17 Junio 2018.
Comparto una reflexión sobre la segunda vuelta de la elección presidencial en Colombia.




(Por Atilio A. Boron) El resultado de la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de Colombia sentenció la victoria del candidato de la derecha, Iván Duque, que obtuvo10.362.080 sufragios contra los 8.028.033 de su rival, Gustavo Petro, candidato de la coalición Colombia Humana. Amenazadas como nunca antes las fuerzas del vetusto orden social colombiano se reagruparon y prevalecieron por una diferencia de unos doce puntos porcentuales. Terminado el recuento el uribista se alzó con el 54 por ciento de los sufragios mientras que el ex alcalde de Bogotá cosechó un 42 por ciento. La tasa de participación electoral superó levemente el 51 por ciento, un dato promisorio ante el persistente ausentismo en las urnas de un país en donde el voto no es obligatorio.

         El título de esta nota refleja cabalmente lo que está sucediendo en Colombia. Si un significado tiene esta elección es que por primera vez en su historia se rompe el tradicional bipartidismo de la derecha, que se presentaba a elecciones enmascarada bajo diferentes fórmulas y personajes que en el fondo representaban a los intereses  del establishment dominante. La irrupción de una candidatura de centroizquierda como la de Gustavo Petro es un auténtico y promisorio parteaguas en la historia colombiana, y no sería aventurado arriesgar que marca el comienzo del fin de una época. Un parto lento y difícil, doloroso como pocos, pero cuyo resultado más pronto que tarde será la construcción de una nueva hegemonía política que desplace a las fuerzas que, por dos siglos, ejercieron su dominación en ese país. Nunca antes una fuerza contestaría había emergido con esta enjundia, que la posiciona muy favorablemente con vistas a las próximas elecciones regionales de Octubre del 2019 en donde Colombia Humana podría recuperar la alcaldía de Bogotá y conquistar la de Cali y preparar sus cuadros y su militancia para las elecciones presidenciales del 2022. Mientras tanto Iván Duque deberá librar una tremenda batalla para cumplir con lo que le prometiera a su jefe, Álvaro Uribe: avanzar sobre el poder judicial, poner fin a la justicia transicional diseñada en los Acuerdos de Paz y sobre todo para evitar que el ex presidente, el verdadero poder detrás del trono, vaya a dar con sus huesos en la cárcel debido a las numerosas denuncias en su contra por su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad –entre ellos la de los “falsos positivos”-y sus probados vínculos con el narco.



En suma: algo nuevo ha comenzado a nacer en Colombia. Todavía el proceso no ha concluido pero los indicios son alentadores. Nadie soñaba hace apenas tres meses en ese país que una fuerza de centroizquierda con un ex guerrillero como candidato a presidente pudiera obtener más de ocho millones de votos. Sucedió y nada autoriza a pensar que el tramposo bipartidismo de la derecha podrá resucitarse después de esta debacle; o que la euforia despertada en millones de colombianas y colombianas que con su militancia construyeron la más importante innovación política desde el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán en 1948 se disolverá en el aire y todo volverá a ser como antes. No. Estamos seguros que no habrá marcha atrás en Colombia. A veces hay derrotas que anticipan futuras victorias. Como las que sufrió Salvador Allende en Chile en la elección de 1964; o Lula en Brasil en 1998. ¿Por qué descartar que algo semejante pudiera ocurrir en Colombia? Sólo tropieza quien camina, y el pueblo de Colombia se ha puesto en marcha. Tropezó, pero se levantará y más pronto que tarde parirá un nuevo país.


Comparto el enlace del programa en que participé ayer junto a Alcira Argumedo y el "Pollo" Sobrero. Esto fue en Crónica TV, el programa de Horacio Embón.

Durante su transcurso hablamos casi de todo: el FMI, el narcotráfico, las bases militares, las políticas del imperialismo para América Latina, el papel de China, etcétera. Te va a interesar.

(Comparto la nota publicada hoy Domingo 27 de Mayo en Página/12)

(Por Atilio A. Boron) La tenebrosa historia de Luis Posada Carriles fue muy bien contada en la nota de Página/12 días pasados (https://www.pagina12.com.ar/116812-el-infierno-se-llevo-a-p…). En esta breve nota quisiéramos tan sólo subrayar la importancia de un hecho aberrante: el apoyo que el gobierno de Estados Unidos le ofreció a lo largo de toda su vida a un terrorista probado y confeso, cosa que por supuesto la prensa hegemónica se ha cuidado de señalar. No sólo aquél se incorporó al Ejército de Estados Unidos donde sirvió un par de años sino que luego lo hizo por largos años en la CIA. Allí fue entrenado en técnicas de demolición, torturas, operaciones especiales como la “Irán-Contras”, etcétera. Como si lo anterior fuera poco el respaldo al terrorista cubano se prolongó hasta el final de su vida, que tuvo lugar en un geriátrico de la Administración Nacional de Veteranos reservada a los miembros retirados de las fuerzas armadas estadounidenses. El presidente George W. Bush jugó toda su influencia para lograr que la corrupta presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, le otorgara un indulto en los días previos a la finalización de su mandato, en el año 2004 para que el terrorista pudiera regresar a su santuario sano y salvo. La razón: en el 2000 había sido condenado por la justicia panameña a ocho años de cárcel por su participación en una conjura para atentar contra la vida del presidente Fidel Castro Ruz durante la Xª Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno a celebrarse en la ciudad de Panamá. En el marco de dicha reunión se había planificado un discurso que el gobernante cubano ofrecería en el Paraninfo de la Universidad Nacional de Panamá el 18 de Noviembre del 2000. A su llegada a ese país Fidel dejó estupefactos a sus anfitriones y a la opinión pública al denunciar el atentado que se estaba fraguando en su contra. Pocas horas después Posada Carriles era sorprendido con un cargamento de 9 kilogramos de C4, el explosivo plástico destinado a ser utilizado en el atentado y que, en caso de haberse producido, habría causado innumerables víctimas. No es un dato menor que Washington también se negó a conceder la extradición solicitada por la justicia de Cuba y Venezuela para juzgarlo por crímenes perpetrados en ambos países, entre ellos el atentado al avión de Cubana de Aviación.
Como puede verse, la protección brindada a un mafioso y criminal como Posada Carriles fue amplio espectro y arroja un potente haz de luz que desmiente la pretensión de Estados Unidos de ser el campeón en la defensa de los derechos humanos y de la lucha contra el terrorismo. La práctica que sigue el Departamento de Estados de elaborar cada año un informe en donde se evalúa la situación de los derechos humanos en todos los demás países del mundo es francamente ridícula si no fuera trágica. Al Qaeda y el Estado Islámico, dos sanguinarias organizaciones terroristas, son niños de pecho al lado del gobierno de Estados Unidos y jamás cometieron crímenes como los que el 5 y 9 de Agosto de 1945 perpetró Estados Unidos perpetró contra las indefensas ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, que en los primeros días luego de la detonación cobraron la vida de 240.000 personas, más todos aquellos que, pocos años más tarde, murieron a causa de la radiación. La muerte del terrorista cubano pone una vez más de relieve la naturaleza terrorista y mentirosa del gobierno norteamericano. Lo segundo, porque tal como lo dijera Karl Rove, principal consejero del presidente George W. Bush, al periodista del New York Times Ron Suskind; “Nosotros ahora somos un imperio, y cuando actuamos creamos nuestra propia realidad. Y mientras usted está estudiando esa realidad … nosotros actuaremos otra vez, creando otras nuevas realidades … Nosotros somos los actores de la historia, y usted, todos ustedes, deberán conformarse con tan solo estudiar lo que nosotros hacemos.” (http://www.globalresearch.ca/karl-roves-prophecy-we…/5572533) “Crear la realidad” quiere decir inventar la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en Irak, armas químicas en Siria, amenazas a la paz por parte de China y Rusia, tiranías en Cuba y Venezuela, entre otras patrañas justificatorias de su constante aplicación de métodos terroristas en la arena internacional. Washington es previsible: protege a un anticastrista “quijotesco” (según la necrológica del New York Times) y persigue con saña a Julian Assange y Edward Snowden. Un imperio al cual hay que reconocerle su coherencia.
22.5.2018

VENEZUELA: una reflexión sobre las elecciones presidenciales y las tareas inmediatas del poder popular
(una versión resumida apareció en Página/12 de hoy)


"Venezuela: las tareas inmediatas del poder popular"

(Por Atilio A. Boron) La oposición venezolana desperdició este domingo una posibilidad única para medir fuerzas con el gobierno de Nicolás Maduro. Si como dicen sus voceros, dentro y fuera de Venezuela, los opositores cuentan con el favor de la gran mayoría de la población, ¿por qué no presentaron una candidatura única que, quizás, podría haberle abierto la puerta del Palacio de Miraflores y lograr, por vías institucionales, la tan anhelada “salida” del presidente Maduro? No lo hicieron, y la excusa fue que no existían garantías de honestidad y transparencia en el proceso electoral. Olvidaron, o prefirieron olvidar, la sentencia del ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter -un crítico del chavismo- cuando en el año 2012 dijo, en el discurso anual ante el Centro Carter, que "de las 92 elecciones que hemos monitoreado, yo diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo." (https://actualidad.rt.com/actualidad/view/54145-jimmy-carter-sistema-electoral-venezolano-mejor-mundo). Por si lo anterior fuera poco en los 23 procesos electorales que se llevaron a cabo desde que Hugo Chávez asumió la presidencia en 1999 jamás se presentaron pruebas concretas de fraude ante el Consejo Nacional Electoral. Todo se redujo a airadas declaraciones y denuncias sin fundamento, mentirosas como las que estamos escuchando en estos días y que son recogidas y reproducidas ad infinitum por esa cloaca maloliente de lo que una vez fue el periodismo: los grandes medios de comunicación hegemónicos en América Latina, encargados de desinformar meticulosamente a la opinión pública.

¿Por qué desertaron del comicio, por qué no recogieron el guante que les arrojó Maduro? Fácil: porque ni ellos se creían sus propias bravuconadas. Sabían que no era verdad que la mayoría del electorado acompañaría a la oposición; eran conscientes de que por más protestas y quejas que suscite la crisis económica y las poco efectivas respuestas del gobierno el pueblo venezolano sabe muy bien que los opositores son la oligarquía, superficialmente aggiornada, que por siglos lo oprimió y despreció. Por eso en lugar de ir a las urnas se dedicaron a denunciar de antemano que las elecciones serían fraudulentas, un pretexto para evitar que su inferioridad numérica quedase registrada para siempre. En lugar de ello apostaron a la abstención, y a la "vía corta" para tumbar a Maduro por medios violentos y confiando en la eficacia destructiva de las presiones internacionales. Es la estrategia de "cambio de régimen" que Estados Unidos viene propiciando hace décadas. En línea con ésta la Casa Blanca se puso a la cabeza de esa ofensiva y le ordenó a sus peones latinoamericanos que lanzaran un ataque frontal contra Caracas. Para infortunio de la oposición, la abstención quedó muy lejos de la marca que esperaba para, de ese modo, deslegitimar el triunfo de Maduro. En realidad aquella es casi idéntica a la que hubo en Chile en primera vuelta presidencial del 2017, en donde la tasa de participación electoral también fue del 46 por ciento, y no hemos escuchado a ninguno de los publicistas y empleados de la derecha que dicen ser periodistas rasgarse las vestiduras por ello y cuestionar el triunfo de Sebastián Piñera. Pero una cosa es Venezuela y otra es Chile; la primera tiene la principal reserva de petróleo del mundo y Chile no.

Un índice comparativo de la representatividad presidencial, necesario para calmar las angustias de las buenas almas democráticas, lo ofrece el cociente entre los votos obtenidos por diferentes presidentes y la población electoral. Sebastián Piñera fue elegido presidente de Chile con el respaldo del 26.5 % del electorado; Juan M. Santos con menos todavía, el 23.7 %; Mauricio Macri, con el 26.8 %; Donald Trump con el 27.3 % y Nicolás Maduro, el domingo pasado, con el 31.7 %. O sea, que si se va a hablar del atropello a la democracia en Venezuela, como lo hace el Cartel de Lima, habría primero que mirar un poco estas cifras y entender lo que ellas significan. Pero la Casa Blanca no se inmuta ante nada. Fiel a lo que una vez le dijera a un periodista del New York Times el señor Karl Rove (en el 2003, cuando era el principal asesor de George W. Bush) "nosotros ahora somos un imperio y, cuando actuamos, creamos la realidad" (https://www.reddit.com/r/quotes/comments/8citkn/were_an_empire_now_and_when_we_act_we_create_our/), el gobierno de Estados Unidos creó la "realidad" de una dictadura para un gobierno que convocó a 23 elecciones en 20 años y que en las dos ocasiones en que fue derrotado reconoció de inmediato el veredicto de las urnas. La oposición "democrática" jamás reconoció sus derrotas y sumió al país en el caos y la violencia callejera en el 2013 y 2017. Pero Estados Unidos creó esa "realidad" y sus impresentables lacayos de Lima se movilizaron al instante para acosar al gobierno bolivariano y profundizar la crisis en Venezuela. No deja de ser una penosa tragicomedia que personajes tan desprestigiados como los miembros de esa banda pretendan darle lecciones de democracia a la Venezuela bolivariana. El gobierno argentino, presidido por un demagogo que prometió el oro y el moro en su campaña para luego incumplir todas sus promesas, y que además preside un gobierno cuyos principales figuras son millonarios que no repatrían sus fortunas convenientemente alojadas en paraísos fiscales porque no confían en la seguridad jurídica ... ¡que brinda su propio gobierno!, amén de haber arrasado con la libertad de prensa y el estado de derecho; el gobierno de México, que en el sexenio de Peña Nieto contabilizaba 40 periodistas asesinados hasta enero de este año, y con un proceso político electoral corrupto hasta la médula por el narcotráfico y el paramilitarismo, con miles de muertos y desaparecidos y en donde los 43 jóvenes de Ayotzinapa son la pequeña punta de un gigantesco iceberg de 170.000 muertos y más 35.000 desaparecidos en los últimos diez años, sin que el hiperactivo secretario general de la OEA tomara nota de lo que para él, seguramente, es una nimiedad; el de Colombia, otro gobierno penetrado por el narco, con un presidente que ha saboteado el proceso de paz y asistido impávido a la incesante matanza de líderes sociales, aparte de su probada participación -como Ministro de Defensa- en los asesinatos en masa de la época de Uribe, los "falsos positivos" y las fosas comunes que siguen apareciendo a lo largo y ancho de Colombia; el gobierno de Brasil, presidido por un corrupto probado que fraguó un golpe de estado y usurpó la presidencia de ese país, y que cuenta con la raquítica aprobación de sólo el 3 % de la población y un 0.9 % de intención de voto. Estos son los personajes que tienen la osadía de vituperar al gobierno de Maduro calificándolo como una dictadura. No creo que ningún demócrata en el mundo debiera preocuparse por a opinión que puedan emitir sujetos con tan dudosas credenciales democráticas.


Pensando a futuro: con la re-elección de Maduro asegurada, con la Asamblea Nacional Constituyente a favor del gobierno, la casi la totalidad de los gobernadores y las alcaldías no puede haber excusa alguna que impida lanzar un combate sin cuartel contra la guerra económica decretada por el imperio y atacar a fondo a la corrupción (no sólo la que practican las grandes empresas sino también la que, desgraciadamente, está enquistada en algunos sectores de la administración pública) y combatir con fuerza las maniobras especulativas y el contrabando de los grandes agentes económicos locales, peones de la estrategia destituyente diseñada por Washington. Sería suicida ignorar que las penurias que está sufriendo la población venezolana tienen un límite. La menor afluencia a las urnas este domingo fue una señal temprana de ese descontento y de un peligroso acercamiento a ese límite. El gobierno, con el poder que acumula en sus manos, tiene que actuar sin más dilaciones en dos frentes: el político, para resistir una nueva e inminente arremetida del imperio, que puede llegar a ser violenta y que para desbaratarla será necesario profundizar la organización y concientización del campo popular. Y el frente económico, para resolver los problemas del desabastecimiento, la carestía, el circulante y la inflación. En una palabra: es preciso rectificar el rumbo y mejorar la calidad de la gestión de la política económica para evitar que las penurias del pueblo se conviertan en decepción y esta, de no mediar una solución a los problemas, en el hartazgo que abre las puertas de la ira y la violencia. Y, por favor, evitar por ahora enredarse en estériles discusiones sobre el cambio de la matriz productiva del rentismo petrolero y todo lo que lo rodea. Ese es un programa de cambio estructural que, con suerte, para concretarse se requieren quince o veinte años de continuidad política. Por lo tanto, hay que concentrarse en las tareas inmediatas, al menos por ahora. Los problemas económicos que afectan a la población y que debe resolver el gobierno son de cortísimo plazo, de hoy y mañana, de una semana a lo máximo. Si fracasara en ese empeño el futuro del gobierno de Nicolás Maduro podría verse muy seriamente debilitado y su estabilidad entraría en una zona de peligro inminente.
5 Mayo 2018
Una frase nomás, y una imagen.
Lean con detenimiento esta frase extraída del Capital::
"El capital (dice el Quarterly Reviewer) huye de los tumultos y las riñas y es tímido por naturaleza".Esto es verdad, pero no toda la verdad. El capital tiene horror a la ausencia de ganancias o a la ganancia demasiado pequeña, como la naturaleza al vacío. Conforme aumenta la ganancia, el capital se envalentona. Asegúresele un 10 por 100 y acudirá a donde sea; un 20 por 100, y se sentirá ya animado; con un 50 por 100, positivamente temerario; al 100 por 100, es capaz de saltar por encima de todas las leyes humanas; el 300 por 100, Y NO HAY CRIMEN A QUE NO SE ARRIESGUE, aunque arrostre el patíbulo. Si el tumulto y las riñas suponen ganancia, allí estará el capital encizañándolas. Prueba: el contrabando y el comercio de esclavos».
Fuente: Karl. Marx, El Capital, cap. 24. “El Secreto de la Acumulación Originaria”
(en la foto, con mi amigo Julio Faúndez, en el cementerio de Highgate, circa 1974)


por EFE
4 mayo, 2018




China, un país donde Karl Marx seguramente nunca pensó que podrían aplicarse sus teorías, conmemoró hoy con gran ceremonial el bicentenario del nacimiento del padre del comunismo, convencida de que su éxito económico prueba que el filósofo alemán tenía razón.
Aunque el marxismo chino más heterodoxo, el de las granjas colectivas y las fuerzas productivas en manos del Estado murió con Mao Zedong en 1976, el régimen que ahora preside Xi Jinping sigue considerándose heredero de las teorías del pensador alemán, y hoy lo mostró con un acto solemne en la sede del Legislativo nacional.
"El marxismo, como un amanecer espectacular, ilumina el camino de la humanidad en su exploración de las leyes históricas y en la búsqueda de su propia liberación", destacó el presidente Xi en un discurso de hora y media pronunciado en el Gran Palacio del Pueblo, presidido hoy por un gigantesco retrato del filósofo de Tréveris.
"Doscientos años después, debido a los enormes y profundos cambios en la sociedad humana, el nombre de Karl Marx es todavía respetado en todo el mundo y su teoría aún resplandece con la brillante luz de la verdad", afirmó Xi en un discurso emitido en directo por la radio y la televisión estatales.
El bicentenario se ha conmemorado en China con numerosas actividades que van desde la organización de exposiciones a la reedición por editoriales estatales de clásicos marxistas como "El Capital" y "El Manifiesto Comunista", este último escrito junto a su compatriota Friedrich Engels.
Xi, que está intentando cierto regreso a las raíces teóricas del comunismo desde su llegada al poder, ordenó la semana pasada en una reunión del Politburó -los 25 altos cargos más poderosos del régimen- que se promueva la lectura y el estudio del citado manifiesto, hoy olvidado por las generaciones más jóvenes.
La veneración en el país asiático hacia Marx también se notará mañana, sábado, cuando se celebre el bicentenario propiamente dicho en Tréveris, ya que uno de los principales actos conmemorativos será la inauguración en la localidad alemana de una estatua del pensador donada por China.
Cabe siempre la duda de si la China actual, donde los gigantescos centros comerciales son nuevos templos del materialismo y que es el mayor mercado mundial de productos de lujo, es realmente lo que Marx tenía en mente cuando lanzó sus ideas, que tantas consecuencias tuvieron en todo el planeta durante el siglo XX.
Sin embargo, para los pensadores de este país, la China de los rascacielos, donde los Ferraris cruzan a toda velocidad las grandes avenidas de Pekín y Shanghái, no contradice el marxismo, porque sus ideas "eran flexibles, no dogmáticas", en palabras del historiador de la Universidad Popular de Pekín, Xu Haiyun.
"En este país el marxismo ya comenzó a cambiarse, a 'sinizarse', con Mao Zedong y, mientras la URSS copiaba sus ideas, China las adaptó mejor a su propia situación", destacó en declaraciones a Efe el catedrático, quien aseguró que "el camino actual de nuestro país no lo previó Marx, pero tampoco el capitalismo".
Zhu Jiangnan, experta en China Contemporánea de la Universidad de Hong Kong, también insiste en que el marxismo tuvo que readaptarse desde el principio al país, dado que Mao hizo la revolución con campesinos y no con trabajadores proletarios como preveía el panfleto de Marx y Engels.
"El Partido Comunista de China, desde sus inicios, se dio cuenta de la importancia de ir adaptando el marxismo a la situación real de China y sus cambiantes condiciones sociopolíticas", según el análisis que hizo Zhu para Efe.
El sinólogo español Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China, lo define como un "eclecticismo ideológico" en el que las ideas de Marx han ido cambiando según las circunstancias, incluso con los anteriores presidentes chinos, cuando el capitalismo parecía triunfar en el país tras la caída del Muro de Berlín.
"Jiang Zemin (presidente entre 1993 y 2003) tenía que asegurar el ingreso de China en la Organización Mundial del Comercio y eso le obligó a gesticular en cierta dirección, y Hu Jintao (2003-2013) incorporó en mayor medida la sensación confuciana al ideario del Partido Comunista en un momento de cierta crisis social", resumió.
Pese a todo, no deja de percibirse cierta contradicción con el marxismo en una China, que sobre todo tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de EEUU, se ha aupado como la gran defensora global del libre comercio, pero el presidente Xi lo tiene claro: hoy aseguró que Marx es "el mayor pensador de los tiempos modernos".



29.4.2018

(Atilio A. Boron)  De regreso de un viaje a Cuba quisiéramos compartir unas pocas reflexiones sobre el momento actual de la isla. El endurecimiento del bloqueo ordenado por Donald Trump complica la situación económica de la isla rebelde. Pone piedras en el camino de la actualización del modelo económico pero no hace mella en la moral de los cubanos que a lo largo de casi sesenta años aprendieron a convivir con tanta malevolencia que, como el mal tiempo, viene del Norte. Con Trump ya son doce los inquilinos de la Casa Blanca que quisieron derribar a la Revolución Cubana, o producir el tan ansiado “cambio de régimen”. Los once anteriores mordieron el polvo de la derrota, y al magnate neoyorquino le espera más de lo mismo. Ordenó el retiro de numerosos diplomáticos de la reabierta embajada de EEUU en La Habana (la mayoría de los cuales eran agentes de inteligencia o personal adiestrado para “reanimar” con diversos subsidios y programas a la “sociedad civil” cubana) e impuso renovados obstáculos al comercio exterior de la isla, a las inversiones norteamericanas y también al turismo de ese origen que se dirige a Cuba, exhortando al ciudadano a “reconsiderar su decisión de viajar” a la isla. El nuevo presidente, Miguel Díaz Canel, deberá transitar por un sendero erizado de dificultades: desde la ilegal extraterritorialidad de las leyes de EEUU que, con la aquiescencia de gobiernos serviles (empezando por los europeos y siguiendo por los latinoamericanos) impone sanciones a bancos y empresas de terceros países que intervengan en el comercio exterior de Cuba hasta los vetos a la importación de productos que contengan más de un diez por ciento de componentes estadounidenses o de patentes radicadas en ese país, pasando por la prohibición de entrar a puertos de Estados Unidos a buques de carga que en los seis meses anteriores lo hubiesen hecho en alguno de Cuba. El repertorio del chantaje mafioso al que someten a la isla rebelde es tan grande como enfermiza su vieja obsesión por apoderarse de ella, que comienza con la célebre exhortación de John Adams en 1783 para acelerar la anexión de Cuba a las Trece Colonias. Pero la patria de Martí y Fidel ha dado sobradas muestras de tenacidad para defender su revolución y de su capacidad para, en medio de tan desfavorables circunstancias, garantizar para su población estándares de salud, educación y seguridad social y ciudadana como ningún otro país de la región. 


 
Es obvio que se avecinan tiempos difíciles para Cuba, pero nada que no se haya experimentado antes. Hay un gobierno de super-halcones como también lo había, sobre todo, en tiempos de Ronald Reagan. La diferencia es que ahora la CIA adquirió una muy visible pre-eminencia en el staff presidencial. Siniestros personajes como Michael Pompeo (ex Director de la CIA) ahora es Secretario de Estado; John Bolton, el matón del barrio, dirige el Consejo de Seguridad Nacional; un ignoto (por buenas razones) Juan Cruz fue designado por Bolton Director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. Decíamos “ignoto” porque Cruz fue un hombre de acción en la Agencia, no un simple analista sino un killer. Según el vicepresidente de Colombia, el General Oscar Naranjo, el puertorriqueño participó “en varias de las operaciones de inteligencia más productivas y eficientes", incluyendo golpes militares contra los principales líderes de las FARC, Raúl Reyes y el  Mono Jojoy, y la importante liberación en 2008 de un grupo de rehenes de las FARC, entre ellos tres contratistas del gobierno estadounidense e Ingrid Betancourt. O sea, un hombre de armas llevar (y disparar). La cadena Univisión comentó que “no pudo encontrar una fotografía de Cruz ni ninguna referencia a él en Internet, una muestra de su trabajo como espía.” Pues ese se encargará ahora de todos nosotros, los del Hemisferio Occidental. A estas enternecedoras figuras hay que agregar los nombres de John Kelly, ex general de los Marines y ex Jefe del Comando Sur es Jefe de Gabinete de Trump; de Liliana Ayalde, número dos del Comando Sur y casualmente ex embajadora en Paraguay y Brasil en tiempos de los “golpes blandos” contra Lugo y Dilma; y el de la actual jefa de la CIA, Gina Haspel, una mujer de rostro encantador con más de treinta años de carrera en la agencia y el mérito de haber dirigido una prisión clandestina en Tailandia en el 2002, donde sospechosos de terrorismo fueron objeto de torturas aplicándoseles la técnica del “submarino” bajo su supervisión y, al menos en un caso, su personal administración.


  No es la primera vez que Cuba tiene que vérselas con personajes como estos. Lo que ocurre es que ahora están en la superficie; antes, en cambio, se movían tras bambalinas pero de una forma u otra siempre estuvieron allí, en lo que se llama en Washington el “deep state”, el estado profundo, elegido por nadie y que ante nadie da cuenta de sus actos. Sin dudas que el gobierno y el pueblo cubanos sabrán enfrentar esta nueva ofensiva. Y que los halcones de Washington tampoco podrán enfilar todas sus baterías en contra de Cuba, y de Venezuela, porque toda su atención está concentrada en la histórica reunión de los dos jefes de estado de Corea del Norte y Corea del Sur que provocó un terremoto de vastas proporciones en el tablero de la geopolítica mundial. La guerra comercial declarada contra China requiere más que nunca mantener, en Corea del Sur y a tiro de cañón del litoral marítimo chino, un inmenso aparato militar con unos 35.000 hombres y equipamiento de última generación. Si el diálogo entre las dos Coreas prospera a Washington le será muy difícil continuar con sus tropas y armamentos en el Sur. Y el objetivo militar más importante no es Corea del Norte sino China. Podría parecer exagerado pero el sorpresivo acuerdo entre las dos Coreas es una da las mayores humillaciones diplomáticas sufridas por la Casa Blanca en mucho tiempo, y de una trascendencia que nos atreveríamos a decir superior a la que en su momento tuvo la derrota del ALCA en Mar del Plata en el 2005. Y un inesperado dolor de cabeza para la Casa Blanca que estará muy ocupada (y sin tanto tiempo ni gente para acosar a Cuba) para evitar que la situación en el Sudeste asiático se le escape de las manos.  


La Argentina y otros cinco países abandonan la Unasur
21 de abril de 2018 

Cansados ante la falta de resultados, producto del bloqueo permanente de parte de Venezuela y, en menor medida, de Bolivia , seis países decidieron suspender por tiempo indefinido su participación de la Unión de Naciones Suramericanas ( Unasur ). Se trata de la Argentina , Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú.
Después de varios intentos por reflotar el bloque regional, la salida de los seis países representa casi un golpe de knock-out para el organismo. Es que además de no participar de las reuniones, el alejamiento significa el fin del financiamiento.
En una carta enviada al canciller de Bolivia -que ocupa la presidencia pro tempore del bloque-, los ministros de Relaciones Exteriores de los seis países, entre ellos el canciller Jorge Faurie , dijeron que dejarían de participar en las actividades de la Unasur.
"Es una institución que se olvidó de América del Sur", describió a LA NACION Fulvio Pompeo, secretario de Asuntos Estratégicos y uno de los asesores del presidente Macri Gato en materia internacional.
Según el comunicado, en la nota enviada al canciller Fernando Huanacuni argumentaron los problemas de funcionamiento del bloque. La carta "responde primero a la urgente necesidad de resolver la situación de acefalía de la organización", agregaron.
Según informaron fuentes oficiales, la falta de conducción del organismo, que se prolonga desde hace varios años, se agravó a partir de enero del último año. La Argentina, como presidente pro tempore intentó designar un secretario general -el candidato de Macri Gato fue el embajador en Chile, José Octavio Bordón-, pero no lo logró por la falta de consenso. En todos los casos, el régimen venezolano de Nicolás Maduro y Bolivia se opusieron.
"Preocupa enormemente que no se haya alcanzado un consenso para dar por terminados los contratos del personal directivo y el jefe de gabinete de la organización", según denunciaron fuentes de la cancillería argentina.
Un "boicot" permanente
Los países que decidieron dejar la Unasur lamentaron que durante "la presidencia de la Argentina, pese a sus esfuerzos, no haya podido avanzar en su propuesta de articulación y coordinación con otros foros regionales para evitar duplicación de agendas y concentrar esfuerzos de Unasur en la consecución de los objetivos iniciales: infraestructura e integración física y energética, entre otros".
A partir de ahora, la Argentina, Brasil Chile Colombia Paraguay Perú no participarán en las distintas instancias del bloque regional que se creó en 2008.
"No están dadas las condiciones para adoptar decisiones en el ámbito de Unasur", aseguraron en un documento conjunto. Si bien esto significa prácticamente el final de la Unasur, Ecuador -donde funciona la sede central del bloque- está intentando sostener al bloque en el que quedaron, además de Ecuador , Venezuela y Bolivia, Uruguay , Guyana y Suriname.
Desde que fue electo, Macri Gato siempre privilegió el funcionamiento del Mercosur sobre la Unasur, que tuvo una impronta muy fuerte durante los 12 años de kirchnerismo. De hecho, su fundación se debió al impulso del exlíder y presidente venezolano Hugo Chávez, respaldado inmediatamente por los entonces presidentes de la Argentina Néstor Kirchner y de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva, con el objetivo de contrarrestar la influencia de Estados Unidos en la región.
"Cada vez que intentó hacer algo lo boicotearon", explicó un hombre con acceso al despacho presidencial. Una de las particularidades del funcionamiento de la Unasur es que todas las decisiones deben ser unánimes.
Pese al conflicto y el alejamiento de los seis países de la Unasur, el canciller boliviano, al ser consultado en Quito, dijo ayer no tener información oficial sobre la salida de los seis países y anticipó que estaba previsto convocar a una reunión de cancilleres para mayo. Cerca de Macri Gato, por las dudas, ya anticiparon que si no se producen "cambios profundos" no participarán.
Desde que asumió, en diciembre de 2015, Macri Gato planteó un cambio radical en la política exterior de la Argentina. Desde entonces, la Unasur dejó de ser una prioridad para el Gobierno, que se focalizó en liderar la región desde el Mercosur.
La resolución de anteayer, en definitiva, no sorprendió a nadie en la Casa Rosada. Macri Gato ya la tenía en carpeta desde hace meses. Una de las principales razones es que el Presidente no quiere compartir nada con Maduro. De hecho, es uno de los principales detractores del régimen venezolano.
De mimado kirchnerista a abandonado
Fundación en 2008
El bloque regional fue impulsado por el expresidente venezolano Hugo Chávez , como una forma de contrarrestar la presencia de Estados Unidos en la región. Néstor KirchnerLula da Silva fueron los primeros en acompañarlo.
Kirchner asume en 2010
En mayo, en la cumbre extraordinaria en Campana, se designó al expresidente Néstor Kirchner como primer Secretario General de Unasur por un período de dos años.
Salida de seis países

Cansados de los permanentes bloqueos de Venezuela y Ecuador, decidieron suspender por tiempo indefinido su participación del bloque la Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú.





https://www.lanacion.com.ar/2127623-la-argentina-y-otros-cinco-paises-abandonan-la-unasur
16 Abril 2018
  

(Por Atilio A. Boron) El ataque trapero lanzado en contra de Siria por Donald Trump y sus criados británicos y franceses ratifica por enésima vez el acelerado proceso de putrefacción moral del imperio norteamericano, comandado ahora por un Calígula redivivo. Los cronistas de la época y los historiadores caracterizaron al emperador romano como un sujeto despreciable: cruel, extravagante y propenso a dar rienda suelta a sus perversas fantasías sexuales. En pocas palabras, un personaje desequilibrado, caprichoso y para quien el derecho y la ley eran intolerables obstáculos a sus más profundos deseos. En su libro el historiador Suetonio cuenta que Calígula quiso nombra a su caballo favorito, Incitato, como cónsul para demostrar con ello lo ilimitado de sus poderes y el absoluto desprecio que sentía por las instituciones públicas de la Roma imperial. No muy diferente es el perfil psicológico del Calígula que habita en Washington. Al menos eso es lo que en vano advirtió la carta que al inicio de su mandato enviara un grupo de la Sociedad Americana de Psiquiatría al Congreso de la Unión denunciando el extremo peligro que representaba que un sujeto tan enfermo como Trump tuviera a su alcance el botón nuclear que podría, en cuestión de horas, poner fin a todo rastro de vida en el planeta Tierra. 

Una muestra de su talante (in)moral lo ofrece el reciente bombardeo descargado sobre Damasco. ¿Por qué hacerlo si se sabía que el tan mentado ataque con armas químicas realizado en las afueras de Damasco, en Duma, fue un montaje de los servicios de inteligencia occidentales y sus aliados en los medios de comunicación para justificar la agresión de EEUU y sus lacayos? No había ninguna evidencia que confirmara ese presunto ataque, y sin embargo se procedió a bombardear Damasco. ¿Por qué no se facilitó la labor de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ),l organismo que fiscaliza este tipo de amenazas en el marco del sistema de Naciones Unidas? ¿Por qué los más grandes medios occidentales, por ejemplo El País de España y los pestilentes medios de la oligarquía mediática latinoamericana silencian toda crítica y justifican un ataque criminal e indiscriminado? Respuesta: lo hacen porque hace largos años que dejaron de ser medios de comunicación para convertirse en "house organs" de la Casa Blanca, en sus agentes de propaganda. Hay excepciones: en el caso que nos ocupa las noticias online de la BBC hablaban de un "presunto" ataque con armas químicas que habría ocurrido en Duma; o de depósitos militares en donde "presuntamente" habría armas químicas. Una cosa es la presunción, otra la corroboración. “Todo el mundo sabe que no hay armas de destrucción masiva en Iraq”, le dijo un periodista del New York Times a Karl Rove, el principal asesor de George W. Bush en vísperas de la invasión y cruenta guerra de Irak en 2003. “Entonces, ¿qué sentido tiene una guerra?” La respuesta de Rove fue paradigmática de la prepotencia norteamericana: “Nosotros ahora somos un imperio, y creamos la realidad. Ustedes la comentan, nosotros la creamos. Y si la Casa Blanca dice que hay armas de destrucción masiva en Iraq todo el mundo dirá que hay armas de destrucción masiva en Iraq.” La historia se repite: si Washington dice que hubo un ataque con armas químicas en Siria todo el mundo dirá lo mismo, aunque por supuesto siempre estarán los incrédulos que se resistan a admitir el engaño.

Lo cierto es que la irresponsabilidad de Washington tensa al máximo la delgada cuerda de la paz mundial. Rusia lanzó una enérgica advertencia que, dados los antecedentes de Vladimir Putin, sería temerario no tomar en cuenta. China está harta de Trump, su nacionalismo económico y su pandilla de cobardes halcones -John Bolton y Mike Pompeo, los más notables- que mandan a matar a miles de personas, ocasionan una guerra que ya produjo cinco millones de refugiados y siguen disparando misiles en medio de una borrachera de poder desde la seguridad que -¡por ahora, sólo por ahora!- les brinda estar separados por dos grandes océanos de los sitios en donde perpetran sus crímenes. Lo que hicieron fue un replay de la agresión a Irak y a Libia y el objetivo es acabar con el más laico, avanzado y tolerante de los estados del mundo árabe, y uno de los más desarrollados también. Un paso más en el viejo proyecto, del cual no se apartó ningún presidente norteamericano, si siquiera el “progre” Obama: destruir a todos los estados nacionales de Medio Oriente para que el mar de petróleo sobre el cual están parados quede sin dueño y las transnacionales estadounidenses se apoderen de ese recurso estratégico sin nadie que les oponga resistencia. Aunque, como Calígula lo hizo con las leyes del imperio Romano, deban hacer del actual orden mundial un "orden de m....", como Trump calificara a nuestros países pese a lo cual los colonizados gobernantes del área hacen caso omiso del grosero insulto y pugnan entre sí para ver quien se arroja con mayor obsecuencia e ignominia a los pies del sociópata de la Casa Blanca. Apoderarse de ese petróleo, decíamos, aunque, como antes en Irak, sean millones los que mueran en el vano intento de postergar la inevitable declinación del American dream, convertido en una pesadilla mundial. 


Por eso, ahora más que nunca, es fundamental intensificar la campaña internacional que consagró al día 9 de Agosto (aniversario de la bomba atómica arrojada sobre Nagasaki) como el Día Internacional de los Crímenes Estadounidenses Contra la Humanidad. El drama de Siria nos obliga a trabajar incansablemente para detener toda esta escalada belicista cuyo desenlace puede ser de inimaginables proporciones. El lanzamiento de la campaña se hará en esa fecha en Bolivia, muy probablemente en Santa Cruz de la Sierra, y será un gran acontecimiento internacional, un grito de paz en medio del fragor de la batalla exigiendo que la humanidad ponga fin a la barbarie desatada por un imperio que se resiste a admitir su inevitable decadencia. “Si Esparta y Roma perecieron”, decía Rousseau, “que estado puede esperar durar para siempre? “


* Este posteo amplía un artículo del mismo nombre publicado en la edición en papel de Página/12 del Domingo 15 de Abril de 2018
(En la imagen: el autor de este posteo con Ricardo Patiño,ex canciller del gobierno de Rafael Correa. Foto tomada en la reciente Cumbre de los Pueblos que sesionara en Lima días pasados con la camiseta que simboliza la campaña)



Hoy 9 de Abril se cumplen 70 años del asesinato del líder popular colombiano Jorge Eliecer Gaitán.
Gaitán representaba una renovación en clave radical de izquierda del histórico partido Liberal. En sus intervenciones públicas y en su calidad de abogado había denunciado la masacre de las plantaciones bananeras de la United Fruit en 1928, en las cercanías de Santa Marta, donde se estima fueron exterminados alrededor de dos mil jornaleros. Fue un líder poseedor de un extraordinario carisma que suscitaba el entusiasmo de grandes masas populares en toda Colombia; creía en la democracia directa y popular (protagónica, diríamos hoy) y combatía sin cuartel a la oligarquía y a los agentes del imperialismo en su país. Era, sin duda, el hombre llamado a cambiar el destino de Colombia. Sus enemigos, de adentro y de afuera (Estados Unidos) así lo percibieron y obraron en consecuencia.



Leamos el testimonio de Gloria Gaitán, la hija del dirigente asesinado:
El gobierno norteamericano había delegado en el General George "Marshall la responsabilidad de gestar acciones para frenar el avance del comunismo, que para ese momento había adquirido gran prestigio popular por el papel heroico que cumplió el ejército ruso durante la Segunda Guerra Mundial, que acababa de terminar victoriosamente para los aliados y con la derrota del fascismo.
Lo primero que ideó Marshall fue la creación de la CIA en 1947 como herramienta para luchar contra “el comunismo”, o sea contra todo movimiento popular revolucionario. Para Europa gestó el Plan Marshall, con el propósito de frenar la muy posible victoria del comunismo en Grecia e Italia y, para la América Latina, ideó la creación de una organización que se enfrentara al posible avance del “comunismo” en este continente. Fue así como le propuso al gobierno de Ospina Pérez – temeroso del triunfo de Gaitán a quien veía como comunista, aun cuando no lo era, pues era socialista, pero igual, también le temían al socialismo, como le temen hoy – que se organizara en Bogotá una conferencia continental, a la que llamaron Conferencia Panamericana, para crear ese organismo anti-comunista (y anticomunismo era luchar contra todo el que no se sometiera a los dictámenes del Imperio).
El único obstáculo que veían en el camino era que, para ese momento, había muchos gobiernos progresistas en la América Latina, que no se interesarían en crear ese organismo al que bautizaron OEA. Por lo tanto Marshall propuso que, a través de la CIA recién creada, se planeara el asesinato de Gaitán – no importaba si el país explotaba en una gran conmoción popular, al contrario, le echarían la culpa al comunismo y los delegados, atemorizados con lo que podía fraguar el comunismo, aceptarían la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Fue así como la CIA, con la colaboración del gobierno colombiano, que empleó al jefe de la policía, el coronel Virgilio Barco – tal como nos lo confesó la madre del padre Camilo Torres frente a varios testigos aún vivos ,- montaron un complot denominado “Operación Pantomima”, que fue relatada en detalle por la confesión que hiciera el agente de la CIA de nombre John Merkless Espirito y que desembocó en el asesinato de mi padre."
(Ver Gloria Gaitán, "El imperio en el asesinato de Gaitán", en http://www.cubadebate.cu/…/…/11/11/imperio-asesinato-gaitan/ )

Gaitán tenía un pensamiento profundamente democrático, claramente antioligárquico y antiimperialista e imbuido de un profunda vocación latinoamericanista. Su muerte provocó el inició de una nueva fase histórica aún inconclusa en Colombia y conocida como "la Violencia". Las guerrillas que surgieron después de su muerte fueron la reacción airada de un pueblo que no estaba dispuesto a permanecer de brazos cruzados mientras masacraban al hombre que encarnaba sus más profundos ideales de justicia social, libertad, democracia. La reacción popular ante su muerte se extendió como un violento reguero de pólvora por todo el país. No es casual que la tarde en que fue ultimado tenía previsto reunirse con dos jóvenes cubanos, Fidel Castro Ruz y Rafael del Pino que habían llegado a Bogotá para participar en el Congreso Latinoamericano de Estudiantes convocado como respuesta a la Conferencia Panamericana patrocinada por Washington y con el fin de protestar contra el intervencionismo estadounidense en América Latina y diseñar mecanismos eficaces para su combate, cosa con la cual Gaitán estaba de acuerdo.
Su asesinato, por una lamentable ironía, coincidió exactamente con el nacimiento -también en Bogotá- de la OEA, ese infame "Ministerio de Colonias" hoy regenteado por el tránsfuga de la izquierda uruguaya Luis Almagro. No exageraríamos un ápice si dijéramos que Jorge Eliecer Gaitán fue un brillante y heroico precursor del ciclo antiimperialista y de izquierda que cambiaría el mapa sociopolítico latinoamericano desde finales del siglo pasado y cuyos efectos se sienten todavía con fuerza el día de hoy. Por eso debemos recordarlo, y estudiar sus ideas cuya vigencia no hicieron sino fortalecerse con el paso del tiempo.
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