31.1.2012

João Pedroy el autor de esta nota en la sede de la Escuela del MST en Guararema, Sao Paulo, 2007
A continuación, compartimos una reflexión de João Pedro Stedile sobre la última sesión del Foro Social Mundial de Porto Alegre. Aguda, como todas sus intervenciones, pero con dos pasajes que motivan los siguientes comentarios.  Con el enorme respeto que João Pedro  merece por ser uno de los más genuinos e importantes líderes populares surgidos en América Latina en las últimas décadas queremos introducir dos observaciones a su nota. Primero, insistir en la idea de que el FSM tiene que ser algo que mucho más útil y eficaz para cambiar el mundo que “un espacio de exposición de ideas, de debates y diálogos entre diferentes entidades y visiones de mundo.” Esto está bien, pero no basta. Una década de debates y diálogos es más que suficiente y no han servido para contrarrestar eficazmente la feroz ofensiva del imperialismo y el gran capital.
   Segundo, es sólo una verdad a medias aquello de que “ los estados nacionales y sus gobiernos están a merced de los intereses del gran capital, y de cierta forma con las manos atadas para tomar medidas efectivas que pudieran resolver la crisis, sin afectar a los trabajadores.”  Salvo las conocidas excepciones de los países del ALBA, la mayoría de los gobiernos de América Latina se han puesto voluntariamente al servicio del capital y de los mercados sin que estos tengan necesidad alguna de “atarle las manos”. En algunos casos se postraron complacidos ante la burguesía imperial y sus aliados autóctonos, como diría el Che; en los casos más díscolos podría decirse que aceptaron a regañadientes -pero sin luchar- el chantaje de los mercados y los grandes oligopolios. Pero en uno y otro caso estos gobernantes creen que la crisis actual es un fenómeno pasajero y un desorden circunstancial de los mercados; peor aún, creen que hay una solución capitalista (cualquiera sea su signo: ajustes de distinto tipo o variantes keynesianas) para la crisis capitalista y que para ello bastaría con introducir racionalidad, sensatez y “sensibilidad social” en el sistema. En síntesis, creen que existe o se puede construir algo así como un "capitalismo con rostro humano", algo nunca visto y que nadie nunca verá. No entra en su horizonte político la construcción de una alternativa poscapitalista, o un socialismo del siglo veintiuno.
    Coincidimos, en cambio con João Pedro cuando dice que espera que “todas las fuerzas involucradas en Brasil, en América Latina y en todo el mundo, logren llevar a la práctica estos acuerdos programáticos.” Precisamente, de eso se trata: no sólo de diagnosticar y de interpretar el mundo sino de cambiarlo, como lo recordaba con tanto énfasis Karl Marx en su “Onceava Tesis sobre Feuerbach.” Y para cambiarlo hace falta organizarse, concientizarse y luchar. Si el FSM tiene alguna función que cumplir es precisamente esta: facilitar la organización popular, la concientización de las masas y el diseño de adecuadas estrategias y tácticas de lucha anticapitalista que deben ser coordinadas a escala internacional porque la ofensiva desatada por el capital es de carácter global y, en consecuencia, mal podría ser neutralizada con dispersas batallas locales. Es decir, el FSM debe dejar de ser un foro y convertirse en un actor político global, como Davos, que no es un foro sino una internacional de la burguesía imperial que hace con las clases dominantes lo que durante una década el FSM declinó hacer con los explotados y con las víctimas del sistema. Ojalá que ahora, en el fragor de la crisis capitalista, haya cambiado. (Clic abajo en Más Información para leer el artículo de JP)

¡Para enfrentar la crisis capitalista!
Necesitamos unidad y manifestaciones sociales internacionales


João Pedro Stedile
movimientos.org
Rebelión, 31-01-2012

1. El Foro Social en Porto Alegre

Durante 5 días centenares de militantes sociales, entidades e intelectuales se reunieron en Porto Alegre, para llevar a cabo diversos debates y convergencias sobre la crisis capitalista mundial y sus consecuencias en el medio ambiente y en las poblaciones.

El evento realizado entre el 24 y 29 de enero no tuvo el mismo glamour ni la pasividad de otras ocasiones. No era un Foro mundial, era sólo un foro internacional, temático, enfocado en la crisis y el medioambiente. Por eso la participación fue más militante y representativa. Hubo decenas de reuniones, talleres, seminarios y debates, entre las más diferentes redes internacionales y articulaciones sociales. De ahí su importancia, el de continuar siendo un espacio de exposición de ideas, de debates y diálogos entre diferentes entidades y visiones de mundo.

2. La unidad en el análisis de la coyuntura

El resultado de esos diálogos es que se produjo una profunda coincidencia de análisis y evaluaciones, entre los más diferentes movimientos sociales presentes (de Brasil y de América Latina y algunos europeos), intelectuales comprometidos con el pueblo, entidades de la sociedad civil y militantes anónimos, por cierto muy combativos. Todos concordaron que estamos en el inicio de una crisis, prolongada, que es estructural del capitalismo, ahora globalizado, capitaneado por el capital financiero y sus corporaciones transnacionales. Que los estados nacionales y sus gobiernos están a merced de los intereses del gran capital, y de cierta forma con las manos atadas para tomar medidas efectivas que pudieran resolver la crisis, sin afectar a los trabajadores.

Todos concordaron que frente a la crisis, las grandes empresas capitalistas, sus bancos y corporaciones y sus gobiernos nacionales, se mueven y están adoptando las siguientes estrategias:

a) Utilizar los recursos públicos en su provecho y así paliar la crisis;

b) Provocar conflictos bélicos regionales, para generar demandas al complejo industrial-militar;

c) Reprimir posibles movilizaciones populares, como está ocurriendo en todos los países donde hay movilizaciones, inclusive en Estados Unidos y Europa;

d) Apropiarse de los recursos naturales, privatizándolos para las empresas, como forma de transformar el capital ficticio en patrimonio, bienes efectivos, y así en la próxima etapa los transforman en lucros extraordinarios;

e) Transformar los países del hemisferio sur en meros exportadores de materias primas para sus necesidades;

f) Aumentar el desempleo en el hemisferio norte, sobre todo entre jóvenes y los trabajadores de las industrias;

g) Utilizar la conferencia de Río+ 20, como teatro internacional para decir que están interesados en la sustentabilidad y crear un nuevo marco legal, que les dé credibilidad para apropiarse de los recursos naturales, en el contexto de lo que se ha denominado "economía verde", y seguir acumulando ganancias, con colorido verde;

3. Las propuestas unitarias para enfrentar la crisis

Frente a esa situación, se realizó en Porto Alegre, como última actividad del Foro, una importante asamblea internacional de movimientos sociales, que produjo un documento de análisis y selló un acuerdo unitario, entre otras iniciativas, para:

a) Denunciar a los estados y gobiernos que están operando sólo en favor del capital;

b) Denunciar la máscara de economía verde, como un engaño para esconder la verdadera causa de los problemas ambientales que se reproducen en todo el mundo;

c) Tener claro que los principales enemigos del pueblo en esta etapa del capitalismo, son el capital financiero, las empresas transnacionales y los procesos de militarización y represión que ocurren en los países;

d) Luchar por una democracia verdadera, que supere la mera representatividad formal, la manipulación que los capitalistas están operando en relación a los gobiernos y construya nuevas formas de participación popular en los destinos de los países;

e) Esforzarse para realizar grandes movilizaciones de masas en todos los países, contra los enemigos comunes, única forma de poder alterar la actual correlación de fuerzas;

f) Defender los recursos naturales de nuestros países, como la cuestión de la soberanía nacional y popular, frente a la ofensiva y apropiación privada del capital;

g) Exigir de los gobiernos políticas públicas de protección de los intereses de la mayoría de la población, en especial de los más pobres y trabajadores;

h) Realizar esfuerzos para enfrentar el monopolio de los medios de comunicación de masas, que en todos los países manipulan a las masas y distorsionan las verdaderas causas de la crisis y sus graves consecuencias para la humanidad;

i) Redoblar esfuerzos para construir la unidad entre todas las fuerzas sociales en nuestros países y a nivel internacional, única forma de enfrentar la fuerza del capital;

j) Preparar para la semana del 5 junio, una gran jornada mundial, en defensa del medioambiente y contra las empresas transnacionales;

k) Prepararse para realizar entre el 18-26 de junio, en Río de Janeiro, una gran movilización mundial, con un campamento permanente, realizar la cumbre de los pueblos, en contraposición a la cumbre de los gobiernos y del capital.

Como ven, los espacios de Porto Alegre fueron muy fértiles para la construcción de convergencia y unidad de objetivos. Ahora, se espera que todas las fuerzas involucradas en Brasil, en América Latina y en todo el mundo, logren llevar a la práctica estos acuerdos programáticos.

João Pedro Stedile es miembro de la Coordinación Nacional del MST y de la Vía Campesina Brasil.
Fuente: http://movimientos.org/show_text.php3?key=20201
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