25.9.2014

El gobierno del Ecuador ha estado muy activo en promover y respaldar la demanda de las comunidades amazónicas en contra de la Chevron, por el inmenso daño ocasionado por su antecesora (a la cual adquirió la citada empresa) en la Amazonía ecuatoriana. Algo de eso ha llegado a conocimiento de la opinión pública gracias a la campaña internacional del gobierno de Rafael Correa. Pero hay otras situaciones, menos conocidas: en un caso, escamoteadas ante la vista de los pueblos como ocurriera con el gigantesco derrame de la British Petroleum, en el Golfo de México, frente a las costas de Louisiana,  rápidamente oculto en una operación de "control de daño" ejecutada por el gobierno de Barack Obama en abierta complicidad con los gerentes de la BP. En el otro, "invisibilizado", como el megadesastre perpetrado por la Shell en el delta del río Niger, en Nigeria.

       
Para tener una magnitud de este ecocidio, producto de derrames y fugas múltiples de crudo, basta con decir que es como si cada año, desde hace 24 años, se hubiera hundido en el Niger un barco como el Prestige, el mismo que naufragara frente a las costas de Galicia en 2002 produciendo un desastre ecológico de enormes proporciones. Según un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) el delta del Niger habría sido contaminado, desde los años cincuenta, por derrames equivalentes a 1.500.000 toneladas de petróleo. Se contaminaron las aguas del río tanto como los acuíferos, la tierra fue esterilizada y degradada, convertida en inservible para la agricultura o la ganadería, y las poblaciones ribereñas han sido víctimas de todo tipo de enfermedades. Shell nunca se hizo cargo de su responsabilidad y durante décadas se rehusó a compensar a las víctimas por los daños ocasionados por sus actividades.


         Lo ocurrido es una tragedia de enormes proporciones, que puede repetirse en cualquier país bajo esta fiebre de explotación del petróleo exacerbada en todo el mundo -como lo acaba de afirmar un especialista norteamericano como Michael Klare- por el gobierno de Barack Obama. En el día de ayer TeleSUR emitió un extraordinario documental que recomiendo vivamente porque es un curso acelerado sobre los riesgos inherentes a la explotación petrolera, la gélida lógica del capital y sus perversas consecuencias sobre las comunidades y el medio ambiente. Es un video desgarrador, que muestra la indefensión de los pueblos africanos que viven en el delta del Níger y la infame connivencia del gobierno nigeriano con los intereses petroleros, en detrimento de la salud y bienestar de su propia población. ¡No se lo pierdan! Véanlo en:


1 comentarios:

FOLLADORDEPROSTIS dijo...

Al final chevron se han hecho los locos y no han pagado ni 1 centavo de indemnización hasta ahora ,no???

top