Maduro: una victoria necesaria
(Por Atilio A. Boron ) Era fundamental que ganase Nicolás Maduro, y ganó. Pero ganó a duras penas, lo cual exige desentrañar las causas del bajón sufrido por el chavismo y el notable aumento experimentado por la derecha. Fue una victoria que puso en evidencia la endeblez metodológica de las encuestas que de uno y otro lado pronosticaban una holgada victoria del candidato chavista. Sobre el veredicto de las urnas lo primero que hay que decir es que su  desconocimiento por parte de Henrique Capriles no es en modo alguno sorprendente. Es lo que señala para casos como este el manual de procedimientos de la CIA y el Departamento de Estado cuando se trata de deslegitimar a un proceso electoral en un país cuyo gobierno no se somete a los dictados del imperio. Si bien la distancia entre uno y otro fue muy pequeña, no tuvo nada de excepcional a la luz de la historia venezolana: en las elecciones presidenciales de 1978 Luis Herrera Campins, candidato del COPEI obtuvo el 46.6 por ciento de los votos contra el 43.4 de su rival de Acción Democrática. Diferencia: 3.3 por ciento, y el segundo reconoció de inmediato el triunfo de su contendor. Antes, en 1968, otro candidato del COPEI, Rafael Caldera, accedió a la presidencia con el 29.1 por ciento de los sufragios, imponiéndose sobre el candidato de AD, Gonzalo Barrios, quien obtuvo el 28.2 por ciento de los votos. Diferencia: 0.9 por ciento y asunto concluido. Más próximo en el tiempo, contrasta con el autoritario empecinamiento de Capriles la actitud del por entonces presidente Hugo Chávez que, en el referendo constitucional del 2007, admitió sin más trámite su derrota cuando la opción por el No obtuvo el 50.6 por ciento de los votos contra el 49.3 por ciento del Si a la reforma que él favorecía. A pesar de que la diferencia fue de poco más del 1 por ciento Chávez reconoció de inmediato el veredicto de las urnas. Toda una lección para el ofuscado perdedor.




Resultados electorales muy ajustados son más frecuentes de lo que se piensa. En Estados Unidos, sin ir más lejos, en la elección presidencial del 7 de Noviembre del 2000 el candidato demócrata Al Gore se impuso en la votación popular con el 48.4 por ciento de los votos, contra el republicano George W. Bush, quien obtuvo el 47.9 de los sufragios. Como se recordará, una fraudulenta maniobra efectuada en el colegio electoral del estado de Florida -cuyo gobernador era casualmente Jeb Bush, hermano de George W.- obró el milagro de “corregir los errores” en que había caído un sector del electorado de la Florida posibilitando el ascenso de Bush a la Casa Blanca. En suma, el que perdió ganó, y viceversa: todo un ejemplo de soberanía popular de la democracia estadounidense. En las elecciones presidenciales de 1960 John F. Kennedy, con el 49.7 por ciento de los sufragios, se impuso a Richard Nixon que cosechó el 49.6. La diferencia fue de apenas el 0.1 por ciento, poco más de 100.000 votos sobre un total de unos 69 millones, y el resultado fue aceptado sin chistar. Pero en Venezuela las cosas son diferentes y la derecha grita “fraude” y exige un recuento de cada uno de los votos, cuando ya Maduro accedió a efectuar una auditoría. Llama la atención, no obstante, la intolerable injerencia del inefable Barack Obama que no dijo ni una palabra cuando le robaron la elección a Al Gore pero encontró tiempo ayer por la tarde para decir, por boca de su vocero, que era "necesario" y "prudente" un recuento de los votos dado el resultado "extremadamente reñido" de las elecciones venezolanas. ¿Admitiría que un gobernante de otro país le dijera lo que tiene que hacer ante las poco transparentes elecciones estadounidenses?                
           Dicho lo anterior, ¿cómo explicar la fuga de votos experimentada por el chavismo? Por supuesto, no hay una sola causa. Venezuela transitó desde la aparición de la enfermedad de Chávez (8 de Junio de 2011) por un período en donde las energías gubernamentales estuvieron en gran medida dirigidas a enfrentar los inéditos desafíos que tal situación planteaba para un experimento político signado por el desbordante activismo del líder bolivariano y por el hiper presidencialismo del régimen político construido desde 1998. Esa caracterización en un primer momento molestó a Chávez, pero luego hidalgamente terminó por reconocer que era correcta. Premonitoriamente Fidel le había advertido, ya en el 2001, que debía evitar convertirse “en el alcalde de cada pueblo.” En todo caso, el desconcierto que emanaba de la forzada inactividad de Chávez impactó fuertemente en la gestión de la cosa pública, con el consecuente agravamiento de problemas ya existentes, tales como la inflación, la estampida del dólar, la paralizante burocratización y la inseguridad ciudadana, para no mencionar sino algunos. Problemas, no está demás recordarlo, a los que se había referido más de una vez el propio Chávez y para enfrentar los cuales había planteado la necesidad del “golpe de timón” anunciado en el primer Consejo de Ministros del  nuevo ciclo iniciado luego de la victoria del 7 de Octubre del 2012, durante el cual el líder bolivariano hizo un fuerte llamado a la crítica y la autocrítica, exigiendo a sus colaboradores mejorar radicalmente la eficiencia de ministerios y agencias, fortalecer el poder comunal y desarrollar un sistema nacional de medios públicos como ineludibles prerrequisitos de la construcción del socialismo. Señalaba en su intervención que “a veces podemos caer en la ilusión de que por llamar a todo “socialista” …  uno puede pensar que con eso, el que lo hace cree que ya, listo, ya cumplí, ya le puse socialista, listo; le cambié el nombre, ya está listo.” De ahí su fuerte exhortación a fortalecer los consejos comunales, la socialización de la economía, la cultura y el poder. Decía, con razón, que “no debemos seguir inaugurando fábricas que sean como una isla, rodeadas del mar del capitalismo, porque se las traga el mar.” Pero junto a estos problemas de la gestión estatal hubo otros factores que también contribuyeron a la creación de un malestar social y un malhumor público: la derecha y el imperialismo trabajaron activamente, como lo hicieran en el Chile de Salvador Allende, para sabotear el funcionamiento de la economía y exasperar el ánimo de la población mediante el metódico desabastecimiento de productos esenciales, los cortes de energía eléctrica, la sospechosa actividad de grupos de paramilitares sembrando el terror en los barrios populares y la persistente campaña de denuncias y agravios en contra de Maduro vehiculizadas y agigantadas por su enorme gravitación en el manejo de los medios de comunicación de masas, facilitando así la deserción de un numeroso contingente de votantes.
            La Revolución Bolivariana enfrenta una situación delicada pero que está lejos de ser desesperante o provocar la caída en un angustioso pesimismo. El desfachatado entrometimiento de Washington refleja su urgencia para acabar con la pesadilla chavista “ahora o nunca”, consciente de que se trata de una situación pasajera. Ante esto Maduro como presidente tiene que responder con serena firmeza, evitando caer en las previsibles provocaciones que le tiendan sus enemigos. Es innegable que tiene ante sí una sociedad partida al medio, donde la derecha por primera vez demuestra tener la capacidad para encuadrar y movilizar, al menos en el día de las elecciones, al 50 por ciento del electorado. Recuperar el predominio en ese terreno no es imposible, pero dependerá menos de la radicalidad de los discursos del oficialismo que de la profundidad y eficiencia de las políticas concretas que adopte Miraflores; dependerá, en suma, de la calidad de la gestión gubernamental para enfrentar los principales problemas que agobian a la población, tema sobre el cual Maduro insistió sensatamente en su discurso de anteanoche. No habría que subestimar, en este cuadro, el hecho de que hasta el 2016 la Asamblea Nacional tendrá una holgada mayoría chavista (95 sobre 165)  y que el nuevo presidente contará con el apoyo de 20 de los 23 gobernadores de la República Bolivariana. La correlación de fuerzas, por lo tanto, sigue mostrando un claro predominio del chavismo, y la respuesta de numerosos gobiernos de la región y de fuera de ella -como China y Rusia, entre otros- agrega un  importante reaseguro para la necesaria gobernabilidad y para avanzar en el impostergable cumplimiento del testamente político de Chávez, el ya aludido “golpe de timón.” Estamos seguros que el bravo pueblo venezolano estará a la altura de las circunstancias y de los retos que plantea la actual coyuntura.
                                                                 

26 comentarios:

Eduardo dijo...

Venezuela vive una revolución por tanto comparar el ajustado margen con el cual ganó Maduro con precedentes burgueses del exterior es irrelevante. La revolución tiene que rectificar el rumbo, redicalizar los cambios para recuperar su base historica de apoyo. Como bien dijera el Comandante Chavez: O inventamos o erramos!!!!!!

Luciana dijo...

Atilio muy interesante tu reflexión a cerca del triunfo de maduro, pero me he quedado algo preocupado con las difusión de unas fotos en la supuestamente "el chavismo está quemando urnas" que sabes al respecto?

Anónimo dijo...

Luciana, ojalá fuera sólo eso. Ahora se está informando que Maduro prohibe la marcha por el recuento de votos. Empezamos mal: prohibir el derecho a la opinión y la manifestación. Los K, en eso, son más tolerantes, permiten las manifestaciones contrarias. No sé, pero a este tipo lo veo mal. Empezando mal. Acercándose demasiado al modelo represivo cubano que prohibe y persigue implacablemente, hace 54 años, toda expresión contraria. O quizá los míos sean apenas desvelos de burgués, como podría decir Eduardo, el otro comentarista de esta nota, que parece seguir soñando con el paraíso y los pajaritos cuyo cantar imita tan bien Maduro.

Anónimo dijo...

Por Dios Atilio! ¡es una irresponsabilidad decir que al desconocer el resultado de las elecciones Capriles se ajusta al manual de procedimientos de la CIA! Venezuela está a punto de prenderse en llamas y tu hechas leña al fuego. Basta escuchar los discursos de los oficialistas para darse cuenta quién instiga a la violencia.

Magnum1785 dijo...

hay una foto q circula por la net pero esa imagen es de la quema del 2010, ya hay 7 muertos por manifestantes pro capriles a chavistas y prendiendo fuego a las sedes del partido de Chávez

Anónimo dijo...

Insisto que el problema de Venecuba, es la tremenda crisis económica desatada luego de 14 años de gobierno de chavista.

Pero como todos sabemos, la crisis no de debe a la incapacidad de la "revolucion bolivariana", sino a un complot de los judios sionistas, la CIA, EEUU y -por supuesto- de los motorratones de Marte...

Anónimo dijo...

Buenas tardes, disculpe la molestia. Mi nombre es Victoria Talenton y, ademas de ser estudiante de Sociologia en la UBA, soy productora del programa radial "Si no te gusta lo que digo" que se emite por FM CLASS 91.9 los jueves de 22-24hs.
Me pongo en comunicacion con usted a fin de consultarle la posibilidad de realizarle una entrevista telefonica corta, de unos 10 minutos aproximadamente, para charlar sobre las recientes elecciones en Venezuela, que nos brinde su analisis y reflexion de las repercusiones de la victoria de Maduro.
En caso de estar disponible e interesarle la propuesta, me estaria comunicando este jueves 18/0A a las 22.30hs al numero telefonico que me brinde.
Muchas Gracias!
Saludos,

Victoria Talenton
Cel: 15-3104-6498
Victoria.talenton@hotmail.com
FB:/SiNoTeGusTa
TW:@sinoteros

FOLLADORDEPROSTIS dijo...

Ni siquiera ha hecho una autocritica a la campaña de maduro,la cual fue pesima,eso de decir que "chavez se le aparecio como pajarito" fue para cagarse de risa,ademas que hablo otras huevadas que motivaron a muchos chavistas votar x el flaco capriles,y la inflacion gigantesca en venezuela?? y el aumento masivo de la deuda ?? eso no lo menciona el legendario intelectual de izquierda atilio boron,es cierto que habido logros durante el chavismo,como x ejemplo el futbol venezolano mejoro mucho,pero atilio ve todo color de rosa y no menciona los problemas que el chavismo no a solucionado como la delincuencia.

Entre el silencio de un pensamiento... dijo...

Seamos sensatos más allá de los fervores ideológicos por dios!!

Creo Atilio que estás desconociendo varios aspectos importantes:

Primero hubo irregularidades múltiples en centros de votación, más de 300 incidencias formales. En más de 200 centros electorales fueron boicoteado los testigos de mesa de la oposición y retirados e muchos de ellos sin que pudieran estar presentes en dichos centros. Sólo eso, hace necesaria y válida la duda.
Y segundo, por sólo nombrar dos aspectos, no existe ninguna imparcialidad aquí en este país, por parte de ninguna institución y el CNE no es ni mucho menos la exepción.
Con sólo estos dos argumentos, más la confiada certeza que tiene el oficialismo de su triunfo, es cuanto menos SOSPECHOSA la negativa del gobierno a concederle a la mitad de los venezolanos su derecho a estar seguros y a auditar sus votos. Recuerda Atilio, es la mitad de un país de lo que estamos hablando, no es una bobería! es un síntoma!!! uno que debe tomarse muy en cuenta. Creo muy irresponsable hacer referencias a la oposición siempre en términos de burgueses, derechas e imperialistas; esos 7 millones de personas no son ninguna de esas tres cosas, eso es demagogia pura y dura! esos millones de venezolanos, son gente en su mayoría de a pié.

Ahora reprime y prohíbe una marcha legítima en nombre de detener el imperialismo fascista? en serio Atilio, eso es lo que defendemos ahora? también amanezó con detener a Capriles, "más tarde o más temprano te detendremos" le dijo y además añadió en otra locución: "Qué quieres burguesito? si quieres radicalizo esta revolución! eso es lo que quieres?"

Pero por dios!! qué es esto?

Entre el silencio de un pensamiento... dijo...

Seamos sensatos más allá de los fervores ideológicos por dios!!

Creo que Atilio estás desconociendo varios aspectos importantes:

Primero hubo irregularidades múltiples en centros de votación, más de 300 incidencias formales. En más de 200 centros electorales fueron boicoteado los testigos de mesa de la oposición y retirados e muchos de ellos sin que pudieran estar presentes en dichos centros. Sólo eso, hace necesaria y válida la duda.
Y segundo, por sólo nombrar dos aspectos, no existe ninguna imparcialidad aquí en este país, por parte de ninguna institución y el CNE no es ni mucho menos la exepción.
Con sólo estos dos argumentos, más la confiada certeza que tiene el oficialismo de su triunfo, es cuanto menos SOSPECHOSA la negativa del gobierno a concederle a la mitad de los venezolanos su derecho a estar seguros y a auditar sus votos. Recuerda Atilio, es la mitad de un país de lo que estamos hablando, no es una bobería! es un síntoma!!! uno que debe tomarse muy en cuenta. Creo muy irresponsable hacer referencias a la oposición siempre en términos de burgueses, derechas e imperialistas; esos 7 millones de personas no son ninguna de esas tres cosas, eso es demagogia pura y dura! esos millones de venezolanos, son gente en su mayoría de a pié.

Entre el silencio de un pensamiento... dijo...

Seamos sensatos más allá de los fervores ideológicos por dios!!

Creo que Atilio estás desconociendo varios aspectos importantes:

Primero hubo irregularidades múltiples en centros de votación, más de 300 incidencias formales. En más de 200 centros electorales fueron boicoteado los testigos de mesa de la oposición y retirados e muchos de ellos sin que pudieran estar presentes en dichos centros. Sólo eso, hace necesaria y válida la duda.
Y segundo, por sólo nombrar dos aspectos, no existe ninguna imparcialidad aquí en este país, por parte de ninguna institución y el CNE no es ni mucho menos la exepción.
Con sólo estos dos argumentos, más la confiada certeza que tiene el oficialismo de su triunfo, es cuanto menos SOSPECHOSA la negativa del gobierno a concederle a la mitad de los venezolanos su derecho a estar seguros y a auditar sus votos. Recuerda Atilio, es la mitad de un país de lo que estamos hablando, no es una bobería! es un síntoma!!! uno que debe tomarse muy en cuenta. Creo muy irresponsable hacer referencias a la oposición siempre en términos de burgueses, derechas e imperialistas; esos 7 millones de personas no son ninguna de esas tres cosas, eso es demagogia pura y dura! esos millones de venezolanos, son gente en su mayoría de a pié.

Anónimo dijo...

Ayer me enteré que Maduro le había prometido a Capriles, por teléfono, que podría recontar los votos, y que esa promesa está grabada...después parece que se arrepintió. También resulta coherente pensar, para los independientes que comentan en este blog --no para los dogmáticos y repetitivos clientes de izquierda de siempre-- que los más desesperados por el mantenimiento del statu quo no son los venezolanos, sino los cubanos. No olvidemos que Maduro es la apuesta petrolera, energética, vital de Cuba y que Venezuela está llena de segurosos de la Seguridad del Estado de Cuba.

Caro Atilio, si en tu artículo decís, al final, que hasta China y Rusia apoyan a Venezuela, como si eso fuera suficiente junto con la sólida composición del parlamento bolivariano, ¿porqué entonces ayer la señora K, desde la acostumbrada tarima presidencial, le pidió "por favor" a E.UU., que reconozca el triunfo de Maduro? ¿No es que alcanza con Rusia y China?

Finalizo con la pregunta que se hacen muchos, aunque sólo unos pocos expresan abiertamente: si Maduro está tan seguro de su triunfo, ¿porque no autorizó el recuento de votos? Un servidor.

Emiliano dijo...

¿Clientes de izquierda? De donde salen estos anónimos...
Atilio menciono varios casos, en el que en elecciones ajustadas se reconoció la victoria del ganador sin manifestación alguna. Hasta al propio Chavez le toco perder por escasa diferencia y acepto su derrota sin chistar. Capriles como todo mal perdedor, no reconoció su derrota y busco desestabilizar al gobierno chavista con su discurso provocador y exagerado, que termino ocasionando 6 muertes. Esos fueron los hechos.
Recordemos también que a pesar de que el triunfo de Maduro fue muy ajustado, hablamos de una diferencia de 260 mil votos aproximadamente.
En definitiva, Maduro gano y la revolución bolivariana continua, lo que es lógico que a muchos los ponga nervioso. A seguir gobernando por la patria grande y un mundo mas justo, tomando como ejemplo el gran legado que el comandante Hugo Chavez dejo!

Anónimo dijo...

Emiliano, esos tiempos de victorias ajustadas ya pasaron y además eran tiempos en que todos los candidatos tenían el mismo acceso a los medios y no se insultaba al contrario con los epítetos que utilizaba Chavez o aún utiliza Maduro.

Ademá, ratifico lo dicho: si Maduro estaba tranquilo por su triunfo, ¿porqué no permite el recuento? ¿Desde cuando recontar votos es "desestabilizar"?

Pero no te preocupes, lo importante acaba de comenzar. Vamos a ver cómo les va, cómo continúa la "Revolución Bolivariana" sin el líder carismático.

Anónimo dijo...

¿De verdad hay gente que cree que la marcha prohibida por Maduro y luego levantada por el mismísimo Capriles era una marcha pacífica y legítima? Después de la masacre fascista que fue la madrugada, esa marcha iba o a producir un golpe de Estado o a masacrar muchas personas más. ¿Quiénes son los ingenuos ahora? Se cayeron las máscaras.

Anónimo dijo...

14 años de "revolución" bolivariana, de "socialismo" del siglo XXI y la oligarquía venezolana sigue vivita y jodiendo. ¿Cómo se entiende? ¿Se puede avanzar hacia el socialismo por este camino de lento reformismo? Así ¿cuánto durará la subordinación militar al "chavismo"? ¿14 años no alcanza para tomar el poder?

Anónimo dijo...

Estimado colega Anónimo de la 01:00, en las democracias pluralistas, participativas y tolerantes, las marchas son siempre legítimas y casi siempre pacíficas, dependiendo esto último de los humores de quienes marchan. Al existir muy serias posibilidades de fraude en las últimas elecciones venezolanas, asistido eficientemente por los servicios de inteligencia cubanos desesperados por perder a Maduro (y al petróleo venezolano), es lógico que esa porción de la población que en pocos meses ascendió al 50 % de la población venezolana, esté algo enojada. De todos modos, el Sr. Capriles, rápido de reflejos, con visión política y con la escuela de 15 años bajo la bota del autoritarismo chavista y sus manipulaciones, ha declinado inteligentemente impulsar tal marcha, para evitar que elementos ajenos a la oposición aprovechen para ensuciar lo que iba a ser una manifestación limpia.

No somos "ingenuos", Anónimo, ni todos oligarcas. Sólo pensamos igual que ese otro 50 % de venezolanos demócratas y pluralistas. No es lo mismo. ¿Realmente crees que en un país con la estructura socioeconómica de Venezuela --que, digámoslo de paso, no ha variado demasiado desde 1999-- hay tal cantidad de "oligarcas" como el 50 % de votantes opositores? En ningún país latinoamericano el 50 % de los votantes es oligarca. En ningún país del mundo. Piensa un poco, Anónimo, y después escribe.

Gido Cuevas. dijo...

Creo pasa usted por alto un punto súper importante y real. Se trata de la capacidad de Nicolás Maduro. Amigo Boron, usted charló y escuchó al comandante Chávez en múltiples ocasiones. ¿Le ha puesto usted atención a la “elocuencia” de Maduro? ¿Vio usted su forma al usar una tribuna? Chávez enardecía con su verbo, Maduro aburre con su discurso. Esta es una verdad como una casa. Si no se hace algo le aseguro que la revolución Bolivariana se va a pique. Un líder nace, no se improvisa. Ojala me equivoque.

Anónimo dijo...

Gido, hay que agregar que se desviven (Cristina entre todos) por obtener el reconocimiento de EE.UU. de la elección de Maduro, lo imploran y no ven (o no quieren ver) que no sólo es el "Imperio" el que se niega al venezolano. La Unión Europea, como institución así y la mayoría de los países europeos por separado, tampoco lo reconoce, ya que hasta ahora sólo lo han hecho España y Francia. ¿Y los otros 25 miembros de la UE? Lo vuelvo a decir, a riesgo de abrumar: si Maduro estuviera realmente tan seguro de su triunfo, hubiera autorizado el reconteo de los votos, que además había prometido. Si no lo hace, por algo es. Latinoamérica lo apoya, sí, y es importante, pero no basta. Hasta ahora los países centrales más pesados no lo hacen. ¿Y qué va a decir la izquierda? Lo de siempre, trilladísimo pero no por eso se cansan de pensarlo y de decirlo: que "Europa obedece ciegamente al Imperio". Algo que la historia europea reciente prueba que no es cierto. Pero ellos necesitan siempre creerse los mitos que fundan y que adornan sin cesar un discurso florido y cautivante pero vacío de realidades empíricas y tangibles.

Anónimo dijo...

Entre el silencio...:
No se trata de la mitad de un país, sino de la tercera parte: si votó el 75% del padrón, el 49% que votó a la derecha representa la tercera parte.
Tampoco existe en el mundo un proceso electoral más controlado que el venezolano... pregunto si en USA, en Alemania, o algún otro país que se dice "democrático" asisten tantos veedores internacionales como en las elecciones de Venezuela.
Lo que no se aguanta la oposición derechosa es que con la muerte del líder, los esfuerzos del Radonski de parecerse a un chavismo "light", el apoyo mediático y financiero que tuvo detrás, y toda la parafernalia, aún así perdiera frente al "hijo de Chávez", un simple conductor de buses.
¡El pueblo manda!

Anónimo dijo...

Anónimo del 19 de abril 10:30
¿Qué le pasó a Radonski que primero aceptó al árbitro y después que perdió se echó para atrás?
Sucio, muy sucio.

Anónimo dijo...

¿La mitad del país, la mitad del electorado? Minucias, precisiones. Lo importante es que son millones y que se acercaron demasiado al 50%. Eso descoloca y enfurece a la izquierda populista bolivariana por la elocuente pérdida de votos respecto de la última elección, que les cuesta mucho digerir.

En cuanto a la validez del sistema electoral venezolano, no resiste el menor análisis. Respecto de las elecciones de los países serios, con mayor maduerz institucional, cualquiera podría ir como veedor. Quizá no les interesa, no se desconfía de ellos. En Europa Occidental, en Estados Unidos, en Brasil, en Japón, en Uruguay y en otras partes del globo más o menos previsible y democrático, por empezar, candidatos oficialistas y de oposición no insultan ni descalifican de la manera que se vio con Chavez y ahora con Maduro. Tampoco se da la tremenda diferencia de acceso a medios de comunicación para unos y otros, ni se expropian permanentemente medios opositores.

No importa que Maduro haya sido un simple conductor de buses. Lula, en Brasil, había sido antes un obrero metalúrgico. Pero las elecciones en Brasil (campañas políticas, acceso a medios oficialistas y de oposición, trato entre candidatos, etc.) no guardan la menor relacíón con el mamarracho de la Venezuela actual. Y sin embargo en Brasil sigue ganando la izquierda, dos veces con Lula y ahora con Dilma. Pero es "otra" izquierda. Como la del Uruguay de Tabaré y de Mujica. No confundamos las cosas.

Anónimo dijo...

se te olvidó la vez que en USA se afanaron la elección para regalarse al inútil bodoque que dan en llamar Bush...
eso sí, que los yankees son previsibles, son previsibles, no hay duda

Anónimo dijo...

por cierto allá a lo mejor no se insultan, directamente los matan, la historia lo demuestra.

Sex Shop dijo...

Muy buenoooooooooooo!!!!

Xiaozhengm 520 dijo...

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