Fuente: http://www.fotolog.com/multiletras/60993678

Pocos medios difundieron la noticia del fulminante despido de la periodista de la CNN Octavia Nasr por haber lamentado en su Twitter la reciente muerte del clérigo chiíta Hussein Fadlalá, a quien el gobierno de Estados Unidos tenía incluído en una lista de "terroristas internacionales." Al parecer, Nasr no compartía ese juicio; además, en su infortunado mensaje decía que este clérigo se había destacado por defender los derechos de la mujer, habitualmente menoscabados ...
por la ortodoxia chiíta.

Dos lecciones pueden extraerse de este incidente:

Primero, que la autoproclamada "prensa libre e independiente", de la cual la CNN sienta cátedra, es una piadosa (o, mejor, perversa) mentira. Es una "libertad" que se ejerce cuando se dice o se transmite lo que quiere la clase dominante, expresada en la línea oficial establecida por la Casa Blanca. Bastó que alguien se apartara de la misma, ¡y en un Twitter!, para que la transgresora fuera despedida de inmediato, haciendo caso omiso de su extensa trayectoria en la cadena televisiva. Pese a ello, los ardientes defensores de la "libertad de prensa" o de la "prensa independiente", no se privan de fustigar a diario a gobiernos como los de Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador por sus presuntas agresiones al periodismo libre e independiente. No practican en sus casas lo que con tanta vehemencia exigen a quienes resisten sus designios imperialistas. Por supuesto, jamás escucharemos una queja del Departamento de Estado sobre la absoluta falta de libertad de prensa en países como Arabia Saudita, o Malawi, dóciles clientes de Washington.


Segundo: la preocupante gravitación de los lobbies pro-israelíes en los grandes medios de Estados Unidos, privando al público norteamericano e internacional de acceder a información genuina. Sólo se publica, y bajo la forma y el tono acordes con lo establecido por el gobierno, aquello que es congruente con las "mentiras verdaderas" construidas por el Gran Hermano, que dictamina lo que existe y lo que no existe, y lo que hay que decir acerca de uno y otro. Ya no se habla más del feroz bombardeo a Gaza de hace poco más de un año, o del incidente ocurrido con la flotilla humanitaria en aguas del Mediterráneo. Ahora la estrella mediática es ...¡el pulpo Paul!!! Como ya lo demostró hace décadas Noam Chomsky, la función de los medios no es facilitar la difusión de lo que ocurre y sus causas, alimentando la discusión democrática dentro del espacio público, sino confundir a las masas e impedir que ellas adquieran conciencia de lo que ocurre a su alrededor. 

A continuación, la nota publicada en el sitio web de Radio Francia Internacional.
 http://www.espanol.rfi.fr/americas/20100709-despedida-de-la-cnn-por-un-tweet


Por Nicolás Bardio

La periodista Octavia Nasr, especialista en Oriente Medio de la cadena estadounidense, ha sido despedida por publicar en Twitter que estaba “triste al conocer el fallecimiento de Sayyed Mohammed Hussein Fadlalá”, un ayatolá de gran influencia en el mundo chiíta, considerado uno de los mentores del movimiento islamista Hezbolá y por ello incluido en la lista de “terroristas internacionales” de Estados Unidos.

Este hecho ha provocado quejas de internautas proisraelíes y ha acabado por hacer que la cadena manifestase que las declaraciones de Nasr se trataban de un “error de juicio” y acabase por despedirla. La periodista, por su parte volvió a enviar otro tweet para expresar su “profundo arrepentimiento” y ha declarado en su blog que “140 caracteres (Los máximos con los que puede contar un mensaje de Tweet) no bastan y no deberían usarse para tratar temas sensibles o controvertidos y particularmente los referentes a Oriente Medio”.

También ha matizado que de Fadlalá admiraba su “postura singular y pionera entre los religiosos chiítas en defensa de los derechos de la mujer”. El clérigo se oponía a la ablación del clítoris, una tradición practicada en algunos países musulmanes, y no veía inconvenientes en que las mujeres rezaran con las uñas pintadas.

En los años 1980 la prensa estadounidense acusó a Fadlalá de estar detrás de varios secuestros de norteamericanos en Líbano por grupos radicales vinculados a Irán. Otros medios de comunicación lo presentaban sin embargo como un mediador en la crisis, y finalmente su papel nunca fue aclarado.

El Hezbolá reaccionó al despido de Nasr denunciando un acto de “terrorismo intelectual”, al tiempo que acusó de “doble rasero” a Estados Unidos cuando de trata de árabes o israelíes.

Este suceso, abre la puerta a plantearse hasta qué punto los Tweets, tan de moda en el mundo del periodismo, son útiles; y si a veces no se vuelven quizás un arma de doble filo.
 


top