En el encuentro martiano de Buenos Aires tuve el honor de compartir la mesa inaugural con Frei BETTO y Guillermo Castro, intercambiando ideas sobre emancipación, cultura, consumismo, la amenaza imperialista y otros temas. Todo en un video de 48 minutos disponible en:

https://www.youtube.com/watch?v=mucCz-Y6EAs&feature=youtu.be

Les invito a que lo vean, lo discutan y, si les parece, lo utilicen como material didáctico para promover discusiones entre estudiantes, militancia, etcétera.



En este nuevo aniversario del nacimiento de Augusto César Sandino (18 de Mayo de 1895) comparto la carta que el gran patriota nuestroamericano le enviara a Froylán Turcios, poeta, ensayista y diplomático hondureño, director de la Revista Ariel, y permanente colaborador del “general de hombres libres” en su campaña contra la ocupación norteamericana de Nicaragua. La carta caracteriza con exactitud la actitud de Washington hacia nuestros países, atizando la hoguera de las disputas territoriales y fomentando la discordia y la desunión para, de ese modo, caer indefensos ante la arremetida imperial. Lo denunciaba Sandino en 1928 y su juicio sigue siendo tan válido hoy como lo fuera ayer cuando se comprueban las maniobras estadounidenses para sabotear a la UNASUR, la CELAC y para profundizar la rivalidad entre nuestros pueblos. La figura de este gran revolucionario y eximio jefe militar asesinado por el dictador Anastasio Somoza en 1934 había quedado relegada a la memoria oral del pueblo nicaragüense. Le debemos al periodista y ensayista argentino Gregorio Selser el enorme mérito de haber rescatado su ejemplo y proyectado su figura a toda América Latina y el Caribe cuando en 1955 publicó en Buenos Aires su: Sandino, General de Hombres Libres, precipitando a partir de ese momento la revalorización del legado antiimperialista del líder nicaragüense y la fecundidad de su estrategia militar, exitosamente puesta en práctica por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.  

La carta dice así:

El Chipotón, 10 de Junio de 1928.

Grande estimado maestro y amigo:

Con profunda sorpresa leí en Ariel del 1° de Mayo último, sus palabras editoriales, relativas al peligro en que se halla la integridad territorial de Honduras, en lo que respecta a la cuestión de límites con Guatemala. Tanto sus palabras, como las que reproduce del editorial de El Cronista de esa ciudad, hicieron que sintiera por un momento helada mi sangre. Pronto comprendí que personajes de la política imperialista yanqui, son los atizadores de esta hoguera centroamericana. 

En estos instantes me preocupan más las graves dificultades entre ustedes, los dirigentes de Centro América, o sea la Patria Grande, que la causa que yo mismo estoy defendiendo con mis pocos centenares de bravos; porque me convenzo que con nuestra firmeza de ánimo y el terror que hemos logrado sembrar en el corazón de los piratas, nuestro final será evidente, mientras tanto que ustedes están rodeados de patricidas que siempre andan al olfato de las causas grandes, para dejar en ellas la semilla de la traición. 

En nombre de Nicaragua, de Honduras, de Guatemala y en nombre de Dios, querido amigo mío, yo le suplico a usted y a todos los hombres de entendimiento y claro patriotismo de América Central, traten de evitar por todos los medios posibles, el acaloramiento de ánimos y la ruptura de nosotros mismos. Ustedes están en la obligación de hacer comprender al pueblo de América Latina, que entre nosotros no deben existir fronteras y que todos estamos en el deber preciso de preocuparnos por la suerte de cada uno de los pueblos de la América Hispana, porque todos estamos corriendo la misma suerte ante la política colonizadora y absorbente de los imperialistas yanquis. Las bestias rubias están colocadas en uno de los extremos de la América Latina y desde allí observan ávidas nuestros movimientos políticos y económicos: ellos conocen nuestra ligereza de carácter y procuran mantener latente entre uno y otro país nuestros graves problemas sin resolver. Por ejemplo, la cuestión de límites entre Guatemala y Honduras, entre Honduras y Nicaragua: el asunto canalero entre Nicaragua y Costa Rica, la cuestión del Golfo de Fonseca entre El Salvador, Honduras y Nicaragua; la cuestión de Tacna y Arica entre Perú y Chile. Y así por el estilo, hay un encadenamiento de importantes asuntos en resolución entre nosotros. Los yanquis nos tienen bien estudiados y se aprovechan de nuestro estado de cultura y de la ligereza de nuestros caracteres para hacemos peligrar siempre que a los intereses de ellos conviene. 

Tomando como se debe, por lema las frases anteriores, los yankees sólo pueden venir a nuestra América Latina como huéspedes; pero nunca como amos y señores, como pretenden hacerlo. No será extraño que a mí y a mi Ejército se nos encuentre en cualquier país de la América Latina donde el invasor asesino fije sus plantas en actitud de conquista.

Sandino es indohispano y no tiene fronteras en la América Latina. Sin más que recomendarle por ahora, querido maestro, le envío mi corazón, con el cual le hablo en esta carta. 

Patria y libertad.

Augusto C. Sandino




14.5.2015

Ayer miércoles tuvo lugar un hermoso acto en la sede central de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de la Argentina en conmemoración del 125° aniversario del nacimiento de Ho Chi Minh  (1890-1969) y los 40 años de la aplastante victoria del heroico pueblo vietnamita sobre el invasor norteamericano. Coordinó la mesa Carlos Aznarez, de Resumen, y contó con la participación del Embajador de Vietnam en la Argentina; el escritor y periodista Vicente Zito Lema, Poldi Sosa (Asociación cultural argentino-vietnamita), el secretario de Derechos Humanos de ATE y quien esto escribe.
Documental sobre HCM (Foto: gentileza Jorge Form)
El "tío Ho", como se lo llama en Vietnam, fue un extraordinario luchador antiimperialista y un comunista ejemplar, de esa estirpe de los "imprescindibles" de que hablaba Bertolt Brecht. Profundo conocedor de la cultura universal de su tiempo se vinculó a la Tercera Internacional como uno de los líderes del movimiento campesino de Indochina. Antes estuvo en Francia y fue uno de los fundadores del Partido Comunista galo.Viajó por gran parte del mundo como marinero, movido por su afán de conocer otras tierras y comprobar sobre el terreno los estragos del colonialismo y la necesidad de lanzar una lucha continental en su contra.
(Foto: gentileza Jorge Form)

Su incansable curiosidad intelectual queda reflejada en esta anécdota, narrada por Sosa en su retrato del personaje.  Ho conoce en Moscú a Miguel Contreras, un argentino, de Córdoba, que concurría al Congreso de la Internacional Comunista celebrado en 1924. Se ponen a conversar y Ho, un hombre de pequeña estatura física (1.52 m), menudo y de apariencia frágil lo comienza a interrogar sobre ¡la Reforma Universitaria de Córdoba, que cómo era esa universidad, quiénes eran los estudiantes que habían acabado con la vieja universidad retrógrada y confesional, que cómo era esa ciudad, etcétera, etcétera, etcétera! Un vietnamita, en Moscú, año 1924, sin internet, televisión, apenas algo de radio y algún que otro cable de prensa y que, pese a ello, se las había ingeniado para seguir con interés un proceso emancipatorio protagonizado por los jóvenes universitarios cordobeses en las antípodas de su país pero que él, como internacionalista que era, lo vivía como propio, como una victoria que se desplegaba sobre el escenario mundial en la larga lucha contra la reacción y el imperialismo. Este David asiático era un gigante intelectual y político y no fue casual que, varias décadas después, condujera a su pueblo a una epopeya sin igual: derrotar al Goliath imperial y empezar a escribir una nueva y luminosa página en la historia de su milenario país. ¡Honor y gloria para Ho Chi Minh!

Vista parcial del público asistente. (Foto: gentileza de Jorge Form)



(Por Atilio A. Boron) El 70ª aniversario de la caída de Berlín a manos del Ejército Rojo  es una ocasión propicia para someter a revisión algunos lugares comunes acerca de la Segunda Guerra Mundial y su desenlace. Especialmente uno, ampliamente difundido por el mundo académico y las usinas mediáticas del pensamiento dominante según el cual la derrota del Tercer Reich comenzó a consumarse cuando Londres y Washington abrieron el frente occidental con el desembarco de Normandía, arrojando un pesado manto de olvido sobre la decisiva e irreemplazable contribución hecha por la Unión Soviética para destruir al régimen nazi y poner punto final a la guerra en Europa. Geoffrey Roberts, un profesor británico especialista en el tema de la Segunda Guerra Mundial, ha ido más lejos al sostener que la Unión Soviética podría haber derrotado por sí sola al fascismo alemán -claro que a un costo aún mayor y en un enfrentamiento más prolongado- y que para tal empresa la colaboración anglo-americana no era imprescindible, como sí lo fue para los aliados la heroica lucha de la Unión Soviética. 

    Pero la opinión de Roberts está lejos de encuadrarse en la categoría de las “creencias aceptables” para los perros guardianes del sistema, y por eso sus análisis son ninguneados por el  saber convencional. Es obvio que para la ideología dominante fue el “mundo libre” quien derrotó al nazismo y que la colaboración soviética fue algo accesorio. La realidad, en cambio, fue exactamente al revés: lo esencial fue la heroica resistencia soviética primero y su arrolladora contraofensiva después, sin la cual ni británicos ni estadounidenses, jamás podrían haberse acercado a Berlín.[1] Por algo fue el Ejército Rojo el primero en hacerlo, inmortalizado en aquella conmovedora fotografía en la cual dos sargentos del Ejército Rojo izan la bandera de la Unión Soviética sobre un Reichstag en ruinas, uno de los símbolos del régimen nazi. Fue también el primero en liberar a los prisioneros que estaban en los campos de concentración de Auschwitz (el mayor y más importante de la Alemania Nazi) y muchos otros, entre los cuales sobresalen los de Majdanek y Treblinka, todos ellos situados en Polonia. Pese a ello, como bien observa Telma Luzzani, en las celebraciones organizadas el pasado 25 de Enero en Auschwitz el gobierno polaco no sólo se abstuvo de invitar al presidente ruso Vladimir Putin sino que lo declaró  persona non grata por ser el líder de un país que no liberó sino que agredió a Polonia. El gobierno de Varsovia, actuando como un rústico palafrenero de Barack Obama, argumentó por medio de su canciller que no había sido aquel país sino Ucrania quien había liberado el campo de exterminio de Auschwitz razón por la cual el invitado de honor fue el títere de Washington, Petro Poroshenko, presidente de Ucrania. Este desaire del gobierno polaco no sólo ofendió a las actuales autoridades del Kremlin sino que fue una repugnante muestra de ingratitud para con el pueblo ruso y sus inmensos sacrificios realizados en la guerra y, por otro lado, de los alcances de la política norteamericana dirigida a apropiarse de la victoria en la Segunda Guerra Mundial, velando el papel de la Unión Soviética, estigmatizando no sólo a este país como en el pasado sino también a la Rusia actual en el contexto de las amenazantes tensiones que caracterizan al sistema internacional.[2]
 
   La “historia oficial” prohijada por Occidente también oculta, como acertadamente lo señalara Angel Guerra, “el decisivo papel de los comunistas, que en la Europa ocupada llevaron el peso mayor de la resistencia y organizaron vigorosos movimientos guerrilleros en Yugoslavia, Grecia y Albania”, a lo cual deberíamos agregar también la lucha de los partisanos italianos, la resistencia francesa y la de los judíos que combatieron, como en el Gueto de Varsovia, contra el holocausto.[3]  La ideología dominante oculta que fueron estas fuerzas de izquierda, y no el Plan Marshall,  las que hicieron posible la reconstrucción democrática de Europa con la derrota del fascismo.
    
    La sobrevivencia de la URSS ante la agresión nazi y el triunfo del Ejército Rojo abrieron las puertas de una nueva etapa histórica signada por el auge de las luchas anticolonialistas y por la liberación nacional en Asia, África y América latina y por el avance democrático en muchos países. Las burguesías europeas, temerosas del “contagio” del virus revolucionario soviético, tuvieron que aceptar, a regañadientes, el avance en la legislación social y laboral, la expansión de la ciudadanía y un cauteloso proceso democrático. El “estado de bienestar” europeo así como los populismos latinoamericanos de aquella época hubieran sido imposibles de haber sido derrotada la URSS. La negación de tan progresivo papel fue facilitada por la aviesa asimilación hecha por la propaganda del “mundo libre” entre la heroica epopeya soviética y la figura de Iósif Stalin a partir del estallido de la Guerra Fría. Por supuesto que los crímenes del líder soviético son inocultables e imperdonables, y constituyen una imperecedera mácula en la historia del socialismo. Pero ofende a la verdad histórica menospreciar su actuación en la Segunda Guerra Mundial -o desmerecerla por los tenebrosos procesos de Moscú o los horrores de los Gulags- con lo cual no se mejora un ápice nuestra comprensión de lo ocurrido en aquella contienda. Un estudioso para nada afecto a este personaje y en cambio profundo admirador de su archienemigo León Trotsky escribió en su célebre biografía política de Stalin que “estadistas y generales extranjeros fueron conquistados por el excepcional dominio con el que se ocupaba de todos los detalles técnicos de su maquinaria de guerra”. ¿Un juicio desafortunado de Isaac Deutscher? Nada de eso. Tal como lo anota un gran estudioso del tema, el filósofo e historiador italiano Domenico Losurdo, la aseveración de Deutscher coincide con la de Averell Harriman, embajador de Estados Unidos en Rusia entre 1943 y 1946 y uno de los más inteligentes diplomáticos norteamericanos del siglo veinte. En sus memorias dejó una elocuente pincelada del líder soviético al decir que “me parecía mejor informado que Roosevelt y más realista que Churchill, en cierto modo el más eficiente de los líderes de la contienda”.[4] Ciertamente, no es esta la opinión preponderante sobre Stalin pero tanto Deutscher como Harriman son observadores muy calificados y sus juicios no pueden ser tomados a la ligera. 

      A 70 años de la caída del fascismo alemán y ante la debacle de la Unión Europea y el curso descendente del imperio norteamericano parecería haber condiciones de iniciar una discusión seria sobre la Segunda Guerra Mundial, sacando a la luz el aporte decisivo de la URSS y proponiendo una aproximación rigurosa a la figura de Stalin, cuyos crímenes son harto conocidos pero que no alcanzan a eclipsar por completo los aciertos que habría tenido en la conducción de lo que los rusos llaman “La Gran Guerra Patria”. Entre los cuales, y no precisamente uno de menor importancia, se cuenta el haber reclutado una joven generación de brillantes oficiales luego de la demencial purga que ordenara hacer en vísperas de la guerra y que, a la postre, fueron quienes condujeron al Ejército Rojo a su más gloriosa victoria y lograron que el mundo se desembarace de la peste fascista. Hacer cuentas con la experiencia soviética y con el papel que en ella desempeñara Stalin es una asignatura pendiente de la izquierda en sus distintas variantes, tarea que no puede seguir siendo postergada o despachada apelando a las visiones estereotipadas cultivadas con esmero por los propagandistas de la burguesía. Sobre todo cuando la evidencia indica que la derrota del fascismo en Alemania no fue suficiente para erradicar una excrecencia política y social propia de la sociedad burguesa y que, lamentablemente, ha reaparecido bajo nuevos ropajes en la Europa actual.




[1] Un dato terminante que cierra toda discusión: los soviéticos sufrieron casi 27 millones de bajas civiles y militares, la gran mayoría en Rusia, Ucrania y Bielosrusia. Los británicos 450.000 y los estadounidenses, incluyendo la guerra en el Pacífico, 420.000. Quienes “pusieron el cuerpo” y pagaron el costo fundamental de la guerra fueron los soviéticos. Se estima que los alemanes perdieron entre 7 y 9 millones de vidas.
[2] Ver Telma Luzzani, “La batalla por la historia” (Página/12: Buenos Aires, 8.5.2015). Luzzani recuerda asimismo en su nota que “el Ejército Rojo fue el primero en llegar a Berlín, el 30 de abril de 1945, luego de liberar él solo 16 países, unos 120 millones de personas (sin contar la parte europea de la URSS), mientras que EE.UU. y Reino Unido liberaron conjuntamente seis países.”
[3] Angel Guerra Cabrera, “A 70 años de la victoria soviética sobre el fascismo” (La Jornada: México, 7.5.2015)
[4] Cf. su Stalin. Historia y crítica de una leyenda negra (Barcelona: El viejo topo, 2008), p. 15. Un libro excepcional por su calidad filosófica y precisión historiográfica, que ojalá inaugure una discusión largamente postergada.
8.5.2015

Comparto una síntesis de la conferencia que ofreciera en el Teatro Bogotá de la capital colombiana el día 8 de Abril en el marco de la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz, Como todo resumen no editado ni revisado por el hablante es susceptible de correcciones y aclaraciones de diverso tipo. Debo decir que, en términos generales, la nota refleja correctamente lo que dije en esa oportunidad, salvo la supuesta "denuncia" que habría formulado sobre la "instalación de armas atómicas en Colombia"  que, creo firmemente, fue un involuntario malentendido que me parece imprescindible aclarar ante las numerosas -y alarmadas- consultas que recibí en estos días sobre este tema..

Como se desprende claramente del penúltimo párrafo de esta transcripción yo dije que "Colombia podría" tener en sus bases armamento atómico estadounidense, no que ya lo tenía. El título de la nota transforma esta plausible hipótesis en una rotunda certeza, con lo que se distorsiona el sentido de mi afirmación. El argumento desarrollado en la conferencia venía diciendo que "ante las reiteradas negativas de Álvaro Uribe, ratificadas en la Cumbre de la UNASUR (Bariloche, Agosto 2010), en el sentido de rechazar la propuesta de Hugo Chávez para crear una comisión de inspectores con la misión de comprobar que tipo de armamentos había en las 7 bases cedidas por el gobierno colombiano a los  EEUU, cabe la sospecha de que en algunas de ellas -como también en la base de la OTAN en Malvinas- podría haber armas de destrucción masiva." Eso fue todo lo que dije y que, desafortunadamente, no fue lo que salió como título de la noticia.


2. Hay un par de aclaraciones menores, todas señaladas con corchetes [ ] y que hacen a la mejor comprensión de mis dichos en relación a la guerra de Argelia, los trenes de alta velocidad en la China y, en el penúltimo párrafo, para señalar que estaba yo hablando del compromiso de los países latinoamericanos de mantener a la región como una una zona [des]nuclearizada de paz.

A continuación, la nota tal cual salió en Aporrea:

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Atilio Borón denuncia instalación de armas atómicas en Colombia
Por: politiqueros.caicedonia |
Sábado, 18/04/2015 10:21 AM 
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Fuente: http://www.aporrea.org/actualidad/n268913.html
 
Atilio Borón denuncia instalación de  armas atómicas en Colombia
 Credito: Web

Abril 18 de 2015.-Aunque el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos se ufana en el ámbito interno de impulsar un proceso de paz con la insurgencia de las Farc, su política internacional (dictada desde Washington), en contraposición, apunta a desestabilizar la armonía y la integración regional. Así lo dejó entrever durante su charla magistral el pasado 8 de abril en Bogotá, el sociólogo y politólogo argentino, Atilio Borón, en el marco de la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz, organizada por la Alcaldía Mayor de la capital colombiana.

Por un lado, Borón dijo que es un contrasentido que mientras la irrupción de China en la geopolítica mundial está desplazando el protagonismo del Atlántico hacia el continente asiático, Colombia se empeña tozudamente en impulsar la Alianza del Pacífico, un invento de Washington para contrarrestar la presencia cada vez mayor de Beijing en América Latina y horadar el proceso integracionista de la Patria Grande. De otra parte, agregó, el hecho de que el gobierno de Santos en forma por demás disciplinada haya aceptado las directrices del Pentágono para que Colombia ingrese a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y al mismo tiempo existan serios indicios de que el Comando Sur haya instalado armamento nuclear en este país andino, da una clara señal de amenaza para la paz de la región.

El analista argentino hizo énfasis en señalar que la OTAN no es más que “la fuerza imperial de choque”, desde la cual Washington lanza su estrategia de ofensiva militar hacia diversos países o regiones del mundo, a los que determina o considera que constituyen amenazas para sus intereses. En consecuencia, señaló, el ingreso de Colombia a esta alianza militar extracontinental no aporta en absoluto a la paz.

Conflicto colombiano es pretexto para militarización de Estados Unidos 
Durante su conferencia en el Teatro Bogotá, Boron con su característica capacidad dialéctica y didáctica a la vez, mostró cómo en Colombia se lleva a cabo un proceso de paz con un actor armado como las Farc en medio de un mundo convulsionado por múltiples conflictos, originados en buena medida por el declive del imperialismo estadounidense.

“La paz en Colombia es la paz de toda América Latina”, fue el título de la charla del reputado analista político y catedrático universitario, actualmente director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED) del Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires.

En desarrollo de su exposición, Borón demostró el rotundo fracaso de la intervención directa de Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico y a la insurgencia en Colombia, desde hace ya varias décadas. Trajo a colación el ejemplo del denominado Plan Colombia suscrito por el entonces mandatario conservador Andrés Pastrana con la administración Clinton (toda una estrategia de entrega de soberanía a Washington).

Dicho Plan que a los colombianos se les vendió como una “ayuda” norteamericana, resultó un completo fiasco, pues como lo graficó Borón en cifras tomadas de informes de Naciones Unidas, el narcotráfico en vez de disminuir, aumentó. En efecto, hubo un incremento exponencial de cultivos ilícitos tanto en México, Colombia y Afganistán, países en donde coincidencialmente Estados Unidos interviene directamente.

Además, la intervención directa del Pentágono, la CIA, la DEA y el Departamento de Estado en los asuntos colombianos ha servido para el enriquecimiento de empresas de armamento norteamericano y al mismo tiempo para la financiación de campañas de congresistas estadounidenses (que hacen lobby en favor de los consorcios que se benefician), así como para la presencia de Israel.

Es que de la guerra interna en Colombia no solamente se favorece en grado superlativo Estados Unidos sino también Israel, como bien lo anotó Borón. Desde 1960, el Mossad (servicio de inteligencia) y organizaciones de espionaje israelitas que operan bajo la fachada de seguridad hacen presencia en territorio colombiano asesorando grupos paramilitares y redes mafiosas de narcotráfico.

Juan Manuel Santos tanto como ministro de Defensa como ahora en calidad de primer mandatario prohija y aplaude la presencia israelita en Colombia porque como lo ha señalado en reiteradas ocasiones, sería “muy positivo” que este país “sea el Israel de Suramérica”.

Por todo lo anterior, Borón dijo que ojalá las negociaciones de paz que se desarrollan en La Habana entre el gobierno de Santos y las Farc lleguen a buen puerto porque el conflicto colombiano es el mejor pretexto para la militarización de Estados Unidos en la región.

El contexto geopolítico 

La coyuntura de la realidad sociopolítica colombiana en medio de posibilidades ciertas de poner fin a un conflicto interno de más de medio siglo pasa por el declive del imperio estadounidense, el colapso europeo, y la irrupción, en consecuencia, de nuevos actores en la escena de la geopolítica mundial.

Borón pone de manifiesto en el actual escenario mundial el protagonismo de China e India, el retorno de Rusia, la debacle de la Unión Europea, las alianzas regionales y la decadencia del imperialismo estadounidense, factores todos estos que van a tener una incidencia directa en el devenir político de América Latina.

Es enfático en llamar la atención sobre el peligro que se cierne sobre el mundo y específicamente sobre la región, el declive de Washington, pues sostiene que en la fase de descomposición los imperios se tornan más represivos y sanguinarios y trae a colación ejemplos históricos como la etapa final del imperio otomano con el genocidio armenio (en 1915), o el caso británico con la brutal represión en la India [o el de Francia en la Guerra de Argelia, después de la Segunda Guerra Mundial]

En el plano económico, el politólogo argentino, demuestra cómo Estados Unidos se encuentra en la sin salida: por un lado debe más de lo que produce; por otro, es cada vez más progresivo el reemplazo del dólar en el comercio internacional. Y para complementar, suministra un dato más: mientras en este año de 2015 China [alcanzará los] 15 mil kilómetros de vías férreas [de alta velocidad]; en contraste, la nación norteamericano no (tiene) mi uno solo, con lo cual su infraestructura vial comienza a quedar rezagada.

A ello hay que sumar, dice Borón, la creciente desigualdad que se viene presentando en Estados Unidos con su consecuente quiebre respecto de su integración social. No obstante, es desorbitado su gasto militar, así como es evidente también su cada vez mayor aislamiento internacional, lo cual queda reflejado, por ejemplo, en las últimas derrotas que ha tenido que tragarse la Casa Blanca, precisamente, en su principal zona de influencia, América Latina. En efecto, primero tuvo que aguantarse que dos países latinoamericanos como Ecuador y Bolivia le pusieran freno a su actitud sempiterna de injerencia en asuntos internos. El presidente ecuatoriano Rafael Correa cerró la base militar de Manta; y el mandatario boliviano Evo Morales expulsó a la misión diplomática estadounidense. Más recientemente, en la OEA (el Ministerio de las Colonias como la denominó Fidel Castro), el gobierno de Obama perdió por goleada cuando planteó su intervención en Venezuela. Estos acontecimientos, agrega Boron, eran impensables apenas hace unos años.

E.U. lanza feroz reconquista de América Latina para asegurar recursos naturales 


 En medio del imparable desmoronamiento del imperio estadounidense, Washington no se resiste en su propósito injerencista en América Latina porque es la manera de asegurar mediante artimañas y engaños (tratados de libre comercio, golpes blandos, Alianza para el Pacífico, terrorismo económico, alianzas militares) el acceso (vía el saqueo y el pillaje) a la rica biodiversidad que produce esta región para poder seguir manteniendo su descomunal patrón capitalista de consumo.

Por esta razón, Washington despliega su artillería militar en todo el continente, como bien lo esboza Borón en su magistral libro, América Latina en la geopolítica del imperialismo, que obtuvo el Premio Libertador al Pensamiento Crítico en 2013.

Estados Unidos, explica este reputado analista internacional, ancla su estructura militar en América Latina tanto en Colombia como en Honduras para lanzar sus aventuras. El mar Caribe está totalmente controlado militarmente por el Pentágono, que además cuenta con alrededor de 80 bases a lo largo y ancho del hemisferio. No es gratuito tampoco que en 2008 el Comando Sur haya activado la IVº Flota, coincidencialmente poco después de que el entonces gobierno brasileño de Lula da Silva anunciara el descubrimiento de un gran yacimiento petrolífero submarino en el litoral paulista.

Obviamente que los pretextos para esta descomunal militarización de Estados Unidos a lo largo y ancho del continente son el narcotráfico, los populismos (como estigmatizan a los gobiernos progresistas de la región), las calamidades naturales y la seguridad continental. Falacias que ayudan a propalar los grandes oligopolios mediáticos de propiedad de los sectores decadentes de la ultraderecha latinoamericana. Por ello Borón exhorta a no confundirse: “el nombre de todo esto es petróleo”, y de esta manera explica porque toda la estrategia de desestabilización y satanización al gobierno de Venezuela del presidente Nicolás Maduro.

¿Si Venezuela, fuera productor de tomates o de papas, Estados Unidos buscaría derribar al gobierno bolivariano de Venezuela con la activa colaboración de sus lacayos de la derecha latinoamericana?, se interroga el politólogo argentino. No es gratuito por lo tanto el feroz ataque emprendido por la Casa Blanca contra el proceso político inaugurado por el comandante Hugo Chávez.

¿EE.UU. tiene armamento nuclear en Colombia? 

Borón cerró su conferencia en Bogotá, dejando un inquietante interrogante: “Colombia bien podría ser hoy un país en el que Estados Unidos instaló armamento nuclear en abierta violación al acuerdo internacional regional, mediante el cual nuestros países se comprometieron a mantener América Latina como una [des]nuclearizada zona de paz”.

Si bien, agrega, el tratado suscrito entre Uribe Vélez y Obama que autorizaba la utilización de siete bases militares fue declarado inexequible por la Corte Constitucional de Colombia, “lo cierto que este tropiezo legal no ha impedido que Estados Unidos haya proseguido operando militarmente en ese país”.


6.5.2015

Comparto muy buena nota de Katu Arkonada, sobre la renovada ofensiva del imperialismo norteamericano.

06-05-2015

Estados Unidos
La hegemonía no termina de morir, la fase de dominación ya ha comenzado



No temas ser lento, sólo detenerte. Proverbio chino

Vivimos tiempos tan confusos como convulsos. La crisis estructural del capitalismo en la que estamos inmersos y el nuevo escenario geopolítico rediseñan todas las variables de la ecuación. Durante mucho tiempo la triada del poder mundial conformada por Japón, la Unión Europea y Estados Unidos, bajo el liderazgo de esta última potencia, ha dominado el mundo, diseñando un sistema político y económico que se ha ido expandiendo por todo el planeta mientras construían todo un sistema cultural que permitía el desarrollo de este sistema no requiriera en la mayor parte de los casos del uso de la fuerza sino que se implementaba, salvo contadas excepciones, por medio del consenso.


Estados Unidos comenzó su etapa de hegemonía a partir de la caída del muro y del colapso de la Unión Soviética, eventos que dejaron un mundo unipolar en el que paradójicamente la desaparición de la alternativa que suponía el socialismo real, al mismo tiempo que convertía el imperio norteamericano en potencia hegemónica, daba inicio al fin de la misma pues una buena parte del mundo comenzó a desprenderse de la tutela que ejercían los Estados Unidos ante el “peligro comunista”.
Hoy en día, con el impacto de la crisis estructural del capitalismo en pleno centro del norte capitalista y con el surgimiento de nuevos actores del tablero geopolítico, podemos afirmar que la nueva triada del poder mundial está conformada por los Estados Unidos, China y Rusia; en dos bloques que sin ser monolíticos si se muestran antagónicos en la mayor parte de los casos. La transición poshegemónica ha parido un mundo multipolar en el que uno de los posibles escenarios hacia los que nos encaminamos es el de varios centros hegemónicos que compiten entre sí en un equilibrio precario.
Ese declive de la hegemonía estadounidense ha venido acompañada de una ofensiva en tres ámbitos, político, económico y militar, con el objetivo de mantener el liderazgo, pero en la medida en que este no puede ser logrado por consenso, debe ser alcanzado mediante la dominación violenta en una buena parte del tablero geopolítico.
Ofensiva politica
La reciente Cumbre de las Américas simboliza perfectamente la ofensiva política emprendida por los Estados Unidos en su intento por no perder, no ya la hegemonía, sino incluso el liderazgo que mantenía en otrora su patio trasero. En un momento en que la hegemonía cultural también se resquebraja, en que el modelo de capitalismo neoliberal comienza a ser enfrentado en una América Latina donde el vínculo tradicional entre democracia y capitalismo se ha roto, Obama trata de rescatar su viejo Ministerio de las Colonias, una OEA moribunda y agonizante, presentándose ante los países de América Latina y el Caribe con la carta del inicio de negociaciones para el restablecimiento de las relaciones con Cuba.
Pero buscando el equilibrio interno, el tachar de la lista negra a Cuba obligaba a tener otro enemigo externo, en este caso Venezuela, en un enroque en la política exterior hacia America Latina y el Caribe que probablemente supone el inicio del fin de la era Obama en el subcontinente por subestimar el avance que se ha dado en los últimos años en la unidad e integracion latinoamericana, aun entre países y proyectos políticos y económicos muy diferentes.
La agresión contra Venezuela es parte de un objetivo estratégico más amplio que pasa por desestabilizar a los países del ALBA y desplazar acuerdos como Petrocaribe, que agrupa a países centroamericanos y caribeños que tienen suministro de petróleo venezolano. No es casualidad que Obama se reuniera con el Caricom justo antes de viajar a Panamá, dentro de una estrategia definida como “Iniciativa por la Seguridad Energética del Caribe” [1].
Y si bien el núcleo bolivariano es objetivo de primer rango en esta ofensiva, el segundo anillo progresista también es parte de esta ofensiva política. La Estrategia de Seguridad Nacional [2] de los Estados Unidos por la que se ha regido la era Obama coloca a Brasil como un “centro de influencia emergente” al que solo le superan en prioridades China, India y Rusia, además de “guardián de un patrimonio ambiental único y líder de los combustibles renovables”. No es casualidad por tanto que la mayor parte de bases militares estadounidenses se encuentren rodeando la Amazonia. Argentina también es mencionada de manera explícita en dicha Estrategia en cuanto a país miembro del G20, y probablemente algún día leeremos en documentos desclasificados el vínculo entre la CIA y los fondos buitre que atentan contra la soberanía política y económica de este país.
Otro de los países que gozan de mención especial en esta Estrategia de Seguridad Nacional que define la política exterior de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono, es México [3]. Reforzar México como frontera sur de los Estados Unidos como forma de extender el control geopolítico del Caribe y la influencia en Centroamérica es parte de la ofensiva estadounidense en el ámbito político. La reciente aprobación de una ley [4] en México para dotar de legalidad a una realidad ya existente como es la de los miles de agentes estadounidenses que portan armas en territorio mexicano, es formalizar, como lo fue el Pacto por México y la reforma energética, la entrega de soberanía mexicana a una potencia extranjera. Frente a la integracion latinoamericana y caribeña, Estados Unidos se aseguran un aliado fiel en la región.
También parte de la ofensiva política es el financiamiento que se produce desde USAID, NED y otras organizaciones ligadas al Departamento de Estado y la CIA a una oposición de derecha en los países con gobiernos de izquierda o progresistas [5]. Una nueva derecha reciclada que busca seducir no solo a las clases medias sino también a los sectores populares con un discurso más despolitizado y light que la vieja derecha gorila neoliberal. Una oposición “civil y democrática” que incluso no tiene empacho en presentarse como de izquierda moderada frente a las izquierdas “radicales” y “populistas”.
Ofensiva económica
En el ámbito económico es claro el declive de la hegemonía que han ostentado los Estados Unidos durante las últimas décadas debido a una reducción de la competitividad, de los desequilibrios macroeconómicos en comercio exterior, del cada vez más grande déficit fiscal, y de una deuda pública que ya supera el 100% de su PIB y los 60 billones de dólares. Pero a pesar de la pérdida de capacidad en el ámbito comercial y económico, el ámbito financiero muestra todavía una superioridad indiscutible de la principal potencia capitalista. A pesar de que desde 2007 China es la principal productora de software y hardware, el 84% de las ganancias en este rubro siguen estando en manos de capitalistas estadounidenses, y lo mismo sucede en el ámbito especulativo donde las ganancias por servicios financieros han pasado del 47% de 2007 al 66% en 2013 [6]. Al mismo tiempo, un 45% de las 500 principales empresas transnacionales son de capital estadounidense, así como una buena parte de los medios de comunicación con más impacto mediático en la población mundial.
La ofensiva económica pasa también por garantizar la soberanía energética estadounidense a partir de la extracción de gas de esquisto y el uso del fracking a pesar de los peligros para el ecosistema que supone la fractura hidráulica. Pero esta técnica, más allá de su peligrosidad a nivel ecológico, solo es rentable económicamente con un barril de petróleo que oscile al menos entre 60 y 70 USD [7], y por lo tanto con los precios actuales la dependencia de los países exportadores se mantiene.
El otro pilar sobre el que se sustenta la ofensiva económica es el de los tratados de libre comercio. Por un lado buscando reforzar el TLCAN y la integracion subordinada de México para garantizarse el acceso a sus recursos naturales al mismo tiempo que negocia su incorporación al Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP) [8] para ampliar su influencia en la zona Asia-Pacifico además de intentar frenar la creciente presencia de China en la zona. El otro tratado clave es el de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP) [9], tratado ultra secreto que se está negociando con la Unión Europea y que como ha sido denunciado, ni los mismos europarlamentarios conocen su contenido salvo borradores parciales. El TTIP supondrá, entre otras muchas cosas, una puerta abierta para el fracking y los transgénicos, la eliminación de las barreras sanitarias y la reducción de los derechos de los trabajadores destruyendo y relocalizando empleos allá donde la legislación sea más flexible. Asimismo no podemos olvidar el apoyo de los Estados Unidos a la Alianza del Pacifico, con el objetivo de desgastar el proceso de integracion latinoamericana y caribeña; alianza que como proyecto económico no logra avanzar pues a pesar de haber liberalizado el 92% de su comercio intrarregional, el mismo solo representa un 3’5% del comercio total de los países miembros (México, Colombia, Perú y Chile) [10]. Sin embargo hay que ser realistas y manejar un posible escenario donde a pesar de que los proyectos de integracion política como UNASUR o CELAC sigan profundizándose, proyectos de integracion económica como Caricom y SICA, o herramientas de dicha integracion económica como el Banco del Sur o el propio Sucre, sufran una ralentización, sobre todo por el escenario de guerra económica al que es sometida Venezuela, uno de los principales impulsores de estos mecanismos.
Pero probablemente es el principal icono de los Estados Unidos, el dólar, quien mejor simboliza esta nueva fase. Un dólar en declive como principal moneda internacional que a pesar de seguir siendo la referencia, va perdiendo peso e influencia frente al yuan y el rublo, que ya han comenzado a ser utilizados por China y Rusia en sus transacciones comerciales, sobre todo en la venta y compra de petróleo y gas [11].
Ofensiva militar
En el plano militar, a pesar de seguir manteniendo el liderazgo en el mundo fruto de un gasto 10 veces superior al de por ejemplo China, que cuenta con 250 ojivas nucleares frente a las +-5000 de Estados Unidos [12], que disponen además de 10 portaviones [13] frente a la única nave china de estas características, ya no tiene el control geopolítico del que disponía hace pocos años.
Estados Unidos puede hoy destruir cualquier ejército o país si se lo propone, pero no puede mantener el control territorial sobre el mismo. Se calcula que ocupar Irak y Afganistán le ha costado al contribuyente estadounidense más de 3 billones de dólares [14], que han provocado el enorme gasto público y déficit del país.
La potencia imperialista construyó su hegemonía sobre la dominación militar, sí, pero también sobre un consenso a escala planetaria con muy poca contestación. Ese consenso fue roto por Bush y hoy difícilmente Obama puede restaurarlo.
Ucrania es probablemente el escenario que metafóricamente simboliza el fin de una época. En Ucrania los Estados Unidos sufrieron una derrota parcial a manos de Rusia, pues a pesar de conseguir impulsar un golpe de Estado y poner un gobierno amigo que permita la expansión de la OTAN hacia el este, no pudieron evitar la anexión de Crimea a Rusia. Algo similar ha sucedido en Siria, donde obviamente contaron con los medios, la financiación de la CIA y la tecnología para provocar una violenta guerra civil, pero no han podido controlar a los “rebeldes” que financiaron se han terminado convirtiendo en el Estado Islámico [15], fracasando también en su objetivo de derrocar al legítimo Presidente Bashar Al Assad.
Los últimos acontecimientos les han obligado asimismo a negociar un acuerdo con Irán, uno de los principales estados del eje del mal, sobre la cuestión nuclear, con el fin de mantener una cierta estabilidad en el tablero geopolítico de Oriente Medio. Incluso recientemente China se ha atrevido a desafiar el control estadounidense en la región mandando buques de guerra a las costas de Yemen a pesar del bloqueo impuesto por Arabia Saudí.
A pesar de algunas derrotas parciales en el campo de batalla físico, no podemos olvidar que los Estados Unidos siguen dominando el otro campo de batalla, el del ciberespacio y el espionaje.
Y si miramos la geopolítica regional en Nuestra América, tenemos un despliegue militar sin precedentes. Solo en Panamá, sede de la última Cumbre de las Américas, existen 12 bases militares estadounidenses [16]; en Perú se acaban de firmar acuerdos para autorizar el ingreso de unos 3.500 marines con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo [17]; y en Colombia, otro país clave para el objetivo de mantener presencia en Sudamérica, el Comando Sur de las Fuerzas estadounidenses (SOUTHCOM) [18] mediante el ejército y policía colombiana sigue entrenando a miles de oficiales militares y policiales de diferentes países de América Latina y el Caribe, en particular de México y Centroamérica, República Dominicana, Perú y Paraguay. Bajo el pretexto de la lucha contra las drogas o el lavado de dinero, los Estados Unidos seguirán teniendo presencia en nuestra región mediante la Iniciativa Mérida, la Iniciativa Regional para la Seguridad Centroamericana (CARSI), el denominado “Plan Biden para el Triángulo Norte Centroamericano” y la Iniciativa de Seguridad para la Cuenca del Caribe (CBIS).
El factor chino
El mayor responsable de la perdida de la condición de potencia hegemónica de los Estados Unidos y su entrada en una fase de dominación violenta es China, que algunos teóricos ya definen como un Estado-civilización. Una China que a partir del desarrollo de un inmenso mercado interno, y a pesar de un cierto estancamiento en el crecimiento, pues en 2014 “solo” creció el 7’4% [19] (Estados Unidos creció un 2.4%, la Eurozona un 0’8% y Japón un 0’2%), ya es el primer consumidor de energía del mundo [20] y está a punto de superar el PIB nominal de Estados Unidos.
Precisamente esa necesidad de recursos naturales para seguir creciendo hace que China haya desarrollado una política de poder blando y relaciones internacionales en las que por un lado estrecha su relación con Rusia reduciendo su vulnerabilidad energética, a la vez que establece una serie de alianzas con África y America Latina para el suministro de recursos naturales clave para el desarrollo de su economía. Pero todas las relaciones económicas y comerciales están basadas en el respeto al sistema político y económico de cada país y desde luego China no tiene intención de instalar ninguna base militar en territorio africano o latinoamericano-caribeño.
Pero quizás el principal escenario donde China comienza a construir su propia hegemonía a costa de los Estados Unidos es el económico-financiero mediante la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) [21], que junto con el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, impulsa una nueva arquitectura financiera internacional que desplace la hegemonía del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (donde la potencia del norte tiene el 17’1% y poder de veto frente al 3’7% chino). El BAII fue propuesto por Xi Jinping en 2013 y constituido formalmente en octubre de 2014 en Beijing con 21 países fundadores (China, India, Tailandia, Malasia, Singapur, Filipinas, Pakistán, Bangladesh, Brunei, Camboya, Kazajstán, Kuwait, Laos , Myanmar, Mongolia, Nepal, Omán, Qatar, Sri Lanka, Uzbekistán y Vietnam), pero a día de hoy ya cuenta con 57 países de los 5 continentes (34 asiáticos, 18 europeos, 2 africanos, 2 de Oceanía y 1 de América Latina, entre ellos todos los pertenecientes a los BRICS) que tienen intención de formar parte, algunos de ellos estrechos aliados de los Estados Unidos como Gran Bretaña, Alemania, Francia, Arabia Saudí o Israel. El capital inicial del BAII para proyectos de infraestructura, electricidad, agua potable o saneamiento básico estará conformado por unos 100 mil millones de dólares, de los que China aportará un 50% [22].
China asimismo, con sus 4 billones de dólares en reservas [23], según anuncio en la reciente cumbre China-CELAC su Presidente Xi Jinping, va a invertir en los próximos 10 años 250 mil millones de dólares en América Latina y el Caribe [24] , región que ha pasado de dejar atrás en buena parte de los países el Consenso de Washington, a moverse entre el consenso bolivariano y el Consejo de Beijing.
Horizontes geopolíticos
Es más que probable que Estados Unidos y China continúen durante los próximos años incrementando una disputa a modo de guerra de posiciones en el ámbito del soft power, la combinación de disputa cultural, ideológica y diplomacia. Pero pase lo que pase en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, no parece que el escenario de perdida de hegemonía y ofensiva política, económica y sobre todo militar mediante la dominación violenta en la que está inmerso la principal potencia capitalista e imperialista del mundo, vaya a cambiar.
Deberemos seguir estudiando los escenarios que esta nueva fase imperial puede traer para América Latina, que dependerán también de la correlación de fuerzas y de los gobiernos de izquierda y progresistas que se puedan mantener en las próximas citas electorales, además de la capacidad que estas fuerzas y gobiernos tengan para seguir profundizando un proceso de integracion latinoamericana y caribeña no solo en el ámbito político, sino económico, financiero, energético, tecnológico y cultural.


Notas

[1] Conozca los alcances de la Iniciativa de Seguridad Energética del Caribe que lanzó EE.UU. http://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/politica/conozca-los-alcances-de-la-iniciativa-de-seguridad-energetica-del-caribe-
[2] National Security Strategy Report (Página 44) http://nssarchive.us/NSSR/2010.pdf
[3] National Security Strategy Report (Página 42) http://nssarchive.us/NSSR/2010.pdf
[4] http://mexico.cnn.com/nacional/2015/04/23/diputados-aprueban-que-agentes-extranjeros-porten-armas-en-mexico
[5] A pesar de la existencia de leyes nacionales que impiden este financiamiento, esta realidad se produce especialmente en Bolivia, Ecuador y sobre todo Venezuela http://www.granma.cu/mundo/2014-07-18/eeuu-financia-a-la-oposicion-en-venezuela-revela-agencia-norteamericana
[6] Como señaló en la conferencia impartida en el Senado de México el Coordinador del Grupo de Investigación sobre América del Norte del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) René Fernández Tabíohttp://www.idn.org.mx/idn1/images/idn/RETOS%20ACTUALES.pdf
[7] Tal y como han señalado numerosos investigadores, entre ellos el compañero y maestro John Saxe-Fernándezhttp://www.jornada.unam.mx/2015/03/19/opinion/028a1eco
[8] http://www.sice.oas.org/TPD/TPP/TPP_s.ASP
[9] 7 preguntas sobre el TTIP cuya respuesta deberías conocer http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/preguntas-Tratado-Transatlantico-TTiP-respuesta_0_315669128.html
[10] Alianza del Pacífico, la nueva era del capitalismo dependiente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=198228
[11] Según informó el portal informativo ruso Regnum http://www.regnum.ru/news/economy/1881411.html
[12] Según World Nuclear Forces de Shannon N. Kile http://www.sipri.org/yearbook/2011/files/SIPRIYB1107-07A.pdf
[13] http://www.navy.mil/navydata/fact_display.asp?cid=4200&tid=200&ct=4.
[14] http://actualidad.rt.com/actualidad/160423-verdadero-costo-guerra-en-afganistan-eeuu
[15] Hillary Clinton: "Financiamos mal a rebeldes sirios y surgió Estado Islámico” http://actualidad.rt.com/actualidad/view/136648-clinton-ayuda-rebeldes-sirios-estado-islamico
[16] Bases militares en América Latina y el Caribe http://www.mopassol.com.ar/archives/351
[17] Los Marines preparan a militares peruanos para combatir a los terroristas y carteles de drogas http://dialogo-americas.com/es/articles/rmisa/features/2015/01/05/feature-02 
[18] http://www.southcom.mil/Pages/Default.aspx
[19] Economía de China crece un 7,4 por ciento en 2014 http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2015/0120/c31620-8838588.html
[20] China se convierte en el mayor consumidor de energía del mundo, por delante de EEUUhttp://www.expansion.com/2010/10/12/mercados/materiasprimas/1286895100.html
[21] Cronología de Banco Asiático de Inversión en Infraestructura http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2015/0401/c31621-8872170.html
[22] Cuatro datos esenciales sobre el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura http://actualidad.rt.com/economia/170833-cuatro-hechos-cobre-banco-asiatico-inversiones-infraestructura
[23] http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_reservas_internacionales_en_d%C3%B3lares_estadounidenses
[24] China invertirá 250 mil millones de dólares en AL y el Caribe http://www.telesurtv.net/news/China-invertira-250-mil-millones-de-dolares-en-AL-y-el-Caribe-20150108-0049.html


5 Mayo 2015
Para recordarlo en su día, van los dos primeros párrafos de El Dieciocho Brumairo de Luis Bonaparte :

"Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. Caussidière por Dantón, Luis Blanc por Robespierre, la Montaña de 1848 a 1851 por la Montaña de 1793 a 1795, el sobrino por el tío. ¡Y a la misma caricatura en las circunstancias que acompañan a la segunda edición del Dieciocho Brumario!



Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal. Así, Lutero se disfrazó de apóstol Pablo, la revolución de 1789-1814 se vistió alternativamente con el ropaje de la República romana y del Imperio romano, y la revolución de 1848 no supo hacer nada mejor que parodiar aquí al 1789 y allá la tradición revolucionaria de 1793 a 1795. Es como el principiante que ha aprendido un idioma nuevo: lo traduce siempre a su idioma nativo, pero sólo se asimila el espíritu del nuevo idioma y sólo es capaz de expresarse libremente en él cuando se mueve dentro de él sin reminiscencias y olvida en él su lenguaje natal."

4.5.2015

¡Hola! Comparto entrevista que me hicieran durante mi reciente visita a Chile los compañeros del diario digital El Desconcierto.
Abrazos,
AB.

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Lunes, 04 de mayo de 2015
El Desconcierto - logo
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Atilio Borón: “¡Pobre Don Salvador, se debe estar revolcando en su tumba con el PS!”
El politólogo argentino es categórico: el Partido Socialista no es de izquierda hace mucho tiempo. Critica a Isabel Allende por reunirse con la esposa de Leopoldo López y afirma, respecto a la región, que las conquistas sociales de los gobiernos progresistas difícilmente serán revertidas.
Por Patricio López (@patriciolopezp) | 04/05/2015




Por haber vivido aquí y por tener un hijo chileno, Atilio Borón es un actualizado conocedor de la realidad política local. Y a propósito de los hechos de corrupción que hoy golpean al país, en su libro “Aristóteles en Macondo” plantea la necesidad de salir de un marasmo en que estamos metidos en América Latina, lo que supone no seguir hablando de democracia respecto a regímenes que no lo son. Para él, o las democracias son gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, o son nada. En esta entrevista analiza esa disyuntiva, el futuro del ciclo de gobiernos progresistas en la región y de los movimientos sociales en Chile.
Tenemos Argentina con una coyuntura presidencial incierta y con una situación económica recesiva; Venezuela con crisis económica; Brasil con un intento de arrinconar políticamente a la presidenta ¿Cuán grave es la crisis de lo que se ha llamado el ciclo de gobiernos progresistas?
Habría que diferenciar. El caso de Argentina es un proceso electoral que se nos viene ahora, en donde cualquier candidato que pueda ganar va a estar situado a la derecha de Cristina Fernández, de eso no cabe ninguna duda.
¿Incluido el ungido al Kirchnerismo?
Incluido, incluido. Yo creo que va a ser Scioli, que está situado a la derecha de Cristina, sin que de ella podamos decir que es una presidenta de izquierda, sino más bien de una centro izquierda que ha avanzado en algunas políticas reformistas. En el caso de Brasil, hay una ofensiva brutal en contra de la presidenta Dilma Rousseff, que obedece probablemente a la necesidad que hay en Estados Unidos y en los círculos dominantes del imperio de asegurarse el control del país más importante de América Latina, no porque los gobiernos del PT hayan sido díscolos de los mandatos imperiales -porque la verdad es que han sido bastante colaboracionistas- sino porque Estados Unidos necesita un alineamiento total de la región y gobiernos muchos más incondicionales.
Y en el caso de Venezuela, se va claramente por la destitución ¿no? Quieren acabar con el gobierno bolivariano, que tiene muchos problemas de carácter endógeno, propios de ellos, y que se ven agravados por la presión estadounidense, que es absolutamente desorbitada y que tiene como nombre el petróleo. No hay ninguna otra explicación, están jugando todas las fichas para voltear a Maduro y de esa manera, producir un efecto dominó para que los demás gobiernos de la región estén más contenidos.
“Uno no tiene que perder nunca de vista el carácter cíclico de la historia de estos movimientos sociales que en un momento determinado impulsan una política de izquierda, de avanzada o progresista. Son gobiernos muy diferentes, pero tienen un común denominador que han tratado de hacer algunos cambios”.
De todas maneras, uno no tiene que perder nunca de vista el carácter cíclico de la historia de estos movimientos sociales que en un momento determinado impulsan una política de izquierda, de avanzada o progresista. Son gobiernos muy diferentes, pero tienen un común denominador que han tratado de hacer algunos cambios. Algunos con más fuerza  -los bolivarianos: Bolivia, Ecuador, Venezuela- en materia de redistribución de ingresos, de combate a la pobreza y al analfabetismo. No es un dato menor, por ejemplo, que en un país como Venezuela se haya erradicado por completo el analfabetismo que venía de la herencia de la tan elogiada Cuarta República.
¿Qué tan fundantes han sido estos 16 años? En el caso de eventuales retrocesos, ¿a qué punto se vuelve?
Fueron años muy importantes y, no quisiera pecar de optimista, pero me parece que es ilusorio pensar que pueda haber un retroceso, que acá se borra lo que se escribió con la mano y que Venezuela retorne a la situación previa a 1999. O que Bolivia, Ecuador, Brasil y Argentina vuelvan a lo de antes. Ha habido conquistas que se han hecho carne en el imaginario colectivo en nuestras sociedades y que muy difícilmente irán para atrás. Algunas, por supuesto, podrán ser revertidas, pero hay una cierta meseta de la cual va a ser muy difícil bajar. Si se intenta va haber una resistencia muy, muy fuerte, una lucha de los pueblos de la región que no van a aceptar fácilmente. Y esto lo ves tú, por ejemplo, en lo que pasó en la cumbre de Panamá, en donde parecía que Estados Unidos iba a imponer lo que quería. La secretaria de Estado para asuntos de América Latina, Roberta Jacobson, había dicho que de Venezuela no se iba a hablar en la cumbre, pero se habló de lo que quisieron los mandatarios que estaban ahí y Obama fue abrumado, apabullado. De manera que aún gobiernos de derecha, conservadores, no están dispuestos a volver al tiempo en que Estados Unidos pegaba un grito y mandaba.
En una cumbre anterior, José Mujica dijo que nunca en la historia de América Latina la integración entre los países había llegado tan lejos. Pero además, por la historia de nuestro continente, eso está directamente vinculado con el nivel de dependencia o independencia de Estados Unidos ¿Cómo ve usted esa situación?
Yo soy un poco más pesimista que Mujica. Con todo, hay un grado de verdad en lo que él dice y es que efectivamente se avanzó mucho en la integración, pero no al punto que él está viendo. Por ejemplo, la UNASUR ha hecho progresos notables, pero tropieza con un mosaico sociopolítico en Sudamérica muy complicado, porque tiene gobiernos bolivarianos como Venezuela, Bolivia y Ecuador; gobiernos progresistas de una centro izquierda moderada, como Argentina, Brasil y Uruguay; gobiernos como el de Chile, que oscila entre el centro y la centro derecha; y otros francamente de derecha, como el de Perú de Ollanta Humala, o el de Santos. Entonces está un poco trabada, por eso Estados Unidos juega la carta de la Alianza de Pacifico, un arreglo digitado desde Washington para neutralizar la influencia de China en América Latina, pero no tiene un sustento económico material, hay poco comercio entre quienes la integran.
En este contexto quería preguntarte por el sujeto político Internacional Socialista. Tenemos a Leopoldo López en Venezuela -a Felipe González también en Venezuela- a la Unión Cívica Radical argentina haciendo pacto electoral con la derecha de Macri, a Aécio Neves como el candidato del empresariado en la segunda vuelta brasileña ¿Cómo ves el presente de este eje?
Tiene una historia muy larga, pero es un sujeto que ha entrado en una descomposición final e irreversible. Tomando el caso de mi país, en la Argentina, la Unión Cívica Radical ha perdido toda su identidad. De ser un partido contestatario cuando surge en 1890, con una trayectoria parecida al Partido Radical chileno, en contra de la dominación oligárquica, termina aliado a la expresión de la derecha más reaccionaria y cavernícola de Argentina, de manera tal que ya eso como sujeto social y en mi país se le mira con cierto menosprecio. En el caso de los venezolanos, Acción Democrática también entró en un curso descendente muy marcado, con gente como López y Ledezma, que me sorprende y me desagrada que tengan tanta repercusión aquí. En cualquier otro país del mundo –Estados Unidos por ejemplo- gente como ellos estarían con sentencia firme por el delito de sedición, con por lo menos 25 años de cárcel. De manera tal que es un escándalo que se los convierta en héroes de la democracia, que acá se los reciba en el Senado de Chile, que alguna vez presidió alguien llamado Salvador Allende ¿Cómo se les va a recibir, si son sediciosos?
La hija, la senadora Isabel Allende, también los recibió…
La hija, pues, creo que está muy desmemoriada. Ellos representan al mismo grupo social de gente que conspiró contra el gobierno de Salvador Allende y que terminó finalmente con su muerte. Eso es López, eso es Ledezma, no tienen nada que ver con la socialdemocracia, son simplemente peones de una estrategia imperial y que son utilizadas para ello, como en su momento hicieron en Polonia con Lech Walesa.
A mí me duele mucho, he vivido muchos años en Chile, tengo un hijo que es chileno. Eso que pasa acá me llega muy de cerca y no puedo creer eso, o que se le dé ahora atención a Yoani Sánchez, que es un personaje bandidezco ¿cómo puedes explicar, que una persona que está en Cuba aparentemente tan acosada, entra y sale, hace lo que quiere y tiene su diario digital traducido a 18 idiomas? Ni siquiera Naciones Unidas o el Banco Mundial traducen sus documentos más allá de 4 o 5 idiomas ¿Quién le paga, a quién sirve? Y acá se le recibe hasta en la tapa de El Mercurio ¡por favor! Volviendo a Venezuela, creo que puede haber un recambio si el gobierno bolivariano no hace bien las cosas, tiene que ponerse las pilas y atacar el problema económico serio que hay en Venezuela, tal como el de la corrupción. Y hacerlo de una manera ejemplar, con castigos que no dejen ninguna duda que el Gobierno no va seguir tolerando esas prácticas. Pero de ahí a que intervenga Felipe González, un hombre que se convirtió simplemente en un lobista de las trasnacionales españolas…
¿Ése es su móvil en Venezuela?
¡Nada más! Lo que quiere es estar ahí para el momento en que caigan los bolivarianos, pegar un zarpazo y a nombre de Repsol apoderarse del petróleo venezolano y privatizar PDVSA. Esto es lo que esa gente está buscando, no les interesa lo más mínimo el bienestar del pueblo venezolano o remediar lo que ha hecho mal supuestamente el chavismo.



La corrupción y la izquierda en Chile
Existe un cierto consenso de que el gobierno chileno está en un momento de desorientación…
(Interrumpe y sonríe) para decirlo con palabras muy suaves…
Sí, puede ser que sean suaves, porque tenemos en la superficie un problema de corrupción pero las raíces parecen muy profundas y de otra naturaleza ¿Cómo caracterizarías el problema político chileno actual?

Pensar que éste es un fenómeno que vino ahora, por lo del hijo de la Presidenta o por el otro empresario, es no comprender que las democracias capitalistas tienen un componente de corrupción que les es inherente. Lo que pasa es que en Chile las cosas se hacen con guante blanco, no a la mala como en otras partes de América Latina.
A mí me sorprende y me causa gracia cuando se habla de fenómenos de la corrupción como una cosa novedosa en el sistema político chileno. Yo viví acá casi seis años, llegué a fines del ‘66 y había un escándalo en Chile impresionante por las obras del Túnel Lo Prado, en donde estaban involucrados grandes jerarcas de la Democracia Cristiana, algunos de los cuales, para mi sorpresa, siguen estando y ocupando altos sitiales en el Senado y otras partes. Entonces pensar que éste es un fenómeno que vino ahora, por lo del hijo de la Presidenta o por el otro empresario, es no comprender que las democracias capitalistas tienen un componente de corrupción que les es inherente. Lo que pasa es que en Chile las cosas se hacen con guante blanco, no a la mala como en otras partes de América Latina, que son mucho más salvajes e indisciplinados, empezando por mi país. O Brasil o Colombia.
Con más sofisticación…
Con mucho disimulo y contando con un blindaje mediático muy importante. Porque resulta que los que deberían haber hecho toda una campaña de educación pública sobre los problemas en la corrupción y el papel creciente de los negocios en la legislación chilena, en la aprobación de leyes que son absurdas, como la Ley de Pesca que es un escándalo para Chile e internacionalmente también, son periódicos y medios que de ninguna manera asumieron la tarea de informar al pueblo.
La Nueva Mayoría cree o dice creer que el problema es de corrupción y, por lo tanto, el problema que ellos ven y por el que se sienten obligados a dar explicación es si el financiamiento fue ilegal o no, si el estudio que les contrataron se hizo o no. Lo que yo veo, y era lo que quería someter a tu opinión, es que hay una situación incluso más grave que lo legal o ilegal, y que son las consecuencias ideológicas que este financiamiento ha tenido en el rumbo de la coalición…
Por supuesto. La corrupción ha existido, pero a mí me consta, al menos, una historia de casi 50 años en donde está registrada la influencia de los grandes negocios en la formulación de las políticas públicas en Chile. Después del 11 de septiembre del 73, es abrumadora la evidencia en este sentido. Y las consecuencias las estamos viendo aquí en la proporción de gente que no participó en la última elección presidencial. Ésa es la gente que no cree en la democracia. Este libro “Aristóteles en Macondo” hace un análisis del proceso democrático en América Latina, y ahí se comprueba cómo el mundo de los negocios, de las grandes empresas y capitales, ha tenido una importancia excepcional en la determinación del rumbo de las políticas y en generar un circulo que explica por qué, en democracia, estos países se han convertido todos en más desiguales. Argentina, Chile y Brasil eran más igualitarios en la época de las dictaduras que ahora ¿Qué clase de democracia es ésta? Llamemos las cosas por su nombre: no son democracias, son regímenes post-dictatoriales. Que por supuesto son un avance en relación a la época de Pinochet, pero que no acreditan las condiciones mínimas para ser llamados “democracia”. Es tan grave en el caso chileno que se le niega al pueblo el derecho de convocar una asamblea constituyente para ver qué constitución va a regir en su país.
Acá se ve la asamblea constituyente como una excentricidad…
En toda la historia de Chile no hubo una sola constitución aprobada a partir de un proceso de participación popular. Fueron todas impuestas por gobiernos de facto. Cuando yo escucho a don Ricardo Lagos hablar, dar lecciones y comparar a Venezuela con la tiranía pinochetista, digo ¡Oiga compadre, mírese la viga que tiene en su propio ojo y después hable! ¡Seamos honestos!
Que el empresariado financie a la derecha, es normal. Podríamos decir que es el orden natural de las cosas…
Así es, je je je…
Pero en Chile, hoy la situación es que la empresa del yerno de Augusto Pinochet financia a una parte todavía no determinada del partido de Salvador Allende ¿cómo se explica eso desde afuera?



Eso que tú dices es algo dolorosísimo ¡Pobre Don Salvador, se debe estar revolcando en su tumba con el PS! Incluso con su hija recibiendo a los golpistas venezolanos. Vamos a llamar las cosas por su nombre, porque si no, no ganamos nada. Ni tú, ni yo, ni el público que lee El Desconcierto. Éste no es un partido de izquierda, por favor. Partido de izquierda es uno – doy la definición de Norberto Bobbio- que tiene como prioridad establecer el reino de la igualdad, mientras la derecha tiene como bandera fundamental el imperio de la libertad. Entonces, el Partido Socialista dejó de ser de izquierda hace mucho tiempo. Yo creo que la caída del gobierno de Salvador Allende lo descolocó y nunca más encontró el rumbo. Un partido de izquierda no puede renunciar a un alegato firme a favor de crear un nuevo orden constitucional en Chile, que es una de las sociedades más desiguales en el continente más desigual del mundo. Por mí pueden llamarse como quieran, incluso cambiarse el nombre a Partido Ultra Revolucionario, pero no les voy a creer y la gente tampoco les cree. Me parece además una inmoralidad mayúscula ¿Cómo puedes estar recibiendo dinero de aquellos que, lo sabes, son el gran obstáculo para la construcción de un Chile mejor?

Chile, La Haya y su futuro político
A propósito de la controversia entre Chile y Bolivia en La Haya ¿cuán aislado se ve a Chile respecto de la región?
Se lo ve muy aislado. Chile ha cometido un error, porque yo hablé personalmente con el ex presidente boliviano Mesa. Le pregunté ¿para qué quieren usted y Evo Morales esto? ¿Quiere volver a la situación previa a la Guerra del Pacífico? No, me dice, de ninguna manera. Nosotros sabemos que eso es cosa juzgada por la historia, eso de que se perdió una guerra. Lo que sí queremos es una cosa muy simple: que nos den un pequeño espacio en el litoral para poder trabajar y tener una parte milésima de lo que en un pasado tuvo Bolivia. Y eso inclusive, bajo una soberanía de un fideicomiso internacional, que puede ser de Naciones Unidas con los gobiernos de Chile y Bolivia. Hay que darle un corte final a este asunto y es muy poco lo que cuesta, sin renunciar a la soberanía.
Además de lo de la Haya, a Chile no lo permea en la discusión constituyente que se ha dado en varios países de Sudamérica. No lo hace la discusión sobre las políticas de recursos naturales, tampoco sobre las leyes de medios. No tiene políticas binacionales energéticas, como en otros países de Sudamérica. Es como si fuera un país de otra parte ¿tú tienes una hipótesis de por qué ocurre eso?
Tiene que ver con algo que ha pasado es que Chile desde hace mucho tiempo, desde la Revolución Cubana para acá. Tú me dirás ¿qué tiene que ver? Mucho. Porque el ascenso de la Democracia Cristiana en este país fue impulsado de una manera vigorosa y sin reservas por los gobiernos de Estados Unidos y algunos europeos. Chile fue la contraparte, la revolución en libertad frente a la revolución bajo dictadura que supuestamente estaba haciendo Fidel. Y ese fue un gobierno protegido, muy protegido, y al fin y al cabo muy manipulado desde afuera
Cuando viene la dictadura de Pinochet, Chile continúa con ese blindaje. Kissinger como secretario de estado le dio una cobertura total, cosa que no se le dio a otro gobierno en América Latina. Y, luego, cuando viene la transición se la celebra como la… ¿cómo es la canción nacional chilena, una copia feliz de edén?
La copia feliz de Edén…
Bueno, esa era la copia feliz del pacto de La Moncloa en España, que en esa época era visto como una obra de ingeniería política extraordinaria. Y después se demostró que ese fue un pacto maldito que produjo desgracias en España, instituyó la impunidad ante los crímenes del franquismo, como en buena medida se ha instituido la impunidad ante los crímenes del pinochetismo acá en Chile, y que además dio lugar a una pseudo democracia que se derrumbó por sus propias contradicciones.
Chile sigue apareciendo como el país modélico. La prensa internacional, la muy buena prensa del imperio, siempre ha tratado de limitar la visualización de los aspectos oscuros del milagro chileno, como decía Tomás Moulian.
También, de alguna manera, ése el curso que está siguiendo la política chilena. Con todo este escándalo que recién empieza a salir a la luz pública, de la corrupción, podría llegar a tener un efecto similar acá. Pero fíjate vos que, pese a todo eso, Chile sigue apareciendo como el país modélico. La prensa internacional, la muy buena prensa del imperio, siempre ha tratado de limitar la visualización de los aspectos oscuros del milagro chileno, como decía Tomás Moulian. Por ejemplo, la cuestión mapuche no aparece en ningún medio internacional, pareciera que en Chile no hay ningún problema con los mapuches ni con los pueblos originarios. Pero en Ecuador, pobre Correa, lo revientan con sus conflictos con los indígenas. En el fondo, esta capacidad de que no le entren balas al modelo chileno tiene que ver con que está asentado sobre una apatía ciudadana muy grande, que no cree nada de lo que le digan los políticos y que se expresa en este ausentismo electoral, que es un síntoma de una patología democrática muy fuerte.
Es como si los chilenos no tuvieran razones para luchar…
Viven en una lucha muy desesperada. Yo tengo muchísimos amigos chilenos y de todas las condiciones sociales -no de todas como quisiera, pero llego bastante abajo con mis contactos- y la lucha por la vida cotidiana es intensa, durísima en este país, mucho más dura que en otros de América Latina.
¿Qué rol juega el crédito, el endeudamiento, en estas condiciones políticas?
Te hace ser sumamente cauteloso en lo que tú puedes pensar o en lo que puedes hacer en términos políticos. En México hay una expresión muy inda para esto, más que endeudado: “endrogado”, le dicen. Es una drogodependencia que produce una inhabilitación de pensar cosas muy diferentes a las que te ofrece el sistema. Además, mucha gente tiene deudas que no van a poder pagar, y entonces entran en un registro… ¿Dicom le llaman?
Sí…
En donde eres prácticamente un muerto en vida. Ni puedes abrir una cuenta corriente. Son incongruencias muy grandes, porque tú le puedes prestar a 20 años plazo a una persona mientras le reconozcas ciertos derechos fundamentales, como el derecho al trabajo. Pero en la medida que eso no está reconocido aquí, en la Argentina ni en ningún otro país, tú dependes de que la suerte te favorezca. Y si no, ahí ves lo que está pasando en España, te quitan a puntapiés de la casa que creías que era tuya ¡y la tienes que seguir pagando aunque ya no sea tuya! Es una estafa en doble dimensión. Entonces yo pienso que acá el crédito ha sido muy importante para tapar y disimular ciertas falencias, pero tarde o temprano tienes que pagarlo.
A mí me sorprende mucho esto, y también cómo ha habido una especie de resignación en un pueblo que fue muy luchador. Como que de repente todo eso se olvidó y yo creo que fue por un tiempo, pero hoy hay gente que ya es el indicio. Y cuando quieran hacer algo, va a ser muy diferente, no van a entrar en los partidos tradicionales, ni en toda esta rosca que no ha conducido a nada. Va a haber un renacer de una política nueva de izquierda en este país, porque es necesario, no porque se le ocurra a un teórico.


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