31.3.2013

Comparto esta nota de Pascual Serrano, que agrega nuevos antecedentes para sostener la hipótesis de que el Comandante Hugo Chávez Frías podría haber sido asesinado mediante la inoculación de un cáncer. Ustedes recordarán que en este mismo blog habíamos subido una noticia sobre un arma producida por la CIA que disparaba dardos envenenados que podían producir infartos masivos y procesos cancerígenos. Lean la nota que sigue y verán que esa hipótesis cobra cada vez mayor sustento. Como concluye Serrano "para que la tesis de un envenenamiento por cáncer sea sólida harían falta dos condiciones: que técnicamente sea viable y que exista un poder enemigo de Chávez con la necesaria capacidad tecnológica, vocación criminal y falta de escrúpulos para hacerlo." Desafortunadamente, las dos condiciones existen.



19-03-2013

Un especialista afirma que la enfermedad de Chávez podría haber sido provocada
“Llevamos 200 años inoculando cánceres en el laboratorio”



Hasta prestigiosos especialistas en oncología han destacado la “epidemia” de cáncer entre presidentes latinoamericanos de izquierda. “Llama mucho la atención que, justo cuando Estados Unidos está perdiendo la batalla por el control de Sudamérica, hayan aparecido en poco tiempo cinco casos de presidentes, ninguno afín, con cáncer. Uno se pregunta, ¿aquí que pasa?”, afirma el doctor Carlos Cardona, médico especialista en oncología molecular, que ha estado 16 años investigando el cáncer en universidades tan prestigiosas co mo Cambridge y Birmingham , en Inglaterra, o en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, donde hicieron el trasplante de médula ósea al tenor José Carreras.
En unas declaraciones al diario ABC Cardona afirma que “al contrario de lo que piensa mucha gente, técnicamente es posible que el cáncer que terminó con la vida de Hugo Chávez fuera inoculado con la intención de asesinarle” (ABC, 15-3-2013). Si bien los oncólogos clínicos tienen dudas al respecto, Cardona señala que los oncólogos moleculares llevan 200 años inoculando cánceres en animales en el laboratorio para experimentar. “Yo lo he hecho miles de veces y sé que es posible. Tan solo hace falta una inyección puesta en cualquier parte del cuerpo cuyo contenido llegue a la sangre”, afirma. Una de las formas -señala- sería “inyectar líneas celulares de un tumor que conoces previamente, incluso de pacientes que murieron hace 50 años; a través de un oncovirus, es decir, un virus que tú has preparado y que lleva los genes de tumores supresores que se introducen en las células y producen el cáncer, o inyectando directamente carcinógenos químicos”.
“Si Chávez, por ejemplo, hubiera ido al dentista –continúa–, éste podría haberle puesto una anestesia y después inocularle un oncovirus o un carcinógeno. El paciente no se va a enterar y al cabo de varios meses puede desarrollar el cáncer. Hay carcinógenos químicos que son específicos de un órgano y otros generalizados que provocan cáncer de manera discriminada. Los hay, por ejemplo, que pueden provocan el cáncer en la zona pélvica, que es donde se le ha aparecido a Chávez. La mayoría de estas cosas dejan huella y, si eres investigador, pueden encontrarla pidiendo una muestra del tumor. Puedes ver si ha sido un oncovirus, si hay alguna línea celular, también puedes hacer estudios genéticos para ver si el cáncer se ha desarrollado de manera natural o atípica… Es complicado, pero se puede averiguar”.
Es verdad que el diario ABC ha publicado numerosas especulaciones absurdas sobre la enfermedad de Chávez, pero todas ellas las difundía sin una fuente identificada y rigurosa. En esta ocasión se trata del testimonio de un especialista reputado en el estudio del cáncer. La realidad es que para que la tesis de un envenenamiento por cáncer sea sólida harían falta dos condiciones: que técnicamente sea viable y que exista un poder enemigo de Chávez con la necesaria capacidad tecnológica, vocación criminal y falta de escrúpulos para hacerlo. Las declaraciones del doctor Carlos Cardona responden positivamente a lo primero. Para lo segundo basta recordar las más de seiscientas veces que el mayor enemigo de Chávez, Estados Unidos, ha querido asesinar a Fidel Castro (ver libro del periodista Luis Báez El mérito es estar vivo) y la realidad cotidiana de que todas las semanas asesina a decenas de inocentes mediante drones.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165474


ATENCIÓN:

 

El diario monárquico español ABC publicó el día de ayer la siguiente noticia:

 

"El Papa Francisco aprueba la beatificación de 58 mártires españoles"

 

Quiero suponer que hoy o mañana el Papa Francisco aprobará también la beatificación de los  sacerdotes y monjas mártires de las dictaduras latinoamericanas y el imperialismo. Para facilitar su tarea le hago llegar esta primera lista, sumamente incompleta. (Les pido a mis amigos que me hagan llegar nombres de curas y monjas asesinados por la derecha en sus países). Aquí va:


Vista parcial de los jesuítas de la Universidad Centroamericana  asesinados en El Salvador, Noviembre 1989

-          los seis  jesuítas asesinados por un commando de derecha en El Salvador, armado y entrenado por la CIA y dirigido por el Coronel Roberto D’Aubuisson (el asesino de Monseñor Oscar A. Romero): Ignacio Ellacuría, Amando López, Juan Ramón Moreno, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes y Joaquín López.
-          El “cura guerrillero” colombiano, Camilo Torres Restrepo, que tomó las armas para redimir a una Iglesia convertida en un  instrumento al servicio de los ricos y poderosos.
-          En la Argentina, los Monseñores Enrique Angelelli y Carlos Horacio Ponce de León, el Padre Carlos Mugica, los sacerdotes palotinos o las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon

En los próximos días ampliaremos el listado.
                                                                             
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Pueden consultar la nota completa del abc en:

http://www.abc.es/sociedad/20130328/abci-martires-papa-201303281958.html´

JUAN VICENTE BOO / CORRESPONSAL EN EL VATICANO
ABC (Madrid) Día 28/03/2013 - 21.02h

Estas causas de beatificación se encuentran entre las miles por la persecución religiosa entre 1934 y 1939


El Papa Francisco da una sorpresa por día. La de este Jueves Santo ha sido su interés por las causas de los santos, aprobando la beatificación de 58 mártires de la persecución religiosa en España y otros tres mártires asesinados en el campo de concentración de Dachau, Italia, Hungría y Rumanía. Todos ellos serán elevados a los altares en sus respectivos países a lo largo de este año.
El Santo Padre declaró también la heroicidad de las virtudes de dos sacerdotes españoles, Eladio Mozas Santamera (1837-1897), fundador de las Hermanas Josefinas de la Santísima Trinidad, y el madrileño Manuel Aparici Navarro (1902-1964), presidente de los jóvenes de Acción Católica de 1934 a 1941, atravesando la tremenda época de la Guerra Civil, en la que promovió, de acuerdo con el Papa Pío XI, una masiva peregrinación de jóvenes a Santiago de Compostela en 1937.



SER DE IZQUIERDA, HOY.




Frei Betto a menudo reflexiona lo que significa ser de izquierda hoy, contrariando a muchos que dicen que la dicotomía izquierda - derecha no tiene sentido en el día de hoy. Esta concepción, errónea hasta la médula, es una simple coartada para justificar la capitulación de quienes se pasaron de bando. A continuación, algunos párrafos seleccionados de una reciente nota de Betto :

"Muchos exizquierdistas proclaman que superaron el maniqueísmo izquierda-derecha, inadecuado para este mundo globalizado. Mera retórica para justificar el aburguesamiento de quien, en nombre de la izquierda, adoptó un estilo de vida a imagen y semejanza de los poderosos de la derecha ...
Ser de izquierda hoy es defender los derechos de los más pobres, condenar la superioridad del capital sobre los derechos humanos, abogar por una sociedad en que haya, estructuralmente, reparto de los bienes de la tierra y de los frutos del trabajo humano.
El hecho de que alguien se autonombre marxista no le convierte en una persona de izquierda, así como el hecho de tener fe y frecuentar la iglesia no hace de ningún fiel un verdadero discípulo de Jesús. La teoría se conoce por la práctica, dice el marxismo. El árbol por sus frutos, dice el Evangelio.
Si la práctica es el criterio de la verdad, es muy fácil no confundir a un militante de izquierda con un oportunista demagogo: basta con observar cómo es su relación con los movimientos populares, su apoyo al MST, su solidaridad con la Revolución Cubana y la Bolivariana, la defensa de las banderas progresistas, la preservación ambiental, la unión civil de los homosexuales, el combate al sionismo y a toda forma de discriminación."
Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?
lang=ES&cod=74335https://www.facebook.com/pages/Atilio-Boron/158512757534330?fref=ts

¡REVOLUCIÓN, sí, REVOLUCIÓN AHORA! ¿Vieron que no era tan difícil? No me creen? Lean el título de portada de La Nación (Buenos Aires) de hoy, que dice textualmente:

OTRA “REVOLUCIÓN” de Francisco: NO VIVIRÍA EN EL DEPARTAMENTO PAPAL.


De donde se infiere que:

a) ya Francisco realizó otras "revoluciones", tan significativas como la de renunciar a vivir en el departamento papal;

b) que como decía Lenin, en algunos países atrasados (¿el Vaticano?) iniciar una revolución es tan fácil como levantar una pluma.

c) La incógnita: si Francisco ya protagonizó según la corresponsal de La Nación varias revoluciones, ¿por qué no incurrir en un pequeño gesto "reformista" y hacer lugar al pedido de Estela de Carlotto (presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo)? En el mismo diario La Nación, pero en sus páginas interiores y lejos de la portada se informa que Carlotto "le pidió al Papa que la reciba y 'haga un gesto' de apoyo a su tarea de búsqueda de restitución de identidad de nietos de desaparecidos durante la última dictadura militar."
"Siempre tuvimos ganas de hablar con él. Esperábamos que nos convocara como máximo exponente de nuestra Iglesia en la Argentina. Pero nunca nos llamó, y lo digo con dolor, y para que se revierta, no para condenar. Nunca habló de nuestros desaparecidos ni de los nietos que estamos buscando", afirmó Carlotto en declaraciones a Radio Del Plata."

CONCLUSIÓN: ¡Se nos viene la noche, y muchos en el gobierno y fuera de él creen ver la tenue luz del amanecer y no parecen darse cuenta que es el crepúsculo de una ilusión! Pocas veces en mi vida pude ver tamaña confusión política como la que existe en la Argentina de estos días.
25 de Marzo de 2013

Comparto la excelente nota publicada en Página/12 de hoy por Juan Gelman, que arroja luz sobre la actuación del hoy Papa Francisco, antes Cardenal Bergoglio, durante la dictadura cívico-militar y después.

Fuente:  http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-216520-2013-03-25.html


 Lunes, 25 de marzo de 2013



Soledades
http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Juan Gelman
Siempre me ha llamado la atención la capacidad argentina de crear soledades. Monumentales, como cuando se prohibió al peronismo participar en varias elecciones presidenciales. O individuales, hoy en torno de Horacio Verbitsky porque insiste en la verdad de los costados oscuros del papa Francisco cuando todo el mundo, empezando por la señora Presidenta, se los limpia. Como nuestro Premio Nobel de la Paz, que sustituye lo que supo por absoluciones que huelen a rigor mortis de la ética, cualquiera fuere su color. José Luis Mangieri tenía razón: la Argentina es un país de antropófagos. De sí mismos.
Conocí al nuevo Papa cuando era obispo en circunstancias en que yo recurría a todos los medios posibles para saber qué había sido de mi nieta o nieto nacido en cautiverio. Corrían los años ’90. Que había una hija o hijo de mi hijo lo supe en 1978 por el padre Fiorello Cavalli, un jesuita encargado del Cono Sur en la Secretaría de Estado del Vaticano. El padre Cavalli se interesó verdaderamente por el problema y preguntaba a todos los obispos argentinos que llegaban a Roma si sabían algo del tema. Nadie sabía nada.
Con ese antecedente, acepté la propuesta de mi querida y excelente abogada penal Alicia Oliveira, muy amiga de Bergoglio, como lo ha subrayado no hace mucho, de entrevistarlo para exponerle la situación e interesarlo en la averiguación de datos que podrían llevarme a encontrar a mi nieta o nieto. Nos recibió en la Catedral muy cordialmente pero, en síntesis, su respuesta fue que no podía hacer nada. Refiero el hecho porque es verdad lo que el ya arzobispo Bergoglio declaró ante la Justicia argentina: que yo había ido a verlo para que me ayudara a encontrar a la hija o hijo de mi hijo, su único legado. En esa audiencia judicial señaló también que había hecho gestiones con ese fin y que me había comunicado que no obtuvo resultados. Lo primero no me consta, lo segundo no es cierto. Nunca volví a ver al arzobispo Bergoglio y por ninguna vía supe de sus presuntas gestiones ni de su falta de éxito.
Narro este episodio no por su importancia, sino porque es cierto lo que nuestro Premio Nobel de la Paz dijo en 2005. Habló de la ambigüedad de Bergoglio y rogó al Espíritu Santo que no lo eligieran Papa en ese conciliábulo cardenalicio. Bueno. El tiempo pasa con su escoba de olvidar y algunos la agarran. No es difícil barrer los recuerdos que las circunstancias tornan molestos.



24.3.2013

¡Hola! Comparto a continuación la entrevista que me hiciera Emiliano Guido y que fuera publicada en Miradas al Sur (Buenos Aires) del día de hoy.

“Hablar de post-chavismo es pensar que el proceso sólo se sostenía en Chávez”

Año 6. Edición número 253. Domingo 24 de marzo de 2013
El ex vicerrector de la Universidad de Buenos Aires y director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia presentó su último libro, América Latina en la geopolítica del imperialismo, una obra en la que explica por qué el proceso de integración regional atraviesa su mejor momento político y, paralelamente, por qué los Estados Unidos perdieron gravitación en el sistema interamericano.
La unidad de los gobiernos progresistas latinoamericanos es uno de los sucesos globales más significativos en el inicio del siglo XXI. En Argentina, se publicaron títulos muy interesantes sobre el proceso de integración como La nueva izquierda (José Natanson), El sueño de Bolívar (Marc Saint- Upéry), El rediseño de América latina (Claudio Katz), Posneoliberalismo en América Latina (Emir Sader). Cada libro, en su momento, logró capturar los desafíos centrales de la región en su particular coyuntura. Pero la convergencia del Cono Sur fue sacudida por noticias portentosas: el fallecimiento del presidente argentino Néstor Kirchner, el actual deceso del líder bolivariano Hugo Chávez, la apertura económica cubana, el proceso de paz en Colombia y, se podría agregar, la asunción del Papa Francisco y el interrogante abierto sobre su papel como interlocutor con la región. Por ese motivo, la aparición en las librerías de nacionales de América Latina en la geopolítica del imperialismo, del politólogo argentino Atilio Boron, es una buena oportunidad para ver en detalle cuál es la salud política de la Patria Grande en el actual contexto internacional.
–En los últimos años, el boom regional de gobiernos progresistas también fue un suceso editorial y se publicaron varios libros al respecto. ¿Por qué decidió escribir América Latina en la geopolítica del imperialismo? ¿En qué ejes temáticos piensa que su obra viene a rediscutir lo dicho sobre el proceso de integración y su tensión con los países centrales?
–Traté de analizar un tópico que me parece fundamental para entender el presente de la región. Es decir, entender los procesos de cambio en América latina en el marco del gran diseño geopolítico del imperio norteamericano. Y, en ese sentido, tratar de vislumbrar qué tipo de movimientos autónomos tenemos al interior de esos límites o fronteras marcadas por las grandes decisiones geopolíticas del imperialismo para los países de la región. Me pareció que este tema, la tensión geopolítica entre el Cono Sur y la Casa Blanca, y el eje de la disputa sobre el control de los bienes comunes, o también mal llamados recursos naturales, según mi criterio, porque es un rótulo que devela una visión muy economicista, habían sido muy poco trabajados en los últimos libros especializados en la materia.
–Si tuviese que editar un boletín con las mejores noticias políticas que deparó la unidad latinoamericana. ¿Cuáles serían los títulos de Boron para dicho periódico imaginario? ¿La creación de la Unasur, los nuevos presupuestos comunes en política de defensa, el planteamiento de tener más autonomía frente al dólar?
–Indudablemente, el rechazo al ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas, el tratado de integración propuesto en su momento por el presidente George Bush) en la Cumbre de las Américas (Mar del Plata, 2005) fue un parteaguas en la histórica contemporánea de América latina. Hay muchas buenas noticias. El segundo título a destacar sería la eficacia de la Unasur para evitar lo que eran serias perspectivas de golpe de Estado en Bolivia (rebelión separatista de la región de la Media Luna) y en Ecuador (alzamiento policial contra el presidente Rafael Correa). Y la tercera gran noticia es la consolidación de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe).
–Algunos dirigentes y analistas advirtieron que la influencia política del Papa Francisco sobre suramérica será negativa, tanto como lo fue Juan Pablo II con el bloque soviético en los ochenta. ¿Adhiere a esta línea de pensamiento? 
–Independientemente de si lo desea o no, el Papa Francisco no cuenta con la relación de fuerzas necesarias para quebrar el proceso de integración. Primero, el presidente Evo Morales no es Lech Walesa (Jefe de Estado polaco tras el derrumbe del Muro de Berlín y de buen vínculo con Juan Pablo II), ni el Jefe de Estado Rafael Correa es el presidente rumano Ceaucescu. Y la revolución del terciopelo en Checoslovaquia no puede compararse con la revolución bolivariana. Estos procesos de cambio en América latina son mucho más profundos, tienen un arraigo popular mucho más grande que la legitimidad social con la que contaban los gobiernos soviéticos europeos. Tengamos en cuenta que contamos con gobiernos que orillaron votaciones presidenciales con un respaldo cercano al 60% contra oposiciones que quedaron a 25 o 30 puntos de distancia. Por último, aunque exista, realmente, una conspiración de la derecha mundial para desbaratar estos procesos; recordemos que Bergoglio lidera la Iglesia en un momento de crisis severa y, por lo tanto, no va a tener ni tiempo ni energía para aventurarse en una misión política tan cuesta arriba. En definitiva, el clima político actual es muy diferente al de los ochenta, hoy el imperialismo norteamericano está más debilitado.
–¿En qué factores de poder observa un declive de la superpotencia estadounidense?
–Principalmente, Estados Unidos atraviesa un gran declive económico. El dólar está dejando de ser una referencia monetaria mundial. Hasta hace quince años, el 95 por ciento del intercambio del comercio mundial se hacía con dólares y, actualmente, esa cifra ha retrocedido al 60 por ciento. Es un país que lidera guerras que no puede ganar. En Medio Oriente, los marines no lograron victorias bélicas significativas ni en Irak ni en Afganistán, donde sus gobiernos afines no logran aún contener la resistencia interna de las facciones religiosas derrotadas. Tienen una maquinaria guerrera infernal para poder invadir cualquier punto del planeta pero, luego, no pueden lograr que dichos enclaves se adecúen a sus intereses económicos colonialistas. Cuentan, en definitiva, con socios mucho más endebles, con interlocutores mucho más vacilantes y adversarios mucho más poderosos con respecto a la realidad geopolítica de unas décadas atrás. La Unión Soviética era un rival en lo militar pero no en el tablero económica. En cambio, hoy en día, Estados Unidos rivaliza con una superpotencia económica como China y que está en camino de convertirse en una gran potencia militar. Y detrás de China viene el resurgimiento de India y Rusia.
–Usted dialogó, personalmente, muchas veces con el líder cubano Fidel Castro. ¿Cómo analiza las reformas políticas y económicas que lanzó La Habana en los últimos años? ¿Se puede hablar de una perestroika cubana?
–El proceso de reformas está avanzando lentamente. Cuba, a diferencia de lo que fue el mundo soviético, no puede darse el lujo de equivocarse dado el tamaño de su economía. Cualquier paso en falso puede ser mortal para La Habana, que además está a pasitos del Imperio. Considero lógico que la transición cubana sea lenta.
–En tres semanas, Venezuela elige a su próximo jefe de Estado. Supongamos, como dicen las encuestas, que Nicolás Maduro vencerá. ¿Llegó la hora de hablar de un post-chavismo? 
–Considero un error hablar de un post-chavismo porque implica pensar que el proceso bolivariano sólo se sostenía en el enorme carisma de Hugo Chávez. Todo lo contrario, con la muerte del histórico líder venezolano, según mi criterio, para mí se inaugura el chavismo como doctrina política. Y agregaría otro dato para demostrar el vigor del movimiento bolivariano. En los últimos 18 meses de gestión en el Palacio Miraflores, Chávez, por sus problemas de salud, no llegó a estar ni seis meses al frente del Ejecutivo. Entonces, la conducción de Nicolás Maduro al frente del proceso venezolano no es una novedad.
–¿Considera factible la hipótesis de que a Hugo Chávez le inocularon el cáncer como señaló el Palacio Miraflores? 
–Es una hipótesis verosímil. Cada día se suman evidencias en ese sentido. La CIA hace muchas décadas que viene ensayando algún tipo de irradiación capaz de producir resultados mortales en las personas elegidas. Repasemos antecedentes, pensemos la forma sospechosa en como falleció el líder palestino Yasser Arafat. Por otro lado, acabo de publicar en mi blog una investigación que hizo el propio Senado de los Estados Unidos en 1975 –en la denominada Comisión Frank Church–, en donde hicieron una audiencia en torno de un arma secreta de la CIA que podía generar infartos masivos; incluso, se sospechaba de algún tipo de cáncer. Por eso, la mano de la CIA en la muerte de Chávez no la descartaría como línea de investigación. Como decía el Comandante Che Guevara: “Al imperialismo no hay que creerle ni un tantito así…nada”.
–De los tres principales líderes del proceso de integración, Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula Da Silva, dos hoy están fallecidos. Algunos analistas señalan que el presidente Rafael Correa podría ser el nuevo conductor del proyecto regional. Otros especialistas, sin embargo, aducen que ese espacio puede ser ocupado por Cristina. ¿Qué piensa al respecto?
–No creo que haya un heredero de Chávez para esa tarea. A diferencia del pasado, el proceso de integración se institucionalizó con la UNASUR y la CELAC; entonces, veo una conducción colegiada de los jefes de Estado para los tiempos que vienen en América latina.
Boron para principiantes
En su blog personal (www.atilioboron.com) se define, estrictamente en términos profesionales, como “politólogo y sociólogo argentino”. Igualmente, su currículum académico tiene varios puntos a destacar. Atilio Boron es doctor en Ciencias Políticas, profesor titular de Teoría y Filosofía Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigador superior del Conicet, fue vicerrector de la UBA y secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Pero, además, es el director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED): iniciativa a la que está más abocado en la actualidad, según sus propias palabras.
El PLED –qué funciona en su faz administrativa en el Centro Cultural de la Cooperación de la Capital Federal– fue “creado con el objeto de promover, renovar y diseminar el pensamiento crítico de América latina”. Por sus filas dan cátedra intelectuales latinoamericanos de la talla del profesor John Saxe-Fernández de la Universidad Autónoma de México, el economista argentino Julio Gambina, o el periodista uruguayo Raúl Zibechi, entre otros. También es autor de varios libros y ensayos, entre los que destacan: Imperio/Imperialismo-Una lectura crítica de Michael Hardt y Toni Negri; Nueva Hegemonía Mundial. Alternativa de cambio y movimientos sociales; Socialismo del Siglo XXI- ¿Hay vida después del neoliberalismo? y, por otro lado, dirige la colección Batalla de Ideas, de Ediciones Luxemburg.
Además, Boron es un habitual columnista del matutino Página/12 y del sitio electrónico Rebelión como especialista en la agenda política sudamericana e internacional. Por último, la firma de Boron suele ser parte de los portales alternativos Sin Permiso, La Haine, Kaos en la red, Aporrea e Indymedia, medios alternativos a los que el propio director del Pled acude, periódicamente, para chequear fuentes, datos y opiniones que no suelen ser parte de la agenda de los medios hegemónicos de la región.
Fragmento
América Latina en la geopolítica del imperialismo
Lo que la nueva doctrina militar estadounidense mucho se cuida de ocultar es que no sólo del lado de las fuerzas enemigas se ha producido el surgimiento de grupos privados que se desempeñan en la guerra apelando a recursos violatorios de las Convenciones de Ginebra; también del lado norteamericano se ha originado un fenómeno similar, si se repara en el creciente papel que desempeñan los mercenarios contratados especialmente por el Pentágono para llevar adelante cierto tipo de tareas, operaciones y actividades de inteligencia sin las restricciones que imponen las propias leyes de Estados Unidos. Según datos oficiales, el número de militares en estado de servicio activo al 31 de enero de 2012 ascendía a 1.458.219, a los cuales se deben agregar unos 225 mil contratistas. Es decir, los mercenarios constituyen aproximadamente el 15% del total del personal militar formal de Estados Unidos, y sus actividades se desenvuelven en una suerte de vacío legal, en donde normas y comportamientos expresamente prohibidos por las Convenciones ginebrinas son completamente dejados de lado. Torturas, asesinatos selectivos, vuelos ilegales, cárceles secretas, prisioneros fantasmas en barcos de guerra y toda clase de atrocidades imaginables pasan a formar parte de la rutina de una guerra que, al privatizar y tercerizar un creciente número de sus operaciones, coloca a la Casa Blanca a salvo de cualquier clase de impugnación legal, a la vez que amplía su discrecionalidad en materias bélicas al conducir gran parte de esas operaciones en el mayor secreto y sin tener que lidiar con la interferencia de la prensa o el Congreso.
Pero hay algo más, cuidadosamente ocultado por los personeros del imperio. La discrecionalidad y el secreto requeridos para las operaciones de lucha antiterrorista originaron un verdadero monstruo burocrático encargado de vigilar minuciosamente las actividades de los ciudadanos en Estados Unidos, que viola los derechos y las libertades consagrados en la constitución. Edgardo Lander comenta los resultados de una investigación realizada por el diario Washington Post después del ataque a las Torres Gemelas, en donde se concluye que “se ha creado en el país un aparato secreto de seguridad de tan enormes proporciones que nadie sabe cuánto cuesta, cuántos programas incluye, ni cuántas personas están involucradas. Entre los resultados de esta investigación destacan que se trata de un entramado de 1.271 organizaciones gubernamentales y 1.931 empresas privadas que trabajan en actividades de inteligencia y contraterrorismo, empleando a 854 mil personas que cuentan con un estatuto de ‘seguridad certificada’ en 10 mil localizaciones diferentes a través de la nación, y produce unos 50 mil informes de inteligencia al año”. Y remata su argumentación recordando que “en diciembre de 2011, como parte de la ley del presupuesto de defensa de los Estados Unidos para el año 2012, el Congreso de dicho país autorizó a las fuerzas armadas para asumir investigaciones e interrogatorios sobre terrorismo nacional, permitiendo la detención de cualquier persona que el gobierno califique de terrorista –incluso ciudadanos de los Estados Unidos– por un tiempo indefinido, sin derecho a juicio. En contra de severas oposiciones de muy diversos sectores, que incluso calificaron esta norma como un paso en la dirección de un Estado policial, el presidente Obama firmó la ley, a pesar de asegurar que tenía ‘serias reservas’”.


23.3.2013

Hola todas y todos: reproduzco una entrevista que me hiciera Juan Manuel Karg,  de Marea Popular, sobre el futuro del chavismo.

Atilio Boron: “Lo que veo en el futuro es una
consolidación del chavismo”
Por: Revista Marea Popular de Argentina | Viernes, 22/03/2013 05:02 PM |  

22 de marzo de 2013.- Entrevista de Juan Manuel Karg a Atilio Boron -Politólogo y Sociólogo argentino, Director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED)- sobre el legado que deja Chávez para Venezuela y América Latina, y las perspectivas de la Revolución Bolivariana de cara a la elección presidencial del 14 de Abril. La misma forma parte del dossier de la revista mensual de la organización MAREA Popular de Argentina, integrante de la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA.


Juan Manuel Karg: Antes que nada, ¿qué legado cree usted que nos deja Hugo Chávez a los pueblos de Nuestra América y en general a todos aquellos que buscamos el cambio social en Nuestra América?
Atilio Borón: Creo que en primer lugar nos deja como una gran herencia la reinstauración del socialismo como una alternativa de superación del capitalismo. Hasta que Chávez no lo proclamó en el Foro Social Mundial del 2005, en Porto Alegre, el socialismo había poco menos que desaparecido, enterrado por el derrumbe de la Unión Soviética, la caída de los mal llamados “socialismos reales” del Este europeo y la indefensión en la que había quedado Cuba producto del desplome de lo que muy laxamente podríamos caracterizar como el campo socialista. Lo cual hizo que durante quince o dieciséis años prácticamente no se hablara de socialismo. A Chávez le debemos que el concepto de socialismo se haya reintroducido en el léxico político, no sólo de América Latina y el Caribe, sino inclusive de Europa y Estados Unidos, por lo menos. Hasta podemos hablar de algunos países africanos y de Asia. Esta es una primera,  enorme, enorme contribución de Chávez.
La segunda es que Chávez dotó a la consigna de la unidad latinoamericana de un contenido concreto, no meramente retórico, que hizo que por primera vez en la historia de nuestros países apareciera en ciernes una conciencia latinoamericana real, no únicamente discursiva. La prédica latinoamericanista de Chávez empezó siendo muy abstracta, una apelación a la unidad que se remontaba a los escritos de Bolívar pero que no llegaba al presente. Más tarde, en cambio, esa convocatoria se fue llenando de contenidos concretos como la resistencia y la lucha contra el ALCA -que fue decisiva para América Latina-, el programa de Petrocaribe, la creación de Telesur, del Banco del Sur, de la Unasur, el Consejo Sudamericano de Defensa y la CELAC. Chávez tuvo el enorme mérito de bajar de una determinación abstracta, retórica, discursiva, a un conjunto de políticas concretas que le dieron a la consigna de la unidad latinoamericana una identidad y una unidad de propósito que no había tenido en el pasado.
JMK: Hay una noción que a nosotros nos interesa tomar de Chávez que es la noción de poder popular, a partir de la creación de los Consejos Comunales y otras formas de protagonismo social, porque entendemos que es una de las experiencias más avanzadas del continente y del mundo. ¿Usted qué piensa de esta noción, de las experiencias que pudo visitar y cuál cree que fue el papel que tuvo Chávez en este tema? Porque de algún modo él desde dentro del Estado fue un impulsor de la propia destrucción del Estado y del pasaje al poder popular.
AB: Primero me parece que el socialismo bolivariano es una propuesta muy innovadora. Pero es una propuesta que de todas maneras está recién en sus comienzos. Justamente el 20 de octubre del año pasado, en una de sus últimas reuniones con sus ministros, Chávez llamó mucho la atención sobre los desafíos y las dificultades en el desarrollo de las Comunas y los Consejos Comunales, a pesar de que en los papeles existe la creación de varios miles de experiencias que deberían ser el embrión de un futuro Estado socialista. De todas maneras hay un elemento alentador que es que una parte importante del presupuesto del Estado venezolano se procesa y se administra a través de las Comunas, lo cual es muy significativo. Pero estas Comunas están lejos de haberse consolidado, tienen todavía un trecho muy largo para recorrer. Hubo una decisión, en muchos casos tomada desde arriba por Chávez y por su equipo de gobierno, pero el funcionamiento de esas experiencias de base requiere un grado de una conciencia, una madurez revolucionaria y un grado de organización que no necesariamente existe en la sociedad venezolana, sobre todo en sus clases y capas populares.
JMK: Hay cierta creencia en algunos ámbitos de la militancia de que después del triunfo de 2005, cuando se frustró el ALCA, prácticamente se venció a Estados Unidos. Sin embargo usted expuso muchas veces que Estados Unidos sigue con bases militares en nuestro continente y que continúa con su política de injerencia. ¿Cómo queda América Latina sin ese hombre, que era el más antiimperialista de todos los presidentes?
AB: Yo creo que quedamos en una posición un poco debilitada, porque Chávez era el motor permanente de todas estas iniciativas, de manera tal que va a resultar difícil poder sustituirlo. Ahora, yo creo también que producto de la prédica y la práctica de Chávez durante tantos años se ha logrado plasmar una creciente coincidencia entre gobiernos de la región no todos los cuales tienen el mismo signo político. Por supuesto que pocos  gobernantes tienen la fuerza de voluntad y la claridad ideológica que tenía Chávez. Algo de eso podemos encontrar en Rafael Correa o en Evo Morales, no así en otros presidentes en donde la adhesión a los ideales bolivarianos es más vaga y difusa o, en algunos casos, abiertamente oportunista. Pese a ello y gracias a la incansable labor unitaria de Chávez en el momento actual se observa la coagulación de un consenso muy fuerte que yo no creo vaya a disolverse fácilmente. Creo que la agresividad del imperialismo norteamericano con sus 76 bases establecidas en la región hace que los países, aun aquellos gobernados por expresiones políticas de la derecha, no estén predispuestos a abandonar demasiado ligeramente una propuesta de carácter integracionista que bien podría ser la única alternativa a su fagocitación por los Estados Unidos. Nadie se va a ir de la Unasur  ahora que no está Chávez, ni tampoco creo yo que Venezuela se vaya a ir del Mercosur porque no esté Chávez.  Una tarea importante para nosotros es diferenciar el estilo de intervención de Chávez -producto de su excepcional carisma- de la orientación y contenidos de las políticas que el Estado bolivariano adoptó desde la llegada de Chávez al poder. Yo creo que esas políticas van a continuar con Nicolás Maduro, no tengo ninguna duda; sólo que el estilo de conducción va a cambiar. Entre otras cosas porque Chávez era un personaje único y dueño de un carisma intransferible, de forma tal que por más que se quiera, el estilo con el cual va a gestionar Nicolás Maduro, tanto en el plano nacional como el internacional, va a ser diferente al de Chávez.
JMK: Días atrás se presentó el comando de campaña de Capriles. Le pusieron de nombre Simón Bolívar. ¿Qué es lo que se juega el 14 de abril teniendo en cuenta que la nueva derecha latinoamericana muchas veces se intenta apropiar de los símbolos populares como el propio Simón Bolívar, contrariando totalmente su ideario?
AB: Bueno, creo que esta es una maniobra desesperada de Capriles. Los datos que tenemos hasta el momento muestran que Maduro tal vez lo derrote por una diferencia mayor que la que logró Chávez en su momento. Llamar Simón Bolívar a su comando de campaña es una maniobra similar a la que efectúa el exilio cubano que designa a sus engendros propagandísticos como Radio Martí o TV Martí. Tratan de apropiarse de los símbolos de la izquierda, en lo que es una expresión de la tremenda orfandad en la cual se encuentra esta gente. Necesitan desesperadamente encontrar un discurso que de alguna manera los haga aparecer como continuadores prolijos y no corruptos de la experiencia bolivariana, que ellos califican como despótica, y esto lo único que hace es demostrar su falta de ideas y de proyecto. O, “pensando mal”, que tienen un proyecto inconfesable y que por lo tanto no se atreven a someter a la luz pública. Quiero aclarar que en  Venezuela circulan informes que dicen que hay un plan para que Capriles pueda bajarse de los comicios antes de tiempo. Salió una nota muy interesante en el portal de noticias Aporrea.org que dice que hay un plan B por si los números de las encuestas demuestran que Capriles no crece y no puede recuperar los seis millones y medio de votos que sacó en las últimas elecciones. En ese caso probablemente se retiraría, pero para justificar su huida la ultraderecha no dudaría en enturbiar el clima preelectoral con sabotajes, disturbios o, inclusive, una matanza de sus propios seguidores a partir de la cual hacer una denuncia en contra del gobierno bolivariano acusándolo de falta de garantías, autoritarismo o de ser una pura y simple tiranía. De este modo pretenderían justificar un abandono de la competencia  electoral ante las perspectivas de una derrota muy cierta y muy grande. No sería la primera vez porque ya en 2005 boicotearon las elecciones para la Asamblea Nacional y ahora podrían reincidir en esa conducta.
JMK: Finalmente, ¿cuáles cree usted que son los principales desafíos del movimiento chavista ahora que el Comandante nos ha dejado? Mucho se ha dicho y escrito sobre el tema, ¿cuál es su punto de vista de cara al futuro?
AB: Yo lo que quisiera dejar bien claro en esta nota es que todo ese discurso que ha desarrollado la derecha y que reproduce ingenuamente la ultraizquierda argentina, en el sentido de que habría ya un poschavismo, es una interpretación que está totalmente equivocada. Por el contrario, yo creo que la muerte de Chávez lo que hace es inaugurar un chavismo, probablemente de muy larga duración. Más que pensar que con la muerte de Chávez se acaba el chavismo yo creo que es ahora cuando realmente empieza. Justamente estoy escribiendo algunas cosas de ese tipo, se los anticipo acá. Así como los asesinatos de Mahatma e Indira Gandhi no acabaron con la larga hegemonía del Partido del Congreso en la India; así como los asesinatos de todos los líderes de la Revolución mexicana no puso fin al impulso revolucionario (no olvidemos que el partido heredero de la Revolución, el PRI, terminó gobernando durante setenta años) y así como la muerte de Perón no acabó con el peronismo, yo creo que la muerte de Chávez lejos de poner un cierre al chavismo será la que le dará origen. Y la derecha en su desesperación actúa a partir de una tesis sociológicamente muy endeble del tipo:  “muerto el perro se acabó la rabia”. Endeble porque no alcanza a captar las raíces de masas, profundas y densas, del fenómeno chavista. Más que la emergencia de un nebuloso poschavismo lo que yo veo en el futuro es lo contrario: la consolidación del chavismo –tiene un mártir, una tradición, un proyecto y un poderoso movimiento social genuinamente popular- todo lo cual desencadenará la renovación de la ofensiva de los Estados Unidos para tratar de apoderarse de las riquezas de Venezuela. Como se demuestra en mi América Latina en la geopolítica del imperialismo  (Ediciones Luxemburg, 2012) Venezuela es hoy, según la OPEP, el país con las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo. Ya no es más Arabia Saudita. Es Venezuela. En consecuencia: lo que se viene es la consolidación del chavismo, y muy probablemente su radicalización (por aquello de que si una revolución no avanza termina por derrumbarse) y una exacerbación de la lucha de clases apelando ya a métodos muy violentos por parte de la derecha como pueden llegar a ser el boicot electoral o sabotajes, y una creciente probabilidad de que, en su desesperación para reordenar su patio trasero, Washington se decida a emplear  las bases militares instaladas en el área con distintas estrategias de intervención armada. O sea,  se está constituyendo un escenario muy complejo –que afectará no sólo a Venezuela sino a toda América del Sur- y en donde el chavismo lejos de desaparecer estaría iniciando una nueva etapa que, como producto de las condiciones bajo las cuales se desenvuelve el enfrentamiento clasista doméstico y la lucha antiimperialista, casi seguramente terminará siendo más radicalizada que la que conocimos en el  pasado.                      






23.3.2013

Hola todas y todos: reproduzco una entrevista que me hiciera Juan Manuel Karg,
de Marea Popular, sobre el futuro del chavismo.

Atilio Boron: “Lo que veo en el futuro es una
consolidación del chavismo”



22 de marzo de 2013.- Entrevista de Juan Manuel Karg a Atilio Boron -Politólogo y Sociólogo argentino, Director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED)- sobre el legado que deja Chávez para Venezuela y América Latina, y las perspectivas de la Revolución Bolivariana de cara a la elección presidencial del 14 de Abril. La misma forma parte del dossier de la revista mensual de la organización MAREA Popular de Argentina, integrante de la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA.

Juan Manuel Karg: Antes que nada, ¿qué legado cree usted que nos deja Hugo Chávez a los pueblos de Nuestra América y en general a todos aquellos que buscamos el cambio social en Nuestra América?
Atilio Borón: Creo que en primer lugar nos deja como una gran herencia la reinstauración del socialismo como una alternativa de superación del capitalismo. Hasta que Chávez no lo proclamó en el Foro Social Mundial del 2005, en Porto Alegre, el socialismo había poco menos que desaparecido, enterrado por el derrumbe de la Unión Soviética, la caída de los mal llamados “socialismos reales” del Este europeo y la indefensión en la que había quedado Cuba producto del desplome de lo que muy laxamente podríamos caracterizar como el campo socialista. Lo cual hizo que durante quince o dieciséis años prácticamente no se hablara de socialismo. A Chávez le debemos que el concepto de socialismo se haya reintroducido en el léxico político, no sólo de América Latina y el Caribe, sino inclusive de Europa y Estados Unidos, por lo menos. Hasta podemos hablar de algunos países africanos y de Asia. Esta es una primera,  enorme, enorme contribución de Chávez.
La segunda es que Chávez dotó a la consigna de la unidad latinoamericana de un contenido concreto, no meramente retórico, que hizo que por primera vez en la historia de nuestros países apareciera en ciernes una conciencia latinoamericana real, no únicamente discursiva. La prédica latinoamericanista de Chávez empezó siendo muy abstracta, una apelación a la unidad que se remontaba a los escritos de Bolívar pero que no llegaba al presente. Más tarde, en cambio, esa convocatoria se fue llenando de contenidos concretos como la resistencia y la lucha contra el ALCA -que fue decisiva para América Latina-, el programa de Petrocaribe, la creación de Telesur, del Banco del Sur, de la Unasur, el Consejo Sudamericano de Defensa y la CELAC. Chávez tuvo el enorme mérito de bajar de una determinación abstracta, retórica, discursiva, a un conjunto de políticas concretas que le dieron a la consigna de la unidad latinoamericana una identidad y una unidad de propósito que no había tenido en el pasado.
JMK: Hay una noción que a nosotros nos interesa tomar de Chávez que es la noción de poder popular, a partir de la creación de los Consejos Comunales y otras formas de protagonismo social, porque entendemos que es una de las experiencias más avanzadas del continente y del mundo. ¿Usted qué piensa de esta noción, de las experiencias que pudo visitar y cuál cree que fue el papel que tuvo Chávez en este tema? Porque de algún modo él desde dentro del Estado fue un impulsor de la propia destrucción del Estado y del pasaje al poder popular.
AB: Primero me parece que el socialismo bolivariano es una propuesta muy innovadora. Pero es una propuesta que de todas maneras está recién en sus comienzos. Justamente el 20 de octubre del año pasado, en una de sus últimas reuniones con sus ministros, Chávez llamó mucho la atención sobre los desafíos y las dificultades en el desarrollo de las Comunas y los Consejos Comunales, a pesar de que en los papeles existe la creación de varios miles de experiencias que deberían ser el embrión de un futuro Estado socialista. De todas maneras hay un elemento alentador que es que una parte importante del presupuesto del Estado venezolano se procesa y se administra a través de las Comunas, lo cual es muy significativo. Pero estas Comunas están lejos de haberse consolidado, tienen todavía un trecho muy largo para recorrer. Hubo una decisión, en muchos casos tomada desde arriba por Chávez y por su equipo de gobierno, pero el funcionamiento de esas experiencias de base requiere un grado de una conciencia, una madurez revolucionaria y un grado de organización que no necesariamente existe en la sociedad venezolana, sobre todo en sus clases y capas populares.
JMK: Hay cierta creencia en algunos ámbitos de la militancia de que después del triunfo de 2005, cuando se frustró el ALCA, prácticamente se venció a Estados Unidos. Sin embargo usted expuso muchas veces que Estados Unidos sigue con bases militares en nuestro continente y que continúa con su política de injerencia. ¿Cómo queda América Latina sin ese hombre, que era el más antiimperialista de todos los presidentes?
AB: Yo creo que quedamos en una posición un poco debilitada, porque Chávez era el motor permanente de todas estas iniciativas, de manera tal que va a resultar difícil poder sustituirlo. Ahora, yo creo también que producto de la prédica y la práctica de Chávez durante tantos años se ha logrado plasmar una creciente coincidencia entre gobiernos de la región no todos los cuales tienen el mismo signo político. Por supuesto que pocos  gobernantes tienen la fuerza de voluntad y la claridad ideológica que tenía Chávez. Algo de eso podemos encontrar en Rafael Correa o en Evo Morales, no así en otros presidentes en donde la adhesión a los ideales bolivarianos es más vaga y difusa o, en algunos casos, abiertamente oportunista. Pese a ello y gracias a la incansable labor unitaria de Chávez en el momento actual se observa la coagulación de un consenso muy fuerte que yo no creo vaya a disolverse fácilmente. Creo que la agresividad del imperialismo norteamericano con sus 76 bases establecidas en la región hace que los países, aun aquellos gobernados por expresiones políticas de la derecha, no estén predispuestos a abandonar demasiado ligeramente una propuesta de carácter integracionista que bien podría ser la única alternativa a su fagocitación por los Estados Unidos. Nadie se va a ir de la Unasur  ahora que no está Chávez, ni tampoco creo yo que Venezuela se vaya a ir del Mercosur porque no esté Chávez.  Una tarea importante para nosotros es diferenciar el estilo de intervención de Chávez -producto de su excepcional carisma- de la orientación y contenidos de las políticas que el Estado bolivariano adoptó desde la llegada de Chávez al poder. Yo creo que esas políticas van a continuar con Nicolás Maduro, no tengo ninguna duda; sólo que el estilo de conducción va a cambiar. Entre otras cosas porque Chávez era un personaje único y dueño de un carisma intransferible, de forma tal que por más que se quiera, el estilo con el cual va a gestionar Nicolás Maduro, tanto en el plano nacional como el internacional, va a ser diferente al de Chávez.
JMK: Días atrás se presentó el comando de campaña de Capriles. Le pusieron de nombre Simón Bolívar. ¿Qué es lo que se juega el 14 de abril teniendo en cuenta que la nueva derecha latinoamericana muchas veces se intenta apropiar de los símbolos populares como el propio Simón Bolívar, contrariando totalmente su ideario?
AB: Bueno, creo que esta es una maniobra desesperada de Capriles. Los datos que tenemos hasta el momento muestran que Maduro tal vez lo derrote por una diferencia mayor que la que logró Chávez en su momento. Llamar Simón Bolívar a su comando de campaña es una maniobra similar a la que efectúa el exilio cubano que designa a sus engendros propagandísticos como Radio Martí o TV Martí. Tratan de apropiarse de los símbolos de la izquierda, en lo que es una expresión de la tremenda orfandad en la cual se encuentra esta gente. Necesitan desesperadamente encontrar un discurso que de alguna manera los haga aparecer como continuadores prolijos y no corruptos de la experiencia bolivariana, que ellos califican como despótica, y esto lo único que hace es demostrar su falta de ideas y de proyecto. O, “pensando mal”, que tienen un proyecto inconfesable y que por lo tanto no se atreven a someter a la luz pública. Quiero aclarar que en  Venezuela circulan informes que dicen que hay un plan para que Capriles pueda bajarse de los comicios antes de tiempo. Salió una nota muy interesante en el portal de noticias Aporrea.org que dice que hay un plan B por si los números de las encuestas demuestran que Capriles no crece y no puede recuperar los seis millones y medio de votos que sacó en las últimas elecciones. En ese caso probablemente se retiraría, pero para justificar su huida la ultraderecha no dudaría en enturbiar el clima preelectoral con sabotajes, disturbios o, inclusive, una matanza de sus propios seguidores a partir de la cual hacer una denuncia en contra del gobierno bolivariano acusándolo de falta de garantías, autoritarismo o de ser una pura y simple tiranía. De este modo pretenderían justificar un abandono de la competencia  electoral ante las perspectivas de una derrota muy cierta y muy grande. No sería la primera vez porque ya en 2005 boicotearon las elecciones para la Asamblea Nacional y ahora podrían reincidir en esa conducta.
JMK: Finalmente, ¿cuáles cree usted que son los principales desafíos del movimiento chavista ahora que el Comandante nos ha dejado? Mucho se ha dicho y escrito sobre el tema, ¿cuál es su punto de vista de cara al futuro?
AB: Yo lo que quisiera dejar bien claro en esta nota es que todo ese discurso que ha desarrollado la derecha y que reproduce ingenuamente la ultraizquierda argentina, en el sentido de que habría ya un poschavismo, es una interpretación que está totalmente equivocada. Por el contrario, yo creo que la muerte de Chávez lo que hace es inaugurar un chavismo, probablemente de muy larga duración. Más que pensar que con la muerte de Chávez se acaba el chavismo yo creo que es ahora cuando realmente empieza. Justamente estoy escribiendo algunas cosas de ese tipo, se los anticipo acá. Así como los asesinatos de Mahatma e Indira Gandhi no acabaron con la larga hegemonía del Partido del Congreso en la India; así como los asesinatos de todos los líderes de la Revolución mexicana no puso fin al impulso revolucionario (no olvidemos que el partido heredero de la Revolución, el PRI, terminó gobernando durante setenta años) y así como la muerte de Perón no acabó con el peronismo, yo creo que la muerte de Chávez lejos de poner un cierre al chavismo será la que le dará origen. Y la derecha en su desesperación actúa a partir de una tesis sociológicamente muy endeble del tipo:  “muerto el perro se acabó la rabia”. Endeble porque no alcanza a captar las raíces de masas, profundas y densas, del fenómeno chavista. Más que la emergencia de un nebuloso poschavismo lo que yo veo en el futuro es lo contrario: la consolidación del chavismo –tiene un mártir, una tradición, un proyecto y un poderoso movimiento social genuinamente popular- todo lo cual desencadenará la renovación de la ofensiva de los Estados Unidos para tratar de apoderarse de las riquezas de Venezuela. Como se demuestra en mi América Latina en la geopolítica del imperialismo  (Ediciones Luxemburg, 2012) Venezuela es hoy, según la OPEP, el país con las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo. Ya no es más Arabia Saudita. Es Venezuela. En consecuencia: lo que se viene es la consolidación del chavismo, y muy probablemente su radicalización (por aquello de que si una revolución no avanza termina por derrumbarse) y una exacerbación de la lucha de clases apelando ya a métodos muy violentos por parte de la derecha como pueden llegar a ser el boicot electoral o sabotajes, y una creciente probabilidad de que, en su desesperación para reordenar su patio trasero, Washington se decida a emplear  las bases militares instaladas en el área con distintas estrategias de intervención armada. O sea,  se está constituyendo un escenario muy complejo –que afectará no sólo a Venezuela sino a toda América del Sur- y en donde el chavismo lejos de desaparecer estaría iniciando una nueva etapa que, como producto de las condiciones bajo las cuales se desenvuelve el enfrentamiento clasista doméstico y la lucha antiimperialista, casi seguramente terminará siendo más radicalizada que la que conocimos en el  pasado.                      







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