24.11.2012
Lean esta nota y vean el documental (subtitulado en castellano) en donde Nurit Peled-Elhanan comenta los resultados de su investigación sobre los libros de texto en Israel y su nefasto papel al fomentar una visión deshumanizada de lxs palestinxs. Peled-Elhanan argumenta en su entrevista en el video que el objetivo de tal distorsión es preparar a los jóvenes para desempeñarse sin ninguna clase de escrúpulos cuando les toque hacer el servicio militar y, más ampliamente, a la opinión pública de Israel para acompañar cualquier atrocidad cometida por su gobierno.



Nurit Peled-Elhanan sobre la deshumanización de lxs palestinxs en Israel

Cuando todavía no se apagaron los estampidos de las bombas en Gaza, y cuando todavía resuenan en nuestros oídos las horribles declaraciones que escuchamos o leímos estos días en boca del hijo de Ariel Sharon (pidiendo otra Hiroshima en Gaza) o del Ministro del Interior israelí (diciendo que iban a llevar a Gaza de vuelta a la Edad Media), o escuchamos sobre la decepción de la inmensa mayoría de la sociedad israelí ante el alto al fuego, es bueno recordar esta contribución de la educadora y activista israelí Nurit Peled-Elhanan para intentar entender lo inexplicable: cómo es posible que la sociedad israelí esté masivamente tan deshumanizada y alienada con respecto a sus vecinxs, lxs palestinxs.
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En este documental de 28 minutos (subtitulado en castellano) , Nurit Peled-Elhanan habla de su libro publicado este año: “Palestine in Israeli text books: ideology and propaganda in education“, donde presenta las conclusiones de su investigación sobre el contenido de los libros escolares/liceales en Israel. Ella muestra en detalle cómo esos libros son elaborados con el propósito de deshumanizar al pueblo palestino y de desarrollar en los jóvenes estudiantes israelíes la base de prejuicios que les permitirá actuar de modo cruel e insensible con el mismo durante su servicio militar.

Según explica Nurit Peled-Elhanan, las construcciones del mundo hechas a partir de los libros de estudio, por tratarse de las primeras a sedimentarse en la mente de lxs niñxs, son muy difíciles de ser erradicadas. Eso explica la importancia que el establishment israelí le dedica a la ideología a ser transmitida en los libros escolares.
En estos libros, los palestinos nunca son presentados como seres humanos normales. Nunca aparecen en condiciones o situaciones que puedan ser consideradas normales y aceptables para un ser humano. De acuerdo con Nurit Peled-Elhanan, no hay en ese material ni siquiera una fotografía de un palestino que muestre su rostro. Tan sólo podemos verlos enmascarados o en otras situaciones que representen amenazas para los judíos.
En resumen, los textos escolares/liceales en Israel están hechos en base a un discurso racista que busca deshumanizar a todos los no-judíos que habitan la región, pero en especial a los palestinos, y justificar la limpieza étnica implementada por el Estado sionista.
Nurit Peled-Elhanan es hija del famoso general Matti Peled, combatiente sionista detacado en las guerras de 1948 y 1967, convertido posteriormente en pacifista y activista por los derechos palestinos. También es hermana del activista antisionista Miko Peled, autor de “The General’s Son. Journey of an Israeli in Palestine” (2012). En 1997 Smadar, la hija de Nurit de 13 años, murió en un atentado suicida palestino en Jerusalén. Desde entonces Nurit y su esposo, Rami Elhanan, se convirtieron en activos militantes contra la ocupación, el apartheid y el racismo, y por un futuro donde israelíes y palestinxs coexistan en paz y como iguales en dignidad y derechos en su patria común. Nurit recibió el Premio Sajarov por la Paz del Parlamento Europeo. Ver también en este blog su discurso en: “Visiones a 45 años de al-Naksa I“.

¡COMO PARA QUE EL IMPERIO NO VIVA PROMOVIENDO GUERRAS! 



Un informe que acaba de ser dado a conocer este lunes por Ciudadanos por Ética y Responsabilidad y la New Brave Foundation, ambas basadas en Washington, y reproducido por el Huffington Post dice que cerca del 70 por ciento de los generales de tres y cuatro estrellas pasados a retiro por la Casa Blanca se integraron a empresas del complejo militar-industrial en calidad de consultores o subcontratistas. El informe dice que
 entre el 2009 y el 2011 de 108 generales pasados a retiro 76 se incorporaron a empresas vinculadas con la defensa, y varios de ellos continuaron siendo asesores del Pentágono aún cuando ya eran empleados de las mismas. Un caso de flagrante incompatibilidad de intereses, o de lisa y llana corrupción, nada nuevo sino casi diría tradicional en la política norteamericana. Se habla por eso del modelo de "puerta giratoria" ("revolving door"), por el cual altísimos funcionarios del estado (y no sólo en el área de Defensa sino en el Tesoro, el Banco de la Reserva, la Comisión de Valores y otras agencias similares) una vez que son despedidos o terminan sus mandatos pasan sin solución de continuidad a ocupar altos puestos en las empresas vinculadas a los sectores que hasta ayer debían regular y monitorear. Hay ciertos obstáculos legales para ello, pero son sorteados sin ninguna dificultad y con total descaro. Esto es "Democracy American Style". Lea más en: 


22.11.2012



Después de una semana de bombardeos Israel y Hamas acordaron un alto el fuego. Ya son 162 las víctimas mortales de la violencia, en su abrumadora mayoría mujeres y niños del lado palestino. Mientras, Obama de gira en Tailandia había dicho que "Israel tenía derecho a defenderse" aunque aclaró que sería "preferible" que Israel se abstuviera de invadir Gaza. El Premio Nobel de la Paz 2009  dijo también que "no hay país sobre la Tierra que toleraría que cayeran misiles sobre sus ciudadanos desde fuera de sus fronteras", tras lo cual agregó que "Apoyamos por completo a Israel en su derecho a defenderse." Claro que a Obama se le escapa dos cosas: primero, que los palestinos también son humanos y tienen derecho a  defenderse; segundo, se le olvida una distinción crucial entre "legítima defensa" y represalia. Supongamos que las autoridades de Gaza hubieran iniciado la agresión a Israel (supuesto meramente hipotético toda vez que es este último quien se ha venido apoderando, sistemáticamente y desobedeciendo la legislación internacional, las tierras y propiedades de los primeros), aún en este caso la legítima defensa según el consenso interpretativo de la Carta de las Naciones Unidas tiene que ser proporcional al ataque recibido. En la Operación Plomo Fundido murieron casi 1400 palestinos y apenas 14 israelitas, una proporción de uno a 100, una desproporción flagrante. En la Operación Pilar Defensivo las víctimas israelíes fueron 5, contra 162 que cayeron en Gaza. La legítima defensa es una cosa, la represalia salvaje es otra. El inquilino de la Casa Blanca no diferencia una de otra.
Comparto a continuación una sugerente nota de Santiago Alba Rico, en donde se ensaya una explicación acerca del mensaje que el gobierno israelí quería enviar a algunos actores estratégicos de la crisis de Oriente Medio. Es sumamente instructivo y abre una perspectiva que no había visto en análisis anteriores sobre el tema. 


Niñas de Gaza buscan lo que queda de sus pertenencias en lo que era su casa
21-11-2012



Gaza: el medio y el mensaje

21 Nov. 2012


Gaza no es un país ni parte de una nación ni una franja de tierra y mucho menos un conjunto de seres humanos: es una simple inversión. Israel -lo digo sin un ápice de ironía- no está aplicando una política genocida en Palestina: quiere matar unos cuantos niños, pero no a todos los niños; quiere destruir escuelas y hospitales, pero no impedir radicalmente la supervivencia; quiere que adelgacen sus habitantes, pero no matarlos de hambre. No olvidemos que fue Sharon, el mismo que jugó durante meses al gato y el ratón con Arafat en la Muqata, quien aplicó el llamado “plan de desconexión” en 2005 para convertir Gaza en una gran pequeña Muqata de 1.500.000 habitantes. Gaza es muy importante para Israel. Es el orinal donde los gobiernos sionistas desahogan sus más bajos instintos; es el hermano pequeño y desarmado al que golpean cuando querrían golpear al hermano fuerte; es el basurero donde sus políticos entierran sus miserias; es el muro donde embadurnan su propaganda electoral; es su vídeo-juego militar; es el escaparate de su mercado de seguridad; es el rehén de toda negociación; es la condición misma -un complicado sistema de respiración asistida- de conservación del Estado. Como repite el escritor libanés Elias Khoury, “Israel compra tiempo a cambio de sangre” y los gazatíes son los que hacen el gasto. Gaza es el banco central de Israel; su reserva de divisas. Es imprescindible. “Desconectada”, bloqueada, descascarillada, a veces golpeada, pero imprescindible. Israel no quiere ni destruir Gaza ni asesinar a todos sus habitantes. Puede parecernos que está bombardeando sus edificios y matando a sus niños, pero en realidad está “cuidando” su herramienta favorita, afinando sus instrumentos, aquilatando su musculatura. Está “mimando” Gaza, sacándole todo su partido, rentabilizando todas sus “prestaciones”. (clic abajo para continuar)
TESTIMONIO IMPRESIONANTE:  Elisabetta Piqué es una periodista y politóloga nacida en Florencia, Italia, y criada en la Argentina, donde realizó sus estudios en Ciencia Política. En 1990 inicia su carrera periodística en la agencia italiana de noticias ANSA y desde ese momento abraza la profesión periodística especializándose en  la cobertura de conflictos bélicos. Ha estado en Haití, Bosnia, Kosovo, Afganistán e Irak y ahora en Gaza. A partir de 1999 se convierte en corresponsal de La Nación (Buenos Aires) en Roma. En publicó Diario de Guerra. Apuntes de una corresponsal en el frente. Afganistán 2001-Irak 2003. (Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2003). Lean el estremecedor relato que hoy entrega en la edición de hoy en La Nación. Sobran los comentarios.

Lo que quedó de la casa de la familia Al-Dallu (Gaza, Nov. 18 2012-). Entre las víctimas había 5 niños.

Martes 20 de noviembre de 2012 | Publicado en edición impresa de La Nación (Buenos Aires)
Ofensiva de Israel
Gaza, un infierno de destrucción y miedo
Por la lluvia de misiles, pocos se animan a salir; ya hay 100 muertos
Por Elisabetta Piqué  | 


CIUDAD DE GAZA.- Columnas de humo negro que se elevan ahí donde cayó el misil, bombardeos que sacuden los edificios y dejan sin aliento, el ruido incesante de los drones (los aviones no tripulados israelíes) o de los helicópteros de combate Apache, fuerte olor a pólvora. La radio constantemente prendida para saber cuáles fueron los blancos de la jornada y cuántos muertos hay que agregar a la lista. El terror de la gente, que no se anima a salir a la calle . "Aquí todos somos blancos", repite la gente, con ojos llenos de miedo y rabia.
No es vida lo que hay en Gaza, un enclave de miseria y extremismo donde 1,6 millones de palestinos viven hacinados. Desde el miércoles pasado está bajo fuego, a merced de la Operación Pilar Defensivo lanzada por las fuerzas de Israel, que le dijo basta al lanzamiento de misiles contra su territorio.
Entrar en Gaza es entrar en el infierno. Impresiona la destrucción que dejaron seis días de ataques consecutivos en un lugar ya de por sí dañado y que parece haberse quedado atrás en el tiempo debido a la pobreza, las guerras y el bloqueo israelí. Ni hablar de los muertos, que ya suman 100.
Video: Gaza, bajo las bombas
Por las bombas que caen desde aire y mar, no hay un alma en la calle. "Nadie se anima a salir; cualquiera puede ser un blanco en Gaza", explica Ramez, mi intérprete, que fue a buscarme al precario puesto de seguridad levantado a dos kilómetros del paso fronterizo de Erez.
A diferencia de la ofensiva que hubo aquí hace cuatro años, esta vez las fuerzas israelíes, que controlan la frontera de Gaza, dejan entrar a periodistas a este territorio palestino gobernado por el grupo islámico Hamas, considerado terrorista.
En diciembre de 2008, cuando tuvo lugar la Operación Plomo Fundido e Israel invadió Gaza después de cuatro días de disparos de misiles contra territorio israelí, la frontera estuvo sellada. Entonces, más de 1400 palestinos y 13 israelíes murieron en tres semanas.
Con una acreditación de la oficina de prensa del gobierno israelí y un pasaporte, en cambio, ahora es posible entrar a Gaza. Debido al lanzamiento de misiles de parte de grupos de militantes de Hamas y de la Jihad Islámica, sin embargo, no se puede llegar hasta el puesto de frontera de Erez en forma autónoma. Un checkpoint en el camino corta el paso varios kilómetros antes, en un cruce donde hay una estación de servicio y un lugar llamado Yad Mordechai, donde se libró una batalla en 1948, como indica un cartel.
Allí, donde ya comienzan a oírse fuertes estruendos y verse columnas de humo negro levantándose desde los campos que se ven más allá, es donde los periodistas deben esperar, bajo un sol que pega fuerte, para ser escoltados por militares israelíes.
El último paso hacia Gaza, sólo posible a la mañana, es poco antes de la una de la tarde. Un simpático oficial israelí conduce la caravana de periodistas hasta el modesto puesto de inmigración de Erez. "Les pido que se cuiden, no se acerquen a gente de Hamas y de la Jihad y espero volver a verlos pasar por acá", dice el militar, al despedirse del grupo.
La mayoría de los periodistas lleva casco y chaleco antibalas. Antes de hacer migraciones, hay que firmar un formulario que certifica que uno sabe que está ingresando a una zona en riesgo. Ya en fila para el último trámite migratorio, llega el primer momento de pánico. "¡Hay un ataque! ¿No oyen la sirena? Vayan a refugiarse a esa sala!", grita una joven soldado a los reporteros. La alerta dura no más de cinco minutos. Controlado el pasaporte, luego del cruce de puertas giratorias de metal enrejadas y de dos altísimos muros de cemento armado, comienza la caminata de más de un kilómetro a través de ese famoso túnel techado, plagado de cámaras y enrejado, que lleva a Gaza, el infierno.
Lo primero que se advierte es el olor a pólvora, a bombas recién estalladas, a fuego. Pero también a miseria, a suciedad. El silencio es roto por el ruido de fuertes explosiones, de los siempre presentes drones y del chirrido de un carrito lleno de valijas que arrastra un maletero palestino que también avanza en el túnel hacia el centro de la batalla. "Welcome to Gaza", dice el hombre, tez morena y de ropa harapienta, que no se inmuta ante los estruendos que hacen saltar a los periodistas que van llegando a una zona de guerra.
Vista de la ciudad de Gaza durante los ataques israelíes.  Foto: Reuters
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Las calles están desiertas, los negocios con las persianas bajas, se ven montañas de basura sin recolectar. "La vida está totalmente paralizada desde hace seis días. No hay colegios, no hay comercio, nadie se puede mover. Yo vivo en el campo de Jabaliya junto a mi familia, que no sale desde hace días, porque está aterrada. El otro día cayó un misil en un campo de cultivos que hay a 300 metros de nuestra casa", dice Zared.
Mientras avanzamos por la calle Salaheldín, la principal avenida de Gaza, también desierta, el guía va mostrando la destrucción de las últimas horas: la estación de policía del barrio de Djihaie, el mismo donde fue asesinado el miércoles pasado el jefe militar de Hamas, convertida en un cúmulo de ruinas. "La bombardearon a las dos de la mañana", indica. También están arrasados la estación de policía de otro barrio cercano y diversos edificios del gobierno de Hamas.
Las noticias de la radio, siempre prendida, indican que un cohete palestino cayó en Ashkelon y otros cinco en Kissufim, en el sur de Israel. "Es nuestra resistencia, es nuestro derecho a defendernos", comenta Ramez.
En una calle desierta, dos hombres le están poniendo a la ambulancia carteles que dicen "Press". Con eso se sienten más seguros, porque ellos también temen ser blancos, explica el guía.
CIUDAD FANTASMA
Si Gaza parece una ciudad fantasma, el único lugar donde parece haber vida es alrededor del hospital Shifa, el principal de la ciudad, donde traen a todos los heridos y a los mártires de esta enésima guerra sin sentido. El hospital acaba de ser visitado por una delegación egipcia y el ministro de Salud, Moheed Mukhalatti, está dando una conferencia de prensa ante una multitud de hombres.
"¡Los israelíes bombardean a mujeres y chicos que están en su casa, el mundo está viendo esta catástrofe y no hace nada!", clama. "¡Pero la comunidad internacional no toma medidas contra Israel! ¿Para qué vienen las delegaciones internacionales a Gaza? Traen su ayuda y su dinero, pero eso no sirve, queremos que Israel deje de atacar a inocentes", grita.
Son las cuatro de la tarde y una fuerte explosión hace temblar todo. La radio indica que ahora cayó un misil sobre la Sharuk Tower, un edificio que no queda demasiado lejos del hospital Shifa. Una columna de humo negro se levanta desde allí. "Hubo dos mártires en la Sharuk Tower, uno es un líder de la Jihad Islámica", dice Zared. Ya de noche, cuando los bombardeos se hacen más pesados y es un suicidio salir a la calle, el boletín de guerra palestino indica que hubo "27 mártires y 60 heridos".
El ruido de los drones no cede, las conexiones a Internet van y vienen y Ramez cuenta que, a diferencia de la última guerra, hace cuatro años, cuando su familia se mudó a la casa de un tío en el Sur, esta vez decidieron quedarse en Jabaliya, en el norte de Gaza. "No nos fuimos porque esta vez toda Gaza es un blanco, pero si Alá quiere, sobreviviremos."
PEDIDO A LA ONU DE LA ARGENTINA
La presidenta Cristina Kirchner reclamó al Consejo de Seguridad de la ONU que "ordene de inmediato el fin de las hostilidades" en Medio Oriente y que convoque de manera "urgente" a una reunión de ese cuerpo, informó ayer el canciller Héctor Timerman.
La Presidenta transmitió en la misiva "el claro mensaje" del Mercosur y de la Unasur en favor del diálogo en el conflicto entre israelíes y palestinos.

Publico a continuación dos notas suscitadas por la nueva agresión de Israel a los palestinos en la Franja de Gaza. La primera fue publicada en el diario Página/12 del día de hoy, 17 de Noviembre del 2012; la segunda ha sido escrita como réplica ante los ataque suscitados por la misma. Por razones de diseño de esta página el orden de la presentación ha sido invertido. Pido disculpas a mis lectores por esta incomodidad.

El periodista de la BBC árabe Jihad Misharawi  llora la muerte de su pequeño hijo de once meses, caído durante el bombardeo israelí sobre la población civil en Gaza.

Sobre el antisemitismo como chantaje:
a propósito de la nueva agresión de Israel a la Franja de Gaza
Por Atilio A. Boron

En la andanada de ataques recibidos por mi condena a esta nueva agresión perpetrada por Israel en la Franja de Gaza sobresale y se reitera una descalificación: se me acusa de “antisemita”. Para esos inveterados racistas cualquier crítica a las políticas genocidas del estado de Israel, cualquier denuncia de sus atrocidades y de su barbarie sólo puede ser la manifestación de un intenso odio al pueblo judío. Se equivocan a sabiendas: tamaña confusión entre pueblo y régimen político no es casual ni gratuita. Constituye, en cambio, el chantaje metódicamente utilizado por la derecha reaccionaria israelí y sus aliados en el imperio para desacreditar toda crítica a un suicida curso de acción que, en el largo plazo, tendrá como víctima al propio pueblo judío.

Es una postura absurda, aparte de reaccionaria y malintencionada. Recuerda la que exhibía la derecha argentina cuando calificaba de “campaña anti-argentina” las críticas que desde dentro y fuera del país se dirigían en contra de la dictadura terrorista cívico-militar que sembró destrucción y muerte en la segunda mitad de los años setentas. Ella también confundía maliciosamente pueblo y gobierno como hoy lo hacen los racistas judíos. Y tanto ayer en la Argentina como hoy en Israel lo que se pretendía era defender a un régimen político nefasto que, en el caso que nos ocupa, ha sido denunciado por eminentes personalidades de la comunidad judía, dentro y fuera de Israel. Son conocidas     –pese a ser silenciadas oficialmente- las dudas que Albert Einstein y el gran filósofo judío Martin Buber abrigaban en relación a la forma concreta que estaba tomando la creación del estado de Israel. Y ayer nomás nos referíamos a Noam Chomsky y las demoledoras críticas que formulara luego de su reciente visita a Gaza: http://www.democracynow.org/2012/11/14/noam_chomsky_on_gaza_and_the

        La lista de eminentes judíos disconformes con las políticas del estado israelí sería interminable (Daniel Barenboim y su noble  cruzada pacifista con el palestino Edward Said se nos viene inmediatamente a la mente) y lo mismo vale decir de las múltiples organizaciones judías que rechazan esa espuria identificación entre pueblo y régimen. Una de ellas, denominada
Jews for Justice for Palestinians. Two peoples-one future,  tiene como divisa una cita del Rabino Hillel, del siglo I antes de Cristo, que para horror de los fundamentalistas de hoy día reza así: “Lo que no quieras para ti no lo hagas a tu vecino. Esto es toda la Torah. El resto son comentarios.”  Por supuesto que no serán las enseñanzas de ese sabio judío las que escuchen Netanyahu, su fascista canciller Avigdor Lieberman y los halcones israelíes; escucharán más bien los torpes balbuceos de sus decrépitos sucesores, movidos por un odio inconmensurable hacia el pueblo de cuyas tierras se apoderaron, los palestinos, y de los cuales in pectore se pone en duda su misma condición humana. Razón por la cual se puede movilizar la infernal máquina guerrera de Israel contra un pueblo indefenso, sin ejército, sin aviación, sin marina de guerra, sin status internacional reconocido, bloqueado por aire, tierra y mar, y encerrado “como animales en una jaula”, recuerda Chomsky en la entrevista citada más arriba. Por eso es apropiado caracterizar al estado de Israel como un “estado canalla”, que viola flagrantemente, con el incondicional apoyo del amo imperial,  la legislación internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho de gentes. Ningún chantaje de “antisemitismo” puede  disolver el carácter genocida de estas políticas; ningún ardid extorsivo, cuya eficacia se ampara en los imperdonables horrores de la shoah perpetrado por el régimen nazi pero condonado por las potencias imperialistas de la época, es suficiente para transformar el vicio en virtud o el crimen en bondad. Y ante ello ningún hombre o mujer puede permanecer callado. El cómplice silencio de los años treinta y cuarenta posibilitó el exterminio de los judíos en la Alemania nazi. Esa conducta no debe repetirse.
        
       Cierro esta breve reflexión citando las actualísimas palabras de León Rozitchner, un gran filósofo marxista, judío, argentino, fallecido hace poco más de un año. Un maestro en el sentido más integral del término, que en el “Epílogo” de  un notable libro de su autoría,
Ser Judío, se preguntaba lo siguiente:

 “¿Qué extraña inversión se produjo en las entrañas de ese pueblo humillado, perseguido, asesinado, como para humillar, perseguir y asesinar a quienes reclaman lo mismo que los judíos antes habían reclamado para sí mismos? ¿Qué extraña victoria póstuma del nazismo, qué extraña destrucción inseminó la barbarie nazi en el espíritu judío? ¡Qué extraña capacidad vuelve a despertar en este apoderamiento de los territorios ajenos, donde la seguridad que se reclama lo es sobre el fondo de la destrucción y dominación del otro por la fuerza y el terror! Se ve entonces que cuando el estado de Israel enviaba sus armas a los regímenes de América Latina y de África, ya allí era visible la nueva y estúpida coherencia de los que se identifican con sus propios perseguidores. Los judíos latinoamericanos no lo olvidamos. No olvidemos tampoco Chatila y Sabra”.

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Israel va por todo






 Por Atilio A. Boron *
17 Noviembre 2012

Una vez más las “fuerzas de defensa” del Estado de Israel se aprestan a iniciar una expedición punitiva sobre la Franja de Gaza. Al igual que la infame operación Plomo Fundido, lanzada a finales de diciembre del 2008, también ahora el objetivo es destruir lo poco que ha quedado en pie y podido ser reconstruido de la anterior incursión israelí. Según informara un organismo de derechos humanos de Israel, B’Tselem, el número de palestinos que murieron a causa de aquella operación ascendió a 1387 personas, de los cuales por lo menos 774 eran civiles, aunque se estima que su número podría ser sensiblemente mayor. Del lado israelí se contaron diez soldados muertos y no se reportaron víctimas civiles.

El detonante de la situación actual fue el “asesinato selectivo” del jefe militar de Hamas en Gaza, Ahmed Yabari. En esta supuestamente “quirúrgica” operación militar los daños colaterales fueron considerables: no sólo falleció el asistente de Yabari y una niña que se hallaba en las proximidades, sino que hubo un centenar de heridos producto del estallido del cohete disparado por la aviación israelí en contra del automóvil en que se desplazaba la víctima. Los lectores pueden apreciar por sí mismos la brutalidad de la operación, ejecutada en plena vía pública, en http://www.youtube.com/watch?feature=pla yer_embedded&v=P6U2ZQ0EhN4

¿Cómo sigue esta tragedia? Por los preparativos de Israel y el aumento en el número de reservistas movilizados todo hace suponer que sus tropas procurarán no sólo destruir a Hamas, sino también ocupar en su totalidad la Franja de Gaza, y según los resultados militares que se obtengan de esta aventura (no ajena a las elecciones generales que tendrán lugar en Israel el próximo 22 de enero), no habría que descartar la posibilidad de que ese pequeño territorio en el que se hacinan más de un millón y medio de palestinos en poco más de cuatro mil kilómetros cuadrados sea definitivamente incorporado al Estado de Israel. La desproporción de fuerzas militares es tan abrumadora como la que existe entre las víctimas de uno y otro bando, y el permanente aval de la Casa Blanca al gobierno israelí, ratificado una vez más luego del asesinato de Yabari, ha envalentonado a sus sectores más reaccionarios. No es de extrañar que dos “estados canallas” como Estados Unidos e Israel (y lo son porque sistemáticamente desobedecen las resoluciones de las Naciones Unidas) se confabulen para el crimen. Un crimen que, como lo asegura con razón el diario israelí Haaretz, constituye un serio error estratégico, porque lo único que se logrará es reemplazar a un líder militar por otro, pero al precio de convertir al sur de Israel en una zona de guerra y desencadenar una “escalada de violencia” cuyo principal efecto será “deteriorar la situación en toda la región”. Una operación militar, en suma, grávida de consecuencias que trascienden con creces el conflicto entre israelíes y palestinos y, si tenemos en cuenta lo que está ocurriendo en Siria y la enfermiza obsesión de Tel Aviv por atacar a Irán, puede terminar en una conflagración bélica de incalculables proporciones que modifique, en una dirección por ahora imprevisible, el tablero de la geopolítica mundial.

Director del PLED, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.





























































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El imperialismo es como la víbora:
puede cambiar de piel pero no modifica su esencia


(Por Atilio A. Boron) Días pasados la Asamblea General de la ONU aprobó con 188 votos a favor contra tres en contra (Estados Unidos, el régimen fascistoide de Israel y Palau, un deshabitado polígono de tiro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el Pacífico con una población total de unos veinte mil habitantes) y dos abstenciones una resolución condenando por vigésima primera vez consecutiva al criminal y genocida bloqueo impuesto por Estados Unidos en contra de Cuba. El año anterior habían sido 186 los países que habían repudiado al despotismo imperial. El pasado martes se sumaron dos más, sobre un total de 193 países integrantes de la ONU.
     Tal como era previsible, Washington se apresuró a desestimar la humillante derrota diplomática y declaró que mantendría inalterable una política que, como dijera el canciller cubano Bruno Rodríguez, es “inhumana, fracasada y anacrónica”, y que durante once administraciones de la ejemplar “democracia” norteamericana se ha burlado de la opinión pública mundial y de lo acordado por la comunidad internacional a través de reiteradas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Con su insolente actitud tanto Estados Unidos como sus estados clientes: Israel y Palau, demuestran ser “estados canallas” que violentos y belicosos, que atropellan impunemente la legislación internacional y las reglas que ordenan las relaciones civilizadas entre los estados. Nunca más acertadas aquellas palabras de Martí cuando denunciara “al Norte revuelto y brutal que nos desprecia.” Sólo que hoy, a diferencia de ayer, el desprecio se hace extensivo no sólo a los países de América Latina y el Caribe sino a todos los que repudiaron con sus votos al bloqueo.
       Si no se podía esperar otra cosa de personajes como los Bush, padre e hijo; como Reagan y tantos otros que descendieron a la historia bañados en sangre y repudiados por la mayor parte de la humanidad, el afrodescendiente Premio Nobel de la Paz del 2009 podría haber honrado la memoria de sus ancestros ultrajados y  explotados por los esclavistas a ambos lados del Atlántico y tener un gesto honorable y de mínima valentía hacia Cuba, heredera de la gran gesta libertadora de esclavos que iniciara Toussaint Louvertoure en Haití en 1804.  Pero, como precozmente lo advirtiera Noam Chomsky, Barack Obama nada tiene que ver con las reivindicaciones de su pueblo; es apenas un engranaje más en la infernal maquinaria del capital y de la opresión imperialista. Por eso, ante el nuevo repudio mundial al bloqueo el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, se limitó a señalar que “nuestra política hacia Cuba permanecerá intacta.” La preocupación de la Casa Blanca, agregó, pretende “crear mejores lazos con el pueblo cubano más allá del gobierno”, con el que el Presidente Obama, dijo, mantiene significativas diferencias. El bloqueo, por lo tanto, continuará su obra destructiva. Washington tratará de estrechar los lazos con el pueblo cubano imponiéndole toda clase de privaciones y sufrimientos, lo cual es una curiosa manera de cultivar una amistad. En idéntico sentido se manifestó Ronald Godard, un retirado diplomático de carrera cuyo curriculum envidiaría el espía más inescrupuloso de la CIA, al decir que con sus protestas Cuba intentaba “encontrar un chivo expiatorio a los problemas económicos de la isla.” Lo que este personaje parece ignorar es que los problemas económicos de la isla se originan, en gran medida, en el descomunal costo del bloqueo: dos planes Marshall en contra, a lo largo de más de medio siglo. Con uno se reconstruyó Europa; con dos, en contra, no lograron hundir a la revolución. La burguesía imperial pretende vanamente poner a Cuba de rodillas, que pida perdón por la osadía de haber hecho su revolución y que arrepentida y resignada se reintegre a la hegemonía de la Roma americana, desvirtuada como un dócil protectorado estadounidense. Pero tal cosa jamás ocurrirá: antes veremos el derrumbe del imperio que la capitulación de la heroica isla del Caribe.  






La revolución, sin metafísica
Comparto unas muy sabias reflexiones de Álvaro García Linera a propósito de la revolución, útiles sobre todo para desmontar el discurso metafísico que el infantilismo izquierdista tiene acerca de ella. Un discurso casi teológico, situado en las antípodas del materialismo histórico, que por su facilismo primero resulta muy atractivo y después, cuando hay que enfrentar las duras réplicas de la historia, genera desilusión, resignación y, en no pocos casos, el completo abandono de los ideales revolucionarios.
Dice García Linera que: “Quienes crean que las revoluciones son una taza de leche de unanimidad absoluta no saben de lo que hablan, y malinterpretan el término de revolución que lo entienden sólo a través de libros. Las revoluciones son flujos caóticos de iniciativas colectivas sociales, impulsos fragmentados que se cruzan, se enfrentan, se suma y articulan para volver a dividirse y cruzarse. Nada está definido de antemano. No se tiene un programa escrito o una propuesta que sea capaz de prever lo que vendrá.”

En la foto Ivana Brighenti, de Ediciones Luxemburg; Álvaro García Linera (con su libro) y Atilio Boron en el  VIª Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por el CEMOP de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, Buenos Aires, Octubre 4 al 6, 2012.

“Cada revolución es única por las fuerzas que la promueven, por la historia de los adversarios que enfrenta, por los problemas, territorios y raíces singulares e irrepetibles de quienes se involucran. Las revoluciones son flujos de lava social que se despiertan por todas partes y hacia todas partes y en las que cada nuevo paso es un referéndum mismo sobre el curso de la revolución. Las revoluciones no tienen un curso predeterminado, si lo tuvieran no serían tales sino decisiones burocráticas de un poder que ha expropiado el alma al pueblo. Ellas avanzan, se detienen, retroceden, se caen y vuelven a avanzar nuevamente, a veces sin saber bien cuál es el siguiente paso, inventando a cada rato su itinerario.”

Álvaro García Linera, Las tensiones creativas de la revolución (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2012), pp.72-73.
El tema de los medios es crucial para la democracia. Sin democracia en el espacio público, dentro del cual los medios constituyen su "sistema nervioso", no puede haber democracia política. Es así de simple. La involución autoritaria en Estados Unidos, de la cual han dado cuenta numerosos autores (Noam Chomsky, Howard Zinn, Michel Parenti, Sheldon Wolin, James Petras, Naomi Klein, etcétera), tiene dos fundamentos principales: uno, la fabulosa concentración de la riqueza; dos, la de los medios de comunicación en manos de un puñado de poderosas oligarquías financieras. La nota que posteamos a continuación describe elocuentemente lo ocurrido en ese país, y permite comprender que lo que ocurre en Nuestra América, especialmente -pero no sólo- en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y México está en línea con la evolución (en realidad, involución) que se registra en el corazón del imperio. Televisa, en México, por ejemplo, durante seis años puso todos los días en pantalla a Peña Nieto, un oscuro gobernador del Estado de México. Finalmente lo inventó como candidato, como se impone una marca de pasta dental, y triunfó en las elecciones presidenciales de Julio de este año. Por el contrario, a Andrés Manuel López Obrador no lo mostró ni una sóla vez en seis años. Simplemente, AMLO fue un "desaparecido mediático". Historias semejantes podemos contar en el caso del Ecuador, con el feroz ataque de calumnias e injurias sufrido por Rafael Correa, al igual que Evo Morales en Bolivia y Hugo Chávez en Venezuela. En Argentina y Brasil las cosas por ahora no son tan descaradas porque los medios tratan de guardar ciertas formas, pero en esencia es lo mismo: los insultos groseros que la "prensa libre" perpetra a diario contra los líderes bolivarianos todavía no los encontramos en los medios hegemónicos de Argentina y Brasil, pero falta poco para que lleguen a ese extremo. Dependerá, en el caso argentino, de como se resuelva el tema de la aplicación integral de la ley de medios, que tiene en el 7 de Diciembre su día decisivo.





EE.UU.: El control de lo que vemos, oímos y leemos
 Salvador Capote

ALAI AMLATINA, 13/11/2012.- En los últimos años se ha producido en Estados Unidos un avance espectacular en la monopolización de los medios. Se puede tomar como punto de partida de este proceso la Ley de Telecomunicaciones (“Telecommunications Act”) de 1996. Esta ley levantó las restricciones que existían sobre la propiedad de estaciones de radio. Con anterioridad a esa fecha, una compañía sólo podía ser propietaria de dos emisoras de radio AM y dos FM dentro del mismo mercado y no más de 40 a escala nacional. Con el cese de esta limitación se desató una ola de consolidaciones.

En los seis años que siguieron a la promulgación de la ley, “Clear Chanel Communications”, por ejemplo,  obtuvo el control de 1,225 estaciones de radio en 300 ciudades. Actualmente su propiedad o control se ha extendido a más de 6,600 estaciones, más de la mitad de las que existen en Estados Unidos, incluyendo una red nacional (“Premiere Radio Networks”) que produce, distribuye o representa unos 90 programas, sirve a cerca de 5,800 emisoras y tiene alrededor de 213 millones de oyentes semanales. Incluye también “Fox News Radio”, “Fox Sport Radio” y “Australian Radio Network”, entre otras. Sus ingresos en 2011 alcanzaron la cifra de 6.2 billones de dólares.

Eliminadas las restricciones para la consolidación vertical, sólo faltaba suprimir las limitaciones que existían a la consolidación horizontal establecidas por la regla de la FCC (“Federal Communications Commission”) de 1975 (“cross ownership rule”) que prohibía al que poseía un periódico la posesión de  una estación de radio (o de televisión) y viceversa en el mismo mercado. El objetivo de la regla era impedir que una sola entidad se convirtiese en voz demasiado poderosa dentro de una comunidad. En 2003 la FCC flexibilizó estas restricciones, pero el Tercer Circuito de Apelaciones bloqueó la aplicación de los cambios. En marzo de 2010 la Corte levantó el bloqueo y quedó abierto el camino a la consolidación horizontal.

Los medios de prensa escrita, radiales o televisivos, siguen las agendas que imponen los dueños. Cuando éstos se cuentan por miles, prevalece la diversidad de información y opinión dentro de los límites que permite el “establishment”. Pero cuando la consolidación se produce en gran escala, como sucede actualmente, la agenda que domina es la de unos pocos y poderosos propietarios, y la ideología que adelantan los medios es, por supuesto, la más reaccionaria y ultraderechista. Hoy tenemos más canales de televisión que nunca antes, pero una cantidad sustancial de ellos se dedica al fundamentalismo religioso, a las ventas por televisión, al más frívolo entretenimiento, o a la pornografía. En el resto, la calidad ha descendido a su peor nivel, lo que, unido al exceso de comerciales, alcanza límites embrutecedores.

Todo esto es extremadamente peligroso en una sociedad que apenas lee ya y que ha perdido la capacidad para discernir entre hechos y opiniones, porque se ha acostumbrado a la selección o presentación de los hechos en conformidad con criterios prestablecidos. Los hechos se ignoran o se deforman para validar opiniones.

La desregulación abrió a la competencia desleal todos los mercados de telecomunicación, incluyendo los de cable o satelital, y la Internet. Cinco conglomerados mediáticos controlan el 90 % de todo lo que leemos, oímos y vemos. Qué de extraño tiene que decenas de millones de norteamericanos aprueben la guerra preventiva, los asesinatos selectivos de presuntos enemigos de Estados Unidos, la tortura de prisioneros, las violaciones de fronteras con drones, o los crímenes llamados daños colaterales. O que ignoren completamente los sufrimientos de la población de Cuba a causa de un bloqueo criminal de medio siglo, o las injustas y crueles sentencias dictadas contra cinco patriotas cubanos.

La consolidación produce medios que no están dirigidos a toda la comunidad. Los anunciantes proporcionan las tres cuartas partes de los ingresos, y a ellos solamente les interesa el sector de la población con capacidad para adquirir sus productos o sus servicios. Típicamente, la población de menores ingresos no es de su interés. La consolidación convierte a los ciudadanos norteamericanos en simples consumidores y espectadores.

Actualmente, el libre mercado es el criterio con el cual se analizan los medios, es decir, la operación eficiente y la máxima ganancia constituyen los objetivos principales o únicos, sin tener en cuenta el importante papel que deben desempeñar los medios en la sociedad y en la vida pública. Los medios consolidados son generalmente grandes y complejas instituciones sociales, culturales y políticas, no sólo económicas, que ejercen una profunda y negativa influencia en la sociedad. Si permitimos que controlen lo que vemos, oímos y leemos, controlarán también lo que pensamos.

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