Hola, a continuación un balance realizado por Eric Toussaint de las enseñanzas que deja el 2011 en relación a las grandes movilizaciones populares que signaron todo el año pasado.
http://www.cadtm.org/Algunos-rasgos-comunes-en-las
1.- Reocuparon la plaza pública, incluso se instalaron, y también multiplicaron las manifestaciones en las calles. En el pasado, las acciones radicales comenzaban a menudo en el lugar de trabajo o de estudio, e implicaban la ocupación de instalaciones (fábricas, escuelas, universidades…) Aunque las huelgas y las ocupaciones de fábricas o de establecimientos escolares no hayan estado ausentes en algunos países como Egipto o Grecia, la forma de acción más extendida adoptada por los participantes en las acciones consistió en la recuperación del espacio público. Una parte importante de los manifestantes no tenían ni tienen la posibilidad de organizarse en los lugares de trabajo, debido, en particular, a la represión y a la atomización de los trabajadores. Un gran número de ellos no tiene empleo —y es una de las razones de su compromiso para la acción—, o debe contentarse con un empleo precario. Entre los manifestantes, en algunos países, hay un gran número de diplomados sin trabajo. En países como España, afectados fuertemente por la crisis inmobiliaria, o como Israel, donde la falta de vivienda para la gente modesta es clamorosa, las personas víctimas de esta crisis pueden estar muy bien representadas. Además de estas razones, la voluntad de ocupar la plaza pública tiene que ver, por supuesto, con la voluntad de reunirse, de ver cuántos son, de hacer una demostración de fuerza frente a un poder percibido en Túnez, en España, en Grecia, en Egipto (y para una buena parte de manifestantes en Estados Unidos) como completamente sordo a las necesidades y pedidos de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas del país. La exigencia de una auténtica democracia está en el núcleo del movimiento.(clic abajo para continuar)
3.- La forma «asamblearia» del movimiento constituye una característica común. Con ese mismo espíritu, existe una reticencia, incluso claramente un rechazo, hacia la elección de delegados y delegadas. Se quiere la democracia directa y participativa.
4.- En varios países, la desobediencia cívica ha sido reivindicada y practicada sistemáticamente como un acto de resistencia frente a un poder totalitario —casos de Túnez y Egipto—, o frente a un poder autista (Grecia,…) que no duda en utilizar la represión para vaciar las plazas o impedir pura y simplemente las concentraciones, como es común en el caso de Estados Unidos. Estas manifestaciones están muy alejadas de las tradicionales, que parecían más procesiones que marchas de protesta. En cierta forma se ha producido un salto cualitativo. Mientras que hasta este momento, la ideología dominante y la represión habían conseguido individualizar, atomizar los comportamientos debido al miedo (a la represión, a perder su empleo, a perder su vivienda, a perder su derecho a una pensión, a perder sus ahorros…), la amplitud de la crisis y el hecho de que se haya llegado a una masa crítica de manifestantes permitió que muchas personas se sobrepusieran al aislamiento, principalmente con la idea de que, en realidad, no había mucho que perder. Para la mayoría de los participantes en el movimiento se trata del primer combate colectivo con una dimensión política.
5.- En la mayor parte de los casos, no ha habido una elaboración de un programa de reivindicaciones, incluso si las comisiones de trabajo del movimiento de los Indignados españoles produjeron propuestas y declaraciones. Respecto a esto, conviene subrayar la importancia de la declaración conjunta entre Puerta del Sol y Plaza Sintagma: Llamamiento Sol-Sintagma y que afirma especialmente: «No al pago de la deuda ilegítima. ¡Esta deuda no es nuestra! ¡No debemos nada, no vendemos nada, no pagaremos nada |1|!» En el caso de Túnez y Egipto, existe un acuerdo sobre una reivindicación central: la partida del dictador que se expresa en una exhortación muy clara: ¡Márchate!
6.- Los manifestantes no se agruparon de acuerdo a una base identitaria: etnia, religión, clase, generación u orientación política. La mezcla dominaba aunque algunas categorías entre los más explotados hayan estado subrepresentados, en algunos casos. La fórmula adoptada en Estados Unidos por Occupy Wall Street comenzó rápidamente a hacer la vuelta al mundo: «¡Somos el 99 %!».




2 comentarios:
Hola Atilio.
Me pareció incompleta la nota. El corte es arbitrario (no se toca el caso chileno por ejemplo) y no trata la 'coincidencia' más importante: ¿Por qué se dan a la vez? La coincidencia es que en todos los paises donde hubo estas movilizaciones el nivel de vida se ha visto muy deteriorado y amenazado: precarizados en Europa, endeudados en EU y Chile, el coste de alimentos en Africa del Norte, por mencionar razgos al pasar. Realmente la coincidencia temporal de estos movimientos emerge porque forman parte de una situación crítica que va más allá de sus fronteras y coyunturas nacionales y que se expresa de distinto modo segun estas coyunturas particulares. Ese es el punto en comun básico. Y hay otro más: ninguno ha tenido (o logrado) expresión politica real (en cuanto a disputa conciente y sistemática por el poder) más allá quizas del caso de Libia donde se instauró un gobierno de los rebeldes tutelado por la OTAN.
Una ultima coincidencia: en ninguno de ellos el ciclo de la crisis se ha clausurado y los gobiernos de derecha que han emergido en la mayoría de ellos no han podido solucionar la crisis ni satisfacer las demandas económicas y políticas mínimas que enarbolan los movimientos. (en el unico en donde ha surgido un gobierno de izquierda ha sido en Islandia).
Un saludo.
Debido a que no ha sido impaciente con la manera de beats by dre
monster beats
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monster beats studio leer que la gente le encanta leer
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