El Premio Nóbel de la Paz, en una gira de negocios por América Latina  (¡y al diablo con la paz!)

Una muy informativa nota publicada en NACLA, el North American Congress on Latin America, dice que Estados Unidos está activamente cortejando a la nueva presidenta de Brasil, Dilma Rousseff con el  que lo convierte, al igual que Felipe González, en un simple lobbista de los oligopolios de su país, el presidente Barack Obama se reunirá con Rouseff en los días 19 y 20 de Marzo para abogar a favor de la Boeing a fin de que se le adjudique un contrato multimillonario (6.000 millones de dólares) que Brasilia aprobó para la provisión de 36 aviones de combate destinados equipar a la Fuerza Aérea del gigante sudamericano. El año pasado Lula había dado a conocer su predisposición a garantizar ese contrato para la firma francesa Dassault, pero ahora las cosas están cambiando y la propensión a acordar con los norteamericanos parece ser irresistible en la nueva gestión. Obama ofrecerá además la “colaboración” de capitales norteamericanos para la explotación del petróleo offshore, mejorar la infraestructura de transporte y turismo y para fortalecer los dispositivos de seguridad que requerirán la realización de la Copa Mundial de Fútbol en 1914 y los Juegos Olímpicos en 2016. Un dato que no dice el interesante informe de NACLA es que, al confiar su seguridad territorial a la Boeing (y, por extensión, al Pentágono, de cuyos fondos la empresa depende en gran medida), Brasil queda inerme ante el proyecto, largamente acariciado por Washington, de controlar completamente la Amazonía. ¿Será posible que Itamaratí no se de cuenta? ¿Pueden ser tan ingenuos como para creer que con equipos y tecnología de Estados Unidos podrán reafirmar la soberanía brasileña en la Amazonía?

Lea la nota completa en: http://nacla.org/node/6911
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