Marxista consecuente 

Noel Manzanares Blanco, sociólogo y politólogo cubano, presentó con las palabras que citamos a continuación la obra de Fernando Martínez Heredia en el marco de la XXº Feria Internacional del Libro que se está llevando a cabo en estos días en La Habana. Martínez Heredia es uno de los más valiosos intelectuales marxistas de América Latina y el Caribe, un hombre que exploró, profundizó y difundió como nadie el pensamiento de Ernesto "Che" Guevara.  Esperamos poder tener el agrado de recibir a Martínez Heredia una vez más en la Argentina en el curso del corriente año.

Gracias, Fernando Martínez Heredia
Seguidor-enriquecedor por excelencia de las ideas de Che Guevara, él sostiene que en Cuba “solo el socialismo es capaz de brindar suelo para la libertad, la justicia social y la soberanía nacional”.

En este instante, quiero evocar una carta del Comandante Che Guevara dirigida a Armando Hart Dávalos, quien fue Secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba (PCC) y en el presente es Director de la Sociedad Cultural “José Martí”. 
La misiva está fechada en Dar-Es-Salaam, Tanzania, el 4 de diciembre de 1965, y se encuentra en: http://www.sancristobal.cult.cu/sitios/Che/carta37.htm. En ella, se puede leer:
“En este largo período de vacaciones le metí la nariz a la filosofía, cosa que hace tiempo pensaba hacer. Me encontré con la primera dificultad: en Cuba no hay nada publicado, si excluimos los ladrillos soviéticos que tienen el inconveniente de no dejarte pensar; ya que el partido lo hizo por ti y tú debes digerir. Como método, es lo más antimarxista, pero además suelen ser muy malos. ... (clic abajo para continuar) La segunda, y no menos importante, fue mi desconocimiento del lenguaje filosófico (he luchado duramente con el maestro Hegel y en el primer round me dio dos caídas). Por eso hice un plan de estudio para mí que, creo, puede ser estudiado y mejorado mucho para constituir la base de una verdadera escuela de pensamiento; ya hemos hecho mucho, pero algún día tendremos también que pensar. El plan mío es de lecturas, naturalmente, pero puede adaptarse a publicaciones serias de la editora política. Si le das un vistazo a sus publicaciones podrás ver la profusión de autores soviéticos y franceses que tiene.
“Esto se debe a comodidad en la obtención de traducciones y a seguidísimo ideológico. Así no se dá cultura marxista al pueblo, a lo más, divulgación marxista, lo que es necesario, si la divulgación es buena (no es este el caso), pero insuficiente.
“Mi plan es este: I Clásicos filosóficos/ II Grandes dialécticos y materialistas/ III Filósofos modernos/ IV Clásicos de la Economía y precursores/ V Marx y el pensamiento marxista/ VI Construcción socialista/ VII Heterodoxos y Capitalistas/ VIII Polémicas.
“Cada serie tiene independencia con respecto a la otra y se podría desarrollar así: [expone acto seguido su razonamiento]”.
Casi al final, acota el Che:
“Es un trabajo gigantesco, pero Cuba lo merece y creo que lo pudiera intentar. […]”.
Es obvio que el contenido de la carta de marras tiene validez para la Mayor de las Antillas y el Movimiento Revolucionario Mundial. Sobre ello, escribí en otro momento (ver: http://tvcamaguey.blogspot.com/2009/06/vigencia-de-che-guevara.html).
¿Por qué, entonces, traigo ahora a colación esta correspondencia? Pues, precisamente, porque tiene que ver mucho con la ardua labor intelectual-revolucionaria que ha desarrollado y desarrolla Fernando Martínez Heredia, Premio Nacional de Ciencias Sociales y de Historia, a quien además está dedicada la 20 Feria Internacional del Libro Cuba 2011 que por estos días celebramos en la Mayor de las Antillas por ser él —en mi modesta consideración— un seguidor-enriquecedor por excelencia de las ideas del argentino-cubano nombrado Ernesto. Me explico, grosso modo.
A esta altura, resulta natural que Fernando haya tenido discusiones muy fuertes en las clases que se hacían con el pleno de los alumnos de la Escuela de Instrucción Revolucionaria (EIR —germen del actual sistema de Escuelas del PCC) a principios de los años sesentas, por motivos ideológicos: por ejemplo, se opuso a la afirmación de que en el “Caimán Verde” se había producido un paso violento a la revolución democrática, agraria y antiimperialista, y un paso pacífico al socialismo. “Eso estaba bien en la prosa de Jruschov [líder soviético], pero en Cuba había sucedido un solo proceso revolucionario, que utilizó la vía de la violencia, y que había implantado el régimen socialista y la liberación nacional” —según sus propios recuerdos.
Así, es más comprensible que Martínez Heredia se haya fugado de dicha Escuela cuando estalló la Crisis de Octubre en 1962, justo después que el Presidente Kennedy hablara el 22 de ese mes, a las 7:00 p.m., sobre la posibilidad de un holocausto mundial cuyo punto de inicio iba a ser la Revolución Cubana: a las once de la noche él estaba con sus compañeros de la 2254, camino a la División Antidesembarco de Occidente, que dirigía el comandante Samuel Rodiles, desplegada en lo que llamaban “la dirección del golpe principal”, donde permaneció treinta y un días tras el cese (sin y con comillas) de la amenaza de invasión directa Made in USA. Luego, regresó a esa casa de estudios, con otros cuatro condiscípulos que también estuvieron movilizados en medio de la tempestad desatada por el “Norte revuelto y brutal”.
Con estos presupuestos, el Profesor, Investigador y Ensayista nombrado Fernando, en unión de un grupo de valiosos jóvenes, en la segunda mitad de los mencionados años, se dio a tarea estructurar el Departamento de Filosofía y conducir la revista Pensamiento Crítico, con toda la complejidad que entrañaba obras de tales dimensiones en un convulso y difícil panorama histórico-concreto. “Fuimos parte de la gran herejía cubana, pensamos e hicimos con total entrega a esa causa y asumimos las consecuencias” —recordó él en un  momento que comentó acerca de cómo fueron cerradas esas instituciones.
Entretanto, en la misma medida en que he profundizado en su vida y obra, de mí se ha apoderado una convicción, a saber: Fernando Martínez Heredia es un singular ejemplo de verticalidad profesional y marxista-leninista, alguien que jamás ni remotamente ha abandonado la Revolución Cubana, muy a pesar de pesares. Escapa a la casualidad que actitudes como la de él constituyan paradigma, todavía más en los singulares y gloriosos días que vive la Patria Revolucionaria y Socialista.
Quizás, los tres últimos párrafos de sus palabras el día que comenzaba la referida Feria, el 10 de enero pasado, como ningunas otras sirvan para ilustrar su estatura y, a la vez, sinteticen el porqué es justo y legítimo en extremo desde el punto de vista revolucionario, darle las más sinceras Gracias a Fernando Martínez Heredia por su científica posición ante la trayectoria de nuestro proceso perfectible*:
“Soy uno más entre los millones de cubanos que están discutiendo, con pasión y rigor a la vez, problemas y definiciones fundamentales que trascienden con mucho al contenido de un documento. El nivel general de conciencia política, prácticamente sin igual en el mundo, y una proporción muy alta de personas con notables conocimientos generales y técnicos, son dos cualidades de la población que favorecen una entre las opciones que se abren: la de avanzar hacia un fortalecimiento del socialismo. Sabemos que será muy difícil: hoy las palabras bullen, pero los hechos renquean. Mas la cultura acumulada nos enseña que el carácter de la Revolución no lo fijó la economía, sino la acción, la voluntad y la abnegación de masas que se organizaron, pelearon y se unieron. Un pueblo que se forjó durante una gesta heroica y vivía casi sin nada, sin empleo, salud pública ni escuelas, entre el descreimiento y la lotería, se volvió capaz de luchar una vez más, y de cantarle a una nueva suerte: 'que Cuba premiará nuestro heroísmo'. Mediante la gran Revolución se transformó a sí mismo, se apoderó de su país y asumió el proyecto de futuro más ambicioso.
“Lo que entonces fue un gran sueño, hoy es necesidad: solo el socialismo es capaz de brindar suelo para la libertad, la justicia social y la soberanía nacional. Me siento orgulloso de ser hijo de un pueblo que jamás permitirá que la autoridad legítima que hoy ejercen los grandes, sea sucedida por una alianza del despotismo de los pequeños y el imperio del dinero. Porque el dinero no puede reinar solo en una sociedad, esa es una ilusión: tiene que asociarse con un poder. Poseemos una inmensa cultura de liberación acumulada y podemos apelar a instrumentos idóneos para construir y crear: el control de los trabajadores y el pueblo sobre los procesos sociales y las decisiones fundamentales, la entrega real de los esfuerzos y capacidades de cada uno y la ley por sobre todos.
“A veces me angustia la posibilidad de que se vuelva pequeña la huella que le hicimos al futuro; pero me sobrepongo y continúo en la brecha. Por eso termino con una exhortación que se inspira en el porvenir: que la cultura cubana utilice su maravilloso desarrollo para alimentar bien a todas las personas de Cuba, y fortalecer así los espíritus y las subjetividades que serán decisivos para vencer los desafíos y crear las nuevas realidades tangibles, y que la política que nos guíe sea una cultura para la liberación”.
*Para profundizar en su modo de pensar, sugiero ver:

La nota de Noel Manzanares Blanco fue originalmente publicada en: www.kaosenlared.net/noticia/gracias-fernando-martinez-heredia



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