31 Julio 2013

Con este post damos fin a la serie de tres dedicada a poner en conocimiento público la gran cantidad de países, y estados/provincias/municipios dentro de los países, en donde la técnica del "fracking"  ha sido prohibida o sujeta a una moratoria. Al final adjunto un documento elaborado por la prestigiosa Sociedad Médica de Massachusetts emitiendo una resolución en torno al "fracking" y en donde se asegura que diversos estudios realizados ya desde hace un tiempo sobre esta técnica "demuestran que más del 75 % de los productos químicos tóxicos utilizados durante las fases de perforación y fractura de rocas para obtener el gas pueden afectar la piel, ojos y otros órganos sensoriales, el sistema respiratorio, el gastrointestinal y el hígado. Más de la mitad de esos productos químicos muestran algún efecto sobre el cerebro y el sistema nervioso. Más del 25 % de esos productos químicos pueden producir cáncer y mutaciones. Notablemente, el 37 % de esos productos químicos pueden afectar el sistema endocrinológico que afecta a múltiples sistemas de órganos, incluyendo los que son críticos para la normal reproducción y el desarrollo." (ver texto original en inglés al final) 

Esto es todo por ahora. Creo que tenemos en nuestras manos argumentos y evidencias que ameritan poner al "fracking" en la agenda de la discusión pública de nuestros países. Seguiremos aportando nuevos antecedentes en los próximos días. 



Canadá
La provincia de British Columbia estableció una moratoria de cuatro años prohibiendo que la Royal Dutch Shell continúe con sus perforaciones. En Nova Scotia se está por imponer una moratoria para la técnica del “fracking”. En la provincia de Québec el Ministro de Recursos Naturales anunció el 17 de Marzo del 2011 que no se autorizarían operaciones de fractura hidráulica en la búsqueda de petróleo o gas.  
 Estados Unidos
 El 17 de Mayo de 2012 Vermont se convirtió en el primer estado en prohibir la exploración o explotación de hidrocarburos con la técnica del “fracking”·
 El 17 de Mayo del 2012 la legislatura de New Jersey aceptó la recomendación del gobernador estableciendo una prohibición de un año en relación a la perforación de pozos utilizando la fractura hidráulica. Poco después la legislatura aprobó una ley prohibiendo el “fracking” y el  depósito de residuos del “fracking” dentro de los límites del estado, o la recepción del agua utilizada por el “fracking” para ser reutilizada en los pozos localizados en su territorio. Esta pieza legislativa tiene por objeto evitar que el agua residual utilizada por el “fracking” en el vecino estado de Pennsylvania puede ser reutilizada para nuevas operaciones en New Jersey.
El 16 de Noviembre de 2010 el  Consejo Comunal de la ciudad de Pittsburgh adoptó una resolución por la cual se prohibía a las corporaciones petroleras realizar perforaciones en búsqueda de gas dentro de los límites del ejido urbano.
El 1º de Julio del 2012  la gobernadora de Carolina del Norte vetó una ley que autorizaba el “fracking” porque la pieza legislativa no contemplaba el establecimiento de suficientes salvaguardas para proteger el agua potable y la salud de las familias del estado.
En el estado de Nueva York existe una orden ejecutiva del gobernador estableciendo una moratoria para las perforaciones. Por otra parte, son muchos los municipios que yendo más alláhan prohibido el “fracking”. Señalemos entre ellos:
Syracuse,  prohibido por el consejo comunal por decisión del 24 Octubre del 2011. Lo mismo en Woodstock, el 22 de Julio del 2012. Rochester, en Septiembre de ese mismo año y Wawarsing, el 20 de Diciembre de 2012. La ciudad de Buffalo, la segunda mayor ciudad del estado,  prohibió del “fracking” y la disposición de residuos hídricos procedentes del “fracking” en los límites de la ciudad según una resolución adoptada por unanimidad el 8 de Febrero del 2011. La ciudad de Nueva York, por su parte, le ha solicitado al Congreso de Estados Unidos la remoción de la perforación con hidrofractura como una de las excepciones a la Ley de Agua Potable Segura.
El Consejo Directivo del Bassett Medical Center, de Cooperstown, estado de Nueva York declaró que el ”fracking” es un tema de la mayor prioridad en la salud pública y resolvió que dicho método “constituye una inaceptable amenaza a la salud de los pacientes y debería ser prohibido hasta que pueda comprobarse que es seguro.”
Pennsylvania. La Unión de Iglesias Metodistas de Pennsylvania, diversos grupos religiosos de ese estado así como América, la revista nacional de la orden de los Jesuitas, ha criticado acerbamente la tecnología del “fracking”.
Arkansas. Se ha planteado una millonaria demanda en contra de las compañías que perforan en búsqueda de gas debido a los terremotos asociados al proceso de “fracking” (en línea con lo considerado por el gobierno británico al establecer la prohibición). En la demanda se toman en cuenta los daños a la propiedad, desvalorización de inmuebles y terrenos, el stress emocional y los costos de adquisición de seguros contra terremotos.  
Prohibiciones similares se encuentran en los estados o, en municipios de, Maryland, Ohio, Virginia, West Virginia, y en Iowa. En Texas, el gobernador promulgó una ley estadual exigiendo a las empresas perforadoras que pongan en conocimiento del público los productos  químicos utilizados al extraer petróleo y gas por medio del “fracking”.

Para actualizar la información visitar el siguiente sitio:

ADJUNTO:  Resolución de la Sociedad Médica de Massachusetts sobre el impacto del fracking sobre la salud de la población.

AMERICAN MEDICAL ASSOCIATION RESIDENT AND FELLOW SECTION
Resolution: 2
(A-12)
Introduced by: Massachusetts Medical Society – Resident and Fellow Section
Subject: The Health Costs of Hydraulic Fracturing
Referred to: Reference Committee

WHEREAS, High-volume hydraulic fracturing, or fracking, as a means of natural gas extraction
employed in deep natural gas well drilling enables natural gas to flow more freely out of the well
(1); and
WHEREAS, Fracking additionally involves drilling thousands of feet below the earth's surface
and pumping millions of gallons of water and chemical additives at high pressure into the well
and
WHEREAS, Fracking is exempt from the Safe Drinking Water Act of 2005, thus allowing
companies to conceal the chemicals used in the process; and
WHEREAS, In aquifers overlying the Marcellus and Utica shale formations of northeastern
Pennsylvania and upstate New York, systematic evidence for methane contamination of
drinking water associated with fracking has been documented (2); and
WHEREAS, Wastewater from fracking operations containing high levels of radioactive
contaminants is being released into waterways supplying drinking water (3, 4); and
WHEREAS, Fracking has the potential to impose short-term and long-term impacts on
underground and surface drinking water resources and local air quality (3); and
WHEREAS, Early studies of the health effects of fracking demonstrate that more than 75% of
the toxic chemicals used during both the fracturing and drilling phases of gas operations can
affect the skin, eyes, and other sensory organs, the respiratory system, the gastrointestinal
system and the liver. Over half the chemicals show effects in the brain and nervous system.
More than 25% of the chemicals can cause cancer and mutations. Notably, 37% of the
chemicals can affect the endocrine system that encompasses multiple organ systems including
those critical for normal reproduction and development (5); and
WHEREAS, The health effects of fracking may be overlooked in the energy industry’s haste to
leverage the potential of fracking for natural gas extraction; and
WHEREAS, The mission of the AMA is to “promote the betterment of public health” (6);
therefore be it
RESOLVED, That our AMA support a moratorium on new expansion of natural gas extraction in
populated areas until further scientific information on health impacts is available; and
RESOLVED, That our AMA advocate for statewide disease registries related to potential natural
gas drilling effects; and
RESOLVED, That our AMA support the development of physician and public education on the
hydraulic fracturing process, the potential health risks and impact, the estimated health costs of
any health impacts to states, insurers, employers and the health care system; and
RESOLVED, That our AMA advocate for a long-term plan for monitoring and mitigating the
health impacts of hydraulic fracturing; and
RESOLVED, That this resolution be immediately forwarded to the AMA-HOD.

________________________________
Fiscal Note: $75,000
1. Charlez, Philippe A. (1997). Rock Mechanics: Petroleum Applications. Paris: Editions Technip. p.239.
2. Osborne SG, Vengosh A, Warner NR and Jackson RB. Methane contamination of drinking water
accompanying gas-well drilling and hydraulic fracturing. Proceedings of the National Academy of Sciences
of the United States of America, 2011. 108: 8172-8176.
3. Hydraulic Fracturing : Applicability of the Safe Drinking Water Act and Clean Water Act. Science Advisory
Board Discussion, 2010. United States Environment Protection Agency. Retrieved 13 March 2012 from
http://yosemite.epa.gov/sab/sabproduct.nsf/
4. Urbina, Ian. Regulation Lax as Gas Wells’ Tainted Water Hits Rivers. New York Times, 2011. Retrieved 12
March 2012 from http://www.nytimes.com/2011/02/27/us/27gas.html?_r=1
5. Colborn T, Kwiatkowski C, Schultz K, and Bachran, M. Natural Gas Operations from a Public Health
Perspective. International Journal of Human and Ecological Risk Assessment, 2011. 17: 1039-1056.
6. About AMA: Our Mission. Retrieved 13 March 2012 from http://www.ama-assn.org/ama/pub/about-ama/ourmission.
page
29 Julio 2013.

Continúo aportando antecedentes sobre países en donde el "fracking" ha sido prohibido o afectado por una moratoria. En días sucesivos presentaré los datos sobre los estados y condados de Estados Unidos en los cuales esa técnica está prohibida.



República Sudafricana, extendió por otros seis meses la prohibición de utilizar la técnica del fracking para explorar la existencia de reservas gasíferas. Mientras, continúa la investigación en torno a la seguridad de dicha técnica en términos de la salud de la población y el medio ambiente.
República Checa. El 3 de Septiembre del 2012 el gobierno propuso una moratoria temporaria sobre la explotación del gas “shale” hasta que se establezca la naturaleza de su impacto ambiental.
España. En Burgos, la municipalidad de Valle de Mena declaró su territorio “libre de fracking”. La medida fue tomada ante la ausencia de “información y transparencia” sobre las implicaciones sociales y ambientales de dicha tecnología. Con esta decisión se detienen los planes de extraer gas en la zona de Gran Enara, dentro del ejido municipal.
En Valle de Mena (Burgos) has declared the municipality “fracking free” because of the absence of “informaion and transparency” This was passed by the autonomous government against the possible exploitation and extraction of gas in the area of Great Enara, which includes the town. Por su parte, el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, presentó en Octubre del 2012 un proyecto de resolución para prohibir el “fracking” en esa región autónoma de España, prohibición que se extiende tanto a las investigaciones como a la extracción en sí misma. Diego declaró que Cantabria necesita activar su economía, “pero no a cualquier precio.” La decisión fue tomada luego de un extenso proceso de investigación sobre el tema.
Suiza. El Cantón de Frigurgo prohibió la utilización del “fracking” en todo el territorio cantonal.
Austria, en Agosto del año pasado el gobierno solicitó al parlamento cambiar la legislación vigente para impedir la explotación del gas “shale” debido a la preocupación que despierta el impacto de la técnica de la fractura hidráulica.  
Italia.
Una pequeña ciudad del sur de Italia, Bomba, a rechazado un proyecto de explotación en la hisla de Pantelleria, a mitad de camino entre Sicilia y Túnez, en vistas del impacto negativo del “fracking.”
Irlanda del Norte.  El 7 de Diciembre del 2011 la Asamblea de Irlanda del Norte votó una moratoria sobre el “fracking” y solicitó una cuidadosa evaluación ambiental. Pese a ello hasta el día de hoy la moratoria permanece  en suspenso.
República de Irlanda. El Ministro de Energía declaró el 12 de mayo del 2012 la prohibición del “fracking” en el territorio irlandés hasta que “estudios científicos muy pormenorizados permitan llegar a una recomendación definitiva sobre el asunto.” Los consejos comunales de Roscommon, Leitrim, Clare Country, Donegal y Sligo avalaron unánimemente la decisión de las autoridades nacionales.



(Por Atilio A. Boron)  Hoy, 28 de Julio de 2013, se cumplen exactamente 59 años del nacimiento del Comandante Hugo Chávez Frías. Su prematura muerte, bajo circunstancias cada vez más sospechadas, priva a América Latina y a las luchas por la Segunda y Definitiva Independencia de nuestras naciones de uno de sus "imprescindibles", al decir de Bertolt Brecht: uno que luchaba siempre, cada día, cada hora, cada minuto. Chávez amalgamaba esa formidable fuerza con una singular valentía, que hacía que no se arredrara ni bajo las peores situaciones; a lo anterior añadía una excepcional inteligencia, que le permitió a lo largo de su vida ver claro cuando casi todos los demás veíamos todo muy confuso. 
     Chávez personificaba una imagen harto infrecuente en nuestros días: un jefe de estado que leía vorazmente, como todavía hoy lo hace Fidel. Su vocación por el estudio sólo se igualaba a su compromiso con la liberación de nuestros pueblos: era conciente de que su sabiduría, como lo quería el Dante, debía ser puesta al servicio de la actividad política redentora. O como lo exigiera Marx en su célebre Texis XI sobre Feuerbach: de lo que se trata es de cambiar al mundo, no sólo de entenderlo. Y Chávez leía y leía para cambiar al mundo. Su capacidad de trabajo era asombrosa; pocas horas de descanso, tres o cuatro a lo sumo, bastaban para que se despertara plenamente lúcido y descansado, cargase su morral -como bien lo recordaba en su discurso fúnebre su querido hermano Adán Chávez Frías- y se pusiera en marcha, dando inicio a otra jornada agotadora que por más dura que fuera jamás lograba hacer mella en su generosidad, su solidaridad con los "condenados de la tierra", su desbordante simpatía y su finísimo sentido del humor, que irrumpía como un rayo en las circunstancias más insólitas. El humor y la risa, bien lo recuerda Umberto Eco en El Nombre de la Rosa, son elementos corrosivos, incompatibles con el mantenimiento del "buen orden" de la sociedad. Verdad tanto en el medioevo sumido en la oscuridad eclesial como en el capitalismo monopólico actual, abrumado por los tenebrosos mensajes emitidos por quienes pretenden sostener un orden podrido hasta en sus entrañas sobre la base de "mentiras que parezcan verdades" (Vargas Llosa dixit), asesinatos selectivos, "drones", bases militares,  torturas y toda clase de crímenes que la industria cultural con base en Hollywood propala edulcoradamente para adormecer, o castrar definitivamente, los sentimientos morales de buena parte de la población mundial evitando que repudie y se oponga a tales prácticas. Resistiendo a esta barbarie Hugo sembraba sin pausa, y lo hacía sonriendo y bromeando, estableciendo una comunicación única con su pueblo, cuya cabeza fue "reformateada" a partir de su incesante prédica desprovista de todo acartonamiento; prédica dicha con una sencillez que sólo inteligencias superiores como las de él podían practicar. 


    Se nos fue; nos lo quitaron. Pero más pronto que tarde sabremos la verdad. Quienes asesinaron a Omar Torrijos, Jaime Roldós y al Che, y antes a Patrice Lumumba en el Congo y a tantísimos otros, inventando supuestos accidentes o "errores" que no fueron tales, ¿por qué habrían de abstenerse de hacer lo mismo.con quien recogiera las banderas de Fidel y del Che y en el nuevo clima histórico de Latinoamérica encabezara la batalla decisiva que habría de derrotar el ALCA, el proyecto más ambicioso del imperialismo para el siglo XXI? ¿Es que ahora los sicarios del imperio  tienen escrúpulos morales de los que antes carecían? ¡No!, todo lo contrario. Si antes tenían poquísimos ahora no tienen ninguno. ¿Acaso será porque la tecnología del asesinato silencioso dejó de ser cultivada en los laboratorios de la muerte que anidan en Washington y sus alrededores? ¡No! Esa maquinaria infernal siguió creciendo y ya está totalmente fuera de control, produciendo tecnologías asesinas de un nivel de sofistificación inimaginables hasta hace apenas unos años. Los más elaborados armamentos y las más criminales estratagemas ideadas por Ian Fleming para su personaje, James Bond, son juegos de niños al lado del arsenal con que hoy cuentan los mensajeros de la muerte. Acabaron con la vida de nuestro Comandante, pero este dejó un campo minado,  sembrado de "trincheras de ideas" que, como lo recordaba José Martí, son más importantes que las trincheras de piedras. Por eso hoy debemos celebrar su nuevo cumpleaños porque, tal como ocurriera con el Che, su desaparición física fue seguida por su resurrección cotidiana; su muerte lo volvió inmortal y ahora ocurre lo mismo con Chávez, que se une al Che para inspirar las luchas de millones de explotados, oprimidos y humillados en todo el mundo, no sólo en Venezuela o América Latina. Por eso, celebremos este nuevo aniversario de su nacimiento con la certeza de que Hugo sigue entre nosotros, impulsándonos a luchar sin concesiones contra un régimen económico-social, el capitalismo, que ha dado sobradas muestras de estar dispuesto a sacrificar a la humanidad entera y a la propia naturaleza con tal de acrecentar sus ganancias y perpetuar sus privilegios.
26 de Julio del 2013

Hoy se cumplen 60 años de una gesta político-militar, el asalto al Cuartel Moncada, que marcó el inicio de la guerra antioligárquica y antiimperialista que culminaría victoriosamente con el triunfo de la Revolución Cubana el 1º de Enero de 1959. Esa heroica operación fue liderada por tres brillantes y valientes jóvenes cubanos: Fidel Castro Ruz, quien a punto de cumplir 27 años era el jefe del operativo secundado por su hermano Raúl, quien acababa de cumplir 22 años y Abel Santamaría, de 26 años, capturado vivo y torturado salvajemente para que delatara el nombre del jefe del alzamiento, cosa que no hizo y lo pagó con su vida. Fidel y Raúl libraron de correr esa suerte porque hubo demasiados testigos que los vieron al momento de ser capturados por los militares de Fulgencio Batista, el dictador cubano. Poco después se montó una farsa jurídica, el célebre Juicio del Moncada, y allí Fidel Castro, abogado él, asumió su autodefensa y pronunció un discurso que visto con la perspectiva que otorga el paso del tiempo puede sin duda ser calificado como uno de los más excepcionales documentos políticos del siglo veinte. A continuación reproduzco el Prólogo que escribiera para la edición definitiva y anotada de La Historia me Absolverá, publicada en la Colección Batalla de Ideas de Ediciones Luxemburg (Buenos Aires, 2005). 




Prólogo a la historia me absolverá
La premonición de la Historia
Atilio A. Boron  •
Buenos Aires

Suele decirse que hay textos, libros o discursos que son hacedores de la historia. La metáfora es expresiva pero, a la vez, engañosa. Lo primero, porque hace justicia a la extraordinaria importancia que un escrito puede excepcionalmente adquirir en el desencadenamiento de grandes procesos históricos. Pero también engañosa porque en su formulación inicial oculta un hecho decisivo: son hombres y mujeres quienes realmente hacen la historia. Las 95 tesis que el monje Martín Lutero clavara en las puertas de la Catedral de Wittenberg en 1517 no hubieran pasado de ser una disputa conventual, un intrascendente berrinche del monje agustino si no fuera porque tuvieron la capacidad de captar la sensibilidad de su tiempo. Fue sólo cuando las ideas del clérigo –aquel “rayo del pensamiento”, apelando a la expresión utilizada por el joven Marx a propósito de este asunto– tomaron contacto con el suelo popular que se convirtieron en poderosos instrumentos de transformación social. Algo parecido puede decirse de El Contrato Social, de Jean-Jacques Rousseau que, por supuesto, no “produjo” la Revolución Francesa ni ocasionó las guerras de la independencia de las colonias españolas en las Américas. Pero al igual que en el caso anterior, el escrito del ginebrino sintetizó, de algún modo, las aspiraciones de una época y permitió imaginar los contornos de la nueva sociedad que se estaba gestando en el vientre de la vieja. Lo mismo vale en relación a otro texto extraordinario, el Manifiesto Comunista escrito por aquellos dos geniales jóvenes alemanes a comienzos de 1848 y que con el correr de los años habría de convertirse en el heraldo de una nueva etapa histórica. Otro tanto puede decirse, por último, de El Estado y la Revolución, escrito por Lenin en medio de los fragores de la primera revolución socialista de la historia. No fueron los libros, o los panfletos, sino la articulación entre estos y las luchas de los pueblos los que movieron la historia.
La coyuntura del ‘53
La historia me absolverá pertenece a este mismo ilustre género. Se trata de un alegato extraordinario, un texto impresionante, sin duda uno de los más importantes de la historia latinoamericana, tanto por su contenido como por las condiciones bajo las cuales se produjo. Como es bien sabido, el 26 de julio de 1953 un grupo de jóvenes que constituían la oposición revolucionaria a la dictadura de Fulgencio Batista –avalada y sostenida militar y financieramente por el gobierno de Estados Unidos– se propuso tomar por asalto los cuarteles Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, y Moncada, de Santiago de Cuba. Esta radical decisión fue precipitada por la acelerada descomposición del régimen político batistiano y la capitulación de la oposición legal al mismo. Por ese entonces Fidel militaba en el Partido del Pueblo Cubano (PPC), una organización de vaga inspiración socialdemócrata, fundada por un honesto político cubano, el senador Eduardo Chibás, en 1947, como un desprendimiento del por entonces gobernante Partido Auténtico. La corrupción generalizada y la total capitulación de la dirigencia política, económica y social provocó el espectacular suicidio de Chibás en 1951, transmitido literalmente “en vivo” al final de una de sus periódicas, y muy populares, alocuciones radiofónicas. Fidel permaneció en el partido y al año siguiente fue designado como candidato a diputado para las elecciones previstas para junio de 1952. Pero el 10 de marzo se produjo el golpe de estado del coronel Fulgencio Batista, y el proceso electoral fue abortado.
Fidel había reiteradamente manifestado su disconformidad con la línea vacilante del PPC y la paralizante inoperancia de la oposición legal ante un régimen que, en plena Guerra Fría y alentado por sus mentores de EE.UU., se limitaba a la denuncia y a las protestas en el ámbito del Congreso. Sin embargo, su exigencia de que el partido adoptase una estrategia de oposición extraparlamentaria –apelando con esto a la mejor tradición revolucionaria cubana– había sido desoída. La pusilánime respuesta que el PPC ofreció ante el golpe de estado batistiano y su descarada violación de la Constitución de 1940, influida, según Fidel, “por las corrientes socialistas del mundo actual”, y cuyos contenidos progresistas reflejaban un momento de auge de la lucha de clases en Cuba, precipitaron la ruptura de Fidel con la dirección del PPC y su pasaje a la clandestinidad (p. 101).
Fue a partir de esos momentos cuando, bajo la dirección de Fidel, el grupo de jóvenes revolucionarios adoptó una estrategia insurreccional. Esta tenía como momento inicial la captura de un sitio emblemático de la dictadura para, a partir de ahí, precipitar la sublevación popular en una ciudad o una región. Dada la densa y prolongada tradición de lucha y rebeldía popular que desde la época de la colonia caracterizaban a la provincia de Oriente, cuna de las guerras de la independencia y el lugar donde, junto con Máximo Gómez, Martí desembarcara en 1895 para librar la que sería su última batalla por la liberación de Cuba, los revolucionarios decidieron atacar los mencionados cuarteles en el año en que se cumplía el centenario del nacimiento de José Martí. El ataque se llevó a cabo el 26 de julio y debido a circunstancias que el mismo Fidel explica en su alegato terminó en una derrota de las fuerzas insurgentes. Sesenta de los 135 integrantes del comando revolucionario cayeron, en su mayoría luego de que cesara el combate, víctimas de salvajes torturas y fusilamientos a mansalva. Fidel y un puñado de sus hombres lograron replegarse a la montaña, pero el 1º de agosto fueron arrestados por una patrulla del ejército cubano. Luego de permanecer más de dos meses en confinamiento solitario y bajo durísimas condiciones carcelarias, el 16 de octubre comienza un proceso legal en su contra y en el cual, dada la absoluta falta de garantías, el joven abogado de 27 años decide asumir su propia defensa.
Martí, Gramsci y la “batalla de ideas”
Lo anterior es el marco político e histórico en el cual Fidel pronuncia su célebre discurso. Veamos ahora los detalles concretos de las condiciones en que lo pronunció. Por empezar, el juicio no se llevó a cabo en ningún edificio del poder judicial de Santiago, sino en una pequeña sala de la Escuela de Enfermeras del Hospital Civil de esa ciudad. Para ello, nada mejor que reproducir textualmente lo que una periodista que pudo estar presente en el juicio, Marta Rojas, escribió en aquella jornada:

El acusado doctor Fidel Castro no ha hecho ni un alto en su informe, a veces alza la voz, y él mismo se contiene; en instantes se inclina sobre la mesita que tiene de frente y casi habla en secreto. A medida que habla, improvisando siempre, hay más silencio en el recinto, no se escucha ningún otro sonido más que su voz pausada, como si conversara con todos, mira fijo al tribunal que lo atiende con gusto [...] los soldados están apiñados en la puerta y no disimulan su atención. A veces posa su vista en el retrato de Florence Nigthingale que preside el saloncito de las enfermeras y parece que conversa con ella. No tiene ni un papel, ni un libro con él [...] Todas las personas que lo han escuchado comentan su talento. Improvisó la pieza completa y la coloreó con pensamientos ajenos (de juristas), con trozos de alegatos y sobre todo con las palabras textuales de José Martí. Su postura [...] ha despertado verdadera admiración para con el revolucionario.
El excepcional alegato de Fidel –no improvisado sino profundamente meditado y sopesado, pero que fluía de su pensamiento con la frescura de las ideas que son dichas por primera vez– pronto trascendió las paredes de la Escuela de Enfermeras. Pese a la férrea censura de prensa, el pueblo cubano había comenzado a conocer los pormenores del asalto al Moncada. En principio, gracias a la irrefrenable indiscreción desatada, especialmente entre los asistentes de origen popular al singular proceso judicial, por la elocuencia y la contundencia argumentativa de Fidel que hizo que su alegato corriera como un reguero de pólvora por Santiago; y poco después, debido a la distribución clandestina del discurso, tarea a la que se entregaron con heroísmo y eficacia Haydée Santamaría y Melba Hernández, una vez cumplidas sus condenas. Remito al lector a la “Introducción” de Pedro Alvarez Tabío y Guillermo Alonso Fiel, con la que se abre la presente edición del alegato de Fidel, para un detallado conocimiento de las ingeniosas estrategias desarrolladas por este para re-escribir lo que había sido escrito y perdido, logrando la verdadera proeza de hacerlo en su celda y enviarlo extramuros burlando la vigilancia de sus carceleros. El 26 de julio no sólo tenía un líder de excepcional estatura política e intelectual; también disponía de una organización que estaba a su misma altura y que hizo posible “rearmar” La historia me absolverá a partir de cientos de pequeños fragmentos hábilmente remitidos desde la cárcel.
Para Fidel era evidente que no podían ahorrarse esfuerzos a la hora de librar lo que, utilizando un lenguaje de nuestros días, podríamos llamar la “batalla de ideas”. Esta era necesaria para contrarrestar los efectos negativos que, para el curso de la revolución, se desprendían de la derrota militar del 26 de julio. En un mensaje que hace llegar a sus compañeros desde su cárcel en la Isla de Pinos les dice que “no se puede abandonar un momento la propaganda, porque es el alma de toda la lucha”. En una síntesis magistral dice que “lo que fue sedimentado con sangre debe ser edificado con ideas”, advirtiendo además que en su alegato “está contenido el programa de la ideología nuestra, sin la cual no es posible pensar en nada grande”. De ahí su importancia decisiva. Citando a Martí, diría en su alegato que “un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército” (pp. 41-42). La derrota militar obligaba pues a emprender una nueva batalla, esta vez saliendo a disputar con “las armas de la crítica” en el terreno de las ideas y el sentido común, requisito indispensable para la construcción de una nueva hegemonía. En este sentido puede decirse que Fidel aplica en la vida práctica de la lucha revolucionaria las recomendaciones formuladas, poco más de veinte años antes y también desde la cárcel, por el fundador del Partido Comunista Italiano, Antonio Gramsci: la conquista de la hegemonía es condición necesaria para el triunfo de la revolución. “La crítica de las armas” es infecunda si no va acompañada por “las armas de la crítica”. Martí y Gramsci constituyen el fundamento moral y político de la estrategia de Fidel.
Los resultados quedarán a la vista cuando, forzado por el clima de opinión crecientemente adverso generado por la extraordinaria divulgación del alegato, el tirano no tuvo más opción que la de amnistiar a Fidel, a su hermano Raúl y otros 18 participantes del asalto al Moncada. Su liberación se produciría el 15 de mayo de 1955 y la llegada de Fidel a la estación ferroviaria de La Habana se convirtió en una manifestación multitudinaria, cuyas proporciones sobrepasaron todo lo que los jóvenes revolucionarios esperaban. La concientización y movilización del pueblo cubano instalaban el proceso revolucionario en una nueva meseta, pero exigían un cambio radical de estrategia. El exilio de Fidel en México, a partir de julio de ese mismo año, y la fundación del Movimiento Revolucionario 26 de Julio y el encuentro con el Che serían los hitos de una historia destinada a culminar victoriosamente el 1º de enero de 1959.
Tesis políticas
Antes de invitar al lector a sumergirse en el texto, permítasenos decir algunas pocas palabras sobre su contenido. Su autor desmonta toda la ilegalidad e inconstitucionalidad del juicio al que se ve sometido por el estado cubano. Juicio que, como recuerda Fidel, el propio tribunal había caracterizado como “el más trascendental de la historia republicana” y pese a lo cual está viciado por las más flagrantes violaciones del debido proceso (p. 38). No pudo conversar a solas con un abogado y sólo se le permitió acceder a un minúsculo código; pero ningún tratado penal ni ningún libro pudo llegar a su calabozo, ni siquiera los de Martí. Ya antes de su alegato final, en una audiencia sostenida a mediados de septiembre, Fidel había declarado que el Apóstol “era el autor intelectual del 26 de julio” y que pese a que le negasen libros y tratados “traigo en el corazón las doctrinas del Maestro” (p. 45).
Fidel no se engañaba en cuando al significado político del juicio a que estaba sometido. Era muy conciente que en él se decidiría algo que iba mucho más allá que su libertad: “se discute –nos dice– sobre cuestiones fundamentales de principios, se juzga sobre el derecho de los hombres a ser libres, se debate sobre las bases mismas de nuestra existencia como nación civilizada y democrática. Cuando concluya, no quiero tener que reprocharme a mí mismo haber dejado principio por defender, verdad sin decir, ni crimen sin denunciar” (p. 46). Y esto es lo que Fidel hace con extraordinaria minuciosidad, siguiendo tal vez aquel viejo aforismo atribuido a los jesuitas y que asegura que “Dios está en los detalles”. Su descripción de los crímenes del régimen es precisa y detallada, al igual que su equilibrada presentación de los hechos desarrollados en el combate.
Transcurrido el primer tercio del discurso, Fidel se adentra en un análisis ya no tanto jurídico sino más político y económico-social. Allí desmonta la creencia de que el formidable poderío militar constituye una barrera inexpugnable ante la cual se estrellaría cualquier pueblo que quisiera luchar contra una tiranía. “Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos”. Cita en favor de su afirmación la revolución boliviana de 1952 y la gesta independentista de Cuba en contra del colonialismo español, que con medio millón de soldados y pese a contar con un armamento aplastantemente superior fueron derrotados por los patriotas. Podríamos agregar, con el beneficio de la experiencia histórica posterior, las derrotas sufridas por franceses y norteamericanos en Vietnam; la propia sobrevivencia de la Revolución Cubana; y, más recientemente, la resistencia del pueblo iraquí en contra de la ocupación decretada por George W. Bush, como otras tantas pruebas de la verdad de aquel aserto.
Pero ¿quién es el pueblo? En contra de todo esquematismo y con un lenguaje con claras reminiscencias del joven Marx, Fidel dice que “entendemos por pueblo, cuando hablamos de lucha, la gran masa irredenta [...] a la que todos engañan y traicionan, la que anhela una patria mejor y más digna y más justa; la que está movida por ansias ancestrales de justicia por haber padecido la injusticia y la burla generación tras generación” (p. 59). Y ahí están los 600 mil cubanos sin trabajo, los 500 mil obreros del campo, los 400 mil obreros industriales y braceros, los 100 mil pequeños agricultores, los 30 mil maestros, los 20 mil pequeños comerciantes, los 10 mil profesionales jóvenes. “A este pueblo [...] no le íbamos a decir ‘Te vamos a dar’, sino ‘¡Aquí tienes, lucha ahora con todas tus fuerzas para que sea tuya la libertad y la felicidad!’” (pp. 60-61). Se desprende de lo anterior una concepción del campo popular ajena al exclusivismo “obrerista” que tantos daños hiciera a la izquierda latinoamericana, al impedirle siquiera “ver” –¡no digamos incorporar a su construcción política!– a esa enorme masa de campesinos, indígenas y pobres del campo y la ciudad condenados a la invisibilidad y la negación por la condición periférica del capitalismo latinoamericano y el colonialismo intelectual de la izquierda tradicional, con algunas honrosas excepciones como la de José Carlos Mariátegui. Lo que Fidel propone en su alegato implica precisamente una ruptura con las concepciones tradicionales acerca del sujeto de las luchas emancipadoras. Plantea, en cambio, una visión amplia, abarcadora, reconciliada con las necesidades urgentes de la coyuntura que exige la unificación de todas las fuerzas sociales oprimidas y explotadas por el capitalismo y no su dispersión en un archipiélago de organizaciones políticas y sociales cuya desunión es garantía de su propia irrelevancia. La política de alianzas del Movimiento 26 de Julio haría de esta verdadera renovación teórica el fundamento mismo de su actuación política.
Neutralizado el chantaje militar y definido el sujeto de la transformación social, Fidel enuncia el programa concreto de la revolución. En primer lugar, devolución al pueblo de la soberanía usurpada por el tirano, restableciendo la Constitución de 1940; la segunda ley revolucionaria concedería la propiedad de la tierra a colonos, arrendatarios y precaristas que ocupan pequeñas parcelas, con una razonable indemnización a los antiguos propietarios. La tercera ley otorgaría a los obreros y empleados una participación del 30% en las utilidades de las grandes empresas. La cuarta ley revolucionaria concedería a los colonos el 55% del rendimiento de la caña de azúcar. La quinta confiscaría todos los bienes malversados por los gobernantes, la mitad de cuyo producido iría a engrosar las cajas de jubilación de obreros y empleados, y la otra mitad para financiar hospitales, asilos y casas de beneficencia. La política exterior cubana sería de estrecha solidaridad con las luchas de los pueblos democráticos del continente. Otras medidas incluían la reforma agraria de la gran propiedad territorial, la reforma integral de la enseñanza, la nacionalización de los monopolios en la industria eléctrica y los teléfonos; medidas todas estas que deberían ser proclamadas y ejecutadas de inmediato (pp. 61-62).
Estas medidas se asentaban sobre un diagnóstico de lo que Fidel denomina en su discurso la “espantosa tragedia” por la que atraviesa Cuba, “sumada a la más humillante opresión política”. El 85% de los pequeños agricultores cubanos vive bajo la permanente amenaza del desalojo; hay 200 mil bohíos y chozas en el campo, mientras 400 mil familias viven hacinadas en barracones y cuarterías; 2,2 millones de personas de la ciudad pagan onerosos alquileres y 2,8 millones carecen de electricidad. Faltan escuelas, y las que existen tienen maestros muy mal pagados. En el campo, el 90% de los niños están infestados con parásitos, y entre mayo y diciembre hay 1 millón de personas sin trabajo, una cifra mayor a la de países como Francia e Italia, con una población varias veces superior a la de Cuba. “Enviáis a la cárcel al infeliz que roba por hambre, pero ninguno de los cientos de ladrones que han robado millones al Estado durmió nunca una noche tras las rejas” (p. 66).
La última parte del alegato, luego de una nueva serie de denuncias sobre el salvajismo de la represión a los atacantes del Moncada, culmina con una elaborada justificación –anclada en la mejor tradición de la filosofía política occidental– sobre el derecho a la rebelión. “Admito y creo que la revolución sea fuente de derecho –dice en su discurso– pero no podrá llamarse jamás revolución al asalto nocturno a mano armada del 10 de marzo” que instauró la tiranía de Fulgencio Batista (p. 91). Y en una referencia cuya actualidad se reafirma con sólo echar una ojeada a la dirigencia de nuestras así llamadas “democracias” –en realidad, oligarquías apenas disimuladas tras un ligerísimo barniz de sufragio universal hábilmente manipulado– decía Fidel que Batista “vive entregado de pies y manos a los grandes intereses, y no podía ser de otro modo por su mentalidad, por la carencia total de ideología y de principios, por la ausencia absoluta de la fe, la confianza y el respaldo de las masas” (p. 92). Aludiendo a lo que en el lenguaje de nuestros días sería la tan alabada “alternancia”, un atributo supuestamente propio de las democracias maduras, remata su razonamiento diciendo que el golpe liderado por Batista “fue un simple cambio de manos y un reparto de botín entre los amigos, parientes, cómplices y la rémora de parásitos voraces que integran el andamiaje político del dictador” (p. 92).
El último movimiento de esta verdadera sinfonía política que es La historia me absolverá lo constituye una encendida invocación a la legitimidad del derecho a la rebelión ante toda forma de despotismo. En los tramos finales de su discurso, Fidel pasa revista en primer lugar a las disposiciones de la propia Constitución de 1940, pisoteada por la satrapía gobernante, para luego internarse por el largo sendero de la filosofía política señalando, a cada paso, la forma en que sus principales exponentes defendieron a lo largo de una historia más de dos veces milenaria el derecho de los pueblos a rebelarse ante los tiranos. Desfilan así desde referencias al pensamiento político-religioso de China e India en sus tiempos más remotos hasta su entronque con la tradición occidental nacida en Grecia y, desde ahí, a Roma para luego expandirse por todo el occidente europeo. Mención especial se hace de los argumentos en favor de la rebelión desarrollados por John of Salisbury, Tomás de Aquino, Martín Lutero, Juan Mariana, Jean Calvin, John Knox, John Ponet, Johannes Althussius, John Milton, John Locke, Jean-Jacques Rousseau, Thomas Paine y también presentes en la Declaración de la Independencia de EE.UU. y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano surgida de la Revolución Francesa.
Luego de tamaña argumentación, “¿Cómo justificar la presencia de Batista en el poder, al que llegó contra la voluntad del pueblo y violando por la traición y por la fuerza las leyes de la república? ¿Cómo calificar de legítimo un régimen de sangre, opresión y tiranía?”. Toda la tradición filosófica-política occidental condena semejante despropósito, pero el mandato que surge de las enseñanzas de Martí es aún más terminante: “cuando hay muchos hombres sin decoro hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres” y serán esos los que se rebelen contra los tiranos y las satrapías. Los jóvenes atacantes del Moncada son precisamente esa clase de hombres y mujeres necesarios para las grandes epopeyas de la liberación. Hombres y mujeres dispuestos a ofrendar sus vidas, sabedores que “morir por la patria es vivir”. En el año del centenario de su nacimiento, concluye Fidel, Martí está más vivo que nunca en la rebeldía y la dignidad de su pueblo.
La fe inquebrantable en la causa de la emancipación humana y social, su absoluta convicción en el triunfo final del proceso revolucionario, lo lleva a advertir a sus jueces que “ahora estáis juzgando a un acusado, pero vosotros, a su vez, seréis juzgados no una vez, sino muchas, cuantas veces el presente sea sometido a la crítica demoledora del futuro. Entonces lo que yo diga aquí se repetirá muchas veces, no porque se haya escuchado de mi boca, sino porque el problema de la justicia es eterno” (p. 87). En el cuidadoso, medido, equilibrio político y ético de su discurso, el afán de justicia predomina claramente sobre el ansia de venganza. Todo esto, claro está, sobre el telón de fondo gramsciano del “optimismo del corazón”. Equilibrio y serenidad que habían quedado de manifiesto al decir que “para mis compañeros muertos no clamo venganza”, a pesar de que se contaban entre ellos algunos de sus más cercanos amigos. “Como sus vidas no tenían precio, no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos” (p. 86). No apela, como es usual en estos casos, a la clemencia de sus jueces para conseguir su propia libertad. “No puedo pedirla –nos dice dando muestras de su ejemplar dignidad– cuando mis compañeros están sufriendo ya en Isla de Pinos ignominiosa prisión”. Y termina con una frase premonitoria: “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”.
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* Una vibrante descripción del Juicio se encuentra en la obra de Marta Rojas, única periodista que pudo presenciarlo y tomar extenas notas de todo lo que allí se dijo. Ver su El Juicio del Moncada (Córdoba: Editorial Espartaco, 2007)


Lista (provisional) de países que prohibieron o establecieron una moratoria a la explotación del gas y petróleo “shale” y la utilización del “fracking” como método de extracción de los hidrocarburos. Se trata de un listado parcial, que iré aumentando a medida que confirme los datos relativos a cada país.



Francia: el 30 de Junio del 2011 la Asamblea Nacional Francesa votó prohibir el “fracking”. El ex presidente Nicolás Sarkozy declaró que la medida se mantendría “hasta que existan pruebas definitivas que la explotación del ‘shale’ no daña al medio ambiente o ‘masacra’ los paisajes.” El gobierno de François Hollande ratificó esa decisión.

Bulgaria: el segundo país europeo en prohibir el “fracking”, en Enero del 2012, haciéndose eco de grandes protestas callejeras. A causa de ello rescindió un contrato que había firmado con la multinacional norteamericana Chevron. La Asamblea Nacional prohibió inclusive actividades de prueba y exploración, no sólo la explotación del ‘shale’.

Alemania: el 8 de Mayo del 2012 Berlín decidió detener todos los proyectos que utilizaban el ‘fracking’ hasta que pudiera constatarse, más allá de todas dudas, que este método de extracción no comprometía la seguridad de las poblaciones y del medio ambiente.

Reino Unido: el gobierno rechazó la tecnología del ‘fracking’ como una estrategia adecuada para resolver la crisis energética de Gran Bretaña. Entre otras razones se tuvo en cuenta que los daños ambientales que iría a producir esa tecnología superaban ampliamente los eventuales beneficios que podrían reflejarse en una disminución del precio de los hidrocarburos.

¿Por qué estos antecedentes ni siquiera son mencionados, no digo analizados, por quienes promueven o consienten la aplicación de esta tecnología en los países de América Latina? ¡Por qué no se habilita una discusión en serio sobre un tema tan crucial?
El 24 de Julio es el día en que se celebra un nuevo natalicio de Simón Bolívar.  ¿Qué más se puede decir del Libertador, si ya está todo dicho? Comparto, por eso, este espléndido dibujo de Bolívar sosteniendo en sus brazos al niño Hugo Chávez Frías. Me llegó por distintas vías pero no pude identificar al autor de esta magnífica pieza. Si alguien lo sabe le ruego me lo comunique así puedo agradecer a su autor.



EEUU exige la extradición de Snowden y Assange, pero "se le olvida" extraditar a Posada Carriles, requerido por la justicia venezolana, y de "Mister Bob", torturador CIA, hoy radicado en Honduras y que reclama Italia por crímenes cometidos en la península, Alemania y Egipto. El inverosímil Premio Nobel de la Paz sigue la norma que fijara Franklin D. Roosevelt en relación a Anastasio Somoza: cuando algunas buenas almas democráticas de su equipo le dijeron. "Con todo respeto, Sr. Presidente, pero Somoza es un SOB (traducción: un hijo de puta), Roosevelt replicó: Sí, pero ES NUESTRO HIJO DE PUTA." Obama responde exactamente a la misma lógica. Posada Carriles y Mister Bob son sus hijos de puta. Lean la nota de Jean Guy Allard, que no tiene desperdicio: 

JEAN-GUY ALLARD - Mientras hace su ruidosa campaña de terror contra Edward Snowden y los países que pudieran darle asilo, Estados Unidos se olvida cómodamente de los oficiales de sus servicios de inteligencia que cometieron atrocidades en varias partes del mundo y cuyos crímenes quedan impunes,y que viven fuera de las fronteras norteamericanas.

Uno de estos personajes que se “distinguió” en Europa y que se beneficia de la protección imperial aunque esté en América Latina, es Robert Seldon Lady, alias “Mister Bob” el ex jefe de la estación de la CIA en Milán, quien dirigía a 23 agentes de la "super agencia" yanki condenados en Italia por secuestrar, torturar y luego ‘desaparecer’ al clérigo egipcio musulmán Abu Omar en la ciudad italiana de Milán en el 2003.

Además de este secuestro a lo Hollywood que termino en un fracaso total, fue demostrado que Seldon Lady era el elemento clave de la red que desde Honduras y El Salvador traficó armas por cocaína a favor de la contra nicaragüense en los años 80.
Vinculado a John Negroponte, Félix Rodríguez Mendigutía y hasta Luis Posada Carriles, (el “Klaus Barbie” reclamado por Venezuela), Seldon Lady fue condenado en ausencia por un tribunal de Milán que sigue en espera de su hipotética reaparición – el personaje encontrándose con la póliza de seguro proveída por la CIA a sus peores crápulas. (clic abajo para continuar) 



(Por Atilio A. Boron *)  Las últimas semanas fueron pródigas en acontecimientos reveladores de los alcances de la contraofensiva desplegada por Washington a los efectos de dinamitar los diversos procesos integracionistas en marcha en Latinoamérica. Hoy por hoy el Mercosur y la Unasur son los blancos más obvios, pero la CELAC está también en la mira y en cuanto demuestre una mayor gravitación en los asuntos del hemisferio será también ella objeto de los más encarnizados ataques. Una de las armas más recientemente pergeñadas por la Casa Blanca ha sido la Alianza del Pacífico, engendro típico de la superpotencia para movilizar a sus peones al sur del Río Bravo y utilizarlos como eficaces  “caballos de Troya” para cumplir con los designios del imperio.  Otra alianza, la “mal nacida” según el insigne historiador y periodista argentino Gregorio Selser, la inventó a comienzos de los sesentas del siglo pasado John F. Kennedy para destruir a la Revolución Cubana. Aquella, la Alianza para el Progreso, que en su momento dio pábulo a algunos pesimistas pronósticos entre las fuerzas anti-imperialistas, fracasó estrepitosamente. La actual no parece destinada a correr mejor suerte. Pero derrotarla exigirá, al igual que ocurriera con su predecesora, de toda la firmeza e inteligencia de los movimientos sociales, las fuerzas políticas y los gobiernos opuestos –en diversos grados, como es evidente al observar el panorama regional- al imperialismo. Flaquezas y debilidades políticas y organizativas unidas a la  credulidad ante las promesas de la Casa Blanca, o las absurdas ilusiones provocadas por los cantos de sirena de Washington, señalarían el camino de una fenomenal derrota para los pueblos de Nuestra América. (Clic abajo en Más Información para continuar) 
9.7.2013

¡Hola! Comparto entrevista que me hiciera sobre el tema el diario Ciudad Caracas, de Venezuela, en relación al nefasto papel divisionista que la Alianza del Pacífico cumple en el momento actual de América Latina y que impidió, gracias a la indigna capitulación de Ollanta Humala (quien en su carácter de presidente pro tempore de la UNASUR era quien debía convocar a una cumbre de presidentes) que la misma tuviera efecto. Lo que hubo fue un Encuentro de Presidentes, que reaccionaron con valentía ante la agresión perpetrada por Estados Unidos a través de sus peones europeos. No sólo faltaron los tres presidentes sudamericanos de la AP (Santos, Piñera y Humala) sino también hizo lo propio Dilma Rousseff, señalando  con este gesto una vez más la tradicional ambivalencia de Brasilia en relación a la integración de América Latina. Paraguay no fue invitado a la reunión, aún suspendido hasta la asunción del nuevo presidente, y Guyana se excusó por no poder asistir. Participaron en cambio los jefes de estado de Argentina, Bolivia, Ecuador,  Surinam, Uruguay y Venezuela.


Estados Unidos y la Alianza del Pacífico sabotearon la reunión de Cochabamba

ENTREVISTA
ATILIO BORÓN
PREMIO LIBERTADOR AL PENSAMIENTO CRÍTICO

Diario Ciudad Caracas, Venezuela, 8 de Julio de 2013



08/07/13.-Atilio Borón (Buenos Aires, 1943) acaba de ganar la octava edición del Premio Libertador al Pensamiento Crítico que otorga el Gobierno venezolano. Lo hizo con su obra América Latina en la geopolítica del imperialismo. Pero este sociólogo y politólogo argentino también podría ganar –si existiera– un premio al pensamiento ácido, en especial cuando escribe artículos como uno de los más recientes en el que compara a Europa con la puta de Babilonia, por la actitud de los gobiernos que le negaron acceso a su espacio aéreo y sus aeropuertos al presidente de Bolivia Evo Morales. “Es un episodio bíblico –explica– y se refiere a una mujer que se prostituyó con los reyes de la Tierra”.
—Pese a todos los progresos, es obvio que en América Latina sigue existiendo una mentalidad proimperialista muy acendrada, al menos en sus estatus quo. Por ejemplo, la oligarquía colombiana habla de pensar en grande cuando se refiere a la posibilidad de integrarse a la OTAN. ¿Podrán las fuerzas progresistas superar el peso muerto de ese pensamiento reaccionario?
—Soy optimista al respecto. Creo que lentamente se ha logrado ir erosionando esa mentalidad proimperialista, colonial, que durante mucho tiempo caracterizó a la opinión pública y a la dirigencia política de América Latina. En ese sentido, pienso que es clave la gran misión que llevó a cabo el presidente Hugo Chávez, quien levantó las banderas que había enarbolado Fidel Castro en la década de los 60 y 70. El papel de Chávez fue fundamental porque, por diversas razones, la influencia de Cuba había decaído sensiblemente. Con el gobierno del presidente Chávez comienza a producirse un cambio significativo y ahora, sin caer en triunfalismos, podemos confiar en que, si seguimos trabajando a fondo, la visión antiimperialista se va a arraigar en América Latina. De hecho, creo que eso ya se aprecia. Por ejemplo, las opiniones con respecto a los presidentes norteamericanos antes eran mayoritariamente admirativas, las élites políticas latinoamericanas los presentaban como unos héroes. Ahora se aprecian unas posturas mucho más críticas.
—Frente a la integración latinoamericana-caribeña con enfoque antiimperialista, hay una respuesta de la derecha con un bloque comercial, la Alianza del Pacífico, que ha comenzado a cumplir funciones de contrapeso político a la Unión de Naciones de Suramérica (Unasur), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). ¿Cómo vislumbra usted el futuro de esa confrontación?
—Yo veo que la Alianza del Pacífico es fundamentalmente una alianza político-militar, aunque se le pretenda presentar como meramente económica. Su objetivo principal es erosionar el bloque de países suramericanos y específicamente la Unasur. Eso lo acabamos de ver en la reunión de Cochabamba, pues no participó ninguno de los presidentes de los tres países de la Alianza (Colombia, Perú y Chile, que son miembros, junto a Costa Rica y México). La ausencia de Perú tiene un agravante y es que ese país desempeña la presidencia pro témpore de la Unasur y, por tanto, debió ser quien convocara la reunión para discutir el caso de la violación a los derechos del presidente Evo Morales. Ollanta Humala no ejerció su rol de presidente temporal de la Unasur y cometió con ello una gravísima transgresión. Quedó demostrado que su visión de los asuntos internacionales está subordinada a Washington. Lo que debió ser una cumbre de presidentes de la Unasur se convirtió en apenas un encuentro de algunos presidentes. Esto habla de la influencia perniciosa que la Alianza del Pacífico ejerce sobre los procesos de integración de América Latina. Estados Unidos no tolera esa integración, la considera lesiva para sus intereses nacionales. La reunión de Cochabamba fue saboteada por Washington a través de sus aliados en la región, tal como lo denunció, con otras palabras, el presidente ecuatoriano Rafael Correa. Él se refería principalmente a Humala, que estaba apenas a una hora de vuelo de Cochabamba, porque el presidente de Colombia, (Juan Manuel) Santos, tenía la excusa de que se encontraba en Suiza. La lógica de la Alianza del Pacífico es debilitar la integración de los pueblos latinoamericanos y Humala cumplió con la orden directa de Washington. En cuanto a (Sebastián) Piñera (presidente de Chile) no hay mucho que decir: él siempre obedece las órdenes de Washington y nada más.
—¿El episodio del avión presidencial boliviano es una advertencia acerca de hasta dónde están dispuestas a llegar las fuerzas imperiales para demostrar quién manda en el mundo?
—Sí, es un mensaje mafioso, porque muy bien pudieron negarle el plan de vuelo al avión del presidente Morales, pero lo dejaron despegar para luego poner en peligro la seguridad de esa nave. Una cosa es que a usted le adviertan en tierra que no lo van a dejar pasar por el espacio aéreo de un país y otra, muy distinta, es que lo hagan cuando ya está en el aire y se está quedando sin combustible. Eso demuestra el grado de la preocupación que tiene EEUU de que el señor Edward Snowden cuente todas las fechorías, crímenes, tropelías y delitos cometidos por la Agencia de Seguridad Nacional. Por eso les dio la orden a las naciones de Europa de tratar así a Evo Morales, causando una crisis internacional mayúscula, aunque hay que decir que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, no se ha dado por enterado y no hizo ninguna declaración. Ese señor solo actúa cuando la Casa Blanca se lo ordena. En este caso le dijeron que se quedara callado ante una violación brutal de la soberanía.
—¿Qué importancia le otorga actualmente la élite de Estados Unidos a América Latina? ¿La tesis del patio trasero ha cambiado o se mantiene?
—Tienen un concepto muy complicado, una mezcla de desprecio hacia nosotros y una irresistible atracción por nuestros recursos naturales. Por una parte, nos consideran racial y moralmente inferiores. Aunque se cuiden de decirlo, lo demuestran con su comportamiento. Prevalece la tesis del patio trasero, algo feo, sucio, que es preferible que nadie lo vea. Claro, que esta es la visión de la élite estadounidense, no la del pueblo, que en última instancia es también víctima de la explotación de esas élites. El Comandante Chávez siempre insistió en que hay que diferenciar entre pueblo y gobierno. El salario mínimo de un trabajador de EEUU es hoy igual al de 1979, hace 34 años que no se aumenta, mientras la clase dominante se ha enriquecido como nunca. Esos trabajadores son aliados nuestros porque son un pueblo explotado por la misma burguesía que explota al resto del mundo y que si hubiera vida en Marte, también se las arreglarían para explotar a los marcianos. En suma, nos desprecian, pero saben que la mayor reserva petrolera del mundo está en Venezuela, y que 80% del litio, un mineral estratégico para las telecomunicaciones, está en América Latina; y que la mitad de la biodiversidad y del agua dulce está en América Latina.
NO AL PACHAMAMISMO
—Usted dice que en América Latina hay un debate entre pachamamismo y extractivismo. ¿Cuál de los países cree usted que ha manejado mejor el balance?
—Es difícil decirlo, aunque creo que Venezuela, Ecuador y Bolivia han hecho un gran esfuerzo por lograr un justo punto de equilibrio entre la defensa de la madre tierra (el pachamamismo), de los recursos naturales y la necesidad que tenemos de aprovechar esos recursos. El pachamamismo, en sus versiones más extremas, nos lleva de vuelta a la época de las cavernas, porque tendríamos que dejar de producir electricidad y de construir casas de ladrillo, por ejemplo. Es un planteo que no tiene ninguna seriedad, algo retórico, efectista, que no enfrenta los problemas reales. Tenemos casos como el de Ecuador, cuya población se duplica cada 25 años y si no aprovecha los recursos de manera responsable y prudente, condena a esa población a vivir en peores condiciones que las actuales. Lo mismo pasa con Venezuela, que en 30 años tendrá más de 50 millones de habitantes y si no se hace un uso racional de los recursos naturales, esa población estará sentenciada de antemano. Yo rechazo la división que algunos compañeros de la corriente pachamamista pretenden establecer entre la naturaleza y la sociedad. Yo creo que la sociedad humana forma parte de la naturaleza y la salvación de la naturaleza debe incluir la preservación de la sociedad humana. A veces se plantea un debate muy injusto. Dicen que los gobiernos de Ecuador, Bolivia y Venezuela son hipócritas porque hablan de revolución, pero siguen explotando el petróleo, el gas, el litio… ¿Pero, qué quieren que hagan, cómo atender los problemas de la gente más pobre sin tocar esos recursos? Lo que se debe hacer es evitar la explotación capitalista, que es predatoria y derrochadora, pero se pueden aprovechar los recursos para que la población viva mejor.
LOS ENOJADOS BRASILEÑOS
—En su afán de control global, la élite hegemónica ha creado nuevos mecanismos de supresión de gobiernos y liderazgos nacionalistas, antiimperialistas, contrahegemónicos. Uno de ellos es atizar rebeliones populares que comienzan en las capas medias y luego toman cuerpo entre los pobres. Visto lo ocurrido en Brasil, ¿corren los gobiernos de izquierda de Latinoamérica el riesgo de ser derrocados por sus propios pueblos?
—Lo de Brasil no es algo asimilable con otras protestas, como por ejemplo las que ha habido en Argentina contra el gobierno de Cristina. En primer lugar porque la composición social de los manifestantes evidenciaba la presencia importante de sectores populares. No es gente que quiera una vuelta a la derecha y el neoliberalismo, sino que estaban realmente muy enojados por el hecho de que los grandes beneficiarios de la gestión macroeconómica de los gobiernos tanto de Lula (Da Silva) como de Dilma (Rousseff), han sido los bancos. Esto lo dijo el propio Lula, cuando lamentó que el esfuerzo para que millones de personas salieran de la pobreza haya significado también el enriquecimiento brutal de los bancos. Bueno, pues esa gente que ahora tiene una situación un poquito mejor, ve cómo la mitad del presupuesto nacional va al servicio de la deuda pública y enormes porciones se están gastando en los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo. Eso produjo una oleada de indignación que de alguna manera significa el inicio de un nuevo ciclo de luchas populares. Pero esas luchas no tendrán como objetivo derrocar al gobierno de Dilma, sino instarla a que avance por una vía más radical en cuanto a la redistribución del ingreso, más control estatal sobre la actividad económica, es decir, por una vía más parecida al fenómeno chavista que a los gobiernos neoliberales.


Contra el consumismo, educación
Educación. Tal es la medicina que Atilio Borón recomienda para el virus de la mentalidad capitalista que, a su juicio, afecta muy especialmente a Venezuela.
El intelectual argentino ha estado varias veces en el país y ha podido comprobar el conflicto existente entre las ideas socialistas y nuestra tendencia al individualismo, el egoísmo y el consumismo exacerbado.
“Eso se resuelve en un proceso de largo plazo, basado en un intenso esfuerzo de educación popular -puntualiza-. Venezuela es un país que ha estado sometido brutalmente a la hegemonía cultural del imperialismo norteamericano. Yo diría que más que ningún otro y eso no se puede cambiar de la noche a la mañana, se debe hacer lentamente, enseñándole a la gente por qué el consumismo es, en realidad, un vicio y genera contradicciones que perjudican a toda la sociedad”.
Borón cierra su reflexión en tono anecdótico: “He visto en Caracas a compañeros que son genuinos revolucionarios, pero están obsesionados por cambiar de teléfono celular cada seis meses y eso demuestra lo acendrada que está la cultura del consumismo, incluso en cuadros revolucionarios. Eso es comprensible porque ha habido, desde hace al menos cien años, un proceso de adoctrinamiento mercantilista que promueve el consumo desenfrenado. La salida es la educación de las clases populares… porque en el caso de esos a los que Chávez llamaba los pitiyanquis, no hay nada que hacer, esos son irrecuperables”.

¡Peligro!, imperio en decadencia
Con una licenciatura en Sociología de la Universidad Católica de Buenos Aires, un máster en Ciencias Políticas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, de Santiago de Chile, y un doctorado, también en Ciencias Políticas, por la Universidad de Harvard, Estados Unidos, Atilio Borón ya tendría autoridad suficiente para opinar. Pero más allá de sus títulos, lo autoriza su vida, porque ha sido un hombre consecuente con sus ideas, que debió vivir en el exilio, en México, entre 1976 y 1984, la noche más oscura de su Argentina.
Con el surgimiento de liderazgos y procesos de avanzada en la América Latina del siglo XXI, Borón salió del claustro de la Universidad de Buenos Aires, donde es profesor titular, para participar activamente en los principales debates de este tiempo, entre ellos la situación y perspectivas de las fuerzas imperiales aquí y ahora.
-Solía decir el presidente Chávez que el imperialismo estadounidense está ya en declive y que en este siglo se registrará su desaparición. ¿Usted qué cree?
-Chávez tenía razón. En mi libro demuestro cómo ha habido una decadencia irreversible del imperialismo norteamericano. Pero, claro, eso no significa que se vaya a acabar en pocos años ni que el proceso vaya a ser pacífico. Sostengo la tesis de que los imperios se vuelven más violentos en la fase de decadencia. El imperio francés nunca fue tan sanguinario como cuando libró su última gran guerra, en Argelia; el imperio británico nunca fue tan sanguinario como cuando tuvo que combatir a los nacionalistas de la India; el imperio español nunca fue tan sanguinario como cuando intentó impedir la independencia de sus colonias americanas. En su fase de declinación, todos los imperios se vuelven más virulentos y EEUU no será la excepción.
CLODOVALDO HERNÁNDEZ
FOTOS VERONICA CANINO /AVN

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