31.8.2011
Islandia, un pésimo ejemplo que la derecha y los medios se esfuerzan por ocultar ante los ojos de la opinión pública: ¡recuperación de la soberanía popular, no pago de la deuda, banqueros a la cárcel! Todo esto es inaceptable y peligroso, si en medio de la zozobra que vive Europa se produce un contagio. Por eso, mejor seguir hablando hasta el hastío de Khadafi y las lujosas mansiones en que él y su familia vivían antes del derrumbe del régimen. Y una vez que esta cantera noticiosa se agote, a buscar nuevos distractores. Cualquier cosa, con tal de no hablar de Islandia.




Islandia: un modelo silencioso, sin televisación ...
Se debe mirar a Islandia. Negarse a someterse a los intereses extranjeros: es el ejemplo de un pequeño país que indicó claramente que el pueblo es soberano.


Un programa radial italiano hablando sobre  la revolución en curso de Islandia dijo es un ejemplo impresionante de lo poco que nuestros medios de comunicación nos dicen sobre el resto del mundo.
Los estadounidenses pueden recordar que al inicio de la crisis financiera de 2008, Islandia, literalmente, se declaró en quiebra. Las razones se mencionan sólo de pasada, y desde entonces este miembro poco conocido de la Unión Europea volvió a caer en el olvido. Como los países europeos caen uno tras otro, poniendo en peligro el euro, con repercusiones para todo el mundo, la última cosa que los poderes desean es que el caso de Islandia se convierta en un ejemplo.   ... (clic abajo en Más información)
He aquí por qué: Cinco años de un régimen puramente neoliberal había hecho de Islandia, (población de 320.000 personas, sin ejército), uno de los países más ricos del mundo. En el año 2003 todos los bancos del país se privatizaron y en un esfuerzo por atraer inversionistas extranjeros ofrecieron préstamos en línea, cuyos costos mínimos les permitió ofrecer tasas relativamente altas de rendimiento.
Las cuentas, llamadas “Icesave”, atrajeron a muchos pequeños inversores ingleses y holandeses. Pero a medida que las inversiones crecieron también lo hizo la deuda de los bancos extranjeros. En 2003 la deuda de Islandia era igual a 200 veces su PIB, pero en 2007 fue del 900 por ciento.
La crisis mundial financiera de 2008 fue el golpe de gracia. Los tres principales bancos islandeses, Landbanki, Kapthing y Glitnir, quebraron y fueron nacionalizados, mientras que la corona perdió el 85% de su valor con respecto al Euro. Al final del año Islandia se declaró en bancarrota.
Contrariamente a lo que se podría esperar, la crisis dió lugar a la recuperación de los derechos soberanos de los islandeses, a través de un proceso de democracia directa participativa que finalmente condujo a una nueva Constitución. Pero sólo después de mucho dolor.
Geir Haarde, el Primer Ministro de un gobierno de coalición socialdemócrata, negoció 2.100 millones dólares de préstamo, a lo que los países nórdicos agregaron otros 2.500 millones. Sin embargo, la comunidad financiera extranjera presionaba a Islandia para imponer medidas drásticas. El FMI y la Unión Europea querían hacerse cargo de su deuda, alegando que  era el único camino para que el país pague la deuda a Holanda y Gran Bretaña, que habían prometido  reembolsarla a sus ciudadanos.
Las protestas y los disturbios continuaron y, finalmente, obligaron al gobierno a renunciar. Las elecciones se adelantaron a abril de 2009, resultando una coalición de izquierda que condenaba el sistema económico neoliberal, pero de inmediato cedió a sus demandas de que Islandia debía pagar un total de 3.500.000 euros. Esto requiere que cada ciudadano islandés abone 100 euros al mes (o alrededor de  130 dólares) durante 15 años, el 5,5% de interés, para pagar una deuda contraída por el sector privado vis a vis. Fue la gota que colmó el vaso.
Lo que sucedió después fue extraordinario. La creencia de que los ciudadanos tenían que pagar por los errores de un monopolio financiero, que a toda una nación se le debe imponer el  pagar las deudas privadas se hizo añicos, se transformó  la relación entre los ciudadanos y sus instituciones políticas y, finalmente, condujo a los líderes de Islandia al lado de sus electores .
El Jefe del Estado, Olafur Ragnar Grimsson, se negó a ratificar la ley que hace a los ciudadanos de Islandia responsables de sus deudas bancarias y aceptó las llamadas a un referéndum.
Por supuesto la comunidad internacional sólo aumentó la presión sobre Islandia. Gran Bretaña y Holanda, amenazaron con represalias terribles de  aislar al país. Como los islandeses fueron a votar, los banqueros extranjeros amenazaron con bloquear cualquier ayuda del FMI. El gobierno británico amenazó con congelar los ahorros islandeses y cuentas corrientes. Como dijo Grimsson: “Nos dijeron que si nos negábamos a las condiciones de la comunidad internacional, nos convertirían en la Cuba del Norte. Pero si hubiéramos aceptado, nos habrían convertido en el Haití del Norte. “ (¿Cuántas veces he escrito que cuando los cubanos ven el estado lamentable de su vecino, Haití, pueden considerarse afortunados?)
En el referéndum de marzo 2010, el 93% votó en contra de la devolución de la deuda. El FMI inmediatamente congeló sus préstamos. Pero la revolución (aunque no se televisó en los Estados Unidos), no se dejará intimidar. Con el apoyo de una ciudadanía furiosa, el gobierno inició investigaciones civiles y penales de los responsables de la crisis financiera. Interpol emitió una orden de detención internacional del ex presidente de Kaupthing, Sigurdur Einarsson, así como  de otros banqueros implicados  que huyeron del país.
Pero los islandeses no se detuvieron allí: se decidió redactar una nueva constitución que libera al país del poder exagerado de las finanzas internacionales y el dinero virtual. (La que estaba en vigor se había escrito en en momento en que Islandia se independizó de Dinamarca, en 1918, la única diferencia con la Constitución danesa es que la palabra “presidente” fue sustituida por la de “rey”.)
Para escribir la nueva constitución, el pueblo de Islandia eligió a veinticinco ciudadanos de entre 522 adultos que no pertenecen a ningún partido político, pero recomendados por lo menos por treinta ciudadanos. Este documento no fue obra de un puñado de políticos, pero fue escrito en Internet. Las reuniones de los Constituyente se transmitieron  on-line, y los ciudadanos podían enviar sus comentarios y sugerencias, asistiendo al documento, que tomaba forma. La Constitución, que eventualmente surje de este proceso democrático participativo, sería presentada al Parlamento para su aprobación después de las próximas elecciones.
Algunos lectores recordarán el colapso agrario de Islandia del siglo IX que apareció en el libro de Jared Diamond, con el mismo nombre. Hoy en día, este país se está recuperando de su colapso financiero en formas que son del todo  contrarias de las que generalmente se consideraban insoslayables, como confirmó ayer la nueva jefe del FMI, Christine Lagarde, a Fareed Zakaria. Al pueblo de Grecia le han dicho que la privatización de su sector público es la única solución. Y los de Italia, España y Portugal se enfrentan la misma amenaza.
Se debe mirar a Islandia. Negarse a someterse a los intereses extranjeros: es el ejemplo de un pequeño país que indicó claramente que el pueblo es soberano.
Es por eso que no está en la noticias.
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Fuente:http://www.dailykos.com/story/2011/08/01/1001662/-Icelands-On-going-Revolution

9 comentarios:

Renzo dijo...

muy buen artículo. Me parece que también nosotros nos tenemos que dar una discusión sobre nuestra dependencia de los capitales extranjeros con sus inversiones en minería y en la soja entre otras. Una nueva matriz de crecimiento primario exportadora

uña dijo...

La ley de 1977 en Argentina es parte del modelo actual, y si no la cambia este gobierno no la cambia nadie. Dhualde por presiones externas se encargo de congelar las iniciativas pos 2001 para responsabilizar a los cómplices de la crisis. Q lástima que esto de Islandia no tenga difusión.

Maju dijo...

La verdad es que el pueblo islandés está dando un ejemplo de coraje y autenticidad que es impresionante. Si los demás pueblos de Europa (o dónde sea) tuvieran al menos algo de ese coraje. Son un pueblo pequeño sin ejército... pero valor e inteligencia no les falta.

Me ha impresionado mucho lo de la constitución redactada "online": una forma quizá de hacer converger las ideas populares frente a la manipulacion del sistema de partido único dual?

renato dijo...

Ud. don Atilio dice que 5 anos de neoliberalismo hicieron de Islandia uno de los paises mas ricos del mundo??...Le confieso que sus articulos son muy de mi agrado, pero este...no lo llego a comprender.

angela bsas dijo...

El articulo es muy difuso...se entiende lo de la revolucion para el cambio...pero si el sistema neoliberal lo hiso uno de los paises mas ricos del mundo(?) porque este este no funciona en nuestros paises. Otra cosa es la deuda comenzo siendo 200-300 veces mayor que su PBI y luego mas tarde solo fue 700-800% mayor...o sea, se redujo. Estoy interpretando todo errado o falta claridad ??

Maju dijo...

Yo diría, Renato, que el Neoliberalismo en el Norte (o área Central del sistema capitalista, al que Islandia pertenece o pertenecía - no nos engañemos) se benefició temporalmente de la burbuja especulativa generada por el crédito fácil (la prórroga "Reaganista" del Capitalismo tardío). E Islandia no es ajena a este fenómeno, como Icesave evidencia.

Cuando en el artículo (que no es de Atilio sino Deena Stryker, como lo indica el link al final) se refiere al Neoliberalismo, no se refiere desde luego a la "medicina" mortal del FMI sino a la burbuja especulativa que se infló entre algún momento de los 80 y el fatídico 2007 (o 2008, según a quien leas).

Los islandeses participaron de los beneficios (migajas, sí, pero suculentas) de al menos parte de esa oleada (como otros muchos). Pero fueron lo bastante listos para no dejarse atrapar en la corriente de resaca, al contrario que irlandeses, griegos, portugueses, españoles... y en general todos los EU-ropeos, así como los gringos (US-americanos), etc. Todos estos han visto como el estado ahora ya incluso cobra impuestos a los pobres para darlos a los bancos, en muchos casos para salvar bancos extranjeros. Y encima les insultan tratándoles de vagos, cerdos (PIGS), etc. y les exigen vender todos los servicios públicos (a menudo fuente de ingresos para el estado, que queda así más debilitado), tesoros nacionales, etc.

Irlanda, Grecia, España... son ahora nuevas "Haitís" (que efectivamente está atrapada por una deuda impagable impuesta por Francia, la Francia "revolucionaria" como pago a la emancipación haitiana). Pero Islandia se negó - y nadie puede reprochárselo.

Lasse dijo...

Atilio tenes a disposición el audio o el video de la conferencia que se hizo en la Fundación Floreal Gorini en el mes de Junio sobre los indignados. Recuerdo que Gabetta dio unos datos muy interesantes sobre islandia. Me gustaria volver a escucharlos.

Saludos desde la patagoni cervantina

Atilio A. Boron dijo...

Hola Renata, Angela: Maju ha aclarado muy bien el punto que les preocupa. El artículo no es mío, sólo lo subí porque me parece bien interesante. La especulación financiera puede crear una burbuja de capital ficticio, cuya fragilidad se demuestra al estallar. Pero eso no es igual a la produccion de riqueza. Sobre la situación de la inversión extranjera en la Argentina: hay que revisar a fondo el marco jurídico y desandar el camino que transitamos desde finales de los ochentas. Pero, ¿estará el gobierno dispuesto a hacer tal cosa?

Gustavo Giménez dijo...

Hola Atilio. Enhorabuena por tu blog, que sigo desde hace unos meses. Interesantes los análisis sobre los más diversos temas.

Me gustaría mostrarte lo que a mi juicio puede ser una primera piedra para emprender en España un proceso parecido al de Islandia. http://ataquealpoder.wordpress.com/ blog en que Josep Manuel Novoa ha volcado información desde diciembre pasado imprescindible para poder juzgar, no sé en qué instancias, están por construir, a banqueros y dirigentes de las principales empresas del país. Auténtico periodismo de investigación.

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