12.11.2015

Comparto una reflexión que espero sea de utilidad para la actual coyuntura política de la Argentina.

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“Yo pregunto a los presentes” -como dice Daniel Viglietti en “A desalambrar”- si son tan difíciles de entender las razones por las cuales es perentorio impedir la victoria de Mauricio Macri el 22-N. Veamos.

Macri es, sin dudas, “el candidato de la embajada”. A los gringos no les disgusta Scioli, pero su vinculación con el kirchnerismo, por contradictoria que sea, lo torna sospechoso y lo hace aparecer como poco confiable. Washington no se olvida que Néstor Kirchner, en calidad de anfitrión de la Cumbre de Presidentes de las Américas (Mar del Plata, Noviembre 2005) hizo posible que Hugo Chávez arremetiera contra el ALCA y derrotara el proyecto más importante que Estados Unidos tenía para América Latina en el siglo veintiuno. Sobre Scioli pesa la sospecha de una tambaleante lealtad para con el imperio o de una incurable debilidad a la hora de resistir las presiones de su base social que podrían empujarlo hacia posturas confrontativas. Macri, en cambio, ya declaró que propiciará una política exterior coherente con las orientaciones emadas desde Washington: “flexibilizará” el Mercosur, de consuno con la derecha brasileña, para hacer del mismo un área económica congruente con el neoliberalismo recargado que campea en Europa de la mano de la Troika (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea); reducirá el involucramiento argentino con la UNASUR y la CELAC, atenuando considerablemente la gravitación de estas dos iniciativas que Estados Unidos ha combatido sin cesar desde sus orígenes; incorporará nuestro país a la Alianza del Pacífico, invento norteamericano para mediatizar la influencia de China en América Latina y para lograr, paso a paso, lo que no pudo con el ALCA; adherirá al Tratado TransPacífico que terminará por liberalizar por completo los flujos comerciales; por último, reducirá a un mínimo, o cortará, las relaciones con Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador, en línea con los planes imperiales de aislar y luego liquidar esas experiencias promoviendo un “cambio de régimen” en todas ellas. El programa de Cambiemos comenzará a ejecutarse avanzando por el área de menor resistencia: la política exterior. En materia doméstica la oposición con que tropezará será mucho más firme y resuelta, pero no imagino muchos cortes de ruta o bloqueos de puertos cuando se pongan  en marcha los cambios mencionados más arriba.

Macri además cuenta con el apoyo de las fracciones hegemónicas de la clase dominante, cuya organización cupular es la AEA, la Asociación Empresaria Argentina. Los sectores más concentrados del capital extranjero también lo apoyan, si bien estos, al igual que los anteriores, hicieron muy buenos negocios durante los años del kirchnerismo. Las capas medias más conservadoras de la ciudad y del campo también respaldan su candidatura, al igual que los sectores más retrógrados de la Iglesia Católica. Los “fondos buitres” no han ocultado su predisposición a colaborar con el macrismo en caso de que triunfe en el balotaje. Apenas unos días atrás uno de sus voceros manifestó en París que con Macri en la Casa Rosada la actitud que seguirían esos tahúres del sistema financiero internacional sería la de facilitar el ingreso irrestricto de capitales para la “reconstrucción” de la Argentina. Macri cuenta también con el apoyo incondicional de la oligarquía mediática: los grandes medios hegemónicos han jugado escandalosamente a su favor, manipulando información para favorecer a su candidato preferido. La desprestigiada y corrupta burocracia sindical también lo apoya y, fuera de nuestras fronteras, cuenta con el respaldo político, diplomático y financiero de dos personajes tan siniestros como el ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez y el ex presidente del gobierno español, heredero directo del franquismo, José María Aznar, dos impresentables bañados en sangre y corruptos hasta la médula. Los partidos y movimientos populares de toda América Latina y el Caribe han manifestado su profunda preocupación ante la posibilidad de que con la victoria del candidato de Cambiemos se cierre el círculo en torno no sólo a los gobiernos progresistas y de izquierda de la región sino también que ayude a endurecer la represión de los movimientos sociales en países dominados por gobiernos neoliberales como Chile, Perú, Colombia y México, entre otros.



Ante ese escenario, ¿cómo hacer para detener el triunfo del candidato del imperio? Imaginemos cuáles podrían ser las alternativas. Una: victoria electoral de una gran coalición de izquierda (tipo Frente Amplio uruguayo). Probabilidad igual a cero porque ninguna fuerza de izquierda llegó al balotaje. Lo que hay, desgraciadamente, es un “neoliberalismo duro” enfrentado a un kirchnerismo “light”. Segunda alternativa: una insurrección popular exitosa que derroque al gobierno de CFK, destruya los aparatos represivos del estado e instale en el poder político a una coalición revolucionaria una de cuyas primeras medidas sería la suspensión de las elecciones del 22-N. Probabilidad también igual a cero, imposible en la coyuntura actual. Como diría Lenin, no hay ni condiciones objetivas ni subjetivas para una insurrección. Por lo tanto, está descartada. Tercera: golpe militar nacionalista y ”progre” (modelo Perú 1968) para impedir el triunfo de Macri, pero no hay ninguna posibilidad de que tal acontecimiento tenga lugar. Ese tipo de militares no existe en la Argentina, salvo marginalmente, y el entramado institucional y político no toleraría esa irrupción. Cuarta: el magnicidio, la aniquilación física de alguno de los candidatos, lo que precipitaría una tremenda crisis política y la suspensión del balotaje. Afortunadamente esto no se divisa en el horizonte, aparte de que es moral y políticamente inaceptable y nadie en su sano juicio apostaría a esa alternativa. Quinto: derrotar a Macri con el único “instrumento político” disponible que, aquí y ahora, es Scioli. Cuando digo “instrumento político” me refiero precisamente a eso, al carácter meramente instrumental del voto por el candidato del FPV. No es un cheque en blanco ni significa creer que el gobernador de Buenos Aires se ha mágicamente convertido en el Che Guevara; no es tampoco una promesa de apoyo, o un compromiso con un proyecto que es todavía más ajeno a la izquierda que el kirchnerismo pero que, en principio, nos permitiría librarnos del mal mayor. Es una opción instrumental impuesta por las circunstancias y por una correlación de fuerzas que, al día de hoy, no nos permite ir más lejos. Luego de ello, si logramos desbaratar el plan maestro del imperio que es llenar América Latina de líderes como Macri -con gentes como Álvaro Uribe (Colombia), Henrique Capriles y Leopoldo López (Venezuela), Aécio Neves (Brasil), Guillermo Lasso (Ecuador), y Samuel Doria Medina (Bolivia)- nos ocuparíamos de Scioli y del rumbo que tomaría su eventual gobierno, para lo cual será menester realizar un inmenso esfuerzo de movilización y organización del campo popular, tarea en la cual el retraso de la Argentina es alarmante. Pero, insisto, primero hay que detener a Macri. Si alguien tiene alguna otra alternativa concreta –no vistosas vaguedades que se desentienden alegremente de las exigencias de la coyuntura, de las responsabilidades del internacionalismo socialista, o que denuncian, ¡vaya descubrimiento!, las limitaciones del sciolismo- agradeceré me la hagan saber porque la suscribiré de inmediato. Pero, hoy por hoy, aquí y ahora, votar en blanco es facilitar el proyecto del imperialismo para toda América Latina. Es lo que quiere Washington y la alianza social que sostiene al macrismo.


¿Es tan difícil entender algo tan simple y concreto como esto? ¿No basta la sola enumeración de los apoyos de Macri, dentro y fuera de la Argentina, para concluir que nuestra misión debe ser impedir que llegue a la Casa Rosada? Lo que está en juego es mucho, para la Argentina y para toda la región. Ojalá tuviéramos una alternativa mejor, pero en la coyuntura actual no la hay. Una alternativa que ni la construyó el kirchnerismo en doce años, ni tampoco lo hizo la izquierda, en cualquiera de sus variantes. Debemos construirla, pero si Macri prevalece en las urnas la tarea será muchísimo más difícil porque el entorno internacional se endurecería significativamente y las fuerzas de la reacción ganarían nuevos bríos para avanzar en su cruzada restauradora. Una alianza abiertamente conservadora como Cambiemos, controlando el gobierno nacional, la provincia y la ciudad de Buenos Aires (¡más el Banco Nación, el Provincia y el Ciudad!) y contando con el apoyo de las provincias de Córdoba, Santa Fé y Mendoza, aparte de otras, y la solidaridad del capitalismo internacional es de un poderío formidable que pocas veces tuvo la derecha en la historia argentina. Scioli, con las contradicciones que representa su heterogénea fuerza social, abre una pequeña ventana de oportunidades para el accionar de la izquierda. Con Macri esa ventana estará herméticamente sellada.

22 comentarios:

Renzo Molini dijo...

Coincido en el análisis compañero Boron, pero una corrección, con sus errores y aciertos, en Santa Fe gobierna el socialismo y no es funcional a Macri, aunque reconozco que no nos veo tampoco en una gran cruzada de defensa más que en el ámbito del parlamento. Es que, más de unas varias veces, la gestión diaria te come la necesidad de marcar estructuras ideológicas de transformación estructural del capitalismo salvaje. Y es muy difícil desde una sola provincia hacerlo.

Anónimo dijo...

"Washington no se olvida ...del regalito kirchnerista a Chevron"

Anónimo dijo...

"La desprestigiada y corrupta burocracia sindical.." es de ustedes y como señala Gabriel Solano, un cocinero de cuarta y un periodista de décima se cargaron a la burocracia kirchnerista de la Uom en Quilmes y 3 de Febrero.

Anónimo dijo...

Los argentinos, también, Atilio. Los argentinos también.

El que quedó muy pero muy mal parado, porque como persona puede decir lo que quiera pero como presidente lamentablemente no puede, es Evo Morales, con sus declaraciones a Página 12, eligiendo a Scioli y denostando a Macri. Evo, Correa, vos, Raúl Castro, Nicolás Maduro y la mayoría de los comentaristas de este blog, entre tantos otros, pueden putear (e inventar) todo lo que quieran sobre Macri. Pero la diferencia entre vos, tus seguidores y esos jefes de estado, es que estos últimos sólo pueden putear por dentro, mordiéndose los dientes, pero NO PUEDEN apostar abierta y desembozadamente por uno de los contendientes en la elección nacional de un estado. Por algo, los otros jefes de estado no lo hicieron. Sólo el Sr. Morales. Metió la pata solito.

Pero no te preocupes, por favor, ni se preocupe el acostumbrado coro de adláteres izquierdosos de este blog: si el domingo 22 gana Macri, que por ahora es lo más probable porque el gobernador de Buenos Aires --que ya no puede ni con la propia interna dentro del FPV, que le embarra la cancha todos los días--, ese presidente que asuma el 10 de diciembre, elegido libremente por la mayoría de los argentinos, lo va a tratar a Evo con benevolencia. Bolivia es un país hermano, limítrofe, a Evo lo eligieron la mayoría de los bolivianos, democráticamente, y la relación va a seguir como hasta ahora, o mejor.

Por lo demás, me extraña, Atilio: el Imperio queda contento igual si gana Scioli. ¿O te queda alguna sombra de duda que el cambio se viene igual?

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que con Mauricio Macri en la Casa Rosada, el desbalance no populista en la región será sumamente pronunciado, mucho más que cuando Piñera ganó en Chile, por el peso específico de la Argentina. Eso es lo que desespera a Borón, a Morales y a Maduro. A Castro, no creo. Ya entró en razones el 17 de diciembre de 2014, cuando se dio cuenta que ya no podía vivir más del petróleo y las limosnas de Maduro porque el bolivariano no puede ni con su propio país.

Ese es el problema. Muy serio, por supuesto. Pero qué le vas a hacer. Los pueblos libres eligen como quieren. En los pueblos libres se castiga con el voto.

Carlos Javier Muggeri dijo...

Que raro los troskos siempre vendiendo la pateia y escudandose en el anonimato

Carlos Javier Muggeri dijo...

Que raro los troskos siempre vendiendo la pateia y escudandose en el anonimato

Carlos Javier Muggeri dijo...

Que raro los troskos siempre vendiendo la patria y escudandose en el anonimato

Ruben dijo...

Muy claro tu análisis Atilio,lo que sucede es que hay algunos revolucionarios de cartón que no quieren entender y hoy impulsan el voto en blanco que solo terminará favoreciendo a Macri.
Un eventual gobierno macrista se alineara automáticamente con el imperialismo norteamericano y se producirá un enfriamiento en las relaciones con los países progresistas de la región con el fin de aislar a estos,no hay que olvidar que Argentina es un país con gran peso a nivel regional.
Observando este panorama lo mas importante en este momento es impedir que gane el impresentable de Macri ya que un triunfo de este representante de la derecha neoliberal significaría un duro golpe para todas las fuerzas progresistas no solo de Argentina sino también de América Latina ,debido a esto la única alternativa válida ,aunque a muchos no nos guste, es apoyar a Scioli.

FOLLADORDEPROSTIS dijo...

Quien gano las ultimas elecciones en Bolivia,Brasil,El Salvador,Uruguay ,Ecuador,acaso no fue la izquierda?? que Atilio deje de vender humo diciendo que el triunfo de Macri "sera el fin de la izquierda en la region" , acaso los derechistas Santos y Peña Nieto han roto relaciones con Cuba ??? al contrario tienen buenas relaciones incluso han visitado Cuba y hace unas semanas Raul Castro fue recibido con honores x el derechista Peña Nieto en Mexico!!! si una persona quiere votar en blanco o viciado esta en su derecho de hacerlo,ningun zurdo utópico tiene el derecho de prohibirle a la gente su opción,el mundo no es blanco y negro , a cuanto saco el candidato de izquierda Nicolas Del Caño?? pues 3.3 %!!! la izquierda argentina es como la selección peruana de futbol,no le ganan a nadie!!!!

Anónimo dijo...

Qué poco estás contribuyendo al debate, Atilio, tanto en sentido moral como intelectual.

Moralmente hablando la pifiaste completamente al discutir "cuáles podrían ser las alternativas". ¿Cómo es posible que analices la segunda y tercera alternativa sólo en términos de factibilidad, sin agregar (como sí hacés en la cuarta, por suerte) que son moralmente inaceptables? Argentina es una democracia en la que los gobernantes se turnan por la vía electoral, y es totalmente inapropiado pensar en otras vías cuando comprobás que la vía electoral no va a arrojar los que vos preferís. Parecés un niño que no se sale con la suya y se pone a rezongar y patalear y a conseguir lo que quiere por medios dudosos.

Intelectualmente es lamentable tu corta memoria. Ningún golpe militar en la Argentina (tu tercera alternativa) le ha hecho bien al país. Nada hace pensar que seria distinto en este caso.

Y finalmente, estoy decepcionado en tu estatura intelectual porque NUNCA respondés a los comentarios en tu blog. Un buen intelectual sabe que del debate se nutre el conocimiento. Será por eso que conocés tan poco.

Jur Schuurman
Holanda

Anónimo dijo...

Uy! Este holandés me está haciendo competencia! Esta repitiendo casi EXACTAMENTE lo mismo que digo yo cada vez a nuestro profesor Dr. de Harvard, que es algo así como Scioli en el debate de ayer: no contesta lo que no le conviene, nunca. Jur, tené cuidado, que yo tenía el monopolio (bah, oligopolio, con el Follador) de los ataques a Atilio.

Anónimo dijo...

¿Acaso te olvidás, Jur, que Atilio justifica, por ejemplo, todo lo actuado por esos asesinos de la Sierra Maestra, sobre todo las ejecuciones sin juicio previo en el fuerte del morro La Cabaña en 1959, en La Habana, cientos de personas de todas las edades, ultimadas por el Che? ¿Cómo no va a pretender o contemplar Atilio, como hipótesis de conflicto, un baño de sangre y cinco décadas semejantes en Argentina?

Jur, Jur, por favor.

Anónimo dijo...

Comparto plenamente la postura de Atilio

Pablitogvm dijo...

LES PIDO A TODOS LOS PROGRESISTAS QUE PUEDEN VOTAR QUE VOTEN A DANIEL SCIOLI, NO IMPORTA SI ADHIERAN O NO AL PERONISMO Y SUS IDEALES, PORQUE ACÁ NO SE TRATA SI EL CANDIDATO ES MÁS DE DERECHA O NO LES GUSTA SU ESTILO, ACÁ. ESTA EN JUEGO LA ARGENTINA Y EL DE ABRIRLE EL PASO U OPONERSE A LA MAYOR ENTREGA DE NUESTRA PATRIA PEOR AÚN QUE LA DICTADURA DEL '76. LE PIDO A ATILIO BORÓN Y SUS SEGUIDORES VOTAR POR DANIEL DEJANDO DE LADO SUS PREJUICIOS PROGRES. PORQUE NO HAY NADA MÁS ANTIPROGRESISTA Y DE DERECHA QUE APOYAR O FACILITARLE EL CAMINO A LA PRESIDENCIA A MAURICIO MACRI. NO ENTIENDO A FERNANDO "PINO" SOLANAS TAN CHAVISTA Y ANTIIMPERIALISTA QUE ES ÉL LO DE VOTAR EN BLANCO Y BUENO LOS TROTZKOS DE LA IZQUIERDA LES CONVIENE UN GOBIERNO ULTRACAPITALISTA PARA QUE LA MASA OBRERA SE SIENTA DESAMPARADA Y APOYEN UNA REVOLUCIÓN TAN UTÓPICA E IRREALIZABLE EN EL SIGLO 21 QUE NO SÓLO POCOS LOS APOYAN SI NO QUE NI ELLOS SE LA CREEN.

Anónimo dijo...

terrible sería la entrega de nuestra patria. ¿Cómo se llamaba ese matrimonio q en 1991 exhortó a privatizar YPF?:
El tipo era Gobernador y rebajó un 16% las jubilaciones y sueldos de su provincia "para consolidar la ConvertibilidaD".
ki..kir..kirchner?

Anónimo dijo...

Que ladri que sos Boron. "Intelectual" mediocre y trasnochado. Nunca una sola idea progresista. Nunca salir de los esquemas que llevaron al atraso y la violencia.

truco dijo...

Boron sos un delincuente intelectual. Sos un soberano antidemócrata que está dispuesto a desconocer la voluntad popular.
Sos un golpista hecho y derecho, como lo fueron los militares en los '70. Sos un fascista sin disfraz jugando con fuego.

Anónimo dijo...

En el debate del domingo Macri dijo que en caso de ser presidente va a pedir sanciones contra Venezuela en el ámbito del Mercosur,porque según el candidato el gobierno de Maduro no respeta los ddhh ni las normas democráticas.Habría que decirle a este grandísimo ignorante ,que pretende agradar a Washington, que el gobierno venezolano fue elegido mediante el voto popular.
Con Macri vuelven las "relaciones carnales",este hdp va a ser un simple títere del imperio.

Anónimo dijo...

Anónimo, estás confundiendo cosas. Que el gobierno venezolano haya sido elegido por el voto popular, no significa que no pueda estar violando los derechos humanos o las normas democráticas. La historia pulula con gobiernos electos que después abusan de su poder, y el gobierno venezolano actual es uno de ellos.

O estás queriendo decir que un gobierno electo mediante el voto popular tiene legitimidad para hacer lo que se le cante?

Jur Schuurman

Fer Castellanos dijo...

Señor voté a Scioli a pesar de lo que voy a escribir y no tengo empacho en decirlo ahora y siempre pero el que iba con el embajador de los EEUU a tdos lados no era Macri era Scioli.

chenlina dijo...

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