31.7.2012


Derrota del imperio: Venezuela ingresó al Mercosur
por Atilio A. Boron

      En el día de ayer se ratificó en Brasilia el ingreso de Venezuela al Mercosur. De este modo el bloque comercial sudamericano se refuerza tanto cuantitativa como cualitativamente. Lo primero, porque agrega a un nuevo socio con un producto bruto estimado -por el World Economic Outlook del FMI en paridad de poder adquisitivo- en 397.000 millones de dólares. Es decir, se agrega una economía de un tamaño ligeramente superior a la de Suecia. El Mercosur agrandado cuenta ahora con un producto interno bruto total de 3.635.000 millones de dólares, lo que lo convierte en la quinta economía del mundo, sólo superado por Estados Unidos, China, India y Japón, y claramente por encima de la locomotora europea, Alemania.[1] Cualitativamente hablando la incorporación de Venezuela significa integrar a un país que, según el último anuario de la OPEP, dispone de las mayores reservas certificadas de petróleo del mundo, habiendo desplazado de ese sitial a quien lo ocupara por varias décadas: Arabia Saudita.[2] Además, desde el punto de vista de la complementación económica de sus partes el Mercosur luce como un espacio económico mucho más armónico y equilibrado que la Unión Europea, cuya fragilidad energética constituye su  insanable talón de Aquiles y una fuente permanente de dependencia externa. Comienza, por lo tanto, una nueva y decisiva etapa, en donde a un conjunto de países sudamericanos grandes productores de alimentos -y, en los casos de Argentina y Brasil, poseedores de una importante base industrial y significativas riquezas mineras- se le agrega la mayor potencia petrolera del planeta. En un contexto de crisis mundial como el actual y ante las políticas proteccionistas que cada vez con más fuerza adoptan  los gobiernos del centro capitalista, la integración de los países del Mercosur es la única salvaguarda que les permitirá resistir los embates de la crisis mundial del capitalismo o al menos amortiguar su impacto.
  No hace falta demasiado esfuerzo para comprobar las proyecciones que puede llegar a tener este Mercosur “recargado.” Si los gobiernos de la región diseñan mecanismos flexibles y eficaces para sacar partido de esta enorme potencialidad económica y si, al mismo tiempo, se resuelven las asignaturas pendientes de los acuerdos que originaran al Mercosur –la Declaración de Foz de Iguazú firmada por Raúl Alfonsín y José Sarney en 1985 y, años después, el Tratado de Asunción, fechado en 1991- y que reflejaran la hegemonía ideológica del neoliberalismo en aquellos años, el futuro económico de nuestros países puede ser muy promisorio. Un componente fundamental de esta nueva etapa debe ser, sin duda, el fortalecimiento de los “otros mercosures”: el social, el laboral, el educativo, para no mencionar sino aquellos que han suscitado, precisamente por su ausencia, los mayores y más sostenidos reclamos. Esto le otorgará a los movimientos sociales y las fuerzas políticas populares una oportunidad inmejorable para hacer oír sus demandas y presionar efectivamente a los gobiernos para que adopten sin más dilaciones las políticas necesarias para que el Mercosur deje de ser un acuerdo pensado para ampliar los mercados y reducir los costos operativos de las grandes empresas y se convierta en un proyecto de integración al servicio de los pueblos.
   Pese a la importancia de las anteriores consideraciones la significación fundamental del ingreso de Venezuela al Mercosur radica en otra parte. El aislamiento de ese país y su conversión en un estado paria era el objetivo estratégico número uno de Estados Unidos luego de la derrota del ALCA en Mar del Plata. La campaña para asegurar el logro de esa meta no reparó en escrúpulo alguno, y toda la artillería mediática, política y económica del imperialismo se descargó sobre la república bolivariana con el propósito de construir la imagen de un Chávez dictatorial, pese a que como correctamente lo señala Ignacio Ramonet,  se sometió trece veces al veredicto de las urnas, ganando en doce ocasiones por amplio margen y perdiendo tan sólo una vez, por menos del 0.5 % en el referéndum del 2 de Diciembre de 2007 sobre un complejo proyecto de reforma constitucional. Derrota que fue de inmediato reconocida por Chávez y que como en todas las demás elecciones contó con la presencia de “misiones de observadores enviadas por las instituciones internacionales más exigentes (ONU, Unión Europea, Centro Carter, etc.)” que avalaron con su presencia la legitimidad y legalidad del proceso electoral.[3] Como si lo anterior fuera poco hay que decir también que con Chávez se incorpora al núcleo de los gobernantes del Mercosur al principal estratega y “mariscal de campo” de la lucha antimperialista en Latinoamérica. El otro, que no puede hacerlo por razones obvias, es Fidel. 
El senado paraguayo se había prestado a ese juego, a cambio de una jugosa recompensa para sus tribunos, pero el golpe de estado perpetrado entre gallos y medianoche contra Fernando Lugo desbarató, para estupefacción de Washington, los planes del imperio. La Casa Blanca no tomó nota que las épocas en que sus deseos eran órdenes había sido definitivamente superada y jamás pensó que los gobernantes de Argentina, Brasil y Uruguay iban a tener la osadía de aprovechar la suspensión de Paraguay ocasionada por la violación de la cláusula democrática del Mercosur para poner fin a una absurda espera de seis años. Desde el punto de vista geopolítico la inclusión de Venezuela en el Mercosur es, y conviene reparar en esto,  la mayor derrota sufrida por la diplomacia estadounidense desde el descalabro del ALCA. Tal como lo recordara hace pocos días Samuel Pinheiro Guimaraes, quien hasta hace un mes se desempeñara como Alto Representante del Mercosur, las inesperadas consecuencias del golpe en Paraguay tendrán perdurables e importantes efectos. [4] En primer lugar, porque de aquí en más será mucho más difícil y costoso orquestar un golpe de estado contra un Chávez protegido institucionalmente por la normativa del Mercosur, entre ellas la cláusula democrática recientemente violada en Asunción. Será también mucho más complicado para un país como Estados Unidos, insaciable consumidor de petróleo, tratar de  apropiarse de la riqueza hidrocarburífera venezolana a la vez que mucho más atractivo para los demás países sudamericanos integrarse cuanto antes a un rico espacio económico que se extiende sin discontinuidades desde Tierra del Fuego hasta el Mar Caribe. Por último, será mucho más difícil para Washington tratar de rearmar el esquema de “libre comercio” desechado con la derrota del ALCA. En suma, hay fundados motivos para el regocijo: ayer, en la futurista Brasilia, los sueños integracionistas de Bolívar, Artigas y San Martín dieron un gran paso hacia adelante.



[1] FMI , World Economic Outlook, Abril del 2012.
[2] OPEP, Annual Statistical Bulletin 2010-2011 (Viena: OPEP), 2011, p. 22.
[3] Ignacio Ramonet, “Chávez en Campaña”, Le Monde Diplomatique en Español, Agosto 2012, pg. 1.
[4] Samuel Pinheiro Guimaraes, “Estados Unidos, Venezuela y Paraguay”, en América Latina en Movimiento, 17 de Julio de 2012. http://www.alainet.org/active/56566
28.7.2012


Michel Löwy en su departamento parisino


El 12 de Junio de 1992, en la Cumbre de la Tierra en Río, el Comandante Fidel Castro  iniciaba su histórico discurso diciendo que:
   
Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.
 Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.
 Es necesario señalar que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad. Con solo el 20 por ciento de la población mundial, ellas consumen las dos terceras partes de los metales y las tres cuartas partes de la energía que se produce en el mundo. Han envenenado los mares y ríos, han contaminado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas con efectos catastróficos que ya empezamos a padecer.

Veinte años más tarde sus palabras adquieren inusitada urgencia porque si algo hicieron las clases dominantes del imperialismo fue acentuar la depredación ecológica y destruir a ritmo aún más acelerado el medio ambiente. Diez años después de su intervención en la mencionada Cumbre dos prominentes pensadores marxistas, el franco-brasileño Michel Löwy y el estadounidense Joel Kovel publicaban su "Manifiesto Ecosocialista." A continuación publicamos una entrevista recientemente concedida a Página/12 por Löwy seguida por la traducción a lengua castellana del Manifiesto. Va de suyo que el marxismo del siglo veintiuno sólo se convertirá en una herramienta de cambio revolucionario si a la crítica de la Economía Política desarrollada por Marx en la segunda mitad del siglo diecinueve se articula con una crítica de la Ecología Burguesa, es decir, una crítica del "ambientalismo" que se ilusiona con la simultánea preservación del medio ambiente y del modo de producción capitalista. Lo que Fidel decía, y lo que ratifican Kovel y Löwy y todo el marxismo contemporáneo, es que sólo una organización económico-social poscapitalista, es decir, socialista, podrá salvaguardar a la especie humana de su extinción y al medio ambiente de su completa destrucción. 
(El notable discurso de Fidel puede verse, o leerse, en: http://www.especieenpeligro.org/index.php/90-home/115-palabras-de-fidel-rio-92 )

LUNES, 23 DE JULIO DE 2012
CULTURA › 
MICHAEL LOWY, TEORICO MARXISTA Y ESPECIALISTA EN ECOLOGIA
“Hay una lógica suicida”
El académico franco-brasileño impulsó una Red Ecosocialista Internacional. En su libro Ecosocialismo plantea que el único modo de poner un freno a la catástrofe es atacando el modo de producción. Y considera que “todo socialismo no ecológico es un callejón sin salida”.
Por María Daniela Yaccar
Michael Lowy es contundente: si no cambian las cosas, la especie humana desaparecerá. No hay película sobre el apocalipsis que alarme tanto como Ecosocialismo, la alternativa radical a la catástrofe ecológica capitalista, el último libro de este teórico franco-brasileño, publicado por Editorial El Colectivo. El sociólogo pronostica una crisis ecológica “sin precedentes”, a causa de, entre otras cosas, la polución, el calentamiento global, el derretimiento de los casquetes polares, el agotamiento de los suelos y la multiplicación de los accidentes nucleares. Lowy ensaya una solución: el ecosocialismo, una corriente política que emergió en Europa en los ’70 y que él adapta a las necesidades de este siglo. El punto de partida del ecosocialismo es “la constatación esencial” de que “la protección de los equilibrios ecológicos del planeta es incompatible con la lógica expansiva y destructiva del sistema capitalista”.(clic abajo para continuar) 




Hoy 26 de Julio, es una fecha muy especial. Se cumplen sesenta años de la muerte de Evita, una figura política excepcional de la historia argentina y latinoamericana y cincuenta y nueve años del asalto al Cuartel Moncada, que iniciaría una etapa decisiva en las luchas de nuestros pueblos por su liberación. En esta ocasión hablaré de Evita, dejando lo del Moncada para un ulterior comentario. Una mujer que aportó al impulso plebeyo fundamental en la primera etapa del peronismo, y sin el cual Perón no hubiera sido Perón. Que supo granjearse la animosidad y el visceral odio de sus enemigos de clase, principalmente la oligarquía, el imperialismo y amplios sectores de la burguesía y las clases medias acomodadas. Un odio que certificaba que Evita sabía muy bien quienes eran los enemigos a vencer: por eso fue antagonizada por los grupos y clases que cualquier gobierno revolucionario coherente tiene que tener en la oposición. Que supo contactar con su pueblo como ninguna lo hizo antes ni lo haría después. Una jovencita que a los 26 años ya puso en ascuas al país oligárquico, y a la que la vida le jugó una mala pasada. Pero su recuerdo permanece intacto aunque su proyecto revolucionario –barruntado en su piel más que elaborado intelectualmente- quedase inconcluso. Su  iconoclastia, su irreverencia ante el orden establecido, su voluntad de lucha siguen iluminando el camino de millones de jóvenes argentinos y alimentando la esperanza de construir un país como ella quería: socialmente justo, económicamente libre y políticamente soberano. Un proyecto que se ha demorado sesenta años y que, si la muerte no se la hubiera llevado tan prematuramente, probablemente estaría hoy mucho más avanzado de lo que está. Más allá de ciertas ambigüedades de su pensamiento político -¿quién está a salvo de ello?- que incomodan a los custodios de la revolución químicamente pura, Evita tenía una profunda convicción anti-imperialista y anti-oligárquica, que no sólo se expresaba en su retórica sino en gestos e iniciativas concretas. Hería con su discurso, pero más lo hacía con las políticas que impulsaba desde el estado y que recortaban el poder de los explotadores de afuera y de adentro. Hoy su discurso renace de las cenizas; ojalá que venga acompañado por políticas que permitan efectuar el tránsito, que ella sorteó con fiereza, de las palabras a los hechos. En un país que asiste a una hiperinflación de palabras altisonantes, la pasión de Evita por los hechos debería obrar como un saludable recordatorio de que mejor que decir es hacer, y que mejor que prometer es realizar, sabiendo que a la hora de realizar los poderes establecidos de una sociedad profundamente injusta como la Argentina van a utilizar todos sus recursos para frustrar cualquier proyecto transformador. Y  sabiendo también que nada, absolutamente nada, podrá lograrse sin luchar denodadamente contra el imperialismo y sus lugartenientes locales, que jamás van a admitir la legitimidad de una sola medida que afecte sus más mezquinos intereses, por más que se empeñen en disimular sus intenciones y juren, de labios para afuera, lealtad al sistema democrático y el mandato de las urnas. 

22

24.7.2012

¡Hola! Reproduzco a continuación una nota sobre la masacre de Denver publicada hoy en diversos medios digitales y, en una versión ligeramente reducida, en Página/12. La que sigue es la que apareciera en Kaosenlared a últimas horas del día de ayer.

Denver: una masacre funcional al poder

por Atilio Boron
Lunes, 23 de Julio de 2012 23:13
  • Denver: una masacre funcional al poder
    Lo que en 1651 Thomas Hobbes planteaba en su Leviatán como una metáfora heurística, imposible de hallar en la realidad por su extremismo: la cesión que los individuos hacían de casi todos sus derechos al soberano a cambio de conservar la vida, terminó convirtiéndose en una trágica realidad en EE UU.
    La matanza que tuvo lugar en un cine de un suburbio de Denver desencadenó, al igual que en tantas otras ocasiones luego de que se produjeran similares atrocidades, el previsible coro de lamentos que a su vez se preguntaba por qué periódicamente aparecían en Estados Unidos monstruos capaces de perpetrar crímenes como los del tétrico émulo del Guasón.
    En realidad, un análisis que haga a un lado la complacencia habitual con las cosas del imperio no podría dejar de señalar una causa de fondo: como la expresión más acabada de la sociedad burguesa Estados Unidos es también el lugar en donde la alienación de los individuos llega a niveles sin paralelos a escala universal. No debería sorprender a nadie que comportamientos como el del joven James E. Holmes -¿cuántas matanzas indiscriminadas se produjeron en los últimos años?- afloren periódicamente para sembrar el dolor en la población estadounidense. Una sociedad alienada y alienante que genera millones de adictos (sin que exista ningún programa federal de prevención y combate a la adicción); millones de “vigilantes” dispuestos a imponer la ley y el orden por su cuenta persiguiendo a personas por el color de su piel o sus rasgos faciales; y otros millones que, como el tal Holmes, pueden comprar en cualquier armería un fusil de asalto, pistolas, revólveres, granadas, bombas de humo y todos los pertrechos de la parafernalia militarista y, para colmo, obtener permisos para utilizar legalmente todo ese mortífero arsenal.
    La recurrencia de esta clase de masacres habla de un problema estructural, lo que es cuidadosamente obviado en las explicaciones convencionales que, invariablemente, hablan de un ser extraviado, de un loco, pero sin nunca preguntarse por las causas estructurales que en esa sociedad produce locos en serie. Una sociedad que se presenta con rasgos paradisíacos, como la tierra de la gran promesa, como el país en el que cualquiera puede triunfar y ganar dinero a raudales, poder y prestigio, con todo lo que estos atributos llevan como beneficios colaterales y que, en realidad, son metas sólo accesibles, en el mejor de los casos, para el 5 por ciento de la población. El resto, sometido a una implacable y constante andanada publicitaria, mastica su impotencia y su frustración. De vez en cuando, alguno piensa que la solución es salir a matar gente a mansalva e indiscriminadamente; otros, más inofensivos, deciden suicidarse lentamente con las drogas.
    Pero si la generalizada alienación de la sociedad norteamericana es la causa de fondo, otros factores concurren para producir conductas aberrantes como la de Holmes.
    En primer lugar el fenomenal negocio de la venta de armas, amparado bajo el pretexto de ser un derecho garantizado por la constitución, y que en realidad es el complemento necesario que legitima, en el plano de la sociedad civil, al “complejo militar-industrial” que domina la vida económica y política de Estados Unidos desde hace poco más de medio siglo. Quienes fabrican armas deben venderlas, sea al gobierno de Estados Unidos (y para ello deben fabricar guerras por todo el mundo, o montar escenarios tendientes a ella), sea a los particulares amenazados por el espectro omnipresente de la inseguridad. Diversos analistas señalan que sólo en las zonas fronterizas entre México y Estados Unidos hay unas 17.000 armerías en donde se puede adquirir un fusil de asalto AK 47 con la misma facilidad con que se compra una hamburguesa, lo cual aparte de ser una grotesca aberración habla de la consistencia de una política oficial que ampara semejante disparate.
    En segundo lugar, la industria del entretenimiento (Hollywood) excita permanentemente la imaginación de decenas de millones de estadounidenses con una imparable catarata de series, vídeos y películas en donde las formas más crueles, atroces y aberrantes de violencia son expuestas con perversa meticulosidad. Antes también había algo de esto, pero ahora su proporción ha crecido exponencialmente y, en ciertos días y horas resulta prácticamente imposible ver en la televisión otra cosa que no sea la subliminal exaltación del sadismo en todas las formas que sólo una muy enfermiza imaginación puede concebir. La censura que se ejerce –ora de modo sutil, ora de forma completamente descarada- para dificultar o impedir que se conozca la obra de cineastas o documentalistas críticos del sistema o que hablen bien de países como Cuba, Venezuela –Michael Moore o Oliver Stone, por ejemplo- no existe a la hora de preservar la salud mental de la población expuesta al vómito de atrocidades y crueldades producido por Hollywood. Por algo será. Y ese “algo” es que tanto la venta descontrolada de armas de todo tipo como la violencia inducida desde Hollywood son plenamente funcionales al proyecto de dominación de la burguesía norteamericana. Noam Chomsky ha demostrado desde hace décadas como ésta ha perfeccionado los mecanismos que le permiten dominar por el terror, sabiendo que del miedo –la pasión más incontrolable de los hombres- brota la sumisión a los poderosos. Una burguesía que infunde el miedo entre la población, haciéndole saber a todos que nadie está a salvo y que para proteger sus pobres e indefensas vidas hay que renunciar a más y más derechos, otorgándole al gobierno la capacidad para vigilar todos los espacios públicos, monitorear sus movimientos, interferir en sus llamadas telefónicas, interceptar sus correos electrónicos, controlar sus finanzas, saber qué compra, en qué gasta su dinero, a quienes lee, con quienes se junta y de qué conversan cuando lo hacen. Un enemigo externo -hoy “el terrorismo internacional”, antes “el comunismo”- presentado como omnipotente y de una crueldad sin límites se complementa en el plano interno con la amenaza corporizada en los miles de asesinos que se mimetizan con el resto de la población, como Holmes, para cuya neutralización se requiere otorgar a la policía, al FBI, a la CIA y al Departamento de Seguridad de la Patria todos los poderes que sean necesarios.
    Lo que en 1651 Thomas Hobbes planteaba en su Leviatán como una metáfora heurística, imposible de hallar en la realidad por su extremismo: la cesión que los individuos hacían de casi todos sus derechos al soberano a cambio de conservar la vida, terminó convirtiéndose en una trágica realidad en los Estados Unidos de hoy.
    23 Julio 2012


    Mapa militar de presencia activa de los Estados Unidos sobre Venezuela. Incluye la IV Florta, USPACFLT, efectivos de infantería y bases de la Fuérza Aérea de los EEUU en Colombia, Curazao, Antillas Holandesas, Panamá, Puerto Rico, Costa Rica, Guantánamo, El Salvador y Honduras
    Compartimos un excelente análisis de Samuel Pinheiro Guimaraes, ex Alto Comisionado del Mercosur que renunciara en la reunión de presidentes del Mercosur de Mendoza, sobre el significado del golpe de estado en Paraguay y como a los golpistas y sus mentores, la tristemente célebre "embajada", les salió el tiro por la culata. El resultado ha sido, a mi modo de ver, la mayor derrota del imperio desde el rechazo al ALCA, en Noviembre del 2005. Como dice Pinheiro Guimaraes,


    "El ingreso de Venezuela en el Mercosur tendría cuatro consecuencias: dificultar la “remoción” del Presidente Chávez a través de un golpe de Estado; impedir la eventual reincorporación de Venezuela y de su enorme potencial económico y energético a la economía norteamericana; fortalecer el Mercosur y tornarlo aun más atractivo para la adhesión de los demás países de América del Sur; dificultar el proyecto permanente de Estados Unidos, de creación de un área de libre comercio en América Latina, ahora por la eventual “fusión” de los acuerdos bilaterales de comercio, de la cual el acuerdo de la Alianza del Pacífico es un ejemplo."


    A continuación, el texto completo del ex diplomático brasileño.



    Estados Unidos, Venezuela y Paraguay

    Samuel Pinheiro Guimarães

    ALAI AMLATINA, 17/07/2012.-  La política externa norteamericana en América del Sur sufrió las consecuencias totalmente inesperadas de la prisa de los neogolpistas paraguayos en asumir el poder, con tamaña voracidad que no podían esperar  hasta abril de 2013, cuando se llevarán a cabo las elecciones, y ahora articula todos sus aliados para intentar  revertir la decisión del ingreso de Venezuela [al Mercosur]. La cuestión de Paraguay es la cuestión de Venezuela, de la disputa por la influencia económica y política en América del Sur.


    Los medios conservadores salieron a socorrer a los neogolpistas.

    1. No se pueden entender las peripecias de la política sudamericana sin tomar  en cuenta la política de los Estados Unidos para América del Sur. Los Estados Unidos todavía son el principal actor político en América del Sur y debemos comenzar por la descripción de sus objetivos.(Clic abajo para continuar)
    21.7.2012

    Lean esta crónica sobre una conferencia del gran filósofo italiano Doménico Losurdo  sobre la permanencia de la lucha de clases pese a los pronósticos del posmodernismo y todas las variantes del pensamiento burgués. Desde los años ochentas estos venían pronosticando su desaparición como consecuencia de las transformaciones del capitalismo, el robustecimiento de la sociedad civil y el florecimiento de múltiples identidades no-clasistas. Su argumento era tan ridículo como el de aquél que hubiese pronosticado que un buen día la ley de gravedad cesaría de operar y los objetos ya  no serían atraídos hacia el centro de la tierra. Pese a toda esa hojarasca, la lucha de clases mantuvo su vigencia más allá de cambios en sus formas de manifestación. Además, es tan antigua como la historia de la humanidad, y será inerradicable mientras no se construya la sociedad sin clases, la sociedad comunista. Ante la imposibilidad de negar la existencia de la lucha de clases los académicos y "expertos" tributarios del pensamiento burgués optaron por cambiarle el nombre y limarle su aristas más desagradables llamándola "puja distributiva", ¡como si las palabras pudieran disolver la realidad de las cosas! ¿Qué otra cosa que lucha de clases es la "puja distributiva"?

    La derecha y también el populismo coinciden en atribuirle a Marx la "culpa" por haber roto, con su teoría, la "armonía social" que supuestamente existía antes de la publicación de sus perversas ideas. Pero como el filósofo (y después economista) de Tréveris lo declaró en su conocida carta al editor Joseph Weydemeyer, del  5 de marzo de 1852
    "...Por lo que a mí se refiere, no me cabe el mérito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía económica de éstas. Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a ladictadura del proletariado; 3) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases..."

    Por supuesto, aquí Marx se refiere a las contradicciones en el seno de la sociedad burguesa, porque la lucha de clases ya existía con anterioridad al surgimiento del capitalismo. Como él y Engels lo expresaran con inigualable contundencia en los párrafos iniciales del Manifiesto Comunista :








    El filósofo Domenico Losurdo inaugura la Universidad de Verano de Socialismo 21 y El Viejo Topo
    La lucha de clases, en plena vigencia

    21 Julio 201


    Para el filósofo italiano Domenico Losurdo, la categoría “lucha de clases” conserva hoy todo su vigor en el mundo, por mucho que el neoliberalismo y las filosofías asociadas –sobre todo, el relativismo postmoderno- hayan pretendido arrumbarla. A reflexionar sobre “Ideología y lucha de clases en el siglo XXI” ha dedicado Losurdo la sesión inaugural de la Universidad de Verano de Socialismo 21 y El Viejo Topo, que en su primera edición lleva por título “Poder, ideología y medios de comunicación”. (clic abajo para continuar)
    19.7.2012

    Sepa por qué Washington quiere acabar con Chávez, a cualquier precio. Se lo cuenta, breve y sencillo, la brillante periodista y analista política estadounidense Eva Golinger.



    Venezuela: ¿Una Amenaza para Washington?

    Por Eva Golinger


    Desde la primera vez que Hugo Chávez fue electo presidente de Venezuela en 1998, Washington y sus aliados han intentado socavar su mandato. Cuando Chávez apenas era candidato presidencial, el gobierno de Estados Unidos le negó una visa para participar en algunas entrevistas televisadas en el país norteamericano. Luego, cuando ganó las elecciones presidenciales, el entonces embajador estadounidense en Caracas, John Maisto, lo llamó personalmente para felicitarlo y ofrecerle su visa. Los meses siguientes fueron llenos de intentos de “comprar” al nuevo presidente de Venezuela. Empresarios, políticos y jefes de estado desde Washington a España lo presionaban para que se subordinara a sus agendas. “Vente con nosotros”, le urgía el entonces primer ministro español, José María Aznar, seduciéndolo con ofertas de lujo y riqueza, si simplemente cumplía con sus órdenes. (clic abajo abajo para continuar)

    17.7.2012

    Lean el interesantísimo artículo de Xavier Sala i Martín sobre la crisis española. Lo publicó y, poco después, su nota fue retirada de la versión digital del periódico La Vanguardia (Barcelona). Recordar que para el economista Joseph Schumpeter la dinámica del capitalismo se basaba en las supuestas virtudes de la "destrucción creativa." Lo que nunca imaginó este autor es que en esa ecuación la parte destructiva superó con creces a lo creativo. Y no sólo en España, sino en todo el mundo.



    COMO DESTRUIR LA ECONOMÍA 
    DE UN PAÍS LLAMADO 
    "ESPAÑA Y OLÉ" 


    AUTO SUICIDIO, de Xavier Sala i Martín en La Vanguardia 17-06-2.012
    ARTÍCULO CENSURADO Y RETIRADO DE LA VERSIÓN DIGITAL DE LA VANGUARDIA.
     
    A ver. Pensemos...

    Si el peor enemigo de un país diseñara un plan para destruir su economía, ¿qué haría?

    Pues supongo que intentaría desacreditar sus instituciones más importantes para sembrar la desconfianza entre los ciudadanos y que estos dejaran de consumir e invertir.

    La estrategia podría empezar por desprestigiar a la primera autoridad (sea rey o presidente de la república) llevándole a cazar elefantes con una señorita alemana.

    En medio de la cacería le obligaría a resbalar y a romperse la cadera para que tuviera que volver urgentemente a su país.
    Así todo el mundo vería cómo se gasta decenas de miles de euros en un momento en que sus conciudadanos se hunden en la miseria.

    Para rematar la faena, forzaría a un familiar próximo (por ejemplo, un yerno) a apropiarse de millones de euros explotando su influencia y luego expondría sus travesuras a la luz pública.
    Es importante empezar sembrando dudas sobre la conveniencia de mantener en el poder a la primera familia del país.

    A continuación exigiría a los miembros del Parlamento que siguieran una regla simple:

    “Vota siempre lo contrario de tu adversario incluso cuando tiene razón e incluso cuando propone lo mismo que proponías tu en la anterior legislatura”.

    Es crucial que la ciudadanía pierda la confianza en su clase política.

    Seguiría con los más altos órganos del poder judicial.

    Por ejemplo, haría que el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial se gastara dinero público para pasar fines de semana románticos en la Costa del Sol con su chófer (masculino).

    Una vez malversado el dinero filtraría las facturas para desatar el escándalo y, acto seguido, haría que los jueces compañeros pusieran trabas a la investigación para proteger a su amigo.

    Intentaría que eso pasara justo en el momento en que alcaldes, presidentes de comunidades y parlamentos y altos cargos de las administraciones del Estado están siendo juzgados por corrupción… ¡por esos mismos tribunales!

    La desconfianza en la justicia es el mecanismo más seguro para hundir a un país.

    Una vez desacreditado el jefe del Estado, las altas esferas de la política y la justicia, iría a por las élites económicas.

    Aquí se podría lanzar un ataque contra uno de los empresarios más prestigiosos del país, posiblemente un banquero, destapando unas cuentas con miles de millones de euros en Suiza y, una vez destapado, haría que el Gobierno no le castigara.

    Además, indultaría a uno de sus altos ejecutivos previamente condenado por sentencia firme (SANTANDER).

    El siguiente paso consistiría en dilapidar miles de millones de euros de dinero público para evitar la quiebra de unos bancos y cajas por amigos, parientes y correligionarios políticos.

    Y lo haría justo en el momento de pedir sacrificios y recortes de miles de millones a los ciudadanos.

    Es esencial que la gente confunda libre mercado con amiguismo incestuoso entre poder empresarial y político.

    Sin abandonar el terreno económico, obligaría al Banco Central y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores a autorizar la salida a bolsa de uno de los mayores Bankios del país, a sabiendas de que estaba arruinado.

    Eso haría que miles de ciudadanos perdieran sus ahorros comprando acciones de una empresa que ya estaba muerta antes de nacer.
    Para hundir a un país, hay que conseguir que la gente de a pie pierda sus ahorros y que las entidades supervisoras que (en teoría) les protegen, contribuyan a su ruina.

    Y finalmente, pondría a un gobierno incompetente a la hora de gestionar problemas económicos.
    De hecho, lo haría durante dos legislaturas seguidas y con partido distinto en cada una de ellas.

    Eso demostraría que la incompetencia no es de un solo partido sino de la clase política en su conjunto.

    Los sucesivos gobiernos negarían las crisis económicas y echarían la culpa de todo a los extranjeros malignos.

    Como traca final, haría que las autoridades europeas rescataran al sistema bancario del país y obligaría al presidente del Gobierno a negar repetidamente que se trata de un rescate.

    También le forzaría a mentir argumentando que el rescate no tiene condiciones (o sólo “condiciones favorables”), cosa que los mismos europeos negarían unas horas más tarde.

    Eso refrescaría la memoria de todos, recordándoles que quienes mandan son los mismos que mintieron con los “hilillos de plastelina” y las “dos vías de investigación”.

    Es más, cuando la sociedad pidiera la comparecencia del presidente ante el Parlamento para dar explicaciones, le obligaría a decir (sin que se le escapara la risa) que su agenda internacional está tan llena que no hay tiempo para ir al Parlamento… y acto seguido cogería una avión oficial y me lo llevaría a ver un partido de fútbol con cargo al contribuyente.

    La mofa y el escarnio llegarían a todos los rincones del planeta: “You say tomato, I say bailout”.

    Esa sería la puya final ya que, unida al desprestigio de todas las grandes instituciones del país, eliminaría toda esperanza de salir del profundo agujero.

    Los ánimos de la ciudadanía se hundirían, por fin, en la más profunda depresión.

    Y ese sería el plan que diseñaría el peor enemigo de uno.

    ¡Sí! Ya sé que es tan retorcido, maquiavélico y exagerado que parece improbable que nadie nunca lo pueda llevar a cabo…

    Pero nunca digas nunca porque siempre puede aparecer un país de pandereta cuyo peor enemigo sea él mismo y cuyas instituciones, todas y cada una de ellas, estén dispuestas a desprestigiarse a sí mismas ante el asombro del mundo entero, para conseguir el objetivo común: ¡el autosuicidio!


    Xavier Sala i Martín, 
    Universidad de Columbia, UPF i Fundació Umbele. 
    (http://www.salaimartin.com)

    15 Julio 2012

    A continuación, mi respuesta al Secretario Ejecutivo del Foro de Sao Paulo que fuera reproducida en numerosos periódicos digitales. Con esta intervención pongo fin a mi participación en este debate que deberá ser retomado en futuros encuentros del Foro y con la participación activa, sin exclusiones, de todas las fuerzas políticas participantes. Para facilitar esa labor todos los elementos de esta controversia: la Declaración Final del XVIII Encuentro del FSP celebrado en Caracas, mi nota crítica, la réplica del Secretario Ejecutivo del FSP y esta, mi intervención final, se encuentran en este blog.

    Mesa de clausura del FSP. De izquierda a derecha Ignacio Ramonet, Jean-Luc Melenchon, Rigoberta  Menchú, Ricardo Patiño, Valter Pomar, Presidente Hugo Chávez, Diosdado Cabello, Nicolás Maduro,  José R. Balaguer, Graciela Montaño (fuera de cuadro) y el autor de estas líneas


    El Foro de Sao Paulo y sus desafíos: respuesta a Valter Pomar 

    por Atilio A. Boron

    El Secretario Ejecutivo del Foro de Sao Paulo, Valter Pomar, escribió una  vitriólica respuesta a mi artículo “Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas”. Una cuidadosa lectura del texto no hace sino confirmar el acierto contenido en las tesis centrales de mi artículo, como trataré de fundamentar a continuación. Llama la atención que mientras en mi escrito yo hablo de política Pomar en el suyo hable de psicología. En lugar de discutir los argumentos acerca del “eclecticismo ideológico” del foro o de  las debilidades de la Declaración final (en donde a lo largo de ocho páginas no se dice ni una palabra de las masivas protestas estudiantiles contra la privatización de la universidad que están conmoviendo la política de Chile, Colombia, México, República Dominicana e inclusive Quebec, o apenas si se habla de las bases militares de Estados Unidos en la región, siendo que Pomar es militante de un partido cuyo país es el más completamente cercado por ese tipo de mortíferas instalaciones) lo que sobresale en su pretendida réplica son supuestas caracterizaciones de mi persona y de mi comportamiento. Así dice que es “aterrador” escribir lo que escribí; me califica como supuesto “mensajero” de Chávez; o de “pontificar” en lugar de investigar; “medio descontento” y, más adelante, “malhumorado” con el éxito del foro; de decir “tonterías” al hacer una crítica teórica a la Declaración del FSP; de elaborar “ridículas caricaturas”; o pecar por falta de “tolerancia”; de “simplificar” la situación al comparar al FSP con el Foro Social Mundial (FSM); de actuar con “mala fe” al insinuar una posible relación entre el olvido del golpe contra Aristide con la presencia de la MINUSTAH en Haití; y de “no saber” que las declaraciones finales del FSP “son consensuadas” en las reuniones de Grupo de Trabajo. Brillan por su ausencia las categorías de análisis político o económico mientras que sobran las de tipo psicológico. Por algo será.  (Clic abajo en Más información) 
    12.7.2012

    En el día de hoy Página/12 publicó la carta abierta que me enviaran Piedad Córdoba y Carlos Lozano Guillén, referentes y líderes de la Marcha Patriótica de Colombia. En ella confirman plenamente lo que escribiera en mi artículo sobre el Foro de Sao Paulo en el sentido de que esa institución adujo razones leguleyas e inconsistentes para impedirle a Piedad Córdoba dirigirse a los participantes en el foro. Lean la nota y saquen sus conclusiones:



    Jueves, 12 de julio de 2012

    EL MUNDO › DEBATE
    Audacia, entereza y compromiso


    Descripción: http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Piedad Córdoba * y Carlos Lozano Guillén *

    Estimado Atilio Boron: recibe un fraterno abrazo de las y los miembros de Marcha Patriótica. Agradecemos tu artículo de opinión en el que presentas un balance a la opinión pública internacional, sobre la XVIII edición del Foro de San Pablo, realizado del 4 al 6 de julio pasados en Caracas.
    En tu escrito planteas un análisis crítico de lo allí discutido, como un aporte que no dudamos está inspirado en el espíritu de reflexión que nos llevará a mejores condiciones para resistir y transformar el modelo económico hegemónico, como lo haces junto a otros prestigiosos intelectuales y dirigentes de América latina, cuya apuesta es la dignidad de los pueblos, su derecho a la vida, su afirmación de un proceso de liberación y poder que, como señaló Simón Bolívar, y nos lo recordó el presidente Hugo Chávez el viernes 7 de julio, represente la posibilidad de la mayor suma de felicidad para la humanidad.
    Tu texto generó la respuesta del secretario ejecutivo del Foro, Valter Pomar, sobre varios puntos, uno de los cuales concierne a nuestra presencia en Caracas, participando de las deliberaciones del Foro, en medio de la inmensa acogida y el manifiesto apoyo a nuestra labor como expresión del anhelo del pueblo colombiano en la búsqueda y construcción de la justicia y la paz.
    Si bien fue para nosotras y nosotros una experiencia enriquecedora, de otro lado fue también frustrante, por las limitaciones que impidieron, por esta vez, que la Marcha Patriótica fuera aceptada como miembro de tan importante escenario de la izquierda mundial. Efectivamente, nuestra expectativa era ser recibidos como miembro con pleno derecho, comprendiendo que para ello debe surtirse un trámite, cumpliendo unas reglas que en esta ocasión por diversas circunstancias no pudieron verificarse.
    Fue por eso que atentos a las difíciles condiciones bajo las cuales se desenvuelve la vida política colombiana insistimos no sólo sobre nuestra membresía sino también en la necesidad de recurrir a cuantos medios estén a nuestro alcance para comprometer a las y los humanistas, a organizaciones de la izquierda continental y mundial, en iniciativas de análisis, debate y acompañamiento de propuestas que nos ayuden a superar la cruenta guerra que se vive en Colombia. Cuando nuestra representante en el Foro, Piedad Córdoba Ruiz, propuso redoblar esfuerzos, concretar y caracterizar una misión para ser enviada a Colombia, desde la Secretaría del Foro se le impidió formalizar esta solicitud y dar a conocer los términos para la misma. No sólo se le impuso que adicionalmente debería hablar con un diputado latinoamericano, que aprobara la inclusión previa de unos párrafos sino que también se le negó el uso de la palabra, con la excusa de que si se le otorgaba a ella habría también que dársela a otras personas de Colombia, cuando existía un amplio consenso para que nuestra representante fuera escuchada.
    En su frustrada intervención Piedad Córdoba Ruiz deseaba a agradecer en nombre de Colombianas y Colombianos por la Paz, y de organizaciones y grupos comprometidos en la búsqueda de caminos que permitan la finalización del conflicto armado, las gestiones de la presidenta Dilma Rousseff y del ex presidente Lula, de Brasil, quienes facilitaron las liberaciones de personas cautivas en poder de la insurgencia, y al presidente Hugo Chávez su preocupación por la paz en Colombia, además de desearle su pronta recuperación.
    Manifestamos también que el elemental pero importante resultado debatido y resuelto allí sobre la realidad de Colombia, que consiste en organizar una delegación o comisión del Foro a nuestro país para comprobar la situación política, las propuestas existentes y la forma de contribuir a las más sólidas formulaciones de construir una paz basada en el diálogo y la justicia, es una propuesta que directamente nos compete, así como al Congreso de los Pueblos, al Polo Democrático, a Izquierda Liberal en Marcha y a otras expresiones sociales y políticas que ha forjado y forjará con un horizonte de unidad el pueblo colombiano. En dicha iniciativa de antemano nos comprometemos para su concreción y frutos.
    Agradecemos la reiterada solidaridad que tantas personas y organizaciones han expresado hacia nuestra naciente formación, hacia el Congreso de los Pueblos y otras, que hacen parte del tejido que ya existe y se está fortaleciendo para la lucha por la dignidad y los derechos del pueblo y la nación colombiana. Asimismo, saludamos el espíritu crítico y despierto que levanta la voz de los pueblos y que resignifican los más costosos e imprescindibles valores y principios de la izquierda para confrontar con lucidez el actual estado de barbarie del mundo, en esta encrucijada de crisis que trae consigo el capitalismo y la guerra.
    * Ex senadora colombiana.
    * * Vocero de Marcha Patriótica.
    10.7.2012

    Mis observaciones críticas sobre la Declaración final del Foro de Sao Paulo, reunido en Caracas, así como de ciertas actitudes de la Secretaría Ejecutiva del FSP han suscitado un intenso debate que ha repercutido en numerosos periódicos digitales y en algún que otro medio impreso. A continuación inserto mi artículo y la airada respuesta de Valter Pomar, el Secretario Ejecutivo del FSP. En días sucesivos responderé a Pomar aportando la evidencia necesaria para demostrar la falsedad de sus argumentos. Agrego también, al final de los dos artículos, la Declaración final del FSP, de modo que la lectora o el lector puedan obtener una visión completa de la polémica y extraer sus propias conclusiones acerca de la validez de mis argumentos.





    ALAI, América Latina en Movimiento

    2012-07-08
    AmericaLatina,EE.UU
    Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas
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      Política: PoliticaDemocracia,MilitarPartidos, |   Internacional:Internacional, |   Economía:Economia, |
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    El viernes por la noche concluyeron en Caracas las deliberaciones del Foro de Sao Paulo. No habría exageración si dijéramos que fue la reunión más concurrida y variada del foro desde su creación, en la ciudad de Sao Paulo, en 1990. Numerosos partidos y movimientos sociales de América Latina y el Caribe se dieron cita en esta ciudad, junto a un significativo contingente de organizaciones hermanas de Europa, África y Asia. El balance final del cónclave es, en un cierto sentido, positivo, aunque en algunos aspectos que veremos a continuación hay muchas cosas para mejorar. Positivo porque en el multitudinario evento se dieron cita una gran cantidad de partidos y movimientos que tuvieron la posibilidad de intercambiar opiniones, comparar experiencias y realizar un rico y necesario aprendizaje recíproco. Positivo también porque ante el conocido eclecticismo ideológico del foro -del cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse como de izquierda- el discurso de cierre pronunciado por el Comandante Chávez fijó una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros. 

    En primer lugar, preguntándose como lo hizo Chávez citando un pasaje de la obra de Marx, por el carácter y la naturaleza de la transición que habrá de sustituir al capitalismo por un nuevo tipo histórico de sociedad. Porque, más allá de la crítica necesaria al neoliberalismo y su todavía hoy pesada herencia, el problema es el capitalismo, lo que hay que vencer y subvertir es el capitalismo. O es que las luchas protagonizadas por nuestros pueblos, con sus tremendos sacrificios y sus miles de vidas ofrendadas para la construcción de una nueva sociedad, ¿sólo lo fueron para pasar del neoliberalismo al neokeynesianismo, o al desarrollismo, o al espejismo de un “capitalismo verde”? Con su sagaz interrogación Chávez señalaba una de las principales debilidades teóricas de la Declaración de Caracas aprobada por el FSP. (clic abajo para continuar) 
    Caracas, 6 Julio 2012

    Ayer prometí una extensa nota relativa a cómo lo vi a Chávez. Aquí va, porque lo prometido es deuda.
    Abrazos bolivarianos,
    Atilio A. Boron

    Chávez, con la hija de una funcionaria de su gobierno, en Palco Presidencial 



    ¿Cómo está Chávez?

    (Por Atilio A. Boron) Quisiera compartir con todas y todos unas impresiones personales, intercaladas con algunos elementos de análisis, acerca de un día inolvidable. Hacía un tiempo que no veía al presidente Hugo Chávez y tenía, como todos, una ansiedad muy grande ante la posibilidad de verlo de cerca, tal vez de estrechar su mano. Me preocupaba su salud; por él, como entrañable amigo y por Nuestra América, por la cual tanto ha hecho. Y además porque Chávez es, como dice el verso de Bertolt Brecht, uno de los “imprescindibles”; esos que como Fidel, lucha todos los días, veinticuatro horas al día, sin tregua y sin pausa.

    La ocasión fue la conmemoración el día 5 de Julio del 201º aniversario de la declaración de independencia de Venezuela, que tuvo por escenario la Asamblea Nacional. Todo comenzó con el ingreso del presidente al recinto, en donde ya se lo pudo ver en buena forma, animado y con muy buen semblante. Luego de saludar a varios de los allí presentes, con la calidez de siempre, tomó su lugar en el presidium y a continuación el diputado Earle Herrera, del PSUV, procedió a leer el Acta de la Declaración de la Independencia, firmada entre otros por esa figura descomunal que fue Francisco de Miranda. Confieso que desconocía los detalles de ese texto, bastante extenso, y en el cual la firma de los congresistas que la proclamaron es precedida por una notable fundamentación doctrinaria y teórica que, hasta donde yo recuerdo, no he visto en ninguna otra acta de ese tipo. Al escuchar su profundo contenido pude comprender que la genial  estatura –política, filosófica y militar- de Simón Bolívar no fue un capricho de la biografía o un rayo en un día sereno. Existía en esa notable Capitanía General de Venezuela una tradición cultural y filosófica de una envidiable densidad teórica, personificada en las brillantes figuras de Miranda y en la del maestro, tutor y amigo de Bolívar, Simón Rodríguez. Tradición que, como se decía más arriba, quedó estampada para la posteridad en el Acta del 5 de Julio de 1811. (clic abajo para continuar)
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