(Atilio A. Boron) La Argentina enfrenta una grave crisis cuyas dos principales manifestaciones son la trepada del dólar –que refleja una peculiar anomalía argentina, porque esa moneda se está devaluando en todo el mundo, incluyendo por supuesto América Latina y el Caribe- y la resultante escalada inflacionaria que la insólita revaluación de la divisa estadounidense produce en la economía argentina. La devaluación del peso y el impulso inflacionario son, en realidad, dos caras de una misma moneda. Pero la gran paradoja es que desplome sufrido por el peso no guarda correspondencia con la situación imperante en la economía real. Esta no tiene la solidez y el dinamismo del período 2003-2008, pero está lejos de verse reflejada en los desquiciantes movimientos que se registran en el tipo de cambio. Veamos: la producción agropecuaria se mantiene en niveles comparativamente muy elevados, aun cuando la “sojización” de la agricultura plantea numerosos problemas (económicos, sociales y ecológicos) que no podemos examinar aquí;  algunas ramas del sector industrial (automóviles, motocicletas, electrónicos diversos, etcétera) marcan nuevos records a pesar de las restricciones para la importación de algunos insumos cruciales; la gran minería prosigue su marcha, más allá de lo ocurrido con Pascua Lama producto de un fallo de la justicia chilena; la explotación de hidrocarburos, estimulada por las perspectivas de Vaca Muerta retoma un ritmo ascendente;  los bancos y las entidades financieras registran significativas ganancias y según un reciente estudio de la CEPAL las exportaciones argentinas crecen por encima del promedio regional.


Si esto es así, ¿qué es lo que está ocurriendo? Más allá de abrir una discusión seria sobre “el modelo”, misma que no hicieron los economistas de la oposición adscriptos férreamente al neoliberalismo de los años noventa, ni tampoco los del oficialismo, para quienes lo único que había que hacer era “profundizar” un esquema económico cuyos límites, inconsistencias y deformaciones eran evidentes por lo menos desde el 2010 y acerca de los cuáles más de una vez nos referimos en nuestro blog. Pero más allá de esta necesaria discusión, decíamos, se impone actuar con urgencia sobre la coyuntura cortando de un tajo el nudo gordiano que está asfixiando a la economía argentina con la estampida del dólar y la peligrosa escalada inflacionaria. Para ello el estado deberá recuperar, sin más dilaciones, el control del comercio exterior, fuente insustituible de las divisas que necesita el país.
Es absurdo, y a estas alturas demencial, que cinco o seis grandes oligopolios manejen el grueso de la divisas que ingresan por la vía de las exportaciones agropecuarias. En una economía tan dolarizada como la Argentina, en donde los componentes importados afectan a casi todas, por no decir todas, las actividades económicas del país, dejar que la disponibilidad de dólares quede en manos de un puñado de oligopolios es un acto de soberana insensatez. En Chile, sin ir más lejos, los ingresos de su riqueza principal, el cobre, los controla exclusivamente el estado. En nuestro país, en cambio, un 80 por ciento de lo producido por las exportaciones cerealeras lo retienen grandes oligopolios transnacionales, y especialmente Cargill y Bunge, seguidos de cerca por Continental y Dreyfus; a su vez un par de grandes empresas controlan los ingresos que producen las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, principalmente aceite de soja; en la gran minería quienes lo hacen son las transnacionales del sector; y en el área de hidrocarburos (petróleo y gas) las propias empresas, con el agregado ahora de YPF pero sin perder de vista que ésta es una sociedad anónima y no una empresa del estado. Todas estas corporaciones están fuertemente articuladas con la banca extranjera, predominante en la Argentina, y mantienen fluidos contactos con los paraísos fiscales que proliferan sobre todo en el capitalismo desarrollado.  En suma: un puñado de 100 empresas controlan aproximadamente el 80 por ciento del total de las exportaciones de la Argentina, y son ellas las que retienen los dólares que surgen de este comercio y que son requeridos por distintos sectores de la economía nacional.
De lo anterior se infiere una conclusión tan simple como contundente: quien controla la disponibilidad de dólares termina teniendo la capacidad de fijar su precio en el mercado local, especialmente ante un Banco Central debilitado y cuyas reservas cayeron de 52.190 millones de dólares en el 2010 a 28.700 millones de dólares al finalizar enero del 2014. Esta debilidad del BCRA le impide desbaratar las maniobras de la cúpula empresarial más concentrada, fuertemente orientada hacia los mercados internacionales, y para la cual el dólar “recontra alto” significa pingües ganancias porque desvaloriza el salario de los trabajadores y les permite alentar la carrera inflacionaria con la seguridad de que su disponibilidad de dólares la sitúa a refugio de cualquier contingencia. En consecuencia, el control de las divisas por parte de ese puñado de grandes oligopolios le permite ser el verdadero autor de las políticas económicas de un país tan dolarizado como la Argentina y, además, extorsionar a cualquier gobierno que no se someta a sus mandatos. Pueden aterrorizar a la población agitando el fantasma de la hiperinflación, que este país padeció a tan brutal costo en 1989 o el espectro del “corralito” de finales del 2001, y de ese modo desestabilizar a un gobierno que debe jugar partidas simultáneas de ajedrez (en el frente fiscal, tributario, monetario, cambiario, productivo) con enemigos que no sólo procuran derrotarlo en una puja puntual sino sobre todo derrocarlo. Y el gobierno actual comete el error de pensar que con concesiones varias podrá apaciguar el “instinto asesino”, como le llaman admirativamente los ideólogos neoliberales, de esos enormes conglomerados para las cuales la ganancia y el ganar -sobre todo el ganar, como recordaba Marx- es una verdadera religión cuyos preceptos son respetados escrupulosamente. Por ejemplo, el carácter sacrosanto de la propiedad privada y, por extraño que parezca, la convicción de que la lucha de clases es algo tan natural y omnipresente como el aire que respiramos, y libra esa batalla con todas sus fuerzas. Ante cada concesión de un gobierno satanizado como su enemigo la única respuesta que tiene es la de atacarlo con más ferocidad que antes, exigiendo, como Shylock a Antonio, más y más concesiones: ¡pague la deuda, acuda al CIADI, arregle con el Club de París, abra Vaca Muerta para empresas fugitivas de la justicia como Chevron, indemnice a Repsol, deje que la gran minería trabaje sin interferencias!, mientras persiste en su ataque en todos los frentes con el apoyo de la prensa hegemónica que maneja a su antojo. La crisis actual demuestra, de paso, lo ilusoria que fueron aquellas expectativas del kirchnerismo de crear una burguesía nacional, patriótica y solidaria con los intereses de las mayorías. Ya lo había dicho el Che, hace cincuenta años, y la historia le volvió a dar la razón por enésima vez: la burguesía nacional no existe.
Ahora bien: ¿cómo debería producirse la estatización del comercio exterior? Primero, no puede ser una medida aislada porque se necesita un enfoque integral que: (a) abarque a toda la cadena de comercialización del sistema agroalimentario, hoy controlado por las multinacionales,  lo que debería rematar en la creación de una Junta Nacional Agroalimentaria, con las salvedades que plantearemos más abajo; (b) aumente las alícuotas impositivas a la gran propiedad rural e implemente un eficaz sistema de control que evite las sobre y sub facturaciones de las cerealeras, hoy cómplices necesarias de la corrida cambiaria; y, finalmente, (c) que re-estatice los puertos del sistema de la Hidrovía Paraná-Paraguay, privatizados en los años noventa y que son las puertas de salida de gran parte de las exportaciones agropecuarias. Estas medidas deben ser puestas en práctica con la mayor celeridad, porque el ritmo de la crisis no tolera dilaciones. Segundo, se requiere imaginación y experiencia práctica, porque no se trata de resucitar la antigua Junta Nacional de Granos o al Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio, el IAPI de la época del primer peronismo, porque el capital ha creado nuevos instrumentos financieros (compraventa a futuro, swaps, derivativos, etcétera) y la tecnología importantes innovaciones, (como el silo bolsa, que independiza al productor del riesgo que se le arruine la cosecha) lo que le permite postergar su venta hasta que el precio sea aproxime a sus expectativas, todo lo cual torna más difícil el control del comercio exterior por parte de los gobiernos. De lo anterior se desprende la necesidad de concebir una agencia estatal que regule a la totalidad del sistema agroalimentario del país, desde su origen hasta su comercialización minorista, algo bien diferente a la JNG o el IAPI. Tercero, y decisivo, esto solo será viable si se constituye un gran movimiento popular capaz de construir un instrumento político que respalde esas iniciativas y otras más encaminadas a redefinir por izquierda el rumbo de la economía argentina: la largamente demorada reforma tributaria y la elaboración de una efectiva política antiinflacionaria que resguarde los ingresos de los asalariados, para comenzar. Una convocatoria popular sin sectarismos ni soberbias burocráticas; sin verticalismos ni verdades establecidas, porque de lo contrario la respuesta de las clases y capas populares será una mezcla de impotencia, miedo paralizante ante la clara percepción del escarmiento que se cierne sobre ellas y, en algunos casos,  indiferencia, mezcla que mucho tuvo que ver con el funesto desenlace sufrido por los gobiernos peronistas en 1955 y en 1976. Una decisión tan crucial e impostergable como la estatización del comercio exterior, cualquiera que sea su forma legal y jurídica, es antes que nada un hecho político que no puede ser producido por un decreto o una resolución firmada por un funcionario instalado en las “alturas” del aparato estatal. Resta ver si el gobierno es consciente de la gravedad de la situación y decide actuar en consecuencia. La experiencia pasada no permite abrigar demasiadas expectativas pero, como tantas veces lo recordaran las Madres de Plaza de Mayo, no hay peor lucha que la que no se libra.








26.1.2014

Me entero que Raúl y Fidel le ofrecieron un almuerzo a la presidenta argentna Cristina Fernandez de Kirchner. Ojalá que dejando de lado las cuestiones protocolares y la cortesía que los caracteriza tanto el uno como el otro  le hayan sugerido algunas recomendaciones sobre como enfrentar la ofensiva del gran capital, que ha lanzado a una ofensiva restauradora -volver con todo a los noventas- de una virulencia similar  a la que en su momento volteara a los gobiernos de Alfonsín y de la Alianza. Y hablando de Fidel, y recordando al gran Juan Gelman, comparto un poema suyo dedicado a Fidel, publicado días atrás por los amigos de Con Nuestra América.



"Fidel", un poema de Juan Gelman

En esta edición ofrecemos una mirada poética de Juan Gelman sobre el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, quien celebró el pasado 13 de agosto sus 84 años de vida. Dos figuras imprescindibles en la historia política y literaria de nuestra América.

Ilustración: "Fidel", de Oswaldo Guayasamín.

Fidel
Por Juan Gelman
Del poemario “Gotán” (1962).

dirán exactamente de fidel
gran conductor el que incendió la historia etcétera
pero el pueblo lo llama el caballo y es cierto
fidel montó sobre fidel un día
se lanzó de cabeza contra el dolor contra la muerte
pero más todavía contra el polvo del alma
la Historia parlará de sus hechos gloriosos
prefiero recordarlo en el rincón del día
en que miró su tierra y dijo soy la tierra
en que miró su pueblo y dijo soy el pueblo
y abolió sus dolores sus sombras sus olvidos
y solo contra el mundo levantó en una estaca
su propio corazón el único que tuvo
lo desplegó en el aire como una gran bandera
como un fuego encendido contra la noche oscura
como un golpe de amor en la cara del miedo
como un hombre que entra temblando en el amor
alzó su corazón lo agitaba en el aire
lo daba de comer de beber de encender
fidel es un país
yo lo vi con oleajes de rostros en su rostro
la Historia arreglará sus cuentas allá ella
pero lo vi cuando subía gente por sus hubiéramos
buenas noches Historia agranda tus portones
entramos con fidel con el caballo

Fuente:
Gelman, Juan (2003). Pesar todo (Antología). La Habana: Fondo Editorial de Casa de las Américas. Pág.51
24.1.2014

¡Hola! Comparto nota sobre la futura Cumbre de Presidentes de la CELAC. (Una versión resumida será publicada por Página/12 en su edición del 25 de Enero del 2014)



(Por Atilio A. Boron)  No es un milagro, pero casi. Contra todos los pronósticos la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se va consolidando como institución “nuestroamericana” y está a punto de celebrar en La Habana su Segunda Cumbre de Presidentes. Decimos “milagro” porque ¿quién habría podido imaginar, hace apenas cinco años, que el sueño bolivariano de Hugo Chávez –sueño fundado en un impecable diagnóstico de la geopolítica mundial-  por construir un organismo regional sin la presencia de Estados Unidos y Canadá rendiría sus frutos? Para ello Chávez y quienes lo acompañaron en esta empresa patriótica tuvieron que vencer toda clase de obstáculos: la resignación de algunos gobiernos, la claudicación de otros, el escepticismo de los de más allá y la sistemática oposición de Washington, dato nada menor en la política de nuestros países. Eppur si muove, diría Galileo al contemplar la concreción de este proyecto bolivariano que por primera vez en la historia nuclea a todas las naciones de América Latina y el Caribe con la sola excepción-¡por ahora!- de Puerto Rico. Sin dudas, el fortalecimiento de la CELAC -como el de la UNASUR en el plano sudamericano- son muy buenas noticias para la causa de la emancipación de la Patria Grande.

     La Casa Blanca intentó primero impedir el lanzamiento de la CELAC, realizado  en Caracas en Diciembre del 2011 con la presencia de su incansable promotor y mentor, ya atacado por el cáncer que le costaría la vida. Al fracasar en su intento el imperio movilizó a sus aliados regionales para abortar –o por lo menos, posponer para un futuro indefinido- la iniciativa. Tampoco resultó. La siguiente estrategia consistió en utilizar algunos de sus incondicionales peones en la región como caballos de Troya, para malograr desde adentro el proyecto. No avanzó demasiado, pero consiguió que el primer gobierno que ejerció la presidencia pro témpore de la CELAC durante el 2012, el Chile de Sebastián Piñera, declarase por boca de Alfredo Moreno, su canciller, que “la CELAC será un foro y no una organización, que no tendrá sede, secretariado, burocracia ni nada de eso”. ¡Un foro!, es decir, un ámbito de amables e intrascendentes pláticas de gobernantes, diplomáticos y expertos que ni por asomo pondría en cuestión la dominación imperialista en Latinoamérica y el Caribe. Y la Casa Blanca también logró, a través del militante activismo de sus principales amigos de la Alianza del Pacífico: México, Colombia y Chile, que todas las decisiones de la CELAC debieran adoptarse por unanimidad. Parecería que la “regla de la mayoría” –tan cara a la tradición política estadounidense- sólo funciona cuando conviene; cuando no, se impone un criterio que de hecho le confiere poder de veto a cualquiera de los treinta y tres miembros de la organización.  Pero esta es un arma de doble filo: Panamá u Honduras podrán vetar una resolución que exija poner fin al status colonial de Puerto Rico, pero Bolivia, Ecuador y Venezuela podrán hacer lo mismo ante otra que proponga requerir la colaboración del Comando Sur para combatir al narcotráfico.

        El segundo turno presidencial de la CELAC, durante el 2013, recayó en Cuba, y el presidente Raúl Castro Ruz dio pasos importantes para desbaratar las maquinaciones del canciller chileno: se avanzó en la institucionalización de la CELAC y se creó el embrión de una organización que para esta próxima Cumbre pudo elaborar 26 documentos  de trabajo, algo que ningún foro hace.  Algunas propuestas, como la declaración de América Latina y el Caribe como una “Zona de Paz” serán objeto de un sordo debate porque no se trata sólo de evitar la presencia de armas nucleares en la región -¿cómo saber si ya no las hay en la base de Mount Pleasant, en nuestras Islas Malvinas?- sino también de utilizar el recurso de la fuerza para dirimir conflictos internos.  Este tema hace subrepticia alusión a la tradición intervencionista de Washington en Latinoamérica y a la presencia de sus 77 bases militares en la región, cuyo propósito es exactamente ese: intervenir, cuando las condiciones lo aconsejen, con su fuerza militar en la política interna de los países de la región complementando la abierta intervención que ya Washington realiza en todos ellos. Recuérdese, para poner un ejemplo bien didáctico, el decisivo papel de “la embajada” para determinar el ganador de la reciente elección presidencial en Honduras. El tema, como se ve, será uno de los más urticantes y divisivos porque hay gobiernos, y no son pocos, que no sólo toleran la presencia de esas bases militares norteamericanas sino que, como Colombia, Perú y Panamá, las reclaman. Otro tema potencialmente disruptivo es la aprobación de la propuesta venezolana de integrar a Puerto Rico a la CELAC -lo cual es absolutamente lógico teniendo en cuenta la historia y el presente de ese país, así como su cultura, su lengua, y sus tradiciones-  pero que probablemente suscite reservas entre los gobiernos más cercanos a Washington para quien Puerto Rico es un innegociable botín de guerra. Una guerra cuya victoria les fue arrebatada a los patriotas cubanos y merced a lo cual con la apropiación de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas la Roma americana iniciaría su ominoso tránsito de la república al imperio. Se descuenta, en cambio, un apoyo unánime para el reclamo argentino en relación a las Islas Malvinas, al levantamiento del bloqueo a Cuba y para otras propuestas tendientes a reforzar los vínculos comerciales, políticos y culturales. Se sabe que Ecuador presentará una propuesta de repudio al espionaje que realiza los Estados Unidos y de desarrollo de una nueva red de comunicaciones en la Internet a salvo de la interdicción de Washington; y que es probable que se aprueben propuestas concretas en relación al combate a la pobreza y que se examinen alternativas para consolidar el Banco del Sur y, eventualmente, para crear una gran empresa petrolera latinoamericana, tema sobre el cual el presidente Chávez había insistido una y otra vez.


        La transición geopolítica internacional en curso, y que se manifiesta en el desplazamiento del centro de gravedad de la economía mundial hacia el Asia-Pacífico; la declinación del poderío global de Estados Unidos; el irreparable  derrumbe del proyecto europeo; la persistencia de la crisis económica estallada a fines del 2007 y que sólo parece acentuarse con el paso del tiempo y la permanencia de un “orden” económico mundial que concentra riqueza, margina naciones y profundiza la depredación del medio ambiente han actuado como poderosos alicientes para remover la inicial desconfianza que muchos gobiernos tenían en relación a la CELAC. El acuerdo logrado en Caracas en 2011 establecía que una troika se haría sucesivamente cargo de la presidencia durante los primeros tres años: comenzó Chile, siguió Cuba (ratificando el repudio continental al bloqueo estadounidense y su propósito de aislar a la Revolución Cubana) y al terminar esta Cumbre la presidencia se trasladará a Costa Rica. Este país, incondicional aliado de Washington, deberá afrontar unas decisivas elecciones el próximo 2 de Febrero, cuando por primera vez en décadas la hegemonía política de la derecha neocolonial costarricense estará amenazada por el ascenso de un nuevo y sorprendente actor político: el Frente Amplio.  La actual presidenta, Laura Chinchilla, por largos años funcionaria de la USAID, garantizaba con el triunfo del oficialismo la “domesticación” de la CELAC y el retorno al proyecto acunado por Sebastián Piñera y expresado con total descaro por su canciller. Pero todas las encuestas dan por sentado que habrá una segunda vuelta y allí el discurso y las propuestas bolivarianas del candidato del Frente Amplio, José M. Villata, podrían catapultarlo a la presidencia de Costa Rica. Por supuesto, al igual que ocurriera pocos meses atrás con las elecciones presidenciales en la vecina Honduras todo el aparato de inteligencia, manipulación mediática y financiamiento de los partidos amigos ha sido ya puesto en marcha por Washington, para quien una derrota de la derecha neocolonial costarricense sería un revés de amplias repercusiones regionales. Si tal cosa ocurriera la CELAC podría dar un nuevo paso hacia su definitiva institucionalización, algo que América Latina y el Caribe necesitan impostergablemente.  
21.1.2014

Comparto esta reflexión sobre Lenin, al cumplirse el día de hoy 90 años de su muerte. El estallido de la revolución de Febrero sorprende a Lenin en su exilio suizo. Al igual que tantos otros exiliados, libra una dura batalla para regresar a Rusia, cosa que finalmente concreta un par de meses más tarde. Lenin llegó a Petrogrado la noche del 16 de Abril de 1917. Tal como lo narra el gran historiador Edward Wilson esto fue lo que pasó a su arribo a la Estación Finlandia, punto final de su periplo: 

“La estación terminal de los trenes procedentes de Finlandia  … tenía una sala reservada para el Zar;  y cuando llegó el tren, muy tarde, allí condujeron a Lenin los camaradas que fueron a recibirle.  …   En el andén exterior un oficial se le acercó y le saludó. Lenin, sorprendido, devolvió el saludo. El oficial dio la orden de firmes a un destacamento de marineros con bayoneta calada. Focos eléctricos iluminaban el andén y bandas de música tocaban la Marsellesa. Una tempestad de aplausos y vítores se elevó de una multitud que se apiñaba en rededor. “¿Qué es esto?”, preguntó Lenin retrocediendo unos pasos. Le contestaron que era la bienvenida a Petrogrado que le tributaban los trabajadores y marinos revolucionarios; la multitud había estado gritando una palabra: “Lenin”. Los marineros presentaron armas y el comandante su puso a sus órdenes. Le dijeron al oído que querían que hablara. Avanzó unos pasos y se quitó el sombrero hongo:

 Camaradas marineros –comenzó-, los saludo sin saber si creen o no en las promesas del Gobierno Provisional. Pero afirmo que cuando les hablan amablemente, cuando les prometen tantas cosas, los están engañando a ustedes y a todo el pueblo ruso. El pueblo necesita paz, el pueblo necesita pan, el pueblo necesita tierra, y lo que les dan es guerra y hambre, y permiten a los terratenientes que  sigan disfrutando de la tierra.  … Hemos de luchar por la revolución social, luchar hasta el fin, hasta la completa victoria del proletariado. ¡Viva la revolución socialista mundial! “

Fuente: Edmund Wilson, Hacia la Estación de Finlandia. Ensayo sobre la forma de escribir y hacer historia (Madrid: Alianza Editorial, 1972), pp.547-550.




Este pasaje del espléndido libro de Wilson me da pie para hacer un par de comentarios: 

Lenin, desde su exilio en Zurich comprendió como nadie dos cosas. Primero, que en el marco de la revolución que había estallado en Febrero de 1917 el papel de los Soviets era fundamental y estaba llamado a eclipsar por un tiempo al partido. Fiel a su profundo sentido de la autocrítica y a la idea de que el marxismo no es un dogma sino una guía para la acción no vaciló un instante en lanzar una original consigna: “Todo el poder a los Soviets”, poniendo provisoriamente en suspenso –en ese contexto de disolución y quiebra del zarismo y auge revolucionario- el papel rector que durante tanto tiempo le había asignado en sus escritos y en su práctica política al partido. Huelga señalar que este verdadero tour de force  fue tenazmente resistido por sus camaradas, o ridiculizado por los liberales rusos que creían que Rusia se había convertido en Inglaterra y que se encontraban a pasos del establecimiento de una democracia liberal y una monarquía constitucional. La ceguera y el fetichismo político de unos y otros les impedía percibir la inmensa potencia del impulso revolucionario que la guerra, las hambrunas y la arrogancia de la aristocracia y la burguesía rusas alimentaban sin cesar, impulso que inexorablemente acabaría con el zarismo y abriría las puertas de la revolución socialista. Para Lenin, el tránsito de Febrero hacia la revolución social requería el protagonismo de los Soviets más que el del partido.  Muchos pensaban que lo de Lenin era un extravío propio de un emigrado que tras largos años de exilio no comprendía lo que estaba ocurriendo en Rusia. La realidad demostró exactamente lo contrario.


       Segundo, la asombrosa precisión con la cual captó el estado de conciencia de las masas rusas –eso que Fidel tantas veces llamó la “conciencia posible” de las masas, los contenidos cognitivos y valorativos que están en condiciones de asimilar y asumir como punto de partida para sus luchas. Lenin comprendió que lo que requería la tumultuosa fragua de la revolución no eran grandes discursos teóricos al estilo de los que hacían Kautsky y los acólitos de la socialdemocracia alemana. Que en la hora de los hornos, para utilizar la expresión de Martí lo único que se debía de ver era la luz,  y que los soldados, campesinos y obreros rusos difícilmente verían esa luz en las tesis marxistas sobre la composición orgánica del capital o la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Esa luz que los movilizaría y lanzaría a la lucha tenía que sintetizarse en una propuesta que interpelara con sencillez y contundencia a las masas rusas. Lenin la halló al plasmar una consigna simple, comprensible y de una extraordinaria efectividad política: “Pan, tierra  y paz.”

Vaya este breve recuerdo de un pasaje crucial en la vida del gran revolucionario ruso, que dirigió y condujo, hasta su muerte,  la primera revolución socialista de la historia. Sobreviviente a duras penas de dos tentativas de asesinato -la última de las cuales, en Agosto de 1918 le dejó huellas indelebles en su cuerpo que, años después precipitarían su muerte- Lenin falleció pocos meses antes de cumplir los 54 años de edad, en un día como hoy hace exactamente noventa años. Al abrir una nueva era en la larga marcha de la humanidad hacia la construcción de su propia historia, su legado, y el de la Revolución Rusa, han demostrado por muchas razones ser imperecederos. Algunos, inclusive en cierta izquierda libresca o posmoderna, no lo creen así; pero la derecha y el imperialismo, con infalible instinto de clase, no se equivocan y saben que cualquier esfuerzo es poco con tal de borrar de la faz de la tierra la figura de Lenin y la epopeya de la Revolución Rusa. Precisamente por eso debemos conmemorar este nuevo aniversario de su fallecimiento.
PATRICE LUMUMBA ASESINADO POR ORDEN DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS. Un reciente documento del Departamento de ese país confirma que la Casa Blanca, a la sazón ocupada por "el progresista" presidente John F. Kennedy, urdió la conspiración para asesinar al líder independentista congoleño Patrice Lumumba. Pueden consultar y descargar el documento en (ver la carátula en la fotografía adjunta):
Foreign Relations of the United States (FRUS), Volume XXII, Congo, 1960-1968


En ese documento, que aparece más de 50 años después de ese infame crimen, se confirma que en "enero de 1961, iluminado por las luces de los automóviles de sus asesinos, Lumumba fue atado a un árbol y a la orden de un mercenario belga, acribillado hasta la muerte. Su cuerpo, sin vida, fue troceado y disuelto en ácido sulfúrico, procediendo luego a esparcir sus restos en diversos lugares para que no fuera reconocido por nadie"


Hace unos pocos meses Washington reconoció que la CIA fue quien organizó el golpe de estado de 1954 en Irán, derrocando a M. Mossadegh y poniendo en su lugar a un títere de EEUU, el Shá Reza Pavlevi. Poco a poco los crímenes del imperio están saliendo a la luz. Estoy seguro que no pasará mucho tiempo antes de que se revele cómo asesinaron a Chávez ...

La noticia sobre lo de Lumumba fue divulgada por la Red Voltaire en:
http://www.voltairenet.org/article181731.html

14.1.2014

Día de luto para todos los luchadores anti-imperialistas: murió el poeta y periodista argentino Juan Gelman. La dictadura de ese país lo obligó a exiliarse en 1975 y luego de vivir en distintos países finalmente se radicó en México, donde su vida se extinguió en el día de hoy. Galardonado con los más importantes premios que se otorga a escritores en lengua castellana, Gelman fue un poeta exquisito a la vez que un notable y comprometido analista de la realidad contemporánea. Pero a lo anterior añadió una virtud que no tuvo Octavio Paz, otro de los grandes poetas de nuestra lengua: el mexicano cambió de bando y en medio del combate saltó al otro lado de la barricada. Gelman, en cambio, siempre estuvo donde tenía que estar. Paz, que había sido un ardiente revolucionario en su juventud, terminó sus años convertido en un repugnante apologista del imperialismo y del neoliberalismo. Con el derrumbe de la Unión Soviética Paz dio rienda suelta a un visceral anticomunismo y su figura sirvió como polo de aglutinación a cuanto reaccionario anduviera suelto por el mundo. Con el generoso y caudaloso apoyo del gobierno de Salinas de Gortari y la Casa Blanca organizó un gran evento en México -transmitido en simultáneo por Televisa y la cadena Cablevisión de Estados Unidos- para celebrar la buena nueva y, de paso, promover la organización internacional de los intelectuales de todo el mundo en la creación del nuevo sentido común neoliberal que se abría paso a fuerza de ajustes y represión. En las antípodas de esta decadente trayectoria se yergue la figura de Gelman, que permaneció firme en su puesto mientras arreciaba la tempestad. Las zozobras de la época jamás lo llevaron a exaltar lo que había repudiado a lo largo de toda su vida. Por eso fue un enemigo implacable del imperialismo, mientras Paz se convertía en su bien recompensado publicista. A la exquisitez de su poesía Gelman añadía su coherencia y la solidez de sus artículos periodísticos publicados en Página/12, donde exponía los crímenes, las maquinaciones y los mecanismos económicos, políticos y culturales del imperialismo. Sus notas fueron a lo largo de muchos años una fuente obligada de consulta para quienes quisieran combatir de verdad, no tan sólo con gestos y palabras vacías, al monstruo que pone en cuestión la sobrevivencia de la humanidad. Por eso podemos decir que ha partido uno de los "imprescindibles", como decía Brecht. Extrañaremos sus incisivas columnas semanales, pero aún así Gelman seguirá siendo fuente de inspiración para legiones de militantes que creen que debemos, y podemos, construir un mundo mejor. Sembró palabras e ideas que germinarán con fuerza en los corazones de millones de militantes de Nuestra América.. 

Texto íntegro del discurso en la entrega del Premio Cervantes

Deseo, ante todo, expresar mi agradecimiento al jurado del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, a la alta investidura que lo patrocina y a las instituciones que hacen posible esta honrosísima distinción, la más preciada de la lengua, que hoy se me otorga. Mi gratitud es profunda y desborda lo meramente personal. En el año 2006 se galardonó con este Premio al gran poeta español Antonio Gamoneda y en el 2007 lo recibe también un poeta, esta vez de Iberoamérica. Se premia a la poesía entonces, “que es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa” para don Quijote, doncella que, dice Cervantes en “Viaje del Parnaso”, “puede pintar en la mitad del día la noche, y en la noche más escura el alba bella que las perlas cría... Es de ingenio tan vivo y admirable que a veces toca en puntos que suspenden, por tener no se qué de inescrutable”. (clic abajo para continuar)

13.1.2014

Comparto esta nota del compañero Aharonian. Agrego a lo que él dice lo siguiente:

a) el tratado está siendo negociado en el mayor de los secretos. ¡Ni siquiera los expertos de la oficina de la Secretaría del Mercosur en Montevideo saben de su contenido! Si fuera tan bueno para nuestros pueblos, ¿por qué no lo exhiben? Por lo poco que se ha filtrado tiene cláusulas peores que las del ALCA. No olvidar que hoy Europa está bajo el total dominio de los neoliberales, de la infame troika formada por la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo.

b) Hay un sector de la clase dominante brasileña que lo está impulsando. Mandan para ello a sus representantes políticos. Hace poco vinieron a Buenos Aires con esa intención. Les fue mal, por suerte. No creo que les vaya a ir mejor en Caracas. Pero habrá que estar en guardia.

c) Aún si se aprobara a espaldas de nuestros pueblos, el Tratado tendría que ser ratificado por los parlamentos y los gobiernos de cada uno de los países de la Unión Europea. Difícil, muy difícil. Franceses y polacos, sobre todo, no quieren conceder absolutamente nada en materia de proteccionismo agrícola.

d) De todos modos, lo que hay que revisar, con urgencia, es el Mercosur. Hacerlo más abarcativo (Mercosur laboral, educativo, previsional, etcétera) y  sacarlo del marco neoliberal que lo concibe como un recurso para optimizar ganancias de las empresas y ver la forma de reducir las grandes asimetrías (por ejemplo, entre Paraguay y Brasil) que existen en el proyecto.

e) Exigir la inmediata divulgación de los borradores que están siendo negociados, y que los movimientos sociales y las fuerzas políticas tengan acceso a ellos y hagan conocer su opinión.¡Nada debe ser aprobado a libro cerrado! El tratado, en caso de proponerse, debería ser sometido a un plebiscito, para que sean los pueblos y no unos pocos burócratas de uno y otro lado los que decidan por nosotros.

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TLC entre la UE y Mercosur: ¿Por qué sólo los negociadores lo quieren firmar?

Por Aram Aharonian



13 enero, 2014   Opinión

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región
Un acuerdo de libre comercio (TLC) en las condiciones que ha venido planteando la UE para otros países (como Colombia y Perú) es totalmente  contradictorio con los propósitos de desarrollo económico independiente que han proclamado en forma reiterada los gobiernos mercosureños, que rechazaron en 2005  la propuesta de un acuerdo similar, el  ALCA con EEUU.
Aun sin denominar su acuerdo como de “libre comercio”, sino como de “cooperación económica”, como ha hecho la UE en otros casos, lo que se plantea un acuerdo similar, y hasta tal vez más negativo, que muchos TLCs, que encuentra duras resistencias en Argentina y Venezuela, e importantes oposiciones en Brasil.
Algunos de los impactos pronosticados de un TLC son un significativo aumento del desempleo, debido a la liberalización del comercio de productos industriales y agrícolas; la caída de los niveles salariales asociada con el aumento del desempleo; además de una sensible caída de los ingresos fiscales, con los impactos vinculados a través de la reducción de gastos de salud, educación y programas de apoyo social.
Pero lo más grave es el sigilo con que se maneja la cosa pública. Por las consecuencias que puede acarrear para todos los pueblos no puede quedar sólo en  manos de un grupo de “especialistas” y la presión de grupos de interés o medios de comunicación, sectarizados  o interesados. Es necesario hacer una consulta a nuestros pueblos, tras poner en debate todas las condicionalidades, eliminando los niveles de confidencialidad que exigen los europeos, en nombre de la transparencia.
Se había convenido entre las partes que las ofertas se iban a intercambiar en el tercer trimestre de 2013, pero hasta el momento no se ha hecho. Incluso, la presión realizada por el negociador brasileño de Simoes  (“La UE no es un menú a la carta”), fue duramente enfrentada en la última reunión de cancilleres en Caracas.
El acuerdo de los negociadores con la UE fue anterior al ingreso al Mercosur de Venezuela, que no participó en los términos de  la negociación
Pero entregar las ofertas no significa que la negociación esté cerca y menos si la UE no termina con la práctica deshonesta de los subsidios agrícolas. Para recordar, que en enero de 2014 caen las preferencias del SGP, que preocupan a productores de mandarina y arándanos uruguayos. La Unión Europea reformuló su Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) y excluyó a 87 países, entre ellos Argentina, Brasil y Uruguay. La decisión de eliminar los beneficios comerciales para un conjunto de economías. Un documento de la Cancillería, señala que “la proporción de las importaciones de la Argentina que ingresan a la UE por el sistema de preferencias se ubica por debajo del 20 por ciento del total”, por lo cual el impacto de esta decisión europea será reducido.
Hace dos años,, Estados Unidos eliminó a Argentina del listado de beneficiarios de su esquema de preferencias, lo que implicó que empresas exportadoras, principalmente de commodities, dejaron de recibir un beneficio que en 2011 había ascendido a sólo 18 millones de dólares.
En el Mercosur, el recientemente reincorporado Paraguay es el único país que conservará los beneficios, para satisfacción de las trasnacionales exportadoras de soja.
Brasil no quiere dejar lugar a dudas de su lealtad hacia la alianza sudamericana Mercosur. Incluso a pesar de 15 años de negociaciones infructuosas entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur, Brasil parece negado por ahora a alcanzar un acuerdo de libre comercio bilateral con la UE y prefiere enfocarse en apoyar las negociaciones bloque a bloque, sin olvidar que los europeos van a presionar por negociaciones país por país apenas fracasen o se dilaten las interbloques  (ya lo hicieron con la Comuidad Andina).
Según cifras de la oficina europea de estadísticas Eurostat, la Unión Europea exportó en 2012 productos por un valor de 50,3 mil millones de euros a Mercosur. Los envíos desde el bloque sudamericano hacia la UE sumaron un total de 49.200 millones de euros.
La principal razón por la que las negociaciones siempre terminan quedando en punto muerto son los subsidios agrícolas europeos, los que dificultan el ingreso de los productos sudamericanos al mercado de la UE. Por ello, Brasil ya en el año 2005 presentó una demanda por prácticas desleales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los analistas europeos insisten en que Mercosur ya no goza de la misma prioridad de hace cinco años. ¿Estrategia distraccionista? Según el Ministerio de Economía de Alemania, la principal preocupación en este momento es el Tratado de Libre Comercio entre la UE y Estados Unidos.
Pero lo cierto es que el tándem UE-EEUU, en su último documento del Consejo Atlántico (“El vínculo trilateral, Una nueva era para América Latina, Estados Unidos y Europa”), vuelve a la carga en la búsqueda de “traer al redil atlántico” a una América Latina que cada día es más potencia política y económica, recuerda el español Alfredo Serrano.
La UE sigue interesada en firmar el acuerdo, a pesar de que hay sectores en su interior –sobre todo los que se benefician de la política agrícola común- que se oponen, y muchos dudan hoy de su capacidad económica para adelantar el acuerdo.
También del lado del Mercosur  hay gente a favor y gente en contra. Por un lado los productores y exportadores primarios y también algunos industriales brasileños, y en contra están los proteccionistas de Argentina, Brasil y de Venezuela. Así que no es verdad que la UE quiera firmar un acuerdo y no es verdad que Mercosur quiera firmar un acuerdo. Son los negociadores de ambos bloques los que quieren firmarlo. Y aún en el hipotético caso que se firmase, para su ratificación habrá bloqueos, vaticinan los analistas europeos.
El análisis uruguayo
El análisis del impacto de la eliminación de los beneficios del SGP de la UE Las exportaciones de Uruguay al amparo del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) de la Unión Europea (UE) –realizado en mayo de 2013 por el ministerio de Finanzas- alcanzan el 4% del valor exportado al mundo.(1)
Las exportaciones  uruguayas que se hacen a la UE con cobertura potencial del SGP ( 200  millones deanuales ) , si bien tienen  un espectro  muy amplio,  de dólares) se concentran en unos pocos productos (filetes y carne de merluza, mandarinas, cueros, madera contrachapada,  carne equina y  arándanos).
Aun siendo que se lo utiliza como elemento de presión  para apurar la firma del acuerdo Mercosur -Unión Europa, la eliminación de las preferencias a partir del 1° de enero carece de significación económica real  (menos de seis millones de dólares anuales) y podría ser compensada fácilmente con medidas  tales como  el apoyo a productores o el  mejoramiento  de costos.   Paraguay, la soja trasnacional   Las declamativas presiones paraguayas para la firma del acuerdo, no condicen con sus acciones. Paraguay no ha participado en ninguna de las reuniones realizadas por el bloque en el último semestre, pese a ser permanentemente invitada por la presidencia pro tempore del Mercosur.
Un documento de la Delegación de la Unión Europea en Paraguay  (2), señala una desaceleración en el 2012, debido al mal tiempo y al brote de fiebre aftosa, pero lo cierto es que entre los años 2009 y 2012, las ventas de Paraguay  han venido cayendo en forma recurrente por la crisis económica  europea, pese a  acceder  su exportadores  a un  régimen especial de preferencias europeas (SGP plus).
Pese a todas las majaderías expresadas en los últimos meses, Mercosur es el principal socio comercial de Paraguay, tanto en términos de exportaciones como importaciones. El comercio con el bloque representa el 45% del comercio total en el período 2010-2012. La UE es el segundo destino de las exportaciones paraguayas (13,9% del valor total en 2012). China es el país más importante en términos de las importaciones (40% del valor total en 2012).   El comercio con los países de la Alianza del Pacífico sigue siendo pequeño en comparación con el Mercosur. La balanza comercial es negativa para Paraguay (déficit de 976 millones de dólares en 2012).   Las exportaciones de Paraguay a la región consisten principalmente en tres productos: la energía, los aceites vegetales y cereales no transformados. La energía, que consiste en la retrocesión de las acciones nacionales elaboradas por Itaipú y Yacyretá, respectivamente, con Brasil y Argentina, es de lejos la parte más importante de las exportaciones (61% del valor total en 2012).   Las importaciones son principalmente aceites de petróleo, los fertilizantes y los productos manufacturados (maquinaria, vehículos). Brasil es de lejos el principal socio comercial de Paraguay en la región, tanto para las exportaciones como las importaciones, sólo seguido por Argentina. El comercio con Uruguay y Venezuela es aún débil.
El intento de la Unión Europea de negociar un acuerdo comercial con Mercosur, parece el retorno de las carabelas y los espejitos de colores, esta vez con dos objetivos: buscar salida para la crisis europea, y ver si logran con Mercosur lo que hicieron con la Comunidad Andina de Naciones, desintegrar un bloque homogéneo e integrado.
Nota: 1.- Análisis del impacto de la eliminación de los beneficios del SGP de la Unión Europea, Ministerio de Finanzas, Unidad de Análisis – Asesoría de Política Comercia, Mayo de 2013 .http://www.mef.gub.uy/apc/publicaciones/serie_estudios_apc/beneficios_sgp_ue.pdf 2.- Relaciones comerciales UE-Paraguay. Delegación de la UE en Paraguay.http://eeas.europa.eu/delegations/p… index_es.htm

* Periodista, Magister en Integración, director del Observatorio en Comunicación y Democracia (ULAC), presidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana. 


10.1.2014

Comparto entrevista que me hiciera Brasil de Fato, órgano del Movimiento Sem Terra del Brasil.

“Nos falta um Brasil com visão continental”


Segundo Atilio Boron, a liderança não significa atropelar os demais países, mas criar um consenso para articular conjuntamente um projeto
10/01/2014
Diego Diehl
de Buenos Aires (Argentina)
Poucos cientistas sociais acumulam uma compreensão tão profunda sobre os processos políticos em curso no continente latino-americano quanto Atilio Boron. Professor de Teoria Política e Social na Faculdade de Ciências Sociais da Universidade de Buenos Aires (UBA), o argentino tem dedicado anos de investigação ao papel que os países da região têm desempenhado no sistema internacional.
Seu mais recente livro descreve o lugar da América Latina na geopolítica do imperialismo, cada vez mais crucial na estratégia de sobrevivência do capitalismo.
É onde está metade da biodiversidade do planeta, incluindo 45% do volume de água doce.
Nesta entrevista exclusiva ao Brasil de Fato, Boron atendeu à reportagem na sede do Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, onde fi ca seu escritório na capital portenha. Destacou que o futuro da região depende da liderança efetiva do Brasil.
“O país precisa entender seu papel de liderança latino-americana, especialmente a partir da União das Nações Sul-americanas (UNASUL). Se não fi zer, pagará um preço muito caro”, aponta. O sociólogo explica que o contexto mundial põe em risco os recursos naturais brasileiros e menciona as 23 bases militares dos EUA que cercam o país.
Boron também analisou a dimensão dos protestos sociais ocorridos em junho passado no Brasil. “O que houve tem mais a ver com as desigualdades econômicas e sociais, que persistem muito grandes mesmo após quase 30 anos de democracia”.
Para o entrevistado, não há dúvida da legitimidade das mobilizações, protagonizadas pela juventude e movimentos populares. Porém, ele faz um alerta: “o protesto social sem um projeto político está condenado à derrota”. A seguir, a entrevista completa:
Brasil de Fato – Há algum paralelo que possamos fazer entre as mobilizações de junho no Brasil e os processos que ocorreram na chamada da “Primavera Árabe”, os “Indignados” na Espanha, ou os “Occupy” nos EUA? Até que ponto essas comparações são corretas considerando o contexto brasileiro e latino-americano?
Atilio Boron – Em primeiro lugar, me parece que há um clima de época no qual estas manifestações populares contra governos capitalistas estão se difundindo por todo o mundo. Há uma crise capitalista muito forte, e ela é sentida em determinados países de forma mais intensa que em outros. Porém, me parece que os protestos no Brasil têm mais a ver com os “Indignados” e os “Occupy”, já que, no caso da Primavera Árabe, um elemento fundamental foi o súbito aumento do preço dos alimentos, ademais de se tratar de países que viviam sob ditaduras. O que houve no Brasil tem mais a ver com as desigualdades econômicas e sociais, que persistem muito grandes mesmo após quase 30 anos de democracia. O fato é que o Brasil é um dos países mais desiguais do mundo, e essa situação se agrava com o que a Ciência Política chama de “políticas de prestígio”, a partir do impulso que o governo brasileiro tem dado a megaeventos como a Copa do Mundo e as Olimpíadas.
Ademais, há uma atitude muito ingênua por parte do governo brasileiro, de achar que esses megaeventos são o passaporte para a condição de país desenvolvido, que ignora, afinal de contas, outros exemplos históricos, como é o caso do México, que já teve Copa do Mundo e Olimpíadas e atualmente passa por uma situação desastrosa. Na verdade, essas políticas de “pão e circo” exacerbam as tensões sociais, os conflitos e o ressentimento daqueles que passam necessidades e que, ao mesmo tempo, veem o Estado destinando volumes gigantescos de recursos para atividades que não vão gerar uma melhoria concreta em suas vidas. Pelo contrário, hoje em dia, os preços no Brasil têm subido muito e parte disso já em função do Mundial – que não faz grande diferença para os turistas que estarão na Copa do Mundo –, mas faz para a população mais pobre.
Então, você tem um padrão distributivo muito desigual, uma indiferença do governo em relação a esse tema e um desequilíbrio orçamentário que apenas reforça esse aspecto, já que o programa Bolsa Família equivale a apenas um mês do pagamento de juros da dívida pública brasileira. Tudo isso acaba reforçando as tensões de uma sociedade frustrada por um projeto político aparentemente reformista, mas que não avança em temas como a reforma agrária, a carestia, o péssimo transporte público. E quando há um aumento da remuneração do trabalhador de dois para três salários mínimos, ele não deixa de ser pobre. Diante de tudo isso, vendo um governo pródigo injetando dinheiro em obras faraônicas, em estádios de futebol em vez de escolas e hospitais, creio que essa foi a faísca para a explosão social que ocorreu.
Ademais, esse cenário de fundo que propicia as mobilizações já existia há muito tempo, mas foi de alguma forma contido pela direita brasileira, uma das mais inteligentes do continente, que havia ficado muito assustada com os incidentes argentinos de dezembro de 2001. Esse medo lhes levou a permitir a chegada de Lula à presidência em 2002, e tenho para mim que se isso não tivesse  passado na Argentina, as elites brasileiras não permitiriam que Lula chegasse ao governo. E creio que é isso que os setores mais lúcidos da elite chilena estão fazendo neste momento, resgatando Bachelet para conter os protestos sociais. Mas essa inteligência tem um limite, e esse limite foi expressado pelas manifestações de junho no Brasil. Portanto, esse não foi um movimento fascista, mas um movimento popular, da juventude, de gente de baixo, desorganizada, sem experiência política, que não sabia o que fazer, que tinha medo de colocar projetos políticos e queria manter-se apenas como protesto social. O problema é que o protesto social sem um projeto político está condenado à derrota.
Foi, portanto, uma erupção. Agora, as coisas se acalmaram, mas os problemas não foram resolvidos, o que significa que muito provavelmente teremos um novo ciclo de grandes mobilizações no período do Mundial, quando as pessoas deverão sentir na própria pele os diversos problemas que vão passar.
Diante desses protestos, os movimentos estão propondo a realização de uma Assembleia Constituinte exclusiva e soberana para fazer uma reforma política. Que parece ao senhor essa proposta e que impacto ela poderia ter na conjuntura brasileira e latinoamericana?
Para mim, é muito interessante que se construa uma Assembleia Constituinte. O Brasil precisa dessas modificações na Constituição. Mas a dúvida é se essas mudanças virão sem processos de mobilização popular. Creio que sem essa pressão social dificilmente os meios institucionais farão grandes mudanças, porém há que ser uma pressão organizada, e não anárquica e dispersa, e que viabilize uma convocatória sem restrições, para não cair na trama que os setores conservadores impuseram, por exemplo, na Constituinte argentina de 1994, quando não se aceitou discutir uma série de “pilares fundamentais” do liberalismo clássico. Há que impor uma agenda desde os movimentos sociais, sem aceitar qualquer tipo de cooptação do governo nessa definição. Minha hipótese é que qualquer governo, de qualquer espectro político que seja, sem pressão social, tende a imprimir políticas de direita, pois acaba sendo tomado pela burocracia interna. Portanto, a reforma política necessária apenas sairá com forte pressão social e desde baixo.
Com a reforma política o senhor crê que seria possível destravar as chamadas reformas estruturais, que não foram feitas em 30 anos de democracia no Brasil?
Veja, essa Constituinte geraria uma nova Constituição, que ampliaria a democracia tal como se deu no caso da Venezuela, onde há eleições praticamente todos os anos. Creio que se algo assim ocorre no Brasil, isso seria muito favorável.  Mas há que discutir se a esquerda teria condições de ganhar as eleições, e depois implementar um governo que consiga fazer as reformas necessárias.
Para isso é que as mudanças constitucionais são necessárias, tal como se deu na Venezuela, Bolívia ou Equador, onde há plebiscitos e o mandatário pode passar por referendos revogatórios. No Equador, por exemplo, os programas de governo dos candidatos, quando eleitos, são tomados como obrigatórios; e se não são cumpridos, abre-se um processo penal contra o governante. No caso do Brasil, esse tipo de medida poderia ser feito apenas por lei, porém é evidente que com o atual Congresso uma medida assim não seria aceita.
Então, o maior problema do Brasil hoje é a enorme dificuldade em mobilizar e organizar a população, favorecido pela distância territorial, pela debilidade das organizações etc. Creio, porém, que as coisas não vão seguir por muito tempo assim, e que as organizações vão reagir no próximo período. Afinal de contas, não é possível que um país como o Brasil, com enormes riquezas naturais, com a quantidade de multimilionários, seja o país mais desigual da América Latina! É um absurdo essa situação! E o que as elites tratam de fazer é promover o isolamento do Brasil em relação ao resto da América Latina (não há nenhum canal de televisão de outros países da América Latina que passe no Brasil). Porém, esta muralha está sendo rompida aos poucos, a partir de diversos meios de comunicação – especialmente a internet, utilizada em grande escala pela juventude brasileira. Tenho grande esperança nessa juventude, que, inclusive na periferia, tem ampliado o acesso a esses diferentes meios de comunicação, e isso é perigosíssimo para as classes dominantes de hoje, assim o era a alfabetização do trabalhador no início do século XX. Há, ainda, que garantir que esses processos sejam bem organizados, para não cair na violência, que, no caso da polícia brasileira, levaria a uma repressão brutal.
Qual a sua avaliação sobre as políticas neodesenvolvimentistas brasileiras hoje? O senhor crê que elas podem levar o país à condição de potência mundial?
Penso que o Brasil tem potencialidades extraordinárias. Porém, transformá-las em poder real não é algo fácil. Não se trata de um processo linear e nem depende simplesmente de discursos. Para ser potência, há que ter um povo educado; para ser potência, há que ter um povo saudável; para ser potência, há que ter uma sociedade justa, que não esteja tragada por grandes tensões e contradições sociais; para ser potência há que ter autonomia e exercer soberania real. E quando vemos a situação a partir destes critérios, vemos que efetivamente o grau de autonomia do Brasil é ainda muito fraco.
Exemplo disso é que o Brasil há muito tempo não renova sua força aérea, que é um elemento fundamental para a defesa territorial. Há, ainda, setores das Forças Armadas e do establishment que defendem a compra de aviões dos EUA, que são na verdade o maior agressor potencial do Brasil, já que possui 23 bases militantes ao redor do país, sendo duas no Oceano Atlântico, sendo que de uma delas se pode enviar frotas marítimas que, em três dias, chegariam à costa de Fortaleza, e a outra se encontra nas Ilhas Malvinas, em parceria com os britânicos. E, entre essas duas bases marítimas, há toda a área do Pré-Sal! Então, há que ser tonto para não ver que a única potencial agressão que pode sofrer o Brasil vem dos EUA, logo este é o único país do qual o Brasil não pode comprar equipamentos bélicos! E, para que não permitam que os EUA se apropriem da Amazônia (como é o que se pretende fazer), há que ter equipamentos de vigilância adequados para isso, que nesse momento só podem ser fornecidos por dois outros países: Rússia e China. Então, se se compra esses aviões de última geração dos EUA, com seus softwares de combate de última geração que dependem de atualizações a cada quatro meses, o controle estadunidense torna-se absoluto.
Coloca-se ainda como alternativa a compra de caças franceses, no entanto Hollande está completamente envolvido com os EUA nas agressões à Síria. Quando houver um conflito de interesses entre EUA e Brasil, certamente os franceses irão boicotar os brasileiros.
E esse é um problema para o Brasil, mas também para toda a América Latina, pois o Brasil posto de joelhos pelo imperialismo é uma desgraça para todo o continente. Como os demais países poderão se defender se o Brasil não puder? Se o Brasil se desindustrializou tanto como nos últimos anos? Se o Brasil se dedica a fabricar agrocombustíveis a partir do acordo de Lula com Bush, ao invés de retomar sua vocação industrial? [Na última semana, o governo brasileiro confirmou a compra 36 caças Gripen, fabricados pela empresa Saab, da Suécia].
Outro problema é a visão do Brasil sozinho no mundo. O Brasil não tem condições de atuar sem parcerias. Apenas Índia e China poderiam atuar dessa forma. Quando Lula tentou imprimir uma política mais independente dos EUA, e quando o Brasil foi intervir junto com a Turquia nas negociações sobre o programa nuclear iraniano, foram completamente ignorados por Obama quando foram a Washington levar os resultados.
O Brasil tem, portanto, aspiração de ser potência, no entanto, o único modo de ser uma potência real é se pondo à cabeça de toda a América Latina. E isso é o que não se pode entender: se assumisse essa liderança, o Brasil teria um papel muito mais forte. A esperança de que o pré-sal possa ser uma salvação para o Brasil não está garantida e não é tão segura, já que há uma série de dificuldades na exploração dessa riqueza conforme diversos analistas têm mostrado. Portanto, é uma aposta bastante perigosa.
O Brasil precisa entender seu papel de liderança latino-americana, especialmente a partir da Unasul. Se não fazê-lo, pagará um preço muito caro. Kissinger já dizia há 20 anos (e os diplomatas brasileiros ou têm má memória ou não querem entender isso) que os EUA nunca permitiriam o surgimento de um grande poder abaixo do Rio Bravo.
A única potência no continente apenas poderia ser os próprios EUA. E essa é a política dos EUA, ante a qual a única saída do Brasil é fomentar a integração sul-americana. Esse papel de liderança é do Brasil, e não haverá qualquer competição com outros países por isso, pois a todos interessa de que isso aconteça. Porém, na prática, o Brasil é como um irmão maior que não quer saber dos irmãos menores. Se fi zesse cargo deles, teria uma capacidade de pressão internacional infernal. Com a quantidade de recursos naturais, água, petróleo, alimentos etc, há todas as condições para isso.
Nos falta, portanto, um líder regional. Quem sempre teve isso claro foi Chávez, que incentivava que o Brasil assumisse a dianteira da Unasul e não o faz. Agora está nessa estupidez do tratado com a União Europeia, que irá arruinar ainda mais a indústria brasileira.
O Brasil tem que ser o motor industrial de toda América do Sul. Porque não há como competir com os chineses,  por uma série de fatores e por aspectos históricos (casos concretos em que os chineses passaram por cima das indústrias brasileiras). Mas, o Brasil pode criar um espaço na América Latina. O Brasil deve ser como uma Alemanha sul-americana, e outros países também terão indústria e outras atividades.
Nessa região há terras férteis, riquezas naturais, água, comida, ou seja, todas as condições para isso. Nos falta um Brasil com visão continental, que lamentavelmente não existe hoje, pois os dirigentes brasileiros têm uma visão paroquial, regional, que não entende como funciona o mundo, e que é humilhado pelo Império. O caso da espionagem dos EUA é uma humilhação para o Brasil. Está bem que Dilma não vá encontrar Obama, mas isso é pouco ainda perto do que há que fazer. Há que entender que se hoje está sendo humilhado, amanhã poderá estar sendo agredido pelos EUA. Então, a única forma de defesa do Brasil é uma forte união sulamericana e uma capacidade de diversificar seus laços e, sobretudo, armarse com gente confiável que não lhe vá privar das armas em momentos de conflito que vai surgir. Porque os EUA vão querer a água e o petróleo do Brasil, e se não lhes derem eles buscarão pela força se necessário. Para isso, estão as 23 bases militares preparadas.
Essa liderança brasileira não poderia ofuscar o papel que cumpre a Venezuela no continente hoje?
Certamente que não, pelo contrário. Chávez tinha isso muito claro, e a imagem do “irmão maior” é do próprio Chávez. A liderança não significa atropelar os demais países, mas criar um consenso para articular conjuntamente um projeto, que dirige de forma coletiva, sem estabelecer relações subimperialistas.
Mas isso depende de dirigentes competentes, esclarecidos e de esquerda, e com esta gente não se pode fazer, pois os atuais estão a serviço do capital transnacional, e nem mesmo do capital brasileiro. Mas outra classe de dirigentes poderia fazer. Claro que há setores nacionalistas reacionários em outros países que podem se ressentir, mas a maioria da população não vê isso como um problema.
As eventuais rivalidades que possam ocorrer têm mais a ver com o fato de que a Venezuela não trata de falar, mas de praticar a solidariedade internacional, como no caso da Petrocaribe, que fornece petróleo a diversos países a preços abaixo dos praticados no mercado. Enquanto isso, a Petrobras é uma empresa tradicional, como a Shell, Exxon etc. Portanto, que não tenham rivalidade com a Venezuela, mas que tratem de aprender com essa generosidade venezuelana, e também com a generosidade cubana. Os dirigentes brasileiros não tem sido generosos: como entender a imposição de bloqueios pelos brasileiros ao arroz do Uruguai? Quanto arroz o Uruguai poderia exportar para o Brasil? É um absurdo! Se alguém almeja o papel de liderança, deve saber fazer concessões. Senão se assume uma postura coercitiva.
Nossa esperança, portanto, é que o Brasil compreenda este papel, e reconheça em primeiro lugar que foi enganado de forma escandalosa pelos EUA. O Itamaraty acreditou na promessa de um assento permanente no Conselho de Segurança da ONU, mas os estadunidenses não tem como garantir isso, já que os demais membros também terão que aceitar a proposta. Ademais, esse assento não é algo artificial, mas reflete as condições reais de força na política internacional, e hoje, o Brasil não tem peso na política internacional. Todos estes países são potências atômicas, têm grande grau de autodeterminação. A Índia e a China são potências atômicas, fazem o que querem. O Brasil não faz o que quer. Oxalá o Brasil assuma a liderança do processo da unidade latino-americana, e assim o futuro da América Latina será muito promissor. Porém, se não se der conta de quem é seu verdadeiro inimigo, de quem está aí para impedir que o Brasil seja uma verdadeira potência, então o futuro será muito duro para todos nós.
A luta brasileira é portanto uma luta latino-americana...
Sem dúvida. Nós necessitamos disso. Imagine: temos a maior reserva petroleira do mundo na Venezuela, e agora também Brasil. Um continente com quase metade da água doce de todo o planeta. Apenas na região entre o Brasil e a Argentina é possível produzir alimentos para um bilhão de pessoas. Ou seja, todas as condições estão dadas para isso, e para passar por cima da crise capitalista
Foto: Marcello Casal Jr/ABr
Atención NECOCHEA: este VIERNES 10 de ENERO, a las 19 hs., estaré en un conversatorio sobre la

"ACTUALIDAD GEOPOLÍTICA DE AMÉRICA LATINA", tema cada vez más importante en la Argentina en momentos en que se solicita la "ayuda" del Comando Sur para combatir el narcotráfico y cuando Dilma Rousseff abdica de su pretensión de controlar la cuenca amazónica.

Invitan los camaradas del PC y la FEDE de Necochea.

¿Donde? En el local de la AJB, calle 60 Nº 2480, Necochea.

¡Las/los espero!
Comparto las declaraciones de Izhak Aviran, ex embajador de Israel en la Argentina en relación al atentado de la AMIA y sus responsables y, a continuación, la desmentida del gobierno israelí.


1. "GOBIERNO DE ISRAEL: JUSTICIA POR MANO PROPIA." Lean el siguiente cable de la BBC:

"Ex - embajador afirma que Israel mató a responsables del atentado a la AMIA"

El embajador criticó duramente al canciller argentino.
El embajador israelí Itzhak Aviran afirmó que su país ha matado a la mayoría de los culpables del ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 85 muertos en 1994.
"La gran mayoría de los culpables ya está en el otro mundo, y eso lo hicimos nosotros", le dijo Aviran a la Agencia Judía de Noticias.
El diplomático, destinado en Argentina entre 1993 y 2000, dijo no obstante que su país todavía necesita "una respuesta de todo lo que pasó".
Fiscales argentinos acusaron en 2006 a Irán de planificar el atentado y a Hezbolá de ejecutarlo.
En 2013, Argentina firmó un acuerdo con Irán para crear una comisión de la verdad sobre el atentado.
En la entrevista, Avirán tachó el acuerdo de "farsa" al tiempo que criticó al ministro de Relaciones exteriores argentino, Héctor Timerman, por hacer cosas "antiisraelíes y antijudías".

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2014/01/140102_ultnot_israel_argentina_

MI OPINIÓN:
Esto es una desgracia, por varias razones: (a) se reafirma el principio de justicia por mano propia, y se pisotea el debido proceso; (b) los detenidos, ¿tuvieron derecho a la defensa?,¿pudieron ofrecer su descargo?; (c) cuál es la evidencia que los condenó a muerte, y por qué no a cadena perpetua? ¿Todos tenían la misma responsabilidad?; (d) ¿Por qué no informaron al gobierno argentino, que estaba llevando una investigación sobre el tema?; (e) ¿dónde y cómo los apresaron, y bajo qué circunstancias?; (f) Supongo que habrá habido interrogatorios: ¿que surgió de los mismos? ¿Quiénes fueron los instigadores, los autores intelectuales, los cómplices del lado argentino, tanto de la justicia como del gobierno de Menem? (g) ¿Por qué no envían las minutas del juicio, porque allí debería haber información valiosa para seguir la red de culpabilidades del horrendo crimen de la AMIA
La penosa conclusión de todo esto es que, como lo dijo tantas veces Noam Chomsky, Israel es un "estado canalla" y esto nada tiene que ver con los judíos o el judaísmo.Tener en cuenta que la relación entre un judío y el gobierno del estado de Israel hoy (no en la época de su fundación) es la misma que había entre un argentino y los asesinos de la dictadura. Desgraciadamente Israel cayó en manos de una pandilla de extrema derecha, fascista hasta la médula, con la cual le están haciendo un daño enorme al propio pueblo judío que lo mejor que podría hacer es sacarse de encima a esos criminales. Faltaría preguntarle al ex embajador Avirán si durante los interrogatorios a los detenidos les hacían ingerir aceite de ricino, como hacían los esbirros de Mussolini con sus opositores. La verdad es que peor no podría haber empezado el año.

2.   DESMENTIDA DEL GOBIERNO DE ISRAEL, como no podía ser de otro modo. Pero, ¿no fue al gobierno de Israel a quien se le acusa de haber asesinado a cuatro científicos iraníes, con el objeto de impedir el avance en el programa nuclear de Irán? Aparentemente, al igual que en el caso de Estados Unidos, esa "metodología" de suprimir enemigos está bastante institucionalizada. Recordad que en Mayo de 1960 el Mossad secuestró en la Argentina al criminal de guerra nazi Adolf Eichmann y lo sacó del país con destino a Israel en un procedimiento absolutamente ilegal. Pero al menos a Eichmann lo sometieron a juicio, fue condenado y ejecutado en la horca. A los supuestos terroristas responsables de la voladura de la AMIA (¿y los que hicieron lo propio con la embajada de Israel en Buenos Aires?) no les fue tan bien, y según cuenta el embajador Avirán los despacharon sin más miramientos al otro mundo.  En todo caso, cumplo en dar a conocer el desmentido del gobierno israelí y que cada cual saque las conclusiones del caso.


PÁGINA/12- EDICIÓN ON LINE, 4 ENERO 2014
14:32 HORAS › POR LOS DICHOS "DE EXTREMA GRAVEDAD"

Según Israel, las declaraciones de Avirán están "desconectadas de la realidad"
Luego de que el canciller Héctor Timerman pidiera explicaciones a Israelpor las declaraciones de su exembajador Itzhak Avirán, quien dijo que su país se encargó de que “la mayoría de los responsables del atentado contra la AMIA" estén "en el otro mundo", el Ministerio del Exterior hebreo aseguró que esas afirmaciones "son pura fantasía" y sostuvo que ese exfuncionario "no tiene autoridad ni conocimiento" para haberlas realizado.
La declaración fue dada a conocer a través de la sede diplomática israelí en Buenos Aires, fue autorizada por el propio premier Benjamín Nethanyahu y luego difundida por la Agencia Judía de Noticias. El texto indica que los dichos de Aviran "están completamente desconectadas de la realidad".
"Estas afirmaciones, hechas sin autoridad ni conocimiento, son pura fantasía y de ningún modo reflejan acontecimientos o hechos como los que el pretende describir", añadió.
Además, Israel aseguró que "sigue cooperando en plena transparencia con Argentina en la investigación de los atentados que ocurrieron en Buenos Aires contra la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994)".

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-237035-2014-01-04.html


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