación. El artículo 30.3 señala que “también se considerarán organizadores o promotores quienes (…) por publicaciones o declaraciones de convocatoria de las mismas, por las manifestaciones orales o escritas que en ellas se difundan, por los lemas, banderas u otros signos que ostenten o por cualesquiera otros hechos pueda determinarse razonablemente que son directores de aquellas”. Las multas para estos también van de los 30.001 a los 600.000 euros.

3. Colgar películas en Internet

Este aspecto ha provocado ya el cierre de la web española Subtitulos.es, que se hace efectivo un día antes de la entrada en vigor de las “leyes draconianas”, según sus fundadores. El nuevo artículo 270 del Código Penal señala que “será castigado con la pena de prisión de seis meses a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses el que, con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya, comunique públicamente o de cualquier otro modo explote económicamente, en todo o en parte, una obra o prestación literaria, artística o científica”.

4. Consumo de drogas en la vía pública

Fumarse un porro en la calle o simplemente llevar encima una sustancia estupefaciente se penará a partir del miércoles con multas que van desde los 601 euros a los 30.000 euros. El Gobierno también se ha arrogado la potestad de multar a quien haga botellón, algo que antes se circunscribía a las ordenanzas municipales. Las multas para el consumo de alcohol van desde los 100 a los 600 euros.

5. Manifestarse ante un Parlamento

Lo mismo que está ocurriendo día sí y día también en Grecia, con manifestaciones ante el Parlamento en la Plaza Sintagma, será calificado como falta grave. Algo que en España podría haber afectado a las concentraciones de Rodea el Congreso, y que ahora estarían penadas con multas que van de los 601 a los 30.000 euros.

6. Hacer fotografías de la Policía

Sin quedar muy claro qué significa, no se podrán tomar imágenes de los agentes de la policía si suponen “un peligro para su seguridad personal o familiar”. En este caso, las multas también van de los 601 a los 30.000 euros.

7. Perturbar una manifestación pacífica

En la categoría de falta grave y, por tanto, penada con multas de los 601 a los 30.000 euros entra la “perturbación del desarrollo de una reunión o manifestación lícita, cuando no constituya infracción penal”. Como no aclara cómo tiene que ser la perturbación, en este saco podría entrar el cambiar el itinerario de una manifestación comunicada o el uso de pancartas y eslóganes que se puedan considerar delictivos.

8. Impedir un desahucio

Las famosas movilizaciones para impedir que los bancos expulsen de sus casas a quien falle en el pago de la hipoteca, y que han llevado a Ada Colau a ser alcaldesa de Barcelona, ahora están perseguidas por la Ley Mordaza, que establece multas desde 601 a 30.000 euros para quien “obstruya a la autoridad en la ejecución de sus decisiones administrativas o judiciales”.

9. Ocupación de inmuebles

Con multas que van de los 100 a los 600 euros, se castiga a quien ocupe un inmueble, pero también a quien permanezca en ellos “contra la voluntad de su propietario, arrendatario o titular de otro derecho sobre el mismo, cuando no sean constitutivas de infracción penal”. Algo que abarca no solo a las acciones del movimiento okupa, sino también a los profesionales que protagonicen una sentada frente a un colegio o un ambulatorio amenazado de cierre.

10. Bonus track: devoluciones en caliente

Si en vez de ser un ciudadano estándar eres un inmigrante que salta la frontera en Ceuta o Melilla, ahora el Estado español puede expulsarte de vuelta al país vecino a través de una puerta trasera. Ya se hacía antes, pero ahora se legaliza a pesar del rechazo internacional.

(Por Atilio A. Boron) Pasaron poco más de seis meses desde el histórico anuncio realizado conjuntamente por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de Diciembre pasado. Dado que no es Cuba quien ha acosa a Estados Unidos sino Washington quien bloquea a la isla caribeña parece oportuno indagar sobre lo ocurrido con esa política, que viene siendo repudiada por la comunidad internacional con cada vez mayor fuerza. Al hacerlo, no deja de sorprender que en lo tocante al bloqueo la situación permanece sin mayores cambios. Han habido varias rondas de conversaciones tendientes a normalizar las relaciones cubano-americanas pero, hasta ahora, los gestos y las decisiones concretas que tiene que tomar la Casa Blanca han sido escasas y de poca monta. Peor aún, el día previo al del anuncio el Departamento del Tesoro sancionó al Commerzbank de Alemania con una multa cercana a los mil millones de dólares por realizar operaciones financieras con Cuba. La decisión de eliminar a ese país de la lista de países patrocinadores del terrorismo -lugar en el que había absurdamente sido incluida desde los años de Ronald Reagan, en 1982- puede facilitar el relanzamiento de las relaciones económicas pero, hasta ahora, es muy poco lo que se ha hecho. 


       Del lado norteamericano se dice que el Congreso no acompaña a las políticas de la Casa Blanca y que obstaculiza el avance del proceso de normalización. Sin embargo, un equipo de abogados estadounidenses ha demostrado que existe un amplio campo de atribuciones en manos del ejecutivo y que si Obama quisiera podría impulsar algunas decisiones que reducirían significativamente los perniciosos efectos del bloqueo. A título meramente ilustrativo argumentan que podría autorizar el establecimiento de conexiones aéreas regulares servidas por transportadores de Estados Unidos y Cuba; o que los visitantes norteamericanos a la isla pudieran traer de regreso, para uso personal o como regalos, toda clase de bienes producidos sin limitaciones discriminatorias (en relación a lo permitido para otros países) según el tipo de artículos (ron, tabaco, etcétera) o el valor de los mismos; posibilitar el establecimiento de relaciones de corresponsalía entre instituciones bancarias de ambos países; eliminar o atenuar, para ciertos productos estadounidenses, la necesidad de que Cuba pague sus compras “en efectivo y por anticipado”; autorizar el uso de dólares norteamericanos en las transacciones comerciales que realicen las empresas cubanas y facilitar las operaciones de “clearing” a través del sistema bancario estadounidense; suprimir la política de “veto a Cuba” en las instituciones financieras internacionales a la hora de aprobar créditos o donaciones a la isla; abolir la prohibición que impide a barcos que hayan transportado cargas desde o hacia Cuba a amarrar en puertos de los Estados Unidos antes de 180 días después de abandonar un puerto cubano, así como autorizar a navíos que transporten bienes o pasajeros hacia o desde Cuba ingresar a puertos de los Estados Unidos; otorgar una licencia general que permita el flujo sin límites y frecuencias de remesas destinadas a individuos u organizaciones no gubernamentales radicadas en Cuba, incluyendo pequeñas granjas; facilitar la exportación de equipos informáticos y software de origen estadounidense a Cuba, así como materiales dedicados al desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones; autorizar a ciudadanos de Estados Unidos a recibir tratamientos médicos en Cuba, la exportación de medicinas, insumos y equipos para la atención de pacientes cubanos o para facilitar la  producción biotecnológica de la isla y permitir el ingreso a Estados Unidos de medicamentos cubanos para su venta en ese país. Este listado, que podría extenderse con muchas otras medidas, es suficientemente ilustrativo de que es posible aminorar el criminal impacto del bloqueo si hubiera la voluntad política de sentar sobre nuevas bases las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. La gran pregunta es: ¿por qué no lo hace?
     Podría conjeturarse que la pasividad de Obama es una estrategia para debilitar a Cuba y negociar desde una posición de fuerza la normalización de las relaciones diplomáticas; o para apaciguar a sus críticos de derecha, tanto dentro de su propio partido como entre los republicanos; o que la maquinaria burocrática del estado impone ritmos y erige limitaciones a lo que el ocupante de la Casa Blanca quiera hacer, como lo demuestra su incapacidad para cerrar la cárcel de Guantánamo a pesar de sus promesas de campaña; o una combinación de todo lo anterior. Pero lo cierto es que, cualesquiera que fueren las razones por las que Obama no hace uso de sus atribuciones, el bloqueo sigue su curso ocasionando graves daños a la economía cubana y provocando crueles sufrimientos a su población. Tal vez en el fondo de esta política se encuentre la ilusión de que la permanencia del bloqueo y la irritación que este produce precipitarán un estallido de protesta popular que ponga fin a la revolución cubana. Hace más de medio siglo que Washington adhirió a esa estúpida creencia, refutada por la historia, pero sabemos que una de las cosas que distingue al imperio es su enfermiza obcecación por apoderarse de Cuba, una ambición hecha pública en los albores de la república norteamericana por John Adams, el segundo presidente de ese país, cuando en Junio de 1783 declaró la necesidad de anexar la isla caribeña a los Estados Unidos. Dado que Obama aclaró que la normalización de relaciones bilaterales no significa que su país abandone la idea de producir un “cambio de régimen” en Cuba para, según él, facilitar el advenimiento de la democracia y la libertad en la isla –preguntemos: ¿como en Libia, Irak, Siria, Honduras?-, no sería de extrañar que su actitud fuera expresión de aquella prepotente necesidad sentida por Adams hace ya más de dos siglos y que el actual ocupante de la Casa Blanca no se atreve a desechar pese a su inmoralidad y a su insalvable anacronismo. A seis meses del anuncio del 17 de Diciembre pasado Obama podría haber hecho algo más. Aunque nomás sea por respeto a sus propias palabras.

   




La infame Troika que gobierna Europa (el Banco Central Europeo, el FMI y la Comisión Europea) chantajea a los griegos, y Alexis Tsipras y su gobierno responden con un referendo popular, con democracia. Vamos a ver que dicen ahora. Tendrán que sacarse la careta y denunciar la "maniobra demagógica" del gobierno griego. Porque, como lo comprueba una y mil veces la historia, democracia y capitalismo son INCOMPATIBLES, se repelen mutuamente. Si queremos democracia debemos acabar con el capitalismo.


19 Junio 2015.
Me dicen que exagero el peligro del ingerencismo imperialista para desestabilizar los gobiernos democráticos y de izquierda de Nuestra América. Para que vean que el animal es violento, inescrupuloso y pertinaz en su vocación de pillaje y su voluntad de aplastar toda oposición es que comparto una FOTOGRAFÍA HISTÓRICA que ilustra la humillación a la que sometieron al presidente democráticamente electo de Guatemala Jacobo Arbenz al que obligaron a quitarse sus ropas cuando estaba a punto de ser expulsado del país una vez consumado el golpe de estado de 1954, orquestado, financiado y sus fuerzas invasoras equipadas por la CIA. El golpe de Guatemala fue el primero ejecutado por "la agencia" en América Latina y el segundo a nivel mundial después del que fraguaran en Irán para deponer a Mossadegh y reemplazarlo por el Sha en 1953. La mano yanqui en el golpe era tan visible que la revista Life, que publicó esta foto, no tuvo empacho alguno en afirmarlo aunque mentía al decir que Washington sólo lo "alentó".
(Agradezco a la investigadora Silvina Romano por haberme hecho llegar la foto de Arbenz)
En el 2009 estuvieron a punto de hacer lo mismo con "Mel" Zelaya, al que sacaron de su casa en pijama y lo trasladaron a Costa Rica, ahorrándole en este caso la humillación que le ocasionaron a Arbenz. ¿Alguien cree que si se produjera un golpe de estado en América Latina el imperialismo no procuraría darle un ejemplar escarmiento a los líderes que Washington tiene como enemigos. o a sus seguidores? 

Zelaya llega a Costa Rica, expulsado de Honduras por los golpistas

Buenos Aires, 19 Junio 2015.

Washington no pudo tumbar a Maduro, entonces lanza un feroz ataque contra Ecuador.
La excusa: las dos iniciativas de leyes enviadas por el Poder Ejecutivo (impuesto a la herencia y a la venta especulativa de tierras) que tienen un profundo contenido social y redistributivo porque en el caso de la primera se aplica un impuesto al 2 % más rico para financiar políticas sociales que favorecen a los más pobres. 


El objetivo real de todos estos violentos ataques no es tan sólo impedir la aprobación de esas leyes sino acabar con el gobierno. Por eso el slogan que proponen para la convocatoria los principales líderes de la derecha -una colección de impresentables- es "¡Fuera Correa!", equivalente al "¡Fuera Maduro!" que se escuchaba durante los aciagos primeros meses del 2014 en Venezuela. Es un ejemplo más tomado del manual para desestabilizadores elaborado por Gene Sharp en Estados Unidos, en el cual se aconseja "calentar la calle" estimulando el descontento de los sectores dominantes perjudicados por la legislación en ciernes pero movilizando a las capas medias integradas a la hegemonía de las primeras.y de se modo avanzar un escalón más en el proceso de destitución de gobiernos indeseables para Washington, como el de Correa. La defensa del privilegio y la riqueza precisa disimularse con ropajes plebeyos, de lo contrario pierde eficacia, El objetivo de estas airadas protestas es crear un clima de tensión e inestabilidad políticas, promoviendo tumultos callejeros, riñas y destrozos en las ciudades y alentando la inquietud policial y militar, especulando con la ocurrencia de un nuevo 30 de Septiembre, el fracasado intento golpista del 2010. Puede parecer exagerado pero conviene recordar el consejo del Che y "no creer en lo que dice el imperialismo, ni un tantico así, ¡nada!"  En casos como estos conviene pecar por exceso y no por defecto, so pena de quedar indefensos cuando irrumpan con violencia las fuerzas retrógradas y, entonces, sea demasiado tarde. 


Recordar que cuanto peor le vaya a Estados Unidos en otras partes del mundo (Europa, en Ucrania; Medio Oriente, con el Estado Islámico) tanto mayor será la presión que ejercerán sobre América Latina y el Caribe para supeditar esta región a su estrategia global de gobernanza imperial. Y para ello, gobiernos como el de Correa son obstáculos molestos que deben ser removidos de cualquier modo.Y en pos de ese objetivo trabaja sin descanso, día y noche. 
17 Junio 2015

Hola: invito a todas y todos los interesados a asistir a este muy interesante seminario organizado por el CEFID/AR y que tendrá lugar mañana jueves 18. Al mediodía en punto tendré el gusto de compartir un panel sobre la problemática geopolítica con Jorge Taiana y Samuel Pinheiro Guimaraes, contando con la coordinación general de Telma Luzzani.
¡Lxs espero!



SEMINARIO

CRISIS MUNDIAL.
 NUEVOS PARADIGMAS Y EXPERIENCIAS EMERGENTES
Lugar: Salón de Actos del Banco Nación,  Rivadavia 325, 1er. Piso
 Fecha: Jueves 18 de junio (de 9 a 17:45hs)

TEMARIO

 * REESTRUCTURACIÓN DE DEUDAS SOBERANAS* CAMBIOS GEOPOLÍTICOS EN CURSO. IMPACTOS  SOBRE LAS RELACIONES ECONÓMICAS
   NORTE-SUR Y SUR-SUR
* EVASIÓN TRIBUTARIA, LAVADO, FUGA DE  CAPITALES Y GUARIDAS FISCALES
* LA 
CRISIS EN ESPAÑA: UN CAMBIO PROFUNDO Y SUS CONSECUENCIAS
* BOLIVIA: LA EXPERIENCIA DE UNA NUEVA FORMA DE ESTADO, ECONOMÍA Y SOCIEDAD

PARTICIPARAN
    Carlos BiancoAtilio Borón, Cecilia Fernández Bugna,
Jaime Durán (Bolivia), Jorge Gaggero, Carlos Gonella, Pablo López
Bibiana Medialdea García (España), Cecilia Nahón, Samuel Pinheiro Guimaraes (Brasil), José Sbatella, Sebastián Soler, Jorge Taiana, Alejandro Vanoli y Guillermo Wierzba.

Información adicional y el programa detallado disponibles en:

Consultas a: informacion@cefid-ar.org.ar 


16.6.2015

Un crimen que muestra hasta donde llega, en un país como la Argentina, el odio de clase, el ansia de revancha y la absoluta inescrupulosidad de la derecha a la hora de escarmentar a un pueblo que se rebela o a un gobierno que no se arrodilla ante sus mandatos. Ocurrió hace 60 años pero puede ocurrir de nuevo hoy, en Argentina, en Bolivia, Ecuador, Venezuela o en cualquier país que tenga la osadía de desafiar los poderes fácticos, a la oligarquía y al imperialismo. Comparto por eso un fragmento de la obra El Terrorismo de Estado en la Argentina en donde se habla de ese infame episodio:

 Uno de los aviones utilizados para el bombardeo, con la inscripción de "Cristo Vence" estampada en la trompa de su fuselaje.
"… Lo que sí aparecería como una aberrante novedad en los anales de las prácticas del Terrorismo de Estado fue un hecho que, enrigor, no fue producto del accionar estatal sino de una conspiración -liderada por el Contralmirante Aníbal Olivieri, Ministro de Marina y uno de los principales jefes de la sedición- que procuraba asesinar al Presidente Perón, desencadenar un golpe de Estado y escarmentar a sus seguidores: la masacre de Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955, producto del indiscriminado bombardeo que unidades de la aviación naval efectuaron sobre la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, causando 386 víctimas y más de 800 heridos. Por las características que tuvo este suceso, sin precedentes en la historia argentina por su virulencia y masividad, en fechas recientes se lo ha concebido como un claro antecedente del Terrorismo de Estado y un delito de “lesa humanidad”. No sólo bombardeo, aclaremos, sino también ametrallamiento a mansalva de los civiles que estaban en la Plaza de Mayo y los alrededores."

Algunas de las víctimas a punto de ser trasladadas a la Morgue Municipal

"Pero el hecho trágico del 16 de junio no fue un rayo en un día de sol. Tenía antecedentes: dos años antes, en abril de 1953, un atentado terrorista contra una manifestación organizada por la CGT dejó como saldo 5 muertos y 95 heridos. El trasfondo de esta violencia era el creciente enfrentamiento entre el régimen peronista y la Iglesia, que giraba en torno a la Ley de Divorcio, la supresión de la obligatoriedad de la enseñanza religiosa en las escuelas y la legalización de los prostíbulos. No obstante, es preciso señalar que en el fondo de estos temas controversiales estaba el hecho, evidente para todos, de que detrás de la Iglesia se agrupaba la reacción oligárquica, la cual se encontraba a la espera del momento oportuno para ajustar cuentas con los 'descamisados'. Producto de este enfrentamiento, en junio de 1955, la Iglesia convocó a una multitudinaria procesión de Corpus Christi que se manifestó trasladándose desde la Catedral hasta la Plaza del Congreso. Se estima que fueron unas doscientas cincuenta mil personas las que participaron de este acto de protesta, registrándose varios incidentes a lo largo del trayecto. Un par de días después, y como producto de estos desmanes (entre ellos una quema de la bandera nacional, episodio más que confuso y sobre el cual se tejieron múltiples interpretaciones), el gobierno procedió a expulsar del país a dos de los líderes de la agitación eclesiástica, los monseñores Manuel Tato y Ramón Pablo Novoa."

Transporte público y automóviles privados, todos destruidos por igual


Fuente: Osvaldo Bayer, Atilio A. Boron y Julio C. Gambina, El terrorismo de estado en la Argentina. Apuntes sobre su historia y sus consecuencias (Buenos Aires:Instituto Espacio para la Memoria, 2010), pp. 86-87. (Libro que puede descargarse libremente en este blog)


CUMBRE DE INTELECTUALES, PARLAMENTARIOS Y LUCHADORES SOCIALES, realizada en el marco de la CUMBRE DE LOS PUEBLOS paralela a la CUMBRE CELAC-UE

DECLARACIÓN DE BRUSELAS
Nosotros y nosotras, parlamentarios,  intelectuales, y luchadores sociales, provenientes de América Latina y El Caribe y de Europa, reunidos en la ciudad de Bruselas, Bélgica, el 10 de junio de 2015, en la Cumbre de los Pueblos paralela a Cumbre CELAC-UE, proclamamos:
El rechazo a la ofensiva del capital, en la llamada Doctrina Obama, que enmarca las nuevas reacciones del imperialismo a través de una geopolítica del miedo, que amenaza en términos políticos, económicos y  sociales a todo el mundo y particularmente a los pueblos y fuerzas insurgentes de Nuestra América y  Europa, sacrificados a la lógica de los ajustes neoliberales, ejemplificado en el proceso de Grecia, a quién expresamos nuestra solidaridad por su resistencia a los ajustes, como han sido afrontados por las sociedades de América Latina.
Condenamos la tergiversación y la manipulación de los poderes mediáticos sobre los procesos de cambio en América Latina y las luchas de las fuerzas progresistas en Europa.
Denunciamos la agresión imperial desarrollada en forma ininterrumpida desde hace quince años, a través de una feroz campaña, de parte de la prensa al servicio de la reacción internacional contra Venezuela, que ha sido sometida a una guerra económica sin cuartel, por medio, del acaparamiento,  de los sobreprecios y precios de transferencia aplicados por las trasnacionales, los incidentes violentos que generaron 43 muertos y centenares de heridos, entre los meses de febrero y abril de 2014,  buscando socavar la credibilidad y el papel histórico que juega la patria de Bolívar.
Rechazamos enérgicamente una intervención militar foránea o un golpe de Estado, estimulado y amparado por la extrema derecha nacional e internacional, y la incomprensión y la complicidad de sectores de la  socialdemocracia, tal como ya lo hicieron en Honduras en 2009, o los intentos contra Ecuador, Paraguay y Bolivia, entre otras.

Afirmamos y nos congratulamos por el amplio avance que en materia de cumplimiento de los derechos humanos ha alcanzado Venezuela en los últimos 16 años. Nos negamos a la politización del tema por parte de sectores interesados de la prensa  y actores internacionales y nacionales, que buscan promover la impunidad para los responsables intelectuales y materiales de los hechos de violencia generada en Venezuela en los años 2013-2014. Nos solidarizamos con la campaña reivindicativa de justicia y derecho que adelanta el Comité de Víctimas de la Guarimba y el Golpe continuado. Repudiamos la injerencia de expresidentes, instituciones y organismos de derechos humanos que buscan la invisibilización de las víctimas y sus familiares.
Convocamos a los movimientos sociales y organizaciones europeas, para que actúen junto a América Latina a través de una plataforma común sobre el rescate de los principios de emancipación, de solidaridad e independencia, y la alianza entre los pueblos, que trascienda el accionar de esta Cumbre, concentrada básicamente en los temas económicos, para exigir:
1) El respeto de la soberanía de los pueblos y la legitimidad de la CELAC y sus instituciones, así como la defensa de América Latina y El Caribe como zona de paz;  
2) la derogación del Decreto de Obama contra Venezuela;  
3) el levantamiento del criminal bloqueo contra Cuba, la devolución del territorio ocupado ilegalmente  por la base militar de Guantánamo, la justa indemnización al pueblo cubano por los daños ocasionados durante más de cinco (5) décadas y  la eliminación de la “Posición común” de la Unión Europea hacia Cuba;  
4) el reconocimiento de los derechos argentinos sobre Las Malvinas, la desocupación militar de Haití y el llamado inmediato a elecciones democráticas, y la independencia y autodeterminación de Puerto Rico y la liberación de Oscar López Rivera;  
5) el derecho a la salida al mar de Bolivia;  
6) el respeto de Chevron a la soberanía de Ecuador y que asuma la responsabilidad por el ecocidio que causó en la Amazonía, y la no intromisión de Exxon en los mecanismos de resolución de diferencias entre Guyana y Venezuela;  
7) el fin de las políticas migratorias de los EEUU, que provocan miles de víctimas, mayormente Latinoamericanos, así como la violación de los derechos humanos cometidos contra los afrodescendientes en EEUU;  y 
8) el total esclarecimiento de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa y nos solidarizamos con el reclamo de justicia de sus familias y del pueblo mexicano.

Denunciamos que la Unión Europea  y muchos gobiernos latinoamericanos están participando en negociaciones secretas de acuerdos comerciales plurilaterales de nueva generación impulsados por los Estados Unidos y sus aliados, tales como: la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP), el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA). Dichos tratados son instrumentos del proceso de expansión y acumulación capitalista y buscan perpetuar y tornar irreversibles los “derechos” otorgados a la Inversión Extranjera Directa, las privatizaciones, desmonopolizaciones y desregulaciones  para asegurar y conseguir un mayor control y extracción de ganancias de las economías nacionales y la economía  mundial. Con ese fin plantean un conjunto de cambios  institucionales que son antidemocráticos y atentan contra la soberanía de nuestros países.
Actualmente los Tratados Bilaterales de Inversión y de Libre Comercio, junto con los Tribunales de Resolución de Controversias, son creados y utilizados por las empresas trasnacionales para explotar las riquezas de Nuestra América y debilitar a los Estados nacionales que llevan adelante procesos de cambio. Saludamos y nos solidarizamos con las denuncias de esos Tratados realizados por Bolivia, Ecuador y Venezuela, y respaldamos la creación de un instrumento vinculante para regular y sancionar las acciones de las Trasnacionales, como ha sido propuesto en Naciones Unidas.

Asimismo, nos solidarizamos con las luchas de los pueblos europeos afectados por las políticas de austeridad impuestas por la Troika (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo). Denunciamos que las políticas de austeridad impulsadas, incrementarán las desigualdades sociales, el desempleo, la pobreza, el empleo precario y la explotación laboral.

Responsabilizamos a la OTAN por sus políticas de agresión y a la UE por sus políticas migratorias y xenófobas, que han causado la tragedia humana en el Mediterráneo, África y Medio Oriente, con la pérdida de vidas humanas por el éxodo migratorio, por el apoyo a los grupos terroristas fundamentalistas y por la amenaza del  imperialismo a la paz en la zona, con efectos terribles en una potencial guerra que se extienda por toda la región a partir del conflicto en Ucrania.

Condenamos toda manifestación de racismo y hacemos nuestras las reivindicaciones de los pueblos originarios y afrodescendientes.

Exhortamos a los gobiernos, movimientos sociales, intelectuales, artistas, cultores y cultoras, a erradicar el feminicidio y el heteropatriarcado asesino. Promovamos la soberanía de los cuerpos, el derecho a decidir sobre ellos y a reconocer las disidencias sexuales y de género.

Apoyamos las conversaciones de Paz llevadas a cabo entre el Gobierno de la República de Colombia y las FARC- EP.

Rescatamos la trascendencia y el papel histórico del pensamiento geopolítico de Simón Bolívar, en el año Bicentenario de la Carta de Jamaica, pues las tareas de la integración y unidad americana que señalaba en 1815, tienen total vigencia en la actual coyuntura geopolítica de agresiones del Imperialismo.

Valoramos los esfuerzos realizados a través de la Red de Intelectuales, Artistas y Luchadores Sociales en Defensa de la Humanidad, en forma ininterrumpida desde hace más de once años, y llamamos a fortalecer este instrumento fundamental que impulsaron los Comandantes Hugo Chávez y Fidel Castro, en función de la defensa del pensamiento crítico y emancipatorio, para contrarrestar la hegemonía del capital.

En Bruselas, Bélgica, a los diez días del mes de junio de 2015.


14.6.2015

Ernesto Che Guevara: nacía en un día como hoy, de 1928. Médico, guerrillero, intelectual autodidacta, estadista, estratego militar: una de las más extraordinarias figuras de la historia social y política de todos los tiempos. Su presencia en la historia de Nuestra América y en otros países del Tercer Mundo dejó una estela luminosa que nada ni nadie podrá borrar. Ejemplo del revolucionario integral supo combinar la acción y la reflexión como muy pocos. Para recordarlo en este día comparto unos pocos párrafos de su memorable "Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental" en donde formula un diagnóstico de gran actualidad sobre la estrategia del imperialismo para América Latina y la conducta de buena parte de los gobiernos del área.


"El campo fundamental de la explotación del imperialismo abarca los tres continentes atrasados, América, Asia y África. Cada país tiene características propias, pero los continentes, en su conjunto, también las presentan."
"América constituye un conjunto más o menos homogéneo y en la casi totalidad de su territorio los capitales monopolistas norteamericanos mantienen una primacía absoluta. Los gobiernos títeres o, en el mejor de los casos, débiles y medrosos, no pueden imponerse a las órdenes del amo yanqui. Los norteamericanos han llegado casi al máximo de su dominación política y económica, poco más podrían avanzar ya. Cualquier cambio de la situación podría convertirse en un retroceso en su primacía. Su política es mantenerlo conquistado. La línea de acción se reduce en el momento actual, al uso brutal de la fuerza para impedir movimientos de liberación de cualquier tipo que sean."
"Bajo el slogan, "no permitiremos otra Cuba", se encubre la posibilidad de agresiones a mansalva, como la perpetrada contra Santo Domingo o, anteriormente, la masacre de Panamá, y la clara advertencia de que las tropas yanquis están dispuestas a intervenir en cualquier lugar de América donde el orden establecido sea alterado, poniendo en peligro sus intereses. Esa política cuenta con una impunidad casi absoluta; la OEA es una máscara cómoda, por desprestigiada que esté; la ONU es de una ineficiencia rayana en el ridículo o en lo trágico; los ejércitos de todos los países de América están listos a intervenir para aplastar a sus pueblos. Se ha formado, de hecho, la internacional del crimen y la traición." 

"Por otra parte las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo y solo forman su furgón de cola. No hay más cambios que hacer; o revolución socialista o caricatura de revolución."
(El texto íntegro del "Mensaje" puede leerse en:https://www.marxists.org/espanol/guevara/04_67.htm

 ULTIMOS DÍAS
¡ABIERTA LA INSCRIPCIÓN PARA LA SEGUNDA COHORTE!
"DIPLOMATURA EN GEOPOLÍTICA Y DEFENSA LATINOAMERICANAS"

Cuando la depredación capitalista del medio ambiente y todas las formas de la vida social ha llegado a niveles desconocidos en la historia, se impone la necesidad de una reflexión sistemática sobre la geopolítica del imperialismo y las políticas de defensa que deberían ser implementadas para repeler tamaña agresión. Lamentablemente, la respuesta de la academia en América Latina y el Caribe no ha estado a la altura de las circunstancias, razón por la cual el tema no es abordado con la amplitud y profundidad requeridas en los estudios de posgrado de la región.

Para contribuir a remediar esa falencia el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED) conjuntamente con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (FFyL-UBA) han convenido en lanzar la "Diplomatura en Geopolítica y Defensa Latinoamericanas" con un plan de estudios de dos cuatrimestres de duración, con modalidad virtual, y de carácter crítico y transdisciplinar conducente a la obtención de un título, emitido por ambas instituciones, de Diplomado en Geopolítica y Defensa Latinoamericanas.

Consulten todos los antecedentes de esta propuesta en:

http://www.centrocultural.coop/…/nueva-diplomatura-en-geop…/
9.6.2015

Hoy cumple 85 años Roberto Fernández Retamar, una de las más extraordinarias figuras de las letras y el pensamiento político y social de Nuestra América. Para conmemorar su natalicio comparto el "Prólogo" que escribiera en ocasión de la publicación de su esclarecedor Pensamiento de Nuestra América. Autorreflexiones y Propuestas, a comienzos del 2006.

(Puede accederse gratis al libro en: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/formacion-virtual/20100721121022/retamar.pdf )

Presentación de Pensamiento de Nuestra América, Feria del Libro de La Habana, 2006

PRÓLOGO

Uno.

Pocas veces se tiene la satisfacción de concretar la publicación de un texto como el que el lector se apresta a leer. Son muchas las razones que explican este regocijo: en primer lugar, porque Fernández Retamar es uno de los más exquisitos cultores de nuestra lengua y siempre resulta placentero para una institución como CLACSO, cuya misión es divulgar los resultados de las investigaciones y elaboraciones teóricas de los científicos sociales de América Latina, enriquecer su propuesta editorial con los escritos de quienes sin provenir de las ciencias sociales aportan nuevas perspectivas de interpretación de nuestra realidad social y, además, lo hacen con una estética deslumbrante que rara vez se encuentra en los tradicionalmente áridos escritos de los académicos. (1)
.
En segundo lugar, porque Fernández Retamar, poeta, ensayista y minucioso explorador de todos los recovecos de nuestra cultura, ilustra con su vida y su obra la permanente vigencia de una categoría social que los intereses dominantes y las modas intelectuales de nuestro tiempo trataron infructuosamente de borrar de la faz de la tierra: la del intelectual crítico. Ocurre que vivimos en una época en la cual las armas de la crítica son más importantes que nunca, enfrascados como estamos en una batalla de ideas encaminada a construir un nuevo sentido común y una nueva escala de valores que reemplacen la mercantilización total de la vida social que promueve el capitalismo y su corolario inevitable: la destrucción irreparable del medio ambiente y la biodiversidad, el etnocidio y el epistemicidio implícitos en el exterminio de las culturas tradicionales y la silenciosa aniquilación de los pobres y los humillados, sacrificados sin pausa y sin mengua en el altar del mercado.

Tercero y último –en una lista de “buenas razones” que podría extenderse mucho más– porque este libro, nacido del curso que su autor ofreciera a través del Campus Virtual de CLACSO, demuestra sobradamente la riqueza del pensamiento social latinoamericano. Como es bien sabido, tres siglos de sometimiento colonial unidos a casi dos siglos de neocolonialismo han dejado una huella que, sin calificarla de imborrable, es sin duda alguna muy honda, y que será muy difícil eliminar. Como consecuencia de lo anterior, las teorizaciones elaboradas en esta parte del mundo han sido consuetudinariamente valoradas como de inferior calidad a las otras, producidas “allá”, en la patria de los colonizadores.

Este libro es un formidable antídoto para combatir tan arraigado prejuicio, pues al pasar revista a los grandes florecimientos del pensamiento latinoamericano se toma conciencia de la formidable estatura alcanzada por la obra de algunos de nuestros intelectuales. Pese al carácter fragmentario y disperso de la obra de Simón Bolívar –inevitable si se tiene en cuenta que la misma no es producto de las cavilaciones de un reposado profesor de filosofía, sino el febril precipitado de un proyecto de emancipación continental del cual su autor era simultáneamente su jefe militar y político– la calidad y perspicacia de sus reflexiones sobre la vida política no son menores que las que caracterizan la obra de una serie de autores “canónicos” que no están ausentes en ningún curso de teoría política del siglo XIX. Nos referimos por ejemplo a figuras tales como James Mill, Jeremy Bentham o T. H. Green, en Gran Bretaña, o Benjamin Constant en Francia, de las cuales muy difícilmente podría decirse que hayan elaborado una visión del complejo mundo de la política más iluminadora que la que se desprende de los escritos del Libertador. Y lo mismo cabría decir de Domingo Faustino Sarmiento, quien con justa razón ha sido considerado como el Tocqueville latinoamericano; o de Joaquim Nabuco en Brasil, Francisco Bilbao en Chile, Simón Rodríguez en Venezuela, y tantos otros con los cuales Fernández Retamar conversa en este libro. Para no hablar de José Martí, quien comienza a referirse al imperialismo antes que Hobson y, por supuesto, antes que el propio Lenin; o de Mariátegui, verdadero re-creador del marxismo latinoamericano –en “América el socialismo deberá ser creación heroica, no calco y copia”, dijo el ilustre marxista peruano– en una época en que algunas de las mentes más lúcidas de Europa, con la notable excepción de Antonio Gramsci, lo habían convertido en un catecismo despojado de la savia vital que le habían infundido sus creadores. Autores latinoamericanos que, de haber nacido en Europa o Estados Unidos, seguramente serían estudiados asiduamente en las grandes universidades de hoy día, pero a quienes las contingencias que rodearon su nacimiento condenaron a un lamentable abandono, aún entre nosotros. Esta obra constituye un oportuno rescate ante ese olvido.

Dos

El camino que nuestro autor nos invita a recorrer –desde los albores de nuestras luchas por la independencia percibidos por vez primera en la rebelión de los esclavos de Haití en 1804, hasta la actualidad– está jalonado por los grandes acontecimientos que marcaron la historia de América Latina y el Caribe. Acontecimientos y, por supuesto, las transformaciones estructurales que caracterizaron al desarrollo del capitalismo en esta parte del globo y que tuvieron su correspondencia –siempre mediatizadas y jamás de manera mecánica o lineal– en el plano de las ideas. Estas condiciones de base alimentaron una seria y medular reflexión sobre lo que podríamos llamar “la condición latinoamericana” y las alternativas de superación del orden neocolonial instaurado luego de las guerras de la independencia. Como no podía ser de otra manera, las teorías y propuestas resultantes se caracterizan por una riquísima diversidad. Si en general los diagnósticos sobre el atraso y la postración de nuestros países presentan muchos rasgos en común en los más distintos autores, el espacio para el debate aún así es muy importante. Las divergencias son mayores a la hora de perfilar los contornos de la estrategia que podría desembarazarnos de las lacras de nuestro pasado: desde una “europeización” forzada de nuestras poblaciones, promoviendo sin ambages el genocidio de los pueblos originarios (en donde Sarmiento es el caso más nítido pero de ninguna manera excepcional en la región), hasta una propuesta proto-socialista y claramente antiimperialista como la que brota de la pluma de Martí y, ya en el siglo XX, de una pléyade de autores examinados en este volumen.

Riqueza de perspectivas que no sólo se concretiza en el ámbito de lo que con cierta amplitud de espíritu podríamos calificar como “pensamiento crítico”. Porque, como bien observa Fernández Retamar, el pensamiento de derecha también tuvo importantísimos exponentes en la historia de nuestros países. Pocos dudarían en nombrar a Francisco de Miranda como uno de los precursores de la independencia sudamericana. Pero, como bien señala nuestro autor, las contradicciones de clase y de nación se entrecruzaban en la obra del genial venezolano de una manera harto complicada. Ante la posibilidad de conquistar la independencia mediante la supresión de la opresión clasista, Miranda no dudaba en sacrificar la primera con tal de conservar la segunda. Esta opción se justificaba por la supuesta “inferioridad” de las clases y capas populares y el papel “naturalmente” dirigente que le tenía reservado a la elite criolla. Miranda era un ardiente independentista, pero inficionado por un pensamiento social profundamente conservador. Y, en este punto, no estaba solo: el mexicano Fray Servando Teresa de Mier compartía esas ideas, como a su vez lo hacían los líderes de las Trece Colonias inglesas un poco más al norte, independentistas pero también rabiosamente esclavistas. En tiempos más cercanos, el pensamiento social latinoamericano ha demostrado la vitalidad de esta tradición: pensemos simplemente en Mario Vargas Llosa y, sobre todo, por la profundidad de su obra, en Octavio Paz. Articulados a los grandes centros del poder económico y financiero mundial y sus imponentes aparatos propagandísticos, ambos se convirtieron –como mucho antes Vasconcelos en México– en los más locuaces portavoces de la derecha en momentos en que nuestros países eran asolados por los experimentos neoliberales. Su popularidad se vio convenientemente cultivada en la medida en que ambos fueron rodeados del halo de virtuosismo y excelencia que la derecha reserva a los renegados, es decir, a antiguos izquierdistas arrepentidos de sus pecados de juventud y que, ya en sus años maduros, multiplican sus esfuerzos para corregir sus errores y ayudar a encaminar al mundo y las jóvenes generaciones en la dirección “correcta”. (2)

Tres

Un prólogo a una obra tan rica como esta podría extenderse casi indefinidamente. Permítasenos pues evitar caer en tamaño error señalando, ya para concluir, un rasgo a nuestro entender importantísimo del pensamiento latinoamericano: su universalidad. En este y en otros ensayos, Fernández Retamar ha insistido en una idea seminal: nuestra condición de periferia del imperio nos obliga a ser universales. El “exotismo indoamericano” es uno de los peligros que, tal como acertadamente lo señala Michael Löwy, acecha al pensamiento crítico de nuestra región. Sin embargo, justo es señalar que en tal pecado han caído con harta más frecuencia europeos y norteamericanos que nuestros intelectuales críticos. Nuestra condición colonial y periférica no nos permite esos lujos. Así como Marx corregía la visión mesocrática de Hegel al concebir al proletariado como la clase universal por excelencia, nos parece que Fernández Retamar aporta elementos suficientes para entender las razones por las cuales el pensamiento emancipador de nuestro tiempo tiene su hogar en lo que Martí apropiadamente denominaba “nuestra América” y no en las metrópolis imperiales. La sutil, extensa y a la vez férrea tiranía del imperialismo no nos deja otra alternativa que pensar en términos universales, trascendiendo los “exotismos” y los particularismos. No se puede pensar seriamente a América Latina si no es desde el anti-imperialismo y el anti-capitalismo, anverso y reverso de un mismo y único tipo histórico de sociedad que ha colocado a nuestro planeta al borde de un holocausto. Cualquier pensamiento que omita abordar estos temas, en consecuencia, debe callar sobre todos los demás: hablar de democracia, derechos humanos o libertad, sin antes expedirnos sobre el permanente ataque que sobre estos valores perpetran el capitalismo y el imperialismo, descalifica como poco serio y superficial cualquier discurso, por bien intencionado que sea.

De lo anterior, de esta vocación inexorablemente universalista que caracteriza al pensamiento emancipador de América Latina, se desprenden numerosos problemas que mal podríamos tratar de examinar aquí. No obstante, hay uno que quisiéramos por lo menos dejar planteado: ¿por qué ha sido precisamente nuestra región, y no otras también sometidas a la dominación imperialista como África y Asia, la que ha sobresalido en este proceso de elaboración de un pensamiento emancipatorio, radical y antiimperialista? Descartadas las hipótesis lineales que erróneamente adjudican a la pobreza y la miseria virtudes revolucionarias, concientizadoras o contestatarias, tanto en el plano político como en el intelectual, ¿por qué ha sido América Latina el escenario en el cual se han venido plasmando estas ideas? ¿Por qué ha sido precisamente en estas tierras donde se revive la teoría del imperialismo, donde se elabora la teoría de la dependencia, donde surge la teología de la liberación, donde aparece la pedagogía del oprimido, donde resurge la teoría del estado; donde, por fin, el marxismo renace con más fuerza en momentos en que gran parte de los intelectuales progresistas de las metrópolis imperiales aceptaban resignadamente participar en sus funerales?

Creo que hay varias claves que deberían ser exploradas en un trabajo de más largo aliento. Por una parte, nuestra proximidad –geográfica, política, económica y social– con la Roma americana, para citar una vez más a Martí, es un elemento decisivo catalizador del pensamiento crítico. Si bien no hemos vivido en sus entrañas, como el Apóstol de la independencia cubana, conocemos muy bien al monstruo, lo tenemos muy cerca, y eso no puede sino favorecer una visión integral del capitalismo y del imperialismo, de su insanable naturaleza predatoria y su absoluta incapacidad para construir un mundo en donde imperen la justicia, los derechos humanos, la libertad y la democracia. En segundo lugar, porque Cuba está en América Latina, y sus luchas, su coherencia a lo largo de casi medio siglo, su inclaudicable vocación de construir el socialismo a pesar de los bloqueos, atentados y sabotajes de todo tipo pergeñados por el imperialismo, constituyen un ejemplo extraordinariamente pedagógico y una permanente fuente de inspiración para los interesados en la “autorreflexión” que nos propone Fernández Retamar. En tercer lugar, por la vitalidad de los movimientos sociales de la región que han venido oponiendo creciente resistencia a los proyectos del imperialismo. No fue por casualidad que Perry Anderson escribió que América Latina está a la vanguardia de la lucha mundial contra el neoliberalismo y el imperialismo. Las consecuencias intelectuales de semejante protagonismo no pueden por lo tanto sorprendernos.(3) Finalmente, una cuarta clave tanto o más polémica que las anteriores tiene que ver con lo siguiente: América Latina se ha convertido en la heredera privilegiada de las mejores tradiciones del pensamiento emancipador y libertario europeo, mismas que fueron relegadas al museo de antigüedades por gran parte de la intelectualidad del Viejo Continente. Por supuesto que esto no nos torna inmunes al riesgo simétrico al del “exotismo indoamericano” señalado por Löwy: el de un decadente “eurocentrismo”, que obstaculice irreparablemente la comprensión de nuestras propias realidades al percibirlas como torpes “desviaciones” de la historia ideal hegelianamente desplegada en tierras europeas.

Es un riesgo que debemos afrontar. Pero el otro, aún más grave, es el de arrojar totalmente por la borda la tradición intelectual europea, incluyendo al marxismo además del psicoanálisis y las revoluciones teóricas de proyección universal protagonizadas por Darwin y Einstein. Para desarrollar una fecunda síntesis teórica capaz de promover y facilitar los procesos emancipatorios, el pensamiento crítico latinoamericano deberá navegar por un estrecho erizado de toda clase de acechanzas pero también pletórico de grandes promesas. Por su utilidad para transitar por este azaroso recorrido, este libro de Fernández Retamar constituye un valiosísimo e indispensable mapa de navegación.

Buenos Aires, 21 de diciembre de 2005

1 En este sentido recomendamos muy enfáticamente al lector consultar la obra de Roberto Fernández Retamar, Todo Caliban (Buenos Aires: CLACSO, 2004), en donde el autor realiza una fascinante exploración de la cultura latinoamericana y las raíces profundas del colonialismo que aún hoy nos agobia. Claro está que cuando se lleva a cabo un proyecto de este tipo no sólo se iluminan los confines más recónditos de nuestra cultura, sino también los rasgos definitorios de nuestra sociabilidad.

2 Tema este que ha sido objeto de un magnífico ensayo, otra vez producido por un hombre procedente de la literatura: el dramaturgo español Alfonso Sastre. Ver su obra La Batalla de los Intelectuales (Buenos Aires: CLACSO, 2005).

3 Ver Perry Anderson 2004 “El papel de las ideas en la construcción de alternativas”, en Boron, Atilio A. (comp.) Nueva Hegemonía Mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales (Buenos Aires: CLACSO) pp. 44-46.

Comenzó en el Paraninfo de la Universidad de la República, en Montevideo, el II Foro por la Paz en Colombia. Presentaciones de Víctor Manuel Moncayo, Darío Fajardo y la imprevista intervención de quien esto escribe debido a la imposibilidad de Piedad Córdoba de asistir al evento por un inconveniente de último momento. Moncayo y Fajardo presentaron las conclusiones del estupendo informe preparado por la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas (CHCV), preparado a instancias de los negociadores del gobierno colombiano y de las FARC-EP en La Habana. El propósito del informe es "contribuir a la comprensión de la complejidad del contexto histórico del conflicto interno y para proveer insumos a las delegaciones en la discusión de los diversos puntos del Acuerdo General que están pendientes."


Mi intervención versó sobre el crucial papel de Colombia en la estrategia política y militar diseñada por Washington para facilitar, cuando sea necesario, el desplazamiento de tropas y equipos bélicos norteamericanos a lo largo y a lo ancho de Sudamérica.


Los textos que componen el informe de la CHCV pueden consultarse online en
http://www.espaciocritico.com/node/196
¡ABIERTA LA INSCRIPCIÓN: SEGUNDA COHORTE!
"DIPLOMATURA EN GEOPOLÍTICA Y DEFENSA LATINOAMERICANAS"






En tiempos como los actuales, en los que la depredación capitalista del medio ambiente y todas las formas de la vida social ha llegado a niveles desconocidos en la historia, una reflexión sistemática sobre la geopolítica del imperialismo y las políticas de defensa que deberían ser implementadas para repeler tamaña agresión son más urgentes e importantes que nunca. Lamentablemente, la respuesta de la academia en América Latina y el Caribe no ha estado a la altura de las circunstancias y el tema no ha sido abordado con la amplitud y profundidad requeridas en los estudios de posgrado de la región. Para contribuir a remediar esa falencia el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED) conjuntamente con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (FFyL-UBA) han convenido en lanzar la "Diplomatura en Geopolítica y Defensa Latinoamericanas" con un plan de estudios de dos cuatrimestres de duración, con modalidad virtual, y de carácter crítico y transdisciplinar conducente a la obtención de un título, emitido por ambas instituciones, de Diplomado en Geopolítica y Defensa Latinoamericanas.
Consulten todos los antecedentes de esta propuesta en:

2.6.2015

La corresponsal del diario La Nación (Buenos Aires) en Washington, Silvia Pisani, escribe que “Estados Unidos renovó el reclamo para que se esclarezca el atentado contra la AMIA”. (http://www.lanacion.com.ar/1797988-estados-unidos-renovo-el…) 

JFK y su esposa, momentos antes de ser asesinado en Dallas

Celebramos el sostenido interés del gobierno de Estados Unidos por lograr el esclarecimiento de este crimen, y lo exhortamos a que haga lo propio para arrojar luz sobre otros, como por ejemplo el asesinato de John F. Kennedy en 1963, los atentados a las Torres Gemelas y el Pentágono el 11-S del 2001, el increíble “ataque por sorpresa” en Pearl Harbor en 1941 (que enfureció a la opinión pública e hizo posible que Washington entrara en la Segunda Guerra Mundial) todos los cuales tienen una explicación “oficial” ofende la inteligencia de sus lectores. 
Presidente Jaime Roldós Aguilera
Fuera del territorio estadounidense, la Casa Blanca haría un servicio a la humanidad si aclarase que fue lo que produjo la “muerte accidental” de dos presidentes latinoamericanos estigmatizados como “comunistas” por el archiconservador Ronald Reagan: el ecuatoriano Jaime Roldós, cuyo avión de última generación inexplicablemente se estrelló contra un cerro causando la muerte de todos sus ocupantes en Mayo de 1981; y Omar Torrijos, que había negociado exitosamente la devolución del Canal de Panamá con el predecesor de Reagan, James Carter, y cuyo avión también sorpresivamente estalló en el aire en Julio de ese mismo año.
General Omar Torrijos

Para más datos sobre estos dos casos ver el escalofriante libro de John Perkins, Confesiones de un asesino económico. Un breve resumen del libro de Perkins, por el propio autor, se encuentra en Youtube:https://www.youtube.com/watch?v=oh-j0icoz3o




top